FIGURA 15. Existencias volumétricas de tzalam por categoría silvícola (m3/ha).
No existen sitios alternativos para el aprovechamiento forestal en el ejido, la Asamblea General del ejido decidió destinar 1500 ha como área forestal permanente, las cuales, una vez realizada la verificación de campo, arrojó un total de 1563 ha consideradas como productivas, por lo que se pretende realizar el aprovechamiento maderable y no maderable de los recursos existentes, con base en la autorización del presente estudio y del Programa de Manejo respectivo.
2.2.2.5 SITUACIÓN LEGAL DEL PREDIO Y TIPO DE PROPIEDAD.
El ejido Adolfo de la Huerta se fundó por resolución presidencial del 29 de junio de 1979, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 23 de julio del mismo año, con una dotación de 2573-13-74.00 hectáreas. En una segunda acción agraria se otorgó por resolución presidencial del 27 de mayo de 1991, una superficie de 2670-00-00.00 ha, sumando una superficie total (dotación y ampliación) de 5243-13-74.00 ha. Sin embargo, como resultado de las mediciones realizadas por el INEGI, se dio a conocer que la superficie ejidal está constituida por dos polígonos, el número uno con una superficie de 3474-54-18.901 ha y el dos con 2003-38-26.932 ha haciendo un total de 5480-95-45.833 ha. De acuerdo al Acta de Asamblea General de Ejidatarios relativa a la delimitación, asignación y destino de las tierras ejidales, certificada ante el notario público No. 17 Lic. Angel E. Aguilar Núñez, el ejido Adolfo de la Huerta, Mpio. de José María Morelos, Quintana Roo, está constituido por 29 ejidatarios con derechos agrarios legalmente reconocidos, con plano catastral E16A34H001AM y folio agrario de tierras matriz No. 23TM00000100 sin régimen de explotación colectiva (SRA, RAN, 1994). 2.2.2.6 ÁREA NATURAL PROTEGIDA.
El proyecto de aprovechamiento de especies maderables y no maderables en el ejido Adolfo de la Huerta del Municipio de José María Morelos, Quintana Roo, no se encuentra dentro ni cerca de ningún área natural protegida.
2.2.2.7 ÁREAS DE ATENCION PRIORITARIA.
En el área de estudio no existen sitios históricos ni zonas arqueológicas; Adolfo de la Huerta no está contemplado dentro del área de influencia del Corredor Biológico Mesoamericano de interés para la conservación de la biodiversidad, el cual se ubica desde la parte central del estado, abarcando toda la reserva de la Biosfera de Sian Ka'an, hasta la Reserva de la Biosfera de kalakmul en el estado de Campeche. José María Morelos, está ubicado dentro de la zona maya de Quintana Roo, y es uno de los Municipios con mayor marginación en el Estado. Para la CONAFOR este Municipio está considerado dentro de las regiones prioritarias de atención del PROCIMAF II.
2.2.3 PREPARACIÓN DEL SITIO PARA INICIAR EL APROVECHAMIENTO FORESTAL.
Tanto para la apertura de las brechas, como para la rehabilitación de los caminos, la vegetación en el área forestal permanente sufrirá un cierto grado de afectación. Se estima que se requerirá de la
apertura de aproximadamente 28 patios de concentración (bacadillas) en total para el área forestal, las cuales serán ubicadas en lugares estratégicos donde la vegetación esté más perturbada, con la finalidad de reducir lo más posible el grado de afectación que pudiera producirse a la masa arbórea. Como medida de protección a las áreas arboladas y sus recursos, se establece como condicionante que la superficie de una bacadilla será como máximo de una hectárea.
2.2.3.1 CONSTRUCCIÓN DE LA INFRAESTRUCTURA DE APOYO.
Para el aprovechamiento persistente de los recursos maderables y no maderable del ejido Adolfo de la Huerta, no se contempla la construcción de infraestructura de apoyo, es decir, por encontrarse cerca del poblado, al término de los trabajos y actividades a realizarse de manera diaria, los trabajadores se regresarán a sus casas, por lo que no se requerirá de campamentos u otro tipo de infraestructura.
2.2.4. PROGRAMACIÓN Y EJECUCIÓN DE LAS ACTIVIDADES DEL PROGRAMA DE MANEJO FORESTAL.
El tipo de aprovechamiento que se propone llevar a cabo es de tipo persistente, permite mitigar impactos negativos al ecosistema y puede considerarse como un método de protección ya que no altera significativamente a la masa forestal. Aún y cuando no existe información confiable sobre las tasas de incremento en condiciones normales de crecimiento para la mayoría de las especies tropicales de nuestro país, a nivel Estatal se aplican actualmente programas de manejo basados en actividades similares a las descritas en el programa de manejo del Ejido Adolfo de la Huerta, en zonas con características similares a las encontradas en el área forestal del ejido mencionado. Contando con los antecedentes de la aplicación de dichos programas en otras áreas del estado, y tomando en cuenta su periodo de aplicación, y el grado de conservación de los recursos logrado hasta el momento a nivel estatal, nos da una garantía de la efectividad de las prácticas silvícolas propuestas en este caso.
2.2.4.1 SISTEMA SILVÍCOLA.
Se aplicará una variante del método de selección, la selección individual y/o en grupos, o entresaca regularizada y por bosquetes tipo “femel”, que permite regular el tamaño y distribución de los claros producto de la extracción, lo cual es importante, dadas las características heliófitas de las principales
especies comerciales, las cuales se pretende beneficiar a través de la reforestación y promoción de su regeneración natural bajo condiciones óptimas de desarrollo.
