CAPÍTULOS 4 · 5 MARCO TEÓRICO
4.2 Relación de procesos de dominio general
Para Langacker (2013) los procesos de dominio general son: la automatización, la asociación, la esquematización y la categorización. Otros autores varían en el número, por ejemplo Bybee (2013) coincide en todos ellos con Langacker aunque prescinde del último. Asimismo, otros autores como Goldberg (2006) afirman que estos procesos pueden reducirse a uno, las generalizaciones. A continuación se va a explicar en qué consiste cada uno de los procesos, en qué consisten las generalizaciones de Goldberg y cómo se relacionan cada uno de ellos con la enseñanza-aprendizaje de OR en E/LE.
La automatización es la capacidad que permite, a base de repeticiones, lograr que una estructura se convierta en una unidad, por este motivo, la repetición es tan importante en el aula de E/LE (Bybee, 2008, 2010, 2013; A. Castañeda, 1997; 2014). Por el mismo motivo,
24.- Processing refers to making a connection between form and meaning. That is, a learner notes a form and at the same time determines its meaning (or function).
25.- Learned pairings of form with semantic or discourse function.
26.- Domain-general processes would be those that can be shown to operate in areas of human cognition other than language.
cuando una estructura es conflictiva y provoca errores fosilizables en alumnos de L1 lejanas, como sucede con las OR, es necesaria la automatización para lograr que las construcciones controvertidas se mecanicen, como afirma Langacker, “una estructura compleja se domina concienzudamente hasta el punto de que usarla es casi algo automático y requiere poca monitorización consciente” (R.W. Langacker, 2013, p. xvi, T.P.)27.
Por otra parte, también desde el punto de vista de Langacker (2013), el segundo proceso de dominio general es la asociación. Este proceso consiste en lo siguiente:
Establecer conexiones psicológicas que tienen el potencial de influir en la consecuente capacidad de procesamiento. Tiene numerosas manifestaciones en la GC. Aquí únicamente tenemos que mencionar la asociación entre una estructura semántica y una fonológica, la cual define la relación simbólica. (R.W. Langacker, 2013, p. xvi, T.P.)28
Por ejemplo, la asociación permite que un conjunto de sonidos evoque un significado determinado. En este punto, es necesario añadir, en relación con las OR y los factores lingüísticos que intervienen en la atención (Talmy, 2008), que al existir dos palabras homófonas en español (que pronombre relativo y que conjunción) que, además, son palabras de categorías cerradas con cuerpo fonológico poco potente (2008, p. 29), la atención a esa forma y, quizá, la asociación, y por lo tanto el procesamiento del pronombre pueden experimentar retrasos en las conexiones entre forma y significado.
El tercer proceso de dominio general es la esquematización. Según Langacker (2013, p. xvi) es el proceso que permite la extracción de características, para llegar a una concepción que represente un mayor nivel de abstracción. Según este proceso de dominio general, los alumnos de E/LE (también los niños al enfrentarse a su L1) cuando dan con la categoría gramatical pronombre relativo deben diseccionar las características y las funciones de esta, para lograr situar el lugar en el que se localizan cada uno de los pronombres. Este proceso podría resultar más complejo que el realizado con otros tipos de pronombres debido a que el miembro analizado es un ejemplar no prototípico o aislado de la categoría pronombre (cf.5.1.2.1).
Por último, Langacker (2013, p. xvi) afirma que la categorización es la interpretación de la experiencia con respecto a experiencias previas, por lo tanto, este sería el proceso relacionado con el uso y la frecuencia. Joan Bybee dice al respecto de la categorización que
27.- A complex structure is thoroughly mastered to the point that using it is virtually automatic and requires little conscious monitoring.
28.- Stated most generally, association is simply the establishing of psychological connections with the poten- tial to influence subsequent processing. It has numerous manifestations in CG. Here we need only recall the association between a semantic and a phonological structure that defines a symbolic relationship.
“la gramática puede ser entendida como la organización cognitiva de la experiencia personal con el lenguaje” (Bybee, 2013, p. 49, T.P.)29. En la misma línea, Tomasello (2003, p. 99)
afirma lo siguiente:
Cuando las personas usan repetidamente los mismos (concretos y particulares) símbolos lingüísticos para expresarse los unos con los otros en “similares” situaciones, lo que emerge a lo largo del tiempo es un patrón de uso del lenguaje esquematizado en la mente de los usuarios como otro tipo de categoría o construcción. (Tomasello, 2003, p. 99, T.P.)30
Con respeto al aprendizaje de OR en E/LE, la categorización de las construcciones relativas es un proceso que se facilita gracias al input graduado a lo largo de los niveles del Plan Curricular del Instituto Cervantes (PCIC en adelante), sin embargo, la frecuencia de uso de cada tipo de OR, junto con sus correspondientes idiosincrasias, es una relación que no todos los alumnos perciben con el mismo grado de precisión debido a la transferencia (positiva o negativa) de cada lengua (Odlin, 1989, pp. 97-104). Un ejemplo de ello es el caso de los sinohablantes, en cuyo idioma existen dos tipos de construcciones relativas relacionadas con dos usos (cf.7.7.7): en chino existen dos estructuras con topicalizaciones distintas para dos tipos de OR (definidas e indefinidas). Por lo tanto, el orden de los componentes es significativo. Esta relación forma-significado no es paralela en español puesto que lo más parecido es la distinción especificativa-explicativa que no precisa de cambios de orden sino de cambios entonativos, pausas, y elección de pronombre. En este sentido, la categorización es un proceso más complejo de realizar en idiomas que no comparten usos relacionados con estructuras, como con el chino y el español.
