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Capitulo II. Víctor Jara: la voz del pueblo

2.2 El reflejo de la sociedad chilena

y los niños son rubiecitos,

y con otros rubiecitos van juntitos al colegio high130.

La canción nos exhibe el mundo de los ricos de Santiago, con una presentación costumbrista e idílica del barrio alto con casas con antejardín a diferencia de la pobreza del otro lado de la capital. Lo que nos da a entender que es una canción construida por una identidad que se constituye a partir de la diferencia131, es decir, mostrar el contraste que existe en la capital como será retratado en LP “La población” de 1972.

2.2 El reflejo de la sociedad chilena.

El aspecto vivencial en la música de Víctor Jara proviene de sus orígenes marcados por la pobreza, aspecto determinante con canciones que estructuran un poder de transmisión de información. Nos dice: “la raíz de mi canción proviene directamente

del pueblo, porque desde muy niño sentí su canto muy cerca…”132

. Así demuestra que su música se construye por medio de una identidad que se estructura bajo experiencias directas que nos permiten situarnos en relatos sociales y culturales133. Relatos constituidos en voceros de la realidad social y política, que le otorgan un reconocimiento musical, ya sea en canción comprometida o crítica, pero siempre presentando un trasfondo folklórico que le concede autenticidad al no ser comercial.

Al interior de las canciones sociales de Víctor Jara, encontramos con un canto testimonial que es un intento de hacer conciencia, “de abrir la mirada a lo que quiere esconderse, desplegar la indignación levantando la fe en el futuro o simplemente sensibilizarnos ante lo que fácilmente podemos olvidar”134

. Es perpetuar bajo el poder de la música la realidad oculta, donde el cantautor rinde homenaje con una expresión poética. Así las experiencias cotidianas como en la canción “Muchachas del telar” y en “Angelita Huenumán”, creaciones surgida por un viaje al sector de Cañete (Región del Bío-Bío) y quedando impactado por la vida sacrificada de esta señora mapuche que realizaba telares.

En tus telares Angelita

130

Víctor Jara, Las casitas del barrio alto. El derecho de vivir en paz Dicap, 1971.

131 Hall [et. al.], op. cit., 158

132 Galvarino Plaza. Víctor Jara. Ediciones Juncar, Madrid, 1986, 52. 133 Hall [et. al.], op. cit., 212

134

hay tiempo, lágrima y sudor están las manos ignoradas de éste, mi pueblo creador135.

Esta estrofa es acompañada con rasgos de la rítmica mapuche, ofrece descriptivamente el perfil trabajador de “Angelita Huenumán”. Este tema adquiere una sensibilidad al ser elaborada desde una realidad que recoge el cantautor y es retratado en “imágenes sensibles y a las nociones se añade el recuerdo de las pasiones del alma: en efecto, es dado a la memoria acordarse sin alegría de la alegría, sin la tristeza de la tristeza”.136

Bajo esta perspectiva, se puede decir que la canción divulga un hecho pasado, y lo configura en una identidad a actores en su conjunto como forma de homenaje.

El reflejo de la sociedad es graficado en el larga duración de 1972 “La Población”, que recopila y rescata una historia social que no ha sido escrita. Un acontecimiento anónimo olvidado por los relatos históricos, y que el cantautor por medio del disco logra rescatar “a pobladores como sujetos de la historia que es pasado, presente y futuro y con ello contribuir a hacer de este grupo un sector activo en la construcción de un nuevo Chile”137

. La elaboración del disco se realizó a través de testimonios que son recogidos por el propio cantautor sobre la vida de la población “Herminda la Victoria”138

, que a su vez son testimonios aplicables a otras poblaciones presentes a lo largo de nuestro país, producto a que poseen rasgos comunes a otras movilizaciones que luchaban. Sin embargo, eran pobladores que tenían una organización activa, en relación a sus demandas, ya que no estaban solos porque poseían “estrechos vínculos con los partidos políticos, especialmente el Partido Comunista y Socialista en una primera fase, luego el propio partido de Gobierno, la Democracia Cristiana y ya en 1970, el Movimiento de Izquierda Revolucionaria,

135 Víctor Jara, Angelita Huenuman. Canto Libre, Emi-Odeon, 1970. 136

Paul Ricoeur, La memoria, la historia, el olvido, Ed. Trotta, p. 131.

