3. EL ESTADO DE LA IGLESIA EN LA ACTUALIDAD
3.4. RESISTENCIA AL CAMBIO
Las iglesias y los pastores han jugado un importante papel en toda la evolución cultural de los afroamericanos. A través de la historia, se logra visualizar el como ellos desde la formación de la primera iglesia, han actuado como guía, cuyo objetivo radica en restaurar las bases morales
37 de las estructuras sociales; llenos de un mensaje de solidaridad, esperanza y salvación, que tiene como último fundamento a Dios. La iglesia no sólo cumplió la función de animar a toda la población frente a las humillaciones y las condiciones inhumanas en la que se encontraban, sino que también motivaban a los afroamericanos a transformar sus circunstancias.
El canto como herramienta musical con un mensaje implícito, ha ocupado un lugar importante dentro de todo este proceso, y como se mencionó en el capítulo anterior: “el canto como centro de todo”, se ha encargado de mantener viva la “herencia góspel” a través de los años, usando como medio la trasmisión oral, que fue la encargada de asegurar su continuidad con el pasado.
Las técnicas de comunicación han contribuido en aumentar la difusión del “góspel”, no
quitándole importancia a la trasmisión oral, que se desarrolló en gran parte a través de los cánticos. Hay un juego interesante entre la trasmisión oral y escrita: lo oral queda plasmado en lo escrito, para luego ser transmitido nuevamente por el medio oral; esto sucedió en el caso de los spirituals. Por otro lado, las composiciones (lo escrito) donde se documenta la música góspel, fueron transmitidas por el medio oral como sucedió con la música de Campbell, Dorsey y Brewster. Dentro de estos medios de preservación, también se encontraba la grabación sonora la cual lograba captar características particulares del lenguaje “góspel” que no son posibles de plasmar en papel. Finalmente encontramos el repertorio de los himnos: un gran recurso de conservación de las tradiciones litúrgicas de los afroamericanos, ya que es el medio por el cuál, la iglesia mantiene una constante participación del rito.
Estos medios, hicieron parte de la perduración de las tradiciones afroamericanas; cada uno de ellos, colaboró en la conservación de una identidad religiosa, litúrgica y musical, por más de trecientos años pese a la evolución o los cambios sociales, políticos y culturales, que a través del tiempo se fueron generando.
3.5. LOS HIMNOS
Los himnos fueron usados como herramienta de evangelización a los afroamericanos a partir
de 1734 en el llamado “primer despertar”. Todos estos cánticos compuestos por blancos,
incluían mensajes basados en textos bíblicos que fueron transmitidos oralmente; ya que los esclavos en sus inicios eran analfabetas, por lo cual, les era imposible leer como el resto de la iglesia los textos de los himnos. Además por su condición de esclavos, tenían derechos limitados o sólo podían participar en algunas actividades litúrgicas, con la presencia de un blanco. Esto los llevo a memorizar muchos de estos textos y aprender las melodías y letras de los himnos, que además de todo se presentó como herramienta de soporte de su esperanza y fe.
Lejos estaban de pensar que en los encuentros “secretos” que ellos realizaban, nacerían una serie de improvisaciones colectivas basadas en los cantos ya aprendidos; letras y melodías motivadas por sus situaciones adversas, pero al mismo tiempo alentadoras por las historias que encontraban en los textos bíblicos; estás solían ser similares a la problemática que ellos vivían: está el claro ejemplo del pueblo de Israel que fue cautivo en al menos tres ocasiones, y según los textos bíblicos “Dios” les dio su libertad en cada una; las melodías que de estas improvisaciones provenían, estaban llenas de elementos africanos y de todo el sincretismo cultural que hasta ese momento estaban experimentando. Estas improvisaciones más tarde
se convirtieron en los famosos “spirituals” que posteriormente traerían como consecuencia a
38 Como se ha visto anteriormente el centro litúrgico para la religión cristiana, según los afroamericanos está en la música. Es el hábito que diseñaron desde el inicio de las iglesias “negras”, de mantener de principio a fin dentro del orden del culto, un ambiente musical donde la voz fue y ha sido la protagonista.