Por último, no se puede cerrar este apartado sin hacer referencia a lo que Goldberg, a lo largo de su obra, (1995, 2006, 2013; 2008) y, en concreto en su libro Constructions at Work, The Nature of Generalization in Language, denomina generalizaciones. En el próximo apartado, se expondrán las características de las generalizaciones y las relaciones de estas con la enseñanza aprendizaje de OR en E/LE. De su lectura se desprenderán semejanzas con los procesos de dominio general acuñados por Langacker, sin embargo, estos aparecerán argumentados de forma más profunda, puesto que la misma autora, Goldberg, así los recogió en su obra.
29.- Grammar can be viewed as the cognitive organization of one´s experience with language.
30.- When people repeatedly use the same particular and concrete linguistic symbols to make utterances to one another in “similar” situations, what may emerge over time is a pattern of language use, schematized in the minds of users as one or another kind of linguistic category or construction.
4.3 Generalizaciones
Según Goldberg (2006), las generalizaciones son los procesos que permiten comparar un nuevo miembro de una categoría con otros ejemplares conocidos, en base a sus similitudes o diferencias con los ejemplares conocidos. Para realizar este proceso, el aprendiente (o el niño) necesita percatarse de que existe un nuevo miembro. Cuando los atributos del ejemplar desconocido son relevantes, hay más posibilidades de que el ejemplar sea percibido. En este sentido, todas la palabras procedimentales son menos atractivas y relevantes que las palabras con carga léxica, según las máximas atencionales de Talmy (2008, p. 29).
Trasladando esta visión de las generalizaciones al aprendizaje de OR en E/LE, en el caso de que un alumno de origen chino o un alumno de una lengua materna lejana, se enfrente a un pronombre relativo como que, podría encontrarse ante una generalización que no pudiera ser realizada debido a que se necesita relacionarla con otros pronombres conocidos: en chino, la categoría pronombre relativo no existe y la construcción relativa no es simétrica a la española (cf. 7.7 sobre la interferencia negativa del chino en OR). Por lo tanto, la asociación con otros miembros conocidos en español (con otras características) y otros miembros (inexistentes) en chino, podría complicar la asociación de los pronombres relativos.
Volviendo al proceso de dominio general, la definición de generalización está, inevitablemente, ligada al concepto de atención en lingüística (cf.3.4.2). Según (Schmidt, 2001), “la capacidad de atención es limitada” y, por ello, cuando un alumno se enfrenta a un nuevo ejemplar, su acercamiento a este es selectivo porque su atención es selectiva (y limitada), y debido a este condicionante, hay alumnos cuya aproximación a las novedades es parcial, puesto que al no centrar la atención no pueden extraer todos los atributos propios de la categoría. A este dato hay que sumarle que estas representaciones mentales “se erosionan con el tiempo” (Goldberg, 2006, p. 46, T.P.)31 y que cualquier aspecto no percibido, consciente
o inconscientemente, no puede ser generalizado.
4.3.1 Categoría y frecuencia
En primer lugar, el proceso de generalizar requiere situar un nuevo ejemplar dentro de su categoría, por lo tanto, es preciso aclarar qué es exactamente una categoría32 y cómo afecta
esta al proceso de la generalización. La autora señala lo siguiente al respecto:
Los ejemplares por sí solos no explican nuestro intrincado conocimiento sobre generalizaciones. Esto es, los modelos de ejemplares se equivocan al explicar cómo exactamente los ítems son coherentes como categoría. (Goldberg, 2006, p.47, T.P.)33
Por lo tanto, el concepto de categoría es más amplio que la suma de información que tenemos sobre cada ejemplar de ella. Asimismo, la autora señala que también guardamos información específica de cada ítem que no interfiere con el concepto de categoría, en concreto, señala la frecuencia de uso a la hora de clasificar ítems. Por ejemplo, esto sucede, afirma la autora cuando “indexamos patrones de acuerdo a su frecuencia” (2006, p.49) como sucede con el silabeo de palabras frecuentes, que tienden a ser reducidas (como en español los participios) y el silabeo de palabras poco frecuentes, que tienden a mantener su patrón fonológico (como participios menos frecuentes donde no se relaja la pronunciación de la desinencia verbal). En el caso de los pronombres relativos, se guarda información específica de cada uno de ellos, por ejemplo, la información sobre la idiosincrasia y la frecuencia del pronombre cuyo¸ del que sería necesario recordar que ha caído en desuso para recuperar información del antecedente (cuando éste queda lejos), o que la palabra quien únicamente puede ser usada en función distinta a sujeto en caso de que vaya precedida por una preposición (Brucart, 1999).
