0 1 2 3 4 5 1995 2000 AÑOS
Fuente: DANE. E.A.C. Fuente: DANE. E.A.C.
3.4 Representatividad de la actividad económica de PYMES colombianas con relación a la de los sectores productivos en que se desempeñan en Colombia con indicadores de desempeño no convencionales.
De acuerdo a Pollack y Garcia (2004)17 “si bien las condiciones macroeconómicas son necesarias, no son suficientes para lograr un buen comportamiento de la economía. El comportamiento macroeconómico proporciona oportunidades para la creación de riqueza, pero no crea directamente la riqueza; esta se genera en los fundamentos microeconómicos de la economía, los cuales dependen de las estrategias y prácticas de gestión de las empresas, de la calidad de los insumos, de la infraestructura e instituciones existentes, de los marcos regulatorios y de otras políticas que constituyen el entorno de negocios en el cual compiten las empresas”.
Dentro de este contexto, autores como Audretsch y Thurik (2001) han encontrado evidencias de la relación entre el nivel de actividad empresarial y las tasas de crecimiento económico, sin embargo efectos de causalidad son todavía objeto de estudio; de acuerdo a Kantis (2005) “estos autores afirman que el desempeño empresarial influye en el crecimiento económico debido a que es un vehículo para
17 Pollack y Garcia. Crecimiento, competitividad y equidad: el rol del sector financiero.Fuente:
la innovación y el cambio y, por lo tanto facilita los procesos de derrame de conocimiento”18. Las apreciaciones antes mencionadas resultan relevantes, al considerar que aún desde la pura teoría, el crecimiento económico surge de la acumulación de factores de producción y de conocimiento dentro de los procesos de producción; este último aspecto se puede decir que tiene una correspondencia con el fenómeno de la innovación a través de la utilización de bienes de capital, mejoras en la calidad de los recursos humanos y avances en las formas de organización de las empresas para producir. Luego se puede decir que tanto desde lo teórico y lo empírico se identifica relación entre la actividad empresarial, el crecimiento y el desarrollo económico.
Sin embargo esa forma de organización empresarial ha tenido una evolución importante sobre el tiempo, considerando que hasta los años 70 e incluso los 80 el desarrollo industrial (que era uno de los elementos fundamentales para lograr el mejor desempeño de economías atrasadas) se asimilaba a la creación y crecimiento de grandes empresas; en la década del 90 sin embargo se terminó detectando que a pesar de los esfuerzos de promoción de estos esquemas de producción a través de significativas reformas económicas, no se logró la dinámica esperada en cuanto a generación de puestos de trabajo19 y se observo además cierta rigidez de la gran empresa para adaptarse a un mundo cada vez más cambiante. Ante esto, comienza a hacer un reconocimiento claro de la importancia de esquemas de producción más pequeños (PYMES), por su potencialidad para compensar la debilidad en el campo laboral y de inflexibilidad de adaptación de empresas basadas en el fordismo. Se observa así como las consideraciones sobre el tamaño de las empresas ha sido un elemento de importancia para la conformación del tejido empresarial en los diferentes países.
A hoy estudiosos de la globalización como Castell 1995, han identificado una nueva tendencia hacia una mayor interacción entre empresas por tamaños, en busca de operar en red para enfrentar en general un entorno de mayor competencia, pero de gran vulnerabilidad y limitación para desarrollo tecnológico de empresas de menor tamaño y de inflexibilidad y necesidad de cubrimiento para mantener condiciones de poder de mercado de la gran empresa. En efecto, la tendencia a la apertura, la mayor competencia, la desregulación de mercados, la mayor movilidad de capital, el gran desarrollo tecnológico en especial en el campo de las comunicaciones, la plena vigencia de la era de la información global, son
18 Kantis Hugo. Empresarialidad y contexto emprendedor en Uruguy. BID. Febrero del 2005
19Peres, Wilson; Stumpo, Giovanni .Las pequeñas y medianas empresas industriales en América
factores que han llevado a un mundo más cambiante e interrelacionado, lo que obviamente también ha influido sobre la forma de operación de los tipos de empresas por tamaño antes mencionados, pues se imponen en general las empresas altamente productivas y con capacidad de adaptación a los cambios en el ambiente económico, lo que significa menores brechas en el desempeño entre tipos de empresas en términos de productividad. Para enfrentar estas nuevas condiciones se han implementado en países en desarrollo políticas tendientes a estimular la formación de empresas de menor tamaño que puedan contribuir a su creciente problema de desempleo y a su vez puedan interactuar e incluso llegar a competir con las de mayor tamaño a través de estímulos, basados en la búsqueda de productividad, tales como sistema de subcontratación, capital de riesgo, licenciamiento, formación de clusters, promoción de sistema de asociación, etc. Estas nuevas condiciones de operación se enmarcan dentro de la denominada “Nueva Economía” que para las PYMES significa mayores posibilidades de acceso a tecnología muy similar a la de empresas de mayor tamaño, lo que da potencialidad para aumentar su frontera de posibilidades de producción al lograr ajustes en la relación capital/trabajo, obviamente dependiendo de las condiciones del marco laboral particular de cada economía que determinarían limitantes de predominar inflexibilidades salariales. El siguiente esquema referenciado por Roca (2002) ilustra sobre el efecto sobre la brecha de productividad entre empresas por tamaño por este fenómeno20:
20 Roca. La flexibilidad salarial y la competitividad de la PYME frente a los retos de la Nueva
Gráfico 26
Frontera de Posibilidades de Producción para La Gran Empresa y una pequeña empresa.
