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3.3.5 Rendimiento académico: factores que inciden en los niveles de logro académico

El rendimiento académico es definido según Martínez Otero, (1996) como el producto que rinde o da el alumnado en el ámbito de los centros de enseñanza oficiales y que normalmente se expresa a través de calificaciones escolares; para Touron, (1985) es un resultado del aprendizaje, suscitado por la actividad educativa del profesor y producido por el alumno, aunque no todo el aprendizaje es fruto exclusivo de la acción docente.

El bajo rendimiento escolar a decir de Palacios (2000), es un problema con múltiples causa y repercusiones y en el que están implicados factores de diversa índole, de los que cabria destacar tres: factores individuales del alumno (referidos a diferentes ámbitos, desde lo cognitivo hasta lo motivacional), factores educativos

(relacionados con contenidos y exigencias escolares, con la forma de trabajar en el aula y de responder a las necesidades que presentan algunos alumnos) y factores familiares (relacionados con la mayor o menor contraposición cultural entre un ámbito y otro).

A juzgar por García, F. (1995) más allá de los valores fundamentales, la familia asume también la responsabilidad de fomentar otros valores que están directamente relacionados con el rendimiento académico. Esto es algo en lo que los profesionales de la educación, el profesorado suele insistir mucho. Corresponde a la familia garantizar que los niños tengan un horario de trabajo adecuado, con horas específicamente asignadas al estudio y con el tiempo suficiente para el descanso personal en la noche y para el ocio. También corresponde a las familias garantizar unos hábitos de alimentación saludables, sin los cuales toda la vida de los niños sufre un serio deterioro. El sentido del orden personal, el cuidado con las propias pertenencias y la seriedad en el cumplimiento de las tareas que les son propias son aptitudes cuyo fomento recae en forma especial en la familia, que es la que pasa más horas con sus hijos. De forma más general, la familia debe garantizar un ambiente

agradable y acogedor lo que constituye uno de los predictores más seguros de un buen rendimiento académico.

Según Hess y Holoway, (1984) se identificaron cinco procesos que vinculan a la familia y al rendimiento académico: el intercambio verbal entre la madre y los hijos, las expectativas familiares acerca del desempeño académico, las relaciones positivas entre padres e hijos, las creencias de sus padres acerca de sus hijos, las atribuciones que hacen al comportamiento de los mismos y las estrategias de control y disciplina.

El Segundo Estudio de Regional Comparativo y Explicativo del Laboratorio Latinoamericano de evaluación de la Calidad de la Educación, (SERCE) 2008 nos proporciona información relevante en el análisis de los factores que contribuyen en el rendimiento académico.

 La variable que mayor influencia ejerce sobre el rendimiento académico de los

estudiantes es el clima escolar. Por tanto la generación de un ambiente de respeto, acogedor y positivo es esencial para promover el aprendizaje entre los estudiantes.

 Las variables de recursos escolares, en su conjunto, también contribuyen en

el rendimiento. Si bien es cierta que la contribución individual de la infraestructura, los servicios básicos de la escuela, el número de la biblioteca escolar y los años de experiencia del docente, en su conjunto estas variables aportan en el aprendizaje de los estudiantes. Los recursos escolares son esenciales para impulsar el rendimiento.

 La segregación escolar por condiciones socioeconómicas y culturales de los

estudiantes es la segunda variable de mayor importancia para el rendimiento. Su incidencia es mayor en lectura en comparación con matemáticas y ciencias. Y si bien esta no es una variable educativa, propiamente como tal, cualquier progreso que se pueda hacer para disminuir esta segregación escolar, traerá importantes avances en logros y aprendizajes de los estudiantes.

Según Molina (1987) las dificultades de aprendizaje desde una perspectiva interactiva tienen un elevado numero de variables tanto de tipo intrínsico como extrínseco y para su estudio es necesario tomar en cuenta las características biológicas y psicológicas del alumno, así como las compensaciones positivas o negativas que pueden producir el medio ambiente en el que se desenvuelve el niño: cultural, familiar y pedagógico.

Los factores de tipo extrínsecos o exógenos en el rendimiento inadecuado, son todas las personas, las cosas, las fuerzas, de orden material y espiritual, que existen alrededor del niño, y que contribuyen a formar su personalidad y motivar su conducta, en conjunto todo esto forma su medio ambiente. Es el lugar geográfico en el que vive, su familia y cada uno de los miembros de ella, las opiniones, los sentimientos y el comportamiento entre sí y hacia el observan, la casa y el barrio donde habita, los hechos que presencia, la alimentación que ingiere, los cuidados de salud de los que es objeto, la escuela a la cual concurre, la calle en la que juega, el taller en que trabaja, sus compañeros, sus maestros, su familia. Todos estos elementos teniendo su existencia fuera de él, influyen sobre esté de mil maneras y a cada paso, ejercen acción sobre su actividad, la formación de sus sentimientos y su carácter, contribuyen en definitiva a estructurar su personalidad. Las variables de tipo extrínseco pueden ser: el ambiente, familiar, el ambiente escolar y el ambiente social.

