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Referentes plásticos

In document Corte y costura (página 57-67)

A lo largo de mi búsqueda por encontrar la manera de expresar y tener la certeza de qué quería contar, pude hallar varios elementos que han sido recurrentes en mis ejercicios previos, tales como el amor, las relaciones amorosas, la palabra como un medio de expresión, y la intimidad. A su vez, pude identificarme con algunas artistas las cuales me permitieron aproximarme a estrategias en cuanto a la manera de abordar el tema del amor.

Por una parte, tuve la oportunidad de conocer a la artista bogotana Adriana Marmorek en el proceso de realizar

su exposición titulada Háblame, amor. En esta ocasión, la artista solicitaba a las personas interesadas en ser partícipes de su exposición, donarle un objeto que aún conservara de alguna expareja, y que decidieron liberarse de este. En primer lugar, Marmorek, me agradeció la disposición y a continuación realizaba un registro de audio en el momento en que le contaba porqué consideraba el objeto

una reliquia y su historia. A su vez, Marmorek, hacia una especie de síntesis de mi relato y posteriormente yo le entregaba el objeto.

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En la exposición ella seleccionó algunos de los objetos con sus historias los cuales fueron exhibidos por un tiempo y posteriormente, fueron quemados haciendo una alusión a lo efímero de los objetos y a su vez, de los sentimientos, además la artista le atribuyó el significado de sanación y cambio.

De su obra noté un cruce de intereses y elementos en común como fue mi proceso de escritura. Por ejemplo, escuchar relatos de 10 personas (5 mujeres, 5 hombres) para la construcción del capítulo Ciclo del amor. Esto me proporcionó la disposición de escuchar la diversidad de las experiencias amorosas, y su vez, de cierta manera ser la persona con la cual se pudieron desahogar al contarle, en ocasiones, a una desconocida como había sido un amor que les marcó mucho. Fue curioso como algunas personas se acercaron a mí con la necesidad de contarme sus experiencias, esto me hizo sentir agradecida por la disposición de ayudarme con mi proyecto, además de poderles servir de alguna manera.

La metodología fue la siguiente: en primer lugar, busqué a las personas que desearan contarme una historia personal sobre una relación de pareja pasada, que fuera muy significativa. Cada relato fue registrado con una grabadora de audio para que despues pudiera escuchar cada una y trascribirlas. Posteriormente, entre todas las historias seleccioné tres que fueran muy diferentes entre sí, de esta manera podría exponer de una forma más clara algunos ejemplos de la variedad de exprezar el amor. En esta ocasión hice el papel de entrevistadora al buscar cada historia, escucharla, transcribirla y finalmente ordenarla.

Por otra parte la artista serbia Marina Abramovic me interesó especialmente por su obra The Lovers: The Great Wall Walk. Esta acción parte del rompimiento entre ella y el fotógrafo Ulay y con este proyecto culminaron su relación. Cada uno estaba ubicado desde dos extremos opuestos de la Gran Muralla China, caminando hacia el centro de esta hasta encontrarse en medio camino, esto como símbolo del camino que recorriendo durante su relación, hasta llegar el final de esta. La acción dura 90 días.

Esta acción me conmovió ya

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que exponían nuevamente su intimidad, pero en esta ocasión, la separación entre ella y Ulay que en varias ocasiones fueron compañeros de trabajo. Considero que el hecho de caminar cada uno desde lugares opuestos y saber que en algún momento se encontraría el uno con el otro para despedirse, debió ser difícil y que el tiempo era un factor que jugaba un papel muy importante ya que con cada paso estaban más cerca de terminar su relación. Con Abramovic pude tener un referente de expresar la ruptura amorosa, y posteriormente el proceso para llegar a la sanación, además de ser una artista reconocida en el arte de acción.

Para finalizar, me interesó la exposición Historias de pared de la artista francesa Sophie Calle, la cual también trata la ruptura amorosa. En el año 1984, cuando Calle se ganó una beca para estudiar en Japón vivió una experiencia que para ese momento fue demasiado doloroso para ella y fue el rompimiento con su pareja. Al regresar del viaje, y a manera de recomponerse o empezó a contarle su situación a muchas personas, además les preguntaba “¿Cuándo vivieron su mayor sufrimiento?” Ella concluyó sus conversaciones con otras personas en el momento en que había perdido relevancia su relato para ella, después de 15 años retoma su proyecto.

