Capítulo 4: Análisis de Datos de Calidad de Aguas en Chile
4.4 Representación gráfica de datos de calidad de aguas
A partir de los datos químicamente consistentes, fue posible obtener el comportamiento químico de la matriz de agua de los sistemas hídricos de Chile que presentan estaciones de monitoreo de la DGA. Para ello, se desarrollaron mapas hidroquímicos de Stiff para mostrar la composición química principal de las aguas y mapas de círculos proporcionales para representar la conductividad eléctrica presente en las mismas. En el Anexo C se describe la metodología empleada para la construcción de estos mapas.
En las Figuras 4.2 a 4.21 se muestran los mapas obtenidos para cada ecorregión del país. El número que acompaña al diagrama de Stiff o círculo de cada mapa indica el código BNA de la estación que representa. Los primeros números de este código corresponden al código BNA de la cuenca a la cual pertenece la estación, seguido del código BNA de la Sub Cuenca y Sub Sub Cuenca, para finalmente agregar el dígito identificador de la estación. En la Figura 4.1 se muestra un ejemplo de un código BNA de una estación de monitoreo de la DGA.
Figura 4.1: Construcción código BNA de una estación de monitoreo de la DGA (Fuente: Elaboración propia).
En particular, en los mapas existen códigos representados con un mismo color para identificar aquellas estaciones de calidad que monitorean distintos puntos geográficos de un mismo sistema hídrico, con el fin de percibir la variabilidad química a lo largo del cauce. El resto de los códigos, en color negro, corresponden a estaciones de monitoreo únicas para el ecosistema en donde se encuentran ubicadas. En el Anexo E es posible encontrar la descripción de las estaciones de monitoreo asociadas a los códigos BNA indicados en los mapas.
68
Cabe destacar que la información presentada en estos mapas corresponde específicamente a estaciones de control de calidad vigentes en el año 2010, año hasta el cual se contó con información. A su vez, los valores representados en los mapas corresponden al promedio de las muestras consistentes de cada estación de monitoreo. En el caso de los diagramas de Stiff, se verificó caso a caso que los promedios iónicos representaran el mismo tipo hidroquímico que las muestras particulares de cada campaña de monitoreo.
Por otro lado, es importante mencionar que, debido a la gran variabilidad de concentraciones iónicas presentes a lo largo del país, fue imposible escoger una única escala hidroquímica para ser utilizada en todas las ecorregiones de Chile. La escala de cada mapa hidroquímico fue adaptada de acuerdo a las máximas concentraciones iónicas presentadas en la región. Sin embargo, en algunos casos particulares, el grado de mineralización presentado en ciertas estaciones de monitoreo era cuantitativamente mayor al resto de los sistemas hídricos de la región. Por esta razón, en algunos mapas se presentan dos escalas diferentes: una en color negro, utilizada para representar las estaciones con concentraciones iónicas semejantes (diagramas de Stiff en color amarillo) y otra en color rojo utilizada para graficar aquellos casos particulares con alto grado de mineralización (diagramas de Stiff en color rojo). Los mapas de conductividad eléctrica por su parte, poseen una misma escala uniforme sin excepción.
Sólo el mapa hidroquímico nacional (Figura 4.2) presenta una misma escala, con el objeto de demostrar de manera global la variabilidad de tipos hidroquímicos que poseen las aguas del país y el cambio gradual que se genera en la concentración iónica de norte a sur. Con este mapa se demuestra que el uso de una misma escala para todo el país dificulta enormemente la determinación del tipo hidroquímico (forma del polígono de Stiff) que presentan los cuerpos de agua con bajo contenido iónico. Por lo tanto, es relevante evaluar la escala que se va a aplicar antes de graficar los diagramas y construir los mapas.
Figura 4.2:
Mapa Hidroquímico de Stiff para Chile.
Fuente: Elaboración propia.
Nota: Simbología reducida al 43% en el mapa.
Figura 4.3:
Mapa Hidroquímico Ecorregiones Altiplano
y Atacama. Cuencas 10 a 29.
Figura 4.4:
Mapa Hidroquímico Ecorregiones Altiplano
y Mediterráneo.
Cuencas 30 a 42.
Figura 4.5:
Mapa Hidroquímico Ecorregión Mediterráneo. Cuencas 43 a 49.
Figura 4.6:
Mapa Hidroquímico Ecorregión Mediterráneo. Cuencas 50 a 59.
