MARCO CONCEPTUAL
3.1 LA PARTICIPACIÓN DESDE LA EDUCACIÓN POPULAR
3.2. REPRESENTACIÓN SOCIAL
reconociendo que es una condición necesaria para la democratización de la educación, especialmente en lo que se refiere a la igualdad de oportunidades. Algo muy importante para resaltar, de lo mencionado por el autor Carlos Enrique Cajamarca Rey en su proyecto educativo institucional es que:
“la participación puede presentarse como un proceso de información a las comunidades. Aunque en realidad se trate de un grado inicial de la misma, cabe sin embargo señalar que es un derecho que deben conquistar las clases sociales populares. La información es una condición necesaria para que exista democrática participativa en las decisiones, por este motivo la intervención de las comunidades en la gestión educativa implica que estas dispongan de la información pertinente acerca del diagnostico del sistema educativo, de su relación con la sociedad y financiamiento de la educación incluyendo los programas proyectados y en curso. Por lo tanto es preciso señalar que la acción de participar no solo implica asistir a las reuniones o recibir información haciendo acto de presencia sino, que esta debe ser activa durante todo el proceso”22
Lo que quiere decir que la participación no debe quedarse en lo informativo, sino que debe trascender a través de la interacción con el otro en la búsqueda de un diálogo asertivo, el cual conlleva a la intervención en su propia realidad social incidiendo en la toma de decisiones para la transformación de su comunidad educativa. De igual forma es importante que la escuela reconozca la importancia que tiene la representación social en la misma.
3.2. REPRESENTACIÓN SOCIAL
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Las representaciones sociales son entidades casi tangibles. Circulan, se cruzan y se cristalizan sin cesar en nuestro universo cotidiano a través de una palabra, un gesto, un encuentro. “La mayor parte de las relaciones sociales estrechas, de los objetos producidos o consumidos, de las comunicaciones intercambiadas están impregnadas de ellas. Sabemos que corresponden, por una parte, a la sustancia simbólica que entra en su elaboración y, por otra, a la práctica que produce dicha sustancia, así como la ciencia o los mitos corresponden a una práctica científica y mítica”23
. Para ampliar más sobre el concepto, Sandra Araya Umaña argumenta que:
“las representaciones sociales se manifiestan cuando las personas hacen referencia a los objetos sociales, los clasifican, los explican y, además, los evalúan, es porque tienen una representación social de ese objeto. Además, las personas conocen la realidad que les circunda mediante explicaciones que extraen de los procesos de comunicación y del pensamiento social. Las representaciones sociales (R S) sintetizan dichas explicaciones y en consecuencia, hacen referencia a un tipo específico de conocimiento que juega un papel crucial sobre cómo la gente piensa y organiza su vida cotidiana: el conocimiento del sentido común. El sentido común es, en principio, una forma de percibir, razonar y actuar (Reíd, 1998). El conocimiento del sentido común es conocimiento social porque está social - mente elaborada. Incluye contenidos cognitivos, afectivos y simbólicos que tienen una función no solo en ciertas orientaciones de las conductas de las personas en su vida cotidiana, sino también en las formas de organización y comunicación que poseen tanto en sus relaciones
23 MOSCOVICI, Serge (1981). La representación social: fenómenos, concepto y teoría.
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interindividuales como entre los grupos sociales en que se desarrollan. Estas representaciones sociales, en definitiva, constituyen sistemas cognitivos en los que es posible reconocer la presencia de estereotipos, opiniones, creencias, valores y normas que suelen tener una orientación actitudinal positiva o negativa. Se constituyen, a su vez, como sistemas de códigos, valores, lógicas clasificatorias, principios interpretativos y orientadores de las prácticas, que definen la llamada conciencia colectiva, la cual se rige con fuerza normativa en tanto instituye los límites y las posibilidades de la forma en que las mujeres y los hombres actúan en el mundo24.
Esta representación social ha generalizado la idea de asumir a la Institución educativa como espacio de socialización; en este sentido, no se puede desconocer que la escuela es para la mayoría de los niños, el primer contacto con una institución pública. Si la experiencia en la escuela es positiva, en el futuro el niño podrá valorar y apreciar más las instituciones del país.
Después de la socialización primaria que se da en el ámbito privado de la familia, la escuela señala el comienzo de la actuación del niño en la vida pública y por eso se considera el espacio privilegiado de la socialización secundaria. En la escuela el niño y el adolescente encuentran dos formas de relación que se han insinuado ya en la familia: las relaciones de autoridad o pedagógicas y las relaciones fraternales u horizontales. En las familias ambas relaciones están mediadas por el afecto, por la gratitud, pero la escuela introduce en ellas la reciprocidad. En la escuela por primera vez, el niño enfrenta esas relaciones desde su capacidad para construirlas y recibe de los otros en la medida que sea capaz de dar.
24 Araya. Sandra (2002) las representaciones sociales cuaderno de ciencias sociales No.127 pág.
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Se puede decir que educación es sinónimo de socialización, entendiendo que esta no solamente busca integrar a los niños y a los jóvenes a las estructuras existentes, si no que permite desarrollar su capacidad para participar activamente en la construcción del orden social.
La escuela es transmisora del saber científico acumulado por la sociedad, pero ese saber incluye los procesos de construcción del tejido social, de la institucionalidad pública y las relaciones sociales. De ahí que sea nefasto reducir la función de la escuela a la simple instrucción, por ello se debe estimular al educando para que sea capaz de generar una conciencia social.