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Calle utiliza la narración y la palabra como una manera de apaciguar su dolor, tras una ruptura amorosa. Este ejercicio lo realicé en repetidas ocasiones de igual manera como un intento de expresar aquellos sentimientos que tenía en aquel momento en que terminé con mi expareja, así mismo escuché varias experiencias de rupturas amorosas. De esta manera, con Calle me identifico especialmente en utilizar la narración como método de catarsis y resiliencia y a su vez de relacionarse con otras experiencias ajenas.

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Acción

Inicialmente partí del interés de hablar sobre la mujer, específicamente sobre las situaciones de vulnerabilidad en las relaciones de pareja. Esto me encaminó a conocer e investigar el concepto de amor romántico en el que encontré el origen de algunas actitudes generalizadas en la actualidad sobre el amor. Con el tiempo, me di cuenta el que tema se iba volviendo cada vez más personal, cuando esas actitudes de vulnerabilidad, de las cuales en un momento quería exponer, las vi reflejadas en una relación de pareja pasada. Es ahí cuando sentí la necesidad de auto reflexionar y analizar esa relación, cuestionarme y posteriormente hacer la vía en la que conduciría el camino para finalmente sanar y dejar esa relación atrás, principalmente a través del ejercicio de la escritura. Por otra parte, en el momento de decidir cuál sería el medio plástico idóneo para transmitir mi tema, consideré en

un inicio, una pieza tridimensional, ya que mis profundizaciones fueron tridimensional y cerámica, además el constante interés en la técnica Kintsugi, por esta razón inicialmente quería que fuera una obra tridimensional, sin embargo realicé algunos bocetos con posibles propuestas. Uno de

estos fue pensando en el autoabrazo como medio de sanación, de todas maneras no lograba abarcar otros conceptos como la ruptura, por ejemplo, entre otros

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intereses plásticos. Sinceramente al comienzo no veía el video como una posibilidad, ya que no profundicé en esta disciplina, pero después lo consideré, ya que podía incluir varios elementos de mi interés, para ese momento aún pensaba en la cerámica como una posibilidad. Alternamente, al revisar el ejercicio de la escritura, con mi tutora, me recomendó prestar atención en un momento específico, este consistía en los días siguientes al momento en que decidí terminar con mi ex pareja cuando cada noche dormía con un buzo de él, lo abrazaba y lloraba con él puesto, así durante varias noches, hasta que poco a poco dejé de usarlo. Consideré este momento ya que finalmente había encontrado como metaforizar ese proceso de ruptura y posteriormente de sanación.

El video es una disciplina nueva para mí, así como su lenguaje, pero me apoyé en los elementos reiterativos de interés, por ejemplo, la luz de la pieza Grieta ahora se transmitía en el video, por otra parte, la presencia de la palabra tanto en el

ejercicio de escritura como en las piezas Mal de amores y en Lo que quedó del amor, así mismo como la costura, que en este caso fue la encargada de “sanar la herida”

Al releer mi narración, empecé a resaltar algunas palabras que consideré importantes, ya que evidenciaban diferentes momentos y estados anímicos desde el momento de la ruptura, los días de tristeza y posteriormente, una especie de calma, además de una constante auto reflexión y sanación conmigo misma sobre aquella relación.

Debo de aclarar que este ha sido uno de mis primeros acercamientos con la acción y el vídeo. En un primer momento me grabé realizándola, pero sinceramente no me sentía cómoda, ya que por una parte, ya me había “desnudado” durante todo el proceso en el sentido de expresar y recordar diferentes sucesos de aquella relación, es así como no vi la necesidad de continuar

Grabación vídeo Fig.8

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insistiendo con el proceso. Fue así como decidí hacer la puesta en escena desde una mirada externa, el dirigir me permitió la fluidez y la intención en cada movimiento como deseaba. Es así como mi interés se centró en poder exponer los hallazgos de mi proceso, asumiendo la dirección y edición del video. Reconocer que fue muy importante que en un primero momento haya realizado el ejercicio de la acción en primera persona, ya que así pude saber con certeza que se sentía y que era lo que quería transmitir. Este proceso fue gracias a la ayuda de una actriz, una directora de fotografía y un productor de audio10.

Por otra parte, consideré que este sería un medio adecuado para expresar y reflejar mis emociones durante estas etapas posteriores a la relación que tuve, y metaforizar una ruptura amorosa y la sanación de esta además de una invitación a la búsqueda de la sanación personal y con las demás personas que estén involucradas en una relación pasada.