137 Rolle, Claudio. La nueva canción chilena. El proyecto cultural, la campaña presidencial y el Gobierno de Salvador Allende. Pensamiento Crítico. N° 2, 2002, p.9. http://www.pensamientocritico.cl/attachments/080_c-rolle-num-2.pdf , 15-12-2010.

138 La población Herminda la Victoria comienza a ser tomada: “En la madrugada del 16 de marzo de

1967, pobladores agrupados en comités de Sin Casa de Barrancas y Quinta Normal, en una planificada operación, procedieron sigilosamente a ocupar terrenos a la altura del 6.600 de la calle San Pablo, dando origen a lo que posteriormente sería la Población Herminda de la Victoria. [...] La “toma de Herminda”, con un guión relativamente conocido, semejante al de La Victoria (1957) o Santa Adriana (1961), marcó también un hito en la historia de la vivienda popular de Santiago y desencadenó las mayores críticas del Gobierno y las mayores de la oposición. De modo también semejante, aunque con sus propias particularidades y en un nuevo contexto, esta “toma” puso de nuevo en la escena pública a los pobladores como un actor relevante para la política social del Gobierno de Frei”. Véase en: Garces, op. cit.,349-350.

MIR”139

. Estas demandas que efectuaban respondían a un accionar propio de trabajadores precarios, sobre todo, pobre entre los pobres que representados en sectores más bien periféricos perjudicados por las situaciones económicas del capitalismo140, con lo cual tenían como ultima arma luchar colectivamente por su dignidad.

El disco se construye con una recopilación de experiencias propio de un artista que recuerda su pasado, al vivir esta misma realidad a su llegada a Santiago en la población Los Nogales. Una realidad que para Víctor Jara es la mejor forma de interpretación, ya que, “la mejor escuela para el canto es la vida; pero la vida de los demás vivida junto a ellos”141

, reflexión de un artista que crea su obra con memorias históricas rebosantes de experiencias extremas identidades142 desde la cotidianeidad.

Una memoria histórica que deja testimonio del éxito de su lucha reivindicativa; una mirada documental de la sociedad. Long play que contó con la colaboración del director teatral Alejandro Sieveking en la escritura de las canciones dando un estilo de obra conceptual, estableciéndose como una crónica que fortalece el sentido del movimiento poblacional. Con relatos capturados con grabadora en mano que se inician con la tonada “Lo único que tengo” -interpretada por Isabel Parra-, sostiene que el único patrimonio de los pobladores son sus manos “su único sustento”, teniendo que seguir adelante para poder subsistir al no poseer una educación completa:

Y mis manos son lo único que tengo Y mis manos son mi amor y mi sustento

Y mis manos son lo único que tengo Y mis manos son mi amor y mi sustento143

Este sacrificio nos introduce en la historia de una población que puede analizarse desde tres aspectos centrales: el inicio del problema, el accionar mediante la toma y la ocupación establecida.

El inicio del problema se plantea en “El rió Mapocho” que con un tono coral y épico retrata el lugar de los pobladores, que viven en precarias condiciones. Lugar donde la injusticia social es documentado:

En el río Mapocho mueren los gatos

139 Garcés, op. cit., 351. 140

Fazio [et. al.] op. cit., 98.

141El Siglo. Santiago, 3 de septiembre, 1972, 11

142 Gabriel Salazar y Julio Pinto. Historia Contemporánea de Chile IV. LOM, Santiago, Chile, 2002, 254. 143 Víctor Jara, Lo único que tengo. La población, Dicap, 1972.

y en el medio del agua tiran los sacos, pero en las poblaciones

con la tormenta hombres, perros y gatos

es la misma fiesta. Dicen que en estos casos

es mejor reírse y en el medio del barro

venga una pilsen. Un niño juega en medio

de la tormenta que es capitán de un buque

que se dio vuelta. Vamos sacando guagua,

mesas, paredes, no nos asusta el cielo

llueve que llueve144.