Figura 4.7:
Mapa Hidroquímico Ecorregión Mediterráneo. Cuencas 60 a 80.
Figura 4.8:
Mapa Hidroquímico Ecorregión Mediterráneo. Cuencas 81 a 92.
Figura 4.9: Mapa Hidroquímico Ecorregiones Lagos Valdivianos y Patagonia. Cuencas 93 a 109.
Figura 4.10:
Mapa Hidroquímico Ecorregión Patagonia.
Cuencas 110 a 119.
Figura 4.11:
Mapa Hidroquímico Ecorregión Patagonia.
Cuencas 120 a 128.
Figura 4.12:
Mapa de Conductividad Eléctrica para Chile.
Fuente: Elaboración propia.
Simbología
Nota: Simbología reducida al 35% en mapa.
Figura 4.13:
Mapa Conductividad Eléctrica Ecorregiones
Altiplano y Atacama.
Cuencas 10 a 29.
Fuente: Elaboración propia.
Figura 4.14:
Mapa Conductividad Eléctrica Ecorregiones Altiplano y Mediterráneo.
Cuencas 30 a 42.
Fuente: Elaboración propia.
Figura 4.15:
Mapa Conductividad Eléctrica Ecorregión
Mediterráneo. Cuencas 43 a 49.
Fuente: Elaboración propia.
Figura 4.16:
Mapa Conductividad Eléctrica Ecorregión
Mediterráneo. Cuencas 50 a 59.
Fuente: Elaboración propia.
Figura 4.17:
Mapa Conductividad Eléctrica Ecorregión
Mediterráneo. Cuencas 60 a 80.
Fuente: Elaboración propia.
Figura 4.18:
Mapa Conductividad Eléctrica Ecorregión
Mediterráneo. Cuencas 81 a 92.
Fuente: Elaboración propia.
Figura 4.19: Mapa Conductividad Eléctrica Ecorregiones Lagos Valdivianos y Patagonia. Cuencas 93 a 109.
Fuente: Elaboración propia.
Figura 4.20:
Mapa Conductividad Eléctrica Ecorregión
Patagonia. Cuencas 110 a 119.
Fuente: Elaboración propia.
Figura 4.21:
Mapa Conductividad Eléctrica Ecorregión
Patagonia. Cuencas 120 a 128.
Fuente: Elaboración propia.
Finalmente, al observar los mapas hidroquímicos de Stiff es posible reconocer la diversidad de hidrotipos (polígonos) que se pueden encontrar en todo el territorio nacional. Si bien ningún hidrotipo en particular se limita a una zona específica del país, es posible establecer tendencias predominantes de ciertos perfiles hidroquímicos en distintas regiones de Chile. Es así como hidrotipos de carácter clorurados-sódicos predominan en las ecorregiones de Atacama y Altiplano, perfiles hidroquímicos bicarbonatados-cálcicos en la ecorregión Patagónica e hidrotipos sulfatados en la ecorregión Mediterráneo. Por otro lado, se puede observar el grado de mineralización (ancho de polígonos) global que presentan las aguas del país y cómo éste va disminuyendo de norte a sur. En la zona norte del país predominan concentraciones iónicas (cationes y/o aniones mayoritarios) cercanas a los 30 meq/l, para luego disminuir paulatinamente hacia el sur hasta alcanzar concentraciones que no sobrepasan los 5 meq/l en la Patagonia.
Estas diferencias se deben a que el agua natural es una solución de diversos compuestos que se van incorporando al agua gracias a su elevado poder disolvente y a sus propiedades de combinación a través de los procesos del ciclo hidrológico, los cuales le dan un carácter diferente a las aguas naturales de acuerdo a la composición de los suelos, a su ubicación geográfica y a los procesos físicos y químicos que se realizan durante su paso. Estas interacciones agua-medio, que determinan la composición de las aguas, son procesos dinámicos que se desarrollan, a ritmo diverso, tanto en el espacio como en el tiempo. El agua posee entonces unas características variables que la hacen diferentes de acuerdo al sitio y al proceso de donde provenga.
Por lo tanto, como consecuencia de su composición y de acciones naturales externas, el agua presenta una serie de características fisicoquímicas que permiten definir el comportamiento de la matriz del recurso en un lugar y momento determinados.
90
Capítulo 5: Propuesta de Índice de Calidad de Aguas para Ecosistemas Hídricos de