Empleo discreto (L)/capital continuo (K)
Fuente: Pimec-Sefes.
Dentro de este contexto, el reto en economías como la colombiana ha sido evaluar si con estos esfuerzos de estímulo al modelo PYMES realmente se ha logrado en conjunto mejorar su desempeño sobre el tiempo, de forma que permita usufructuar cada vez más de ventajas derivadas de su tamaño de operación como generadoras de: actividad empresarial, empleo y competitividad por avances en su productividad. Dentro de este contexto, resulta relevante identificar cambios en los indicadores de desempeño de las PYMES en el tiempo y de estos con relación a los de las empresas grandes. Indicadores tales como los de empleo, ventas, productividad, resultan muy significativos.
Se procede a utilizar el esquema de Bernand y Jensen (1999) para evaluar la representatividad de categorías de empresas a nivel sectorial, ya que los indicadores de la sección anterior no reflejan un impacto neto claro del desempeño de las PYMES que ilustre sobre cambios en su representatividad en la economía, pues muestran en varios casos efectos contrarios entre sectores y con relación a
lo observado en las grandes empresas en una misma rama de actividad. Además los indicadores tienden a estar afectados por la recesión de finales de los 90 y procesos como los de desindustrialización que ha vivido el país en las últimas décadas.
Este esquema toma como variables características o dependientes: empleo, valor agregado, ventas y producción e indicadores no convencionales de desempeño. Se tomo como variable de control (Z) la cual trata de recoger dentro de la ecuación el efecto de cambios generales de carácter sectorial. El desempeño de las PYMES no solo está determinado por la tendencia de los sectores al que pertenecen, cuentan con medidas de estímulo especiales por lo que aislar el efecto general permite observar si a pesar del efecto sectorial si han logrado mejorar en sus indicadores de desempeño o no.
Se aplica el siguiente esquema para análisis:
Υit=α0+α1 B i+α2 D i+α3 Z it+℮it
• Υ es alguna de las variables características de las empresas antes mencionadas medida en logaritmo (empleo, valor agregado, producción y ventas e indicadores no convencionales).
• B y D son variables categóricas que identifican grupos de empresas por tamaños (en este caso se van a utilizar dos tamaños: pequeñas y medianas).
• Z es una variable de control que representa la participación del PIB de cada sector de actividad económica considerado sobre PIB nacional.
• Los sectores corresponden a los definidos por la Clasificación Internacional Uniforme de actividades (CIIU).
De acuerdo con la formulación anterior, los α positivos más altos llevan a inferir que las empresas correspondientes a esa categoría tienen características superiores o reflejan un mejor desempeño que las otras consideradas y viceversa. Se toma la información disponible para posiciones CIIU a dos dígitos de los sectores industria, comercio y servicios, esto es por actividad, de acuerdo a las respectivas encuestas del DANE (E.A.M, E.A.C, E.A.S), clasificada entre pequeñas, medianas y grandes empresas. Se realizó un manejo de variables
dummys, tomando como referencia la variable de la gran empresa para determinar si las PYMES muestran mejores características que las de mayor tamaño o viceversa.
CUADRO No. 6 VARIABLE Z