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32 3.3 Evaluación del desempeño docente

3.10 Relación con la comunidad

La relación con la comunidad es otro aspecto muy importante que debe tener en cuenta el docente, ya que solo así podremos comunicarnos de una mejor manera sobre los problemas y dificultades que se enfrenta en la comunidad y de esta manera buscar soluciones juntos, para llevar adelante en beneficio de todos. Además es necesaria una buena relación con los padres o representantes del estudiante para ayudarlos en las dificultades de aprendizaje que ellos tienen, ya que solo conociendo los problemas se puede con la ayuda de ellos

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buscar soluciones para enrumbarlos de manera positiva, caso contrario, sin conocerlos, el docente puede cometer errores en el tratamiento al estudiantes, ya que se actúa sin ninguna base, se llega hasta a tratarlos de una manera negativa, sin comprender en realidad lo que le está sucediendo.

Las condiciones actuales y en el contexto económico social desde que la evolución de la sociedad humana llegó a la creación de la escuela como agente especializado en la tarea de socializar a los jóvenes, se han producido nuevas discusiones acerca de las relaciones que deben existir entre la escuela y la comunidad.

La misma está llamada a llevar sus esfuerzos mancomunados para buscar la vía más adecuada en solucionar problemas en sus diversos campos de aplicación. Ello requiere entre otros elementos, transformar la escuela y hacer más sólidos los efectos formativos y educativos que su labor tiene en los estudiantes. Para ello, es preciso que los espacios educativos estén relacionados intrínsecamente y que no se establezcan solamente interrelaciones esporádicas, donde se conviertan estas relaciones en base para la acción educativa recíproca.

Se puede visualizar que la falta de una gerencia participativa, de una supervisión eficaz y la escasa participación de padres y representantes coartaba la integración de la escuela con la comunidad, por cuanto la misma es considerada como un centro de formación, más no un espacio que integre la formación y la participación comunitaria en un común.

Ante la complejidad de la sociedad moderna, el individuo siente la necesidad de conjugar sus esfuerzos con los de sus semejantes para enfrentar la realidad cotidiana y superar los problemas de subsistencia, es por ello que se hace necesario la integración escuela- comunidad como factor del desarrollo, y la posibilidad de construir la comunidad educativa, entendiéndola como: la organización social consciente y democrática que surge de la integración dinámica y participativa de directivos, docentes, alumnos, padres, representantes y todas las personas de la zona de influencia que hacen vida en el contexto escolar específicamente en las instituciones escolares.

Nuestra educación, por imperativos sociales debe ser progresiva, entendiendo el término en el sentido de una educación para la formación del hombre integral en su postura de miembro de una comunidad, del ciudadano libre y responsable con el desarrollo económico y social,

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capaz de influir en una mejor y más grande producción, no para aprovechamiento de unos pocos sino para mayor beneficio social.

En este sentido, las diversas instituciones que forman parte de una sociedad han de converger para establecer los parámetros y lineamientos educativos para formar el tipo y sociedad que se requiere, por ello se deberían unir por su voluntad, deberes, derechos y necesidades para planificar, determinar y desarrollar actividades tendientes al fortalecimiento y mejoramiento del quehacer educativo.

Desde otra perspectiva, se puede indicar que la educación fundamental de la escuela se ha comportado casi despreocupada con las comunidades, limitada solamente a transmitir información programática sin la participación directa del entorno y sectores que le circundan. Es decir que la escuela desde la visión del modelo educativo está cercada en su accionar, relacionándose poco con sus comunidades. En consecuencia ha dejado de funcionar como centro del quehacer de las comunidades al presentar poco interés y aportes para las soluciones de los problemas que caracterizan a los espacios sociales de su entorno.

Desde el ámbito gerencial, quienes desempeñan la función directiva, adoptan conductas cerradas, sin tomar en cuenta las necesidades y problemas que inciden de manera directa en la formación del educando y sus comunidades, esto influye en forma negativa en el proceso de enseñanza aprendizaje, en el proceso comunicacional y en el deterioro de las relaciones interpersonales.