Ambiente familiar. Constituye un ambiente de trascendental importancia en la vida del niño, tanto desde el punto de vista de su ser social como de su personalidad. La importancia fundamental de la familia viene de sus funciones biológicas y de sus funciones formativas de la personalidad social e individual. El modo de ser, los criterios personales y sentimientos, opiniones y actitudes reflejan en gran medida, con matizaciones individuales, la de los padres y familiares más íntimos. La familia constituye también el vehículo trasmisor por excelencia de la herencia cultural en el aspecto normativo y regulador: costumbres, modales sentimientos y desviaciones de lo establecido y secularmente admitido como bueno y socialmente conveniente. Sin embargo el ambiente familiar también puede ser un factor de inadaptación escolar manifestándose en el rendimiento académico inadecuado con las consecuentes bajas calificaciones, algunas de estas disfunciones familiares tienen las siguientes características:

Conflictos entre los miembros de la familia y de estos conflictos lo niños aparecen en primera línea como determinantes de los problemas de conducta al dejar profunda huella de la personalidad del niño influyen sobre su actitud y humor en la escuela pudiéndose manifestaciones graves de desviaciones y problemas de conducta, alteraciones orgánicas de la salud, violencia y rebeldía.

Las dificultades económicas y materiales en familias de baja adaptabilidad familiar constituyen terrenos propicios para la germinación de conflictos entre los miembros de la familia, la inseguridad e insatisfacción y el mal manejo de las emociones crean un clima en la que los problemas de conducta son frecuentes. A la insuficiencia de recursos se une la falta de elementos necesarios para la calidad de vida que debe tener el niño y el hacinamiento en la vivienda.

La baja cohesión familiar, la desintegración o la constitución anormal de la familia: familia incompleta, padres separados, madre soltera, etc. Estos acontecimientos en el niño pueden generar inseguridad afectiva que muchas veces no pueden sobrellevarla con equilibrio pues para él significa una pérdida.

Ambiente escolar. También puede ser causa de inadaptación escolar y rendimiento académico inadecuando. Se deduce que si un gran número de niños se adapta mal, es porque el medio está también, en cierta medida, mal adaptada al niño, pues a pesar de existir en las clases gran número de niños cuyo nivel mental es mediano, que gozan de buena salud, que no tienen ninguna insuficiencia afectiva, que no son especialmente, ni turbulentos ni distraídos, que asisten regularmente a la escuela y que sin embargo, aun viviendo en un buen medio familiar se adaptan mal. Los moldes rígidos, programas en exceso, precisos y extensos, reglamentación muy rigurosa, utilización de métodos pedagógicos y de recursos educativos o correctivos inadecuados constituyen obstáculos para la adaptación del niño a la escuela.

3.3.5.2 Factores intrínsecos del individuo

Las variables de tipo intrínseco en el bajo rendimiento son inherentes al individuo, biológicas, de tipo endógeno como: el retardo mental, condiciones físicas deficientes, conflictos físicos que conllevan a trastornos mentales.

El retardo mental y el trastorno mental (trastornos por déficit de atención con hiperactividad, tipo con predominio hiperactivo impulsivo, tipo con predominio del déficit de atención, tipo combinado) podrían estar aliadas y constituir graves casos de inadaptación. La capacidad mental inferior al promedio es también causa de un déficit significativo en su comportamiento adaptativo en la escuela común, cuyos programas están organizados para una capacidad intelectual abstractamente consideradas como termino medio.

Condiciones físicas deficientes. Pueden manifestarse por herencia, alguna alteración cromosómica, enfermedad médica adquirida en la infancia y la niñez de causa y tipo diverso, déficit sensorial, invalidez o defectos físicos.

Conflictos psíquicos. Producen trastornos mentales, y por ende alteraciones de conducta y adaptación (baja tolerancia a la frustración, arrebatos emocionales, autoritarismo, testarudez, insistencia excesiva y frecuente para que satisfagan sus peticiones, desmoralización, disforia, rechazo por parte de sus compañeros y baja autoestima) y dan origen a un déficit o insuficiencia en la capacidad de adaptación a la escuela manifestándose en un rendimiento académico o por debajo del promedio.

3.3.6 Principales beneficios del trabajo con escuelas/ docentes en el ámbito de la