Un aspecto importante es la infancia, presentada de manera inocente y frágil por una pobreza que envuelve su entorno. Esta temática despierta la conciencia de Jara al ser una imagen que marcó su presencia en este lugar, teniendo que retratarla en la canción “Luchin”, interpretación que es acompañada con un registro acústico, haciendo que la voz del niño al inicio, realice una interacción entre poblador-interprete. Aconteciendo un registro grafico de la niñez anónima que acontece en la capital:

con el potito embarrado con la pelota de trapo con el gato y con el perro145,

Un segundo aspecto que se percibe en este disco es el accionar de los pobladores cuando inician la toma. “Toma” que encarna una experiencia “altamente simbólica y relevante desde un punto de vista pedagógico y político […] que forma parte de la realización de un sueño”146 que se hace realidad. Narrada de la siguiente manera por un poblador:

144 Víctor Jara, El río Mapocho. La población, Dicap, 1972. 145 Víctor Jara, Luchin. La población, Dicap, 1972.

146

“Hicimos la toma del 16 de marzo 1967 en Barrancas, con 648 familias. Esta empezó a las dos de la mañana; nos tomamos unos terrenos llamados Invica. En lucha con las fuerzas de la represión

participaron hombres y mujeres”147

Circunstancias acontecidas en una toma que tiene como fin crear espacios de autogobierno en recintos liberados, al ser la única solución para acceder a la casa propia producto del déficit habitacional en Santiago. Llegando a “ejercer poder popular en territorio propio, organizar servicios, saber administrar, saber construir una cuidad, saber resolver todos los problemas, saber autogobernar”148

. El mismo poder popular se ve en el tema “La toma (16 marzo 1967)” que gracias a un canto coral, simboliza a los pobladores dando inicio a un himno:

Ya se inició la toma, compañero calla la boca,

cuidao con los pacos que pueden dejar la escoba149.

Violencia que dio como resultado el nombre de la población al producirse el fallecimiento de una lactante. Este fallecimiento es cristalizado en “Herminda la Victoria” canción que se construye con testimonios de mujeres (común en todo el disco) ya que son ellas las que “defendían con sus hijos el lugar tomado.”150, demostrando el compromiso de todos los pobladores por un trabajo colectivo que es homenajeado con el nombre de una inocente:

Herminda de la Victoria nació en el medio del barro,

creció como mariposa en un terreno tomado151.

Este triunfo de los pobladores, Víctor Jara lo manifiesta en la cueca “Sacando pecho y brazo” que celebra con el canto popular el éxito de la toma. Sentir que se imprime en la “Marcha de lo pobladores”, un canto unido entre hombres y mujeres, en una marcha que otorga militancia a los actores, configurando una canción política al poblador que es parte del proyecto. Un homenaje a personas pertenecientes en su presente otorgándole reconocimiento

Poblador, compañero poblador,

147Víctor Jara,. Obra musical completa. Fundación Víctor Jara 1ª eds, Santiago. 49 148 Fazio [et. al.] op. cit., 225

149

Víctor Jara, La toma (16 de marzo 1967). La población, Dicap, 1972.

150Habla y Canta. Víctor Jara, Op. Cit.,35

por las banderas del gobierno popular. Poblador, compañero poblador, por los hijos, por la patria y el hogar

Poblador, compañero poblador, ahora la historia es para ti,

con techo, abrigo y pan marcharemos juntos la porvenir152.

Estas canciones que logra Víctor Jara por medio de su registro documental, se construyen mediante identidades individuales de los actores sociales que se constituyen en colectivas porque se “refieren a características definidas compartidas por muchos individuos”153

como es visto en los pobladores de Herminda La Victoria que son la voz de “La Población”.

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