Los himnos y los góspel’s songs, desde el principio de la iglesia afroamericana, se han
mantenido hasta la actualidad. Es fascinante ver como estos repertorios que hacían parte del culto dominical de las primeras iglesias afroamericanas, sigan repercutiendo con la misma eficacia en las actuales. A continuación se observaran ver algunos casos:
“AMAZING GRACE” (GRACIA MARAVILLOSA) un himno cristiano que fue publicado en 1779 por John Newton, nombrado como el cántico más popular por los afroamericanos; hizo parte del repertorio cristiano dentro de las iglesias “negras” a finales de siglo XIX y se ha mantenido
hasta nuestros días como canción emblema, de la religión cristiana afroamericana.27
“I MUST TELL JESUS” (DEBO DECIRLE A JESÚS) Hoffman, que no solía trabajar siempre en su estudio, sino que a menudo se le veía charlando con la personas pobres en sus casas, para brindar consejería o apoyo espiritual, un día visitó a una de sus feligreses que vivía en Pennsylvania y que se encontraba en una profunda depresión. Hoffman le brindo consejos basándose en algunos versículos bíblicos, que él pensó que la consolarían. Sin embargo, se sintió incapaz de elevarse por encima de su angustia y optó por sugerirle, que no podría hacer nada mejor que llevar toda su tristeza a Jesús: “Debes decirle a Jesús”. Una luz cruzó su rostro al escuchar esto y esta mujer exclamo: ¡Sí!, debo decirle a Jesús; después de un periodo de oración ella se levantó de sus rodillas, con un brillo en su rostro.
Hoffman, llegó a su hogar, pensando en todo lo sucedido e inmediatamente escribió este bello
himno: “DEBO DECIRLE A JESÚS” “I MUST TELL JESUS”28
3.6. EXPERIENCIA RELIGIOSA
Tradiciones de las primeras iglesias, continúan intactas y vigentes para los afroamericanos,
dentro de la liturgia cristiana; los “spirituals”, que han vivido en las iglesias afroamericanas por
siglos, hacen parte de este conjunto de tradiciones. Estos eran una clara demostración de la esencia musical de los afroamericanos, que a pesar de las circunstancias adversas, lucharon
por mantener parte de su panafricanismo dentro de sus rituales religiosos. Un canto spiritual,
o un himno fue un medio de expresión y articulación de la libertad: levantar las manos y literalmente ser “transportados al cielo”, cantando las más agudas notas del rango vocal, sin sentir temor de ser juzgados o silenciados.
27Este himno tradicional en la versión de Mahalia Jackson del año 1972. LP Memorial Mahalia Jackson,
1947, Vogue DP 10, 1972, 3’30. https://www.youtube.com/watch?v=ZJg5Op5W7yw
Este himno tradicional, una versión que se grabó y publicó en la iglesia afroamericana The Greater Travelers Rest Baptist Church, ubicada en Decatur, Georgia GA, el primero de febrero del 2010, por el pastor Smith. https://www.youtube.com/watch?v=TiAHPN9cI9Q
28Este tradicional himno, en la versión del cuarteto The Famous Blue Jay Singers, enero de 1947. CD Glad I Found the Lord, Heritage HT CD 08,1992, 3’07 https://www.youtube.com/watch?v=50SaCyPfgEw
Este tradicional himno, en la versión de Bishop William Ellis, un predicador que lo interpretó, en medio de una reunión de adoración, en una iglesia afroamericana en Chicago Illinois IL.
39 El momento del culto dominical en la iglesia, era sin duda para ellos un lugar donde podían sentirse seguros y compartir con otras personas que se identificaban con el tipo de cosas, que los afectaban y confrontaban a diario; así, el trato entre ellos no se veía influenciado por el nivel de educación, ni la manera elocuente o no de expresarse, simplemente tenían todo el apoyo de la iglesia, por ser un descendiente africano residente de los Estados Unidos. Por tal razón los domingos en la mañana no existía preocupación por sí mismo, ni discriminación por la persona que se sentara al lado, ni se cohibían de expresar sus deseos de llorar, de cantar o de gritar.
Como se vio en el segundo capítulo, la “experiencia religiosa” es una vivencia indescriptible y
difícil de comprender, a menos que está se viva de manera individual dentro del contexto de las iglesias afroamericanas. A forma de opinión personal, ser una persona escéptica no impide poder vivirla de manera plena y ser el más religioso no garantiza su total comprensión. La observación que por algunos años he hecho a la música góspel dentro de la iglesia, me ha llevado a entender que esta experiencia no consiste solamente en una vivencia emocional, que me brinda un encuentro religioso; esto no será suficiente si no hay un conocimiento del
impacto social, que la historia de esta población ha generado en el planeta: la “resistencia al
cambio” , el respeto por una herencia que se ha mantenido intacta a través de los siglos y una historia inspiradora, que refleja la razón por la cual, la iglesia afroamericana del siglo XXI, aún sigue conmocionando al mundo.
Los cantos en la actualidad suscitan admiración por parte de cualquier oyente que participe dentro del rito, como solía suceder en cualquier iglesia afroamericana a principios de siglo XIX: “El dolor era dolor” “el sufrimiento era realmente sufrimiento”, los cantos de alegría y libertad, eran la real manifestación de estas, que a través de sus voces y sus cuerpos como instrumentos, evidenciaban con total devoción y fe todo lo que enunciaban. Presenciar todo lo anterior comprendiendo su esencia y el significado histórico que para ellos representa cada parte del acto litúrgico, es para mí sin duda alguna, vivir la “experiencia religiosa”.