En conclusión, las generalizaciones consideran la frecuencia de uso como factor determinante para extraer la información y crear las construcciones, la relación entre la forma y el significado. Este dato, aplicado a la enseñanza-aprendizaje de OR en E/LE se relaciona con la frecuencia de uso de las OR en chino y en español. En chino, la relativización se puede expresar mediante: el uso de la marca prepositiva 的, o la reasunción del antecedente en forma de oraciones yuxtapuestas o coordinadas. Sin embargo, en español el uso reasuntivo no es recomendable. Según Brucart “la reasunción está condicionada por factores sintácticos y semánticos” (1999, p. 403), asimismo, esta reasunción no supone la eliminación o la sustitución del pronombre relativo. Por lo tanto, cuando un alumno se enfrenta a las OR en español debe atender a la frecuencia escasísima de oraciones relativas reasuntivas (cf. 7.7.4 para un contraste entre los nombres reasuntivos en chino y en español) y al rechazo de la coordinación con reasunción y valor relativizador.
32.- Paralelo al concepto de Langacker pero con un aparato explicativo mayor.
33.- Exemplars alone do not account for our intricate knowledge of generalizations. That is, exemplar models fail to explain how exactly items cohere as category.
4.3.2 Idiosincrasia y convencionalización
Otro argumento esgrimido a favor de las generalizaciones es que con ellas también se retienen consideraciones sobre las idiosincrasias de cada ítem, por ejemplo su distribución con respecto a otros elementos de la frase. En el caso de los pronombres relativos, la idiosincrasia con respecto al resto de pronombres sería, entre otras, la imposibilidad de dislocar el pronombre relativo de su antecedente. Al generalizar se produce también un tipo de abstracción relativa a la convencionalización de los ejemplos. Escandell analiza las convencionalizaciones y sus causas, y dice de ellas que cuando un tipo de relación se hace muy frecuente, puede llegar a estabilizarse (2011, p. 127) como sucede en (5):
(5) Invento revolucionario
En el ejemplo anterior, la palabra revolucionario se ha convertido en una convencionalización que ha pasado a significar transformador, sin embargo, al hablar de un invento, en español, suele asociarse con este adjetivo y no con otros como subversivo. Este es un caso de convencionalización que afecta a las generalizaciones y que, según Goldberg, requiere repetición para poder generalizarse.
4.3.3 Captura de la construcción
Los aprendientes de español no recuerdan cada una de las producciones que escuchan o que leen sino que retienen algunos ejemplos con cierto grado de abstracción. Por ejemplo, en ciertas construcciones cuya principal función se basa en información estructural y discurso pragmático (no semántico ni fonológico), como las OR, los aprendientes “van a abstraer una representación, por encima de las palabras usadas” (Goldberg 2006, p.62, T.P.)34, es lo que
Ellis llama la predominancia del tipo frente al toquen (cf.5.4.2). Por lo tanto, los estudiantes deben intentar asignar funciones a diferentes partes de los ejemplos. Esta tendencia, según la autora, no es específica del lenguaje puesto que los humanos tendemos a buscar relaciones causales en todos los fenómenos que nos rodean.
En conclusión, todos los procesos que conllevan la generalización de construcciones, atienden a la idiosincrasia de los elementos, a la frecuencia de estos, a la convencionalización y al concepto de categoría (que no es la suma de los miembros que la componen, sino algo más). Como se puede observar, existe una gran similitud entre los procesos de dominio general en Langacker y las generalizaciones en Goldberg, si bien es cierto que en Goldberg se desarrolla cada uno de los puntos con mucho más detalle.
CAPÍTULO 5
La Gramática de las Construcciones
A lo largo de este apartado se van a glosar los supuestos básicos de la GCN basados en Adele Goldberg (1995, 2006, 2013; 2008). A su vez, se esbozará una breve genealogía de la GCN en base a los agradecimientos de la tesis de la misma autora y, por último, se incluirán una serie de ejemplos de construcciones en español desde las más pequeñas, los morfemas, hasta las más complejas, las construcciones compuestas.
En los últimos apartados del tema, se marcarán los puntos relevantes que interfieren en la enseñanza-aprendizaje de construcciones en segundas lenguas según Ellis (2013). En suma, en este tema se pretende arrojar una visión holística y práctica sobre qué es la GCN y cómo puede afectar esta visión de la gramática a la enseñanza y al aprendizaje de una LE.