Solvencia II tendrá dos cifras de capital: el capital exigido -SCR- y el capital mínimo de solvencia34. Además, se establece un requisito adicional resultante
del proceso de revisión por el regulador dentro del Pilar II. El SCR será un requisito basado en el riesgo soportado por la aseguradora que garantice un mínimo de capital para mantener la protección apropiada a los asegurados y la estabilidad del mercado. Si la aseguradora no cumple con el nivel exigido de SCR se le exigirá reestablecer su capital hasta el nivel de SCR de acuerdo a un plan que necesita ser aprobado por los supervisores. Como establece el CEIOPS35, el SCR debe recoger la cantidad de capital necesaria para cumplir con todas las obligaciones durante un horizonte de tiempo especificado a un nivel de confianza definido. Por ello, se deben considerar todos los riesgos y no sólo los técnicos. Se prevé que la evolución de esta cantidad se pueda hacer bien mediante el uso de modelos estándar, comunes para todas las entidades, bien mediante el uso de modelos propios.
De la definición aportada por el CEIOPS se extrae que para evaluar esta cifra de capital hacen falta los siguientes elementos:
1) una medida del riesgo
2) una cierta probabilidad o nivel de confianza y 3) un horizonte temporal -se utiliza el año- Respecto a las medidas, las más manejadas son:
a) VaR al 99´5%: pérdida esperada más probable, la cual se espera sobrepasar uno de cada 200 años y
b) Pérdida esperada al 99% -Expected Shortfall-, también conocida como TVaR o Tail VaR, la cual añade al anterior VaR la pérdida adicional
33 La cifra resultante se multiplica por el ratio entre siniestros netos de reaseguro y siniestros brutos,
hasta un 50% de reducción.
34 A partir de este momento se le denominará por sus siglas en inglés, MCR -Minimum Capital
Requirement-, tal y como es conocido en todos los documentos sobre el tema.
35 CEIOPS (2005): Answers to the European Commission on the second wave of Calls for Advice in
esperada si se supera el umbral especificado, por lo que también considera la distribución de la cola.
En un principio, la Comisión sugirió el uso de intervalos al 99,5% con un horizonte de un año equivalente a una probabilidad de impago del 0,50% y se suponía que, como hipótesis de trabajo, un TVaR al 99% era equivalente a un VaR al 99,5%. Es decir, la probabilidad de que el capital exigido legalmente de la aseguradora sea insuficiente para hacer frente a las provisiones técnicas al final de un año es de uno sobre 200.
En un principio, CEIOPS parecía decantarse por el TVaR, el cual presenta ciertas ventajas sobre el VaR:
• considera no sólo la probabilidad de insolvencia sino también la pérdida esperada por la insolvencia.
• en ciertos ramos, las compañías están expuestas a soportar siniestros con un alto impacto. Bajo el enfoque del VaR, las pérdidas más allá del umbral de confianza no se contemplan a la hora de dotar el capital. Sin embargo, con TVaR sí son consideradas.
• TVaR es subaditivo, es decir, las exigencias de capital por dos o más riesgos combinados es menor que las exigencias asociadas a cada uno por separado. Sin embargo, esta propiedad no se da con generalidad en el VaR, sobre todo en casos de colas muy pesadas o en distribuciones muy asimétricas36.
Sin embargo, en los últimos desarrollos la medida que se ha ido imponiendo es el VaR. Una discusión más extensa sobre las características de estas dos medidas se recoge en el apartado 6 de este capítulo.
La Comisión ha propuesto que el MCR sea un mínimo para el SCR. El MCR debería dar al capital un colchón contra el riesgo de que la fortaleza financiera de la compañía se deteriorase a medida que se vayan haciendo los pagos por los siniestros, por ejemplo, una vez que se haya identificado un descenso súbito en el MCR. Para evaluar el MCR se han sugerido las siguientes posibilidades:
a) que sea la continuación de los requisitos de capital del sistema Solvencia I b) un porcentaje del SCR
c) una versión simplificada del SCR
d) un porcentaje de las provisiones técnicas
Solvencia II permitirá a las aseguradoras calcular su SCR bien usando modelos estandarizados, bien usando modelos propios. Los modelos estandarizados consistirían en el uso de fórmulas relativamente simples que pongan en relación los requisitos de capital con las categorías clave de riesgo. Por lo que se refiere al uso de este tipo de modelos, resultará útil para aquellas empresas que se aproximen a la media por lo que sólo podrán aportan una aproximación a lo que serían las necesidades de capital sujetas al riesgo.
36 Chavez-Demoulin, V., Embrechts, P., Neslehova, J. (2006): Quantitative models for operational
Obviamente, su utilización supondrá que es imposible obtener un resultado exacto cuando el perfil de riesgo de la aseguradora se desvíe significativamente de las hipótesis básicas que subyacen en el cálculo. Para tratar de paliar estas deficiencias, Solvencia II puede ofrecer opciones más o menos complicadas dentro del enfoque estandarizado. Por ejemplo, para seguros de vida un modelo en el que estén identificados determinados factores que influyen en el cálculo del SCR restringiría la capacidad de los reguladores para enjuiciar el riesgo de ALM -Assets & Liabilities Management- y para entender el riesgo incorporado en opciones y garantías incorporadas en esos productos.
El uso de modelos basados en escenarios daría una mayor comprensión de estos riesgos y, por tanto, una mejor protección a los asegurados.
Solvencia II también permite la utilización de modelos propios, los cuales han de ser previamente aprobados por las autoridades reguladoras. La experiencia de la Directiva sobre requisitos de capital sugiere que los requisitos necesarios para aprobar un modelo pueden ser tanto cuantitativos como cualitativos37. Sin
embargo, es necesario tener en cuenta que desarrollar modelos propios es caro. Por ejemplo, para el caso de Basilea II se ha estimado que para los bancos con activos por encima de los 30.000 millones de euros cada uno necesitará gastar unos 115 millones de euros en unos cinco años38.
Una diferencia clave entre CRD y Solvencia II es que mientras que en el primero cada uno de los riesgos es tratado de forma independiente, Solvencia II aspira a lograr un enfoque integrado en el caso de usar modelos internos. El objetivo es que las empresas que tengan la capacidad de hacer esto podrán modelar sus necesidades de capital según categorías de riesgo y líneas de negocio. Esto lleva a preguntarse hasta qué punto las aseguradoras tienen la opción de modelar parte de sus requisitos de capital y estimar el resto mediante modelos estandarizados.
El hecho de permitir a las aseguradoras el uso de modelos parciales les permitiría ir dando pasos para, poco a poco, completar un modelo interno global.
Solvencia II también debería especificar si los modelos se podrán usar en algunos riesgos y en algunas líneas de negocio. En principio, la Comisión ha aceptado que se utilicen modelos parciales39. Desde el punto de vista del regulador, su interés se centra en controlar los incentivos que puedan existir si se seleccionan modelos parciales sólo para reducir los requisitos de capital -lo que se conoce como cherry picking-.
37 Los requisitos para autorizar modelos de riesgos de crédito figuran en el artículo 84 y en la Parte
IV del Anexo VII de 2000/12/CE del Parlamento europeo y del Consejo, de 20 de marzo, relativa al acceso a la actividad de las entidades de crédito y a su ejercicio.
38 Mercer Oliver Wyman (2004): Life at the end of the tunnel, June 2004.
39 European Commission (2005): Amended Framework for Consultation on Solvency II, MARKT