El modelo silvícola propuesto requiere del aprovechamiento de un numero mayor de especies, por lo que en este caso, se ha considerado la extracción de algunas especies comunes tropicales duras que anteriormente no contaban con demanda en el mercado. Estas especies, a pesar de ser muy abundantes en el bosque del ejido, al igual que en el resto de los bosques del estado, tienen un patrón de crecimiento tal, que en muy pocas ocasiones sus diámetros superan los 30 cm de diámetro normal (DN, a 1.30 m), a pesar de su madurez. Esta condición los excluye automáticamente de formar parte del cálculo de la posibilidad principal, por lo que en esta ocasión se plantea su aprovechamiento como una práctica silvícola de liberación de la masa, beneficiando el desarrollo de árboles residuales de especies deseables.
El sistema silvícola que se aplicará consiste en lograr una utilización intensiva de los recursos naturales existentes, sin realizar modificaciones drásticas en su distribución y composición, y al mismo tiempo, tratando de cubrir las expectativas de los ejidatarios sobre el uso y manejo de sus propios recursos. En este caso, se trata de diseñar un programa de manejo basado en actividades de fácil aplicación práctica, desde el punto de vista económico, social, técnico y ecológico, de acuerdo a las condiciones reales del bosque, las expectativas de sus poseedores, las condiciones generales de la demanda de productos en el mercado, y sobre todo, en apego estricto a los aspectos legales que rigen el aprovechamiento de los mismos.
Lo anterior se basa en la teoría de que el control silvícola de la estructura del bosque requiere de prescripciones que integren tanto el conocimiento biológico, el económico como el de ordenación y que posteriormente, esas prescripciones deben ser adaptadas al entorno social de modo que puedan ser aceptables, ya que no existe una silvicultura esencialmente buena que no tenga tanto sentido práctico de ordenación como sentido social (Daniel, 1982).
Se promoverá la regeneración natural a través de la corta de extracción, manteniendo la capacidad productiva del bosque, a un nivel mínimo de las existencias actuales. Se busca continuar promoviendo una utilización más intensiva del bosque, mediante el financiamiento de las actividades silvícolas, a partir de las propias condiciones económicas del aprovechamiento, generando perturbaciones reguladas lo suficientemente pequeñas como para no alterar considerablemente su estructura y composición, pero a la vez de un tamaño adecuado como para permitir el establecimiento de especies heliófitas (D T F, 1990).
En éste contexto, el aprovechamiento se centrará en la corta de árboles maduros, sobremaduros, muertos o enfermos, con características adecuadas para el mercado. La mayor parte de los árboles que cuenta con estas características, se encuentran suprimiendo a individuos de especies de alto valor con características deseables, los cuales constituyen la reserva del bosque y que por lo tanto, es necesario liberarlos de tal condición. El aprovechamiento incluye también árboles destinados a la producción de madera para construcciones rurales (palizada), que actualmente tiene una gran demanda en el mercado, y cuyo aprovechamiento permitirá la extracción de mayor cantidad de
especies, al mismo tiempo, la extracción de palizada será utilizada como herramienta silvícola para la aplicación de aclareos a la masa.
De esta manera, las actividades extractivas permitirán la generación de más y mayores claros, lo cual favorecerá el establecimiento de la regeneración natural, el enriquecimiento y/o reforestación de las áreas de corta, así como el óptimo desarrollo de los árboles residuales, tomando en cuenta que a medida que se incrementa la intensidad de corta, aumenta también la abundancia de especies comerciales (Escoto 1996) como la caoba y el cedro que en este caso son escasos, por lo que la práctica silvícola se orientará principalmente hacia la creación de condiciones adecuadas para promover el establecimiento y desarrollo de dichas especies.
La superficie por aprovechar se dividirá en siete bloques correspondientes a siete anualidades para la extracción de la posibilidad principal y 11 anualidades para la extracción de palizada, en superficies variables constituidas por unidades básicas de manejo de 500 m x 500 m, a partir de las cuales se realizará la planificación del aprovechamiento durante 18 años más dos de descanso. Las áreas de corta serán intervenidas en dos ocasiones, la primera para la extracción de palizada, y la siguiente para el aprovechamiento del volumen de la posibilidad principal. Para la extracción de la posibilidad de palizada cada bloque se divide en dos partes, correspondiendo cada una de ellas a una anualidad de palizada, mientras la extracción del volumen de la posibilidad principal se realizará en la totalidad de la superficie correspondiente a las dos anualidades de palizada. De esta manera, el aprovechamiento de palizada tendrá una función de tratamiento silvícola mediante el cual se liberarán los árboles de especies de alto valor comercial, y aquellos que constituirán la cosecha de la posibilidad principal. Al mismo tiempo se producirán claros en el dosel que facilitarán el establecimiento de la regeneración natural y la reforestación de las áreas intervenidas.
La especie de mayor abundancia en el bosque es el tzalam, por lo que en este caso es considerada como especie guía, a partir de cuyo volumen aprovechable se definirá la superficie de las áreas de corta anuales. Para mejorar la composición de la masa (en especies y valor), es necesaria la aplicación de un sistema de diámetros mínimos diferenciados, tomando en cuenta las características de las principales especies, así como su dinámica sucesional. En este sentido, para la fijación del diámetro mínimo de corta en el presente estudio, se establecieron dos grandes grupos, tomando en cuenta los diámetros mínimos que tradicionalmente se han venido utilizando en la región para las especies que integran la posibilidad principal (Cuadro 10).
CUADRO 10. Diámetros mínimos de corta.
DIAMETRO (CM) GRUPOS ESPECIES