Las relaciones sociales que definen la integración y la cooperación. Para integrar los esfuerzos de un grupo humano hacia el alcance de cualquier objetivo, deben estar en primer lugar y tener capacidad de organización, para actuar como un todo en el alcance de un fin común y en la definición y jerarquización de objetivos de interés a la comunidad. Deben tener conciencia de la necesidad de su participación. En forma directa, si esta es anárquica y sin objetivos claros y preestablecidos no propicia la integración.

La integración escuela comunidad no puede ser una función exclusiva de los docentes, ni de las escuelas mismas, sino tarea de todos: el hogar, los padres, la comunidad educativa, la sociedad civil, los medios de comunicación social y la iglesia para transformarla en pedagogía social integral. Se debe tener presente que la educación es un hecho que contiene a todos los sectores productivos del país y afrontan los nuevos cambios que exige la educación.

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Hay que destacar, que la familia y la escuela han mantenido siempre, de manera compartida y desde sus respectivos ámbitos de responsabilidad, el protagonismo en materia de educación de niños y jóvenes. En la actualidad, lejos ya del axioma que regía en otros tiempos según el cual la familia educa y la escuela enseña, ésta última se configura como un elemento nuclear de la faceta educadora, la transmisión de valores y la reparación de los alumnos desde un punto de vista integral, como personas que han de afrontar, en un futuro, todos los condicionantes de la vida adulta.

La educación representa un papel clave en el desarrollo de los habitantes de cualquier país y en consecuencia en la sociedad en la que se desenvuelven, pues el conocimiento abre el abanico de oportunidades para mejorar su calidad de vida y los convierte en capital humano fundamental para el progreso más allá de su entorno personal.

Ante la importancia que tiene para mejorar las condiciones de vida de un país, es necesario aplicar un modelo que tenga como principios equidad, libertad, convivencia pacífica, diversidad étnica, justicia social y la corresponsabilidad entre el Estado, la familia y la sociedad. El centro de esta política debe ser el hombre y su formación integral.

Pues la integración escuela - comunidad no puede ser una función exclusiva de los docentes, ni de las escuelas mismas, sino tarea de todos: el hogar, los padres, la comunidad educativa, la sociedad civil, los medios de comunicación social y la iglesia para transformarla en pedagogía social integral. Se debe tener presente que la educación es un hecho que contiene a todos los sectores productivos del país y afrontan los nuevos cambios que exige la educación. (J. Moreno, Del Río, 1980).

De allí la necesidad de aunar esfuerzos para alcanzar mejores logros en el ámbito social, en el caso específico de la educación, donde la escuela como institución está vinculada internamente a la promoción de la comunidad, significa que la escuela debe constituirse en el centro de toda la instrumentación del proceso sistemático donde refleja la perspectiva de su entorno social en cuanto a actitudes mentales y funcionales de la población.

Los docentes deben hacer un diagnóstico de la comunidad donde prestan servicio, al mismo tiempo crear la formación de valores en la escuela y propiciar cursos de actualización docente donde se involucre a los padres y representantes de los alumnos a compartir experiencias y contribuyan en las actividades que propicie la escuela, la comunidad debe asumir la responsabilidad que le asigne la escuela, involucrar a los sectores cercanos a la

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escuela, en la participación en las actividades que beneficien a la comunidad para realizar intercambio de actividades culturales sociales, recreativas, deportivas y religiosas para conocer a todos los que hacen vida en el entorno escolar, la institución debe lograr la integración escuela-comunidad, se deben incorporar a todos los sectores circunvecinos de la escuela, con la intención de fortalecer lazos de amistad para vivir en democracia y conocer la realidad de la escuela y la comunidad.

Es deber de la escuela integrar a todos los autores y actores del hecho educativo a participar en las actividades que planifica la escuela, con la capacidad de vincular la comunidad para establecer el sentido de pertenencia y hacerlos participes de las funciones que tienen en la escuela para brindar una formación académica y profesional. (J. Moreno, Del Río, 1980).