En mi primer mes en la ciudad de Filadelfia experimenté en una pequeña medida, algunas de las dificultades que puede atravesar una persona, que se aventura a vivir en un país lejos de casa. Recuerdo pagar mis costosas clases de inglés “one to one” con muchísima dificultad, e incluso pasar días donde no sabía si cenaría, me pasó en ocasiones anduve por barrios peligrosos, (sin tener el conocimiento de esto) donde expuse mi vida, en varias ocasiones. Extrañaba tanto mi casa, mi país, mi gente, que en ocasiones cuestionaba las motivaciones que me llevaron a iniciar este viaje y entraba en periodos de depresión. En ese estado, llegué por primera vez a la “First African baptis Church”, en búsqueda del conocimiento del lenguaje musical góspel, y en gran parte, debo reconocer que buscaba algún acercamiento espiritual, que me generara un poco de bienestar. Aunque mi vida no fuera en ese momento un drama, ni un ápice de cerca al que experimentaron los afroamericanos en la época de la esclavitud; si logré comprender con un poco de cercanía, lo necesaria que fue la iglesia en medio de las
condiciones de la esclavitud, e incluso después de la “Guerra de Secesión” dónde el racismo
permanecía fuerte y vigente.
En el primer capítulo se describieron algunos testimonios que fueron trasmitidos por la oralidad y que ejemplifican claramente, lo que presenciaba un esclavo en medio del canto religioso:
En el sur, El culto podía adoptar una apariencia todavía más sorprendente incluso para quienes vivieran en la zona, como en el caso de Mary Boykin Chestnnut, quien dice que en 1861,
40 experimenta gran emoción al escuchar un sermón dominical en el templo reservado a los esclavos de la plantación en Carolina del sur:
Pidieron a Jim Nelson […], un africano de pura sangre, que dirigiera la oración. Y éste entró en un estado de salvaje agitación, de rodillas, enfrente de nosotros, con los ojos cerrados. Golpeaba sus manos marcando el final de cada frase, su voz se perdía en el agudo hasta convertirse en una estridencia, pero continuaba siendo, sin embargo, sorprendentemente clara y musical. Entonces él modulaba a un modo menor conmoviendo nuestro corazón. A veces resonaba como una trompeta. Yo derramé lágrimas amargas. Sin embargo, todo lo que allá había no era más que sonido, y sentimiento…las palabras carecían de sentido…pero él tenía en su voz todo el entusiasmo de la devoción. Y su comportamiento ejercía el efecto de un imán. Los negros sollozaban y gritaban moviéndose de atrás hacia delante, algunas mujeres se enjuagaban las lágrimas con el delantal, la mayoría batía palmas y respondía con gritos agudos: “¡Sí, Dios mío!”, “¡Oh, Jesús!”, “Bendito sea el Señor, amén!”, etc. Todo aquello me resultaba excitante. Me habría gustado poder gritar y moverme yo también29 […]
Este es un relato de hace aproximadamente ciento cincuenta y seis años, donde ya se reflejaba el rol que la iglesia cumplía, para los afroamericanos. Se reunían todos a entonar cantos donde expresaban el dolor y la angustia por el estado deplorable en el que se encontraban; ponerse de rodillas, entrar en un estado de “trance” y de “salvaje agitación” el golpe marcado por sus manos y pies al final de cada frase, los estridentes agudos, el llanto, los gritos de lamento, y el batir de las palmas mientras alzaban sus brazos, son algunas de las características que manifestaban los esclavos de una plantación en Carolina del sur.
Algunas de estas “manifestaciones” de la “experiencia religiosa”, se presentan aún en la actualidad en las iglesias cristianas afroamericanas. Podemos ver un claro ejemplo que se presentó en una iglesia en Ilinois IL, Chicago. En este video se puede ver como el pastor inicia cantando un tradicional himno: “I Must Tell Jesús”, luego se dirige hacía el público en medio de un ambiente de recogimiento, y comparte el micrófono con una asistente en la reunión. En este video se presencian algunas de las manifestaciones que a través de los años, han sido características dentro de la cultura africana; la historia bíblica muestra que en los días de pentecostés existían claras manifestaciones, que ellos llamaban “bautismo del Espíritu Santo”, ahí era manifiesta la glosolalia, el sacudimiento de los cuerpos y lo que ellos llamaban al describir esta experiencia, como: “El hombre bajo el fuego del Espíritu Santo”. De esta manera ilustraban lo que ellos aseguraban sentir en sus cuerpos, en su ser completo, “el toque de Dios”. La cultura y religión afroamericana adopto estás mismas manifestaciones, siendo las enseñanzas de los evangelios, parte de su aprendizaje y evangelismo, dentro del “primer y segundo despertar”.