Los elementos que decidí utilizar para la acción fueron: un buzo negro de capota representando una prenda masculina la cual irá cambiando, hilo rojo y aguja los cuales señalaron los momentos de reestructuración y un sonido constante durante toda la acción de un latido de corazón, el cual iba directamente relacionado con las acciones ya que inicialmente era un latido en reposo, después acelerado y finalmente en reposo, además del rasgado de la prenda y algunas palabras que señalaban momentos específicos del proceso.

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Actriz: Daniela Niño. Dirección de fotografía: Daniela Beltrán. Productor de audio: David Naranjo Yepes.

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La acción consiste en cuatro momentos los cuales explicaré a continuación: La acción inicia con la representación de la ruptura, ese momento de profunda tristeza. La actriz viste un buzo haciendo alusión a una prenda masculina. Inicialmente se encuentra acostada dando la espalda a la cámara, posteriormente se gira en dirección a esta.

00:04 Fig. 12 00:25 Fig. 13

Una vez se termina de girar, se sienta y comienza a rasgar la prenda desde el pecho, señalando el corazón, metaforizando el dolor producido en él y el deseo de despojare se él. Después de rasgar la prenda en el pecho, se rasga el contorno del cuello y los brazos mostrando la trasformación que ha sufrido debido al dolor y a la necesidad de cambio.

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Posteriormente, después de afrontar la ruptura, se dispone a un momento de reflexión, tomarse un tiempo y buscar un orden, después la actriz se dispone a coser el pecho, a juntar las piezas, haciendo alusión a cerrar las heridas producidas.

Fotograma01:24 Fig. 16 Fotograma01:56 Fig. 17

Finalmente la pieza está terminada, ahora es diferente, se ha sanado y una vez al terminar de coser, la actriz se levanta mostrando el cambio y concluyendo la acción.

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Anexos

A continuación, me gustaría compartir el siguiente fragmento de El sueño de Sokei:

Llegó el momento de sacar la pieza. Fuego, tierra y aire habían dibujado aleatorias y caprichosas formas, proporcionando luces y sombras a su cuenco. Después de tanto tiempo, de tanta dedicación, de tanta paciencia, Sokei podía, por fin, ver el resultado de todo su trabajo y amor. Lo cierto es que era tan precioso que Sokei no pudo evitar estremecerse. Un escalofrío le recorrió la espalda. Sintió el frío aliento de Buruburu, el fantasma del miedo, que hizo que se estremeciera todo su cuerpo, y al llegar a sus manos, provocó que la bella pieza cayera al suelo y se rompiera en seis pedazos. Sokei dejó caer a un lado las tenazas de hierro colado, se arrodilló junto a la pieza y se quedó quieto con un gesto de incomprensión en su cara. Le temblaban las manos, le lloraban los ojos. Qué efímera había sido la vida de su creación. Notó una mano que se posaba suavemente en su hombro. — No llores, Sokei —le dijo Chojiro. —Pero es mi vida. ¡Cómo quieres que no llore! — respondió Sokei. —Haces bien en poner toda tu vida y tu pasión en esta pieza, pero la cerámica es bella y frágil, como la vida. La cerámica y la vida pueden romperse en mil pedazos, pero no por ello tenemos que dejar de vivir la vida intensamente, de trabajarla intensamente y de depositar en ella todas nuestras esperanzas e ilusiones. Lejos de evitar vivir, tenemos que aprender a recomponernos después de una adversidad. Sokei, recoge los trozos, ha llegado el momento de recomponer tus ilusiones. Lo roto puede volver a unirse, y cuando lo hagas, no pretendas esconder su fragilidad, ya que su aparente fragilidad se ha convertido en una fortaleza manifiesta. Querido Sokei, ha llegado el momento de que te explique una nueva técnica, de que te explique el ancestral arte del kintsukuroi, de que te ayude a recomponer tu vida, tus ilusiones y tu trabajo. Ve a buscar el oro que guardo en la caja de la última estantería. Kintsukuroi es el antiguo arte japonés de recomponer lo roto. Cuando se rompe una pieza de cerámica, los maestros kintsukuroi la reparan con oro, dejando a la vista la reconstrucción, ya que, para ellos, una pieza reconstruida es a su vez símbolo de fragilidad, fortaleza y belleza. La cerámica es frágil, fuerte y bella a la vez, como las personas. Al igual que nuestra vida, puede romperse, pero también puede recomponerse si sabes cómo.

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