Además de esto, muchos elementos panafricanos eran incluidos dentro de este sincretismo no sólo musical, sino también religioso. Por ejemplo, los shouts, los corros, el estado de “trance”, las danzas, entre otros, son elementos que vienen muy ligados a la cultura africana.
La iglesia cristiana afroamericana no sólo se ha resistido al cambio, sino que también ha generado espacios en la conservación y divulgación de sus rituales religiosos. Por ser el canto
29 Citado por Denis Constant, tomado de Epstein Dena J, Sinfun Tunes and Spirituals, Black Folk music to the Civil War 1977, pp. 225-226
41 el tema o el medio principal de acercamiento a Dios y un medio evangélico, formaron una red que unía varias organizaciones del canto religioso: La National Convention of Góspel Choirs and Choruses, que fundó Dorsey , La National Quartet Convention, creada por Harris; y por último El Góspel Music Workshop of América Inc, ideada por James Cleveland y dirigida por cantantes, músicos, evangelistas, pastores, que son presentadas en emisiones religiosas; con el fin de divulgar más esta música, que claramente está dentro del ritual religioso y fomentar la formación académica de este.
El folleto de presentación de los “programas académicos especiales” expone sus objetivos de esta manera: “Perpetuar, promover, y hacer avanzar el ideal cristiano a través de la música nacida de la experiencia africano-americana y de las demás músicas que han surgido fruto de otras experiencias contribuir a establecer un vínculo entre la tradición oral-auditiva de las músicas, sean estas religiosas o no, y la tradición europea-americana de composición, transcripción e interpretaciones musicales”
42 4. CONCLUSIONES
La música góspel ha generado gran influencia a mi profesión en la música, no sólo por su gran impacto a nivel musical o por su historia desgarradora e inspiradora. Este género musical ligado fuertemente a la religión cristiana ha sostenido intacto, a través de los siglos toda su esencia y significado litúrgico. Es admirable ver que este es uno de los pocos “estilos musicales” que aún se conservan sin perder sus elementos característicos, sin generar grandes cambios en su música, y continúan cumpliendo su función como iglesia con un sentido colectivo.
Como pianista de décimo semestre de la facultad de artes ASAB, me he visto afectada en gran manera por la música góspel y el propósito social y artístico que presentó desde el principio. Aunque no interprete estrictamente este género dentro de una iglesia o en el ámbito “secular”, “el góspel” ha sido de inspiración en mi papel como compositora y en mi proyecto musical “Vane Vega” como solista, el cual vengo realizando hace varios años. Aunque dentro de la línea de mi proyecto musical no existe puramente “el góspel”, sino en cambio el género pop es el que predomina; sin embargo, he notado de manera natural y muy premeditada ciertas influencias de R&B y un poco de soul, en los arreglos tanto instrumentales como vocales, teniendo presente que estos dos géneros son “raíces” del góspel. Esta influencia a mi trayectoria, se puede ver reflejada en dos canciones que hacen parte de mi proyecto:
Este es un cover que realicé, de la cantante neoyorquina: Alicia keys llamada “Hallelujah” En esta canción pretendo revelar mis inclinaciones por la música góspel, al ser una canción de este estilo; al cantar este góspel, tuve un acercamiento un poco más cercano al género, buscando así, conservar algunas características del lenguaje musical de la misma. Esta canción por su texto “dedicado a Dios”, conserva el objetivo inicial del góspel afroamericano dentro de la iglesia.
https://www.youtube.com/watch?v=ckMUgdN-vjU 16 abr. 2017
Esta es una canción de mi autoría, “Volver a ser yo” una tema pop, que pretende involucrar elementos de la música llanera (pasaje) al incorporar un instrumento atípico: el cuatro llanero; esta composición revela mis claros nexos con la música góspel y sus raíces, dentro de una armonía sencilla, involucrando elementos del R&B, en el fraseo y la melodía de la voz; permitiendo con melismas vocales, ser el canto el protagonista
https://www.youtube.com/watch?v=wYdIwdElv4k 16 abr. 2017
Como artista, he tomado como ejemplo todo el movimiento que se generó a partir de la música góspel afroamericana: los cambios sociales, políticos y las ponencias artísticas que se desarrollaron gracias a esta corriente musical; lo cual me llevó a entender la influencia social que podemos generar dentro de nuestro papel como artistas, cuestionándome así mismo varios puntos: ¿Cuál es el uso que le estamos dando a esta herramienta? ¿La música que hacemos está realmente representando lo que somos? ¿Algo positivo, por pequeño que sea, se está aportando a la sociedad?
Se ha comercializado la música de tal forma que gran parte de esta, suele ser “basura”, alimentando una sociedad consumista de la cual ni las artes se han podido librar. Si
43 reflexionamos sobre la importancia de la esencia dentro de la música, podemos tomar como