Capítulo III. Antecedentes para el caso mexicano
4. Tercera Fase de Acumulación 1982-2000
4.4. Resultados
En general los resultados del modelo neoliberal en México, las podemos observar con Calva (2000), quien ofrece datos comparativos con la fase anterior de acumulación capitalista.
A partir de 1983 la estrategia neoliberal se centró en la reducción de la injerencia del estado en la política económica, desarrollo y bienestar social, liberación de precios internos, apertura comercial externa, liberalización del sistema financiero, privatización de empresas y servicios públicos, etc. Calva (2000: 22). Si el PIB se incremento en 15.9 veces entre 1935 y 1982, en una tasa media del 6.1% anual, bajo el modelo neoliberal sólo creció a una tasa media anual de 2.23%. La inversión fija bruta per cápita que crecía a una tasa anual media del 5.8% anual entre 1941 y 1982, el mismo concepto “en 1999 fue 4% menor a la observada en 1982, al decrecer a una tasa media 0.24% anual” Calva (2000,24). La deuda externa como proporción del PIB pasó del 18.4% en 1946 al 27.2% en1970 y al 67.6% en 1982. Y de este último año pasó del monto de casi 92 mil millones de dólares, a 270 mmd en 1994 y a los 344 mmd a finales de1999. El poder adquisitivo de los salarios mínimos era 96.9% entre 1935 -1982, y la pérdida sufrida fue del 70.2% en el periodo neoliberal. Además 18.7 millones de mexicanos cayeron en la pobreza entre 1984 y 1996 implicando un retroceso de cuatro décadas, Calva (2000: 24,25). Sin olvidar la creciente expulsión de fuerza de trabajo nacional y latinoamericana a Estados Unidos, que financian el consumo de las familias que dejan atrás.
La liberalización del comercio exterior redujo “el porcentaje de importaciones sujetas a regulaciones no arancelarias… del 84.3% en 1984 al 3.6% en 1999” Calva (2000:25) Por otro lado la inversión pública cae del 11.3% del PIB en 1982, al 4.9% en 1988 y al 2.8% del PIB en 1999; en el fomento industrial (agrícola, energético y manufacturero) su gasto federal cae del 11.9% del PIB en 1982, al 8.7% en 1988 y al 3.8% del PIB en 1999. Calva (2000: 25,26) Esta reducción trajo consigo la reducción del Estado por la privatización y liquidación de empresas públicas que pasaron de 744 en 1982 a 437 en 1987.
…al inicio del modelo sustitutivo de importaciones el ahorro interno representaba el 7.8% del PIB en promedio anual durante el sexenio 1941-1946; durante el sexenio 1959-1964 había pasado al 15.5% del PIB, y en el sexenio de 1977-1982 había aumentado al 20.7% del PIB en promedio anual; correlativamente, la inversión fija bruta había pasado del 7.5% del PIB durante el sexenio 1941-1946, al 15.4% en el sexenio 1959-1964 y al 22.7% en el sexenio 1977-1982, siempre en promedio anual (Calva, 2000: 77)
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La inflación, las variaciones del índice de precios al consumidor pasaron de 331% en 1994 a 7.4% en 2004, con el agregado de que la varianza entre países en ese último año fue significativamente inferior a la de periodos anteriores, Roitman (2007: 34)
Durante gran parte de la década de los noventa y al contrario de lo que sucedió en los años ochenta, se produjeron aumentos en las tasas de crecimiento del PIB en la región (3.5% en promedio anual entre 1990 y 1997) lo que fue largamente atribuido a la maduración de las reformas llevadas a cabo bajo la orientación de los organismos financieros internacionales, Roitman (2007: 35).
Un indicador adicional corresponde a la participación incrementada del empleo informal en el total de las cifras de ocupación, fenómeno que se ha generalizado en la región (Roitman, 2007). Por otro lado, este autor también argumenta que la incidencia de la pobreza también ha aumentado, a pesar de que a finales de la década de los noventa parecía estar disminuyendo. Por su parte la distribución del ingreso en México, que es de las peores del mundo también muestra un panorama gris. Bajo este análisis, el mismo estudioso ve que la problemática social se profundiza dada la pobreza extrema y la suma de todo lo anterior.
Si observamos el mismo proceso desde el TLC, Aragonés (2009) expone:
La industria manufacturera nacional también se vio afectada por el TLCAN, al verse reducidos el número de establecimientos, especialmente de los grandes al disminuir su participación porcentual de 1.5% en 1988 a 0.9% en 1998; las empresas medianas también sufrieron un descenso importante de 1.9% a 1.1% respectivamente; y los pequeños establecimientos al reducir su participación de 9.7% en 1988 a 5.4% en 1998. Con lo que respecta al personal ocupado hubo un descenso importante en cada uno de los grupos de empresas manufactureras. En las grandes el porcentaje de personal ocupado pasó de 50.4% en 1988 a 48.3% en 1998, en la empresas medianas la disminución fue 18,7% a 14.2% durante los mismos años. Cabe mencionar que el único rubro que ha presentado crecimiento en la participación porcentual de número de establecimientos y personal ocupado ha sido el las micro-empresas, en 1988 el 86,9% de los establecimientos correspondían a este rubro y para 1998 este porcentaje se incrementa al 92.6%, el personal ocupado pasa de 14.1% a 20.8% (Garza, 2003:92).
Y citando la misma autora a Dussel:
Los datos son interesantes pues nos demuestran que gran parte de la industria “productiva” del país esta en manos de los micro-establecimientos, y apenas 2% de éstos establecimientos corresponde a empresas grandes y medianas, que son las que pueden tener la infraestructura necesaria para proporcionar al país de una base industrial productiva. Dada esta estructura, es posible entender la escasez de empleos generados en la industria manufacturera del país. Por otro lado, vale la pena destacar el incremento que ha tenido tanto el número de empresas extranjeras en nuestro país y su participación en el monto de exportaciones, éste último supera la participación de las empresas nacionales. El número de empresas extranjeras paso de 54 en 1993 y 78 en 1998 empresas y su participación en las exportaciones totales fue de 14.36% en
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1993 a 19.15% en 1998, mientras que la proporción de empresas exportadoras nacionales se reduce de 35.76 en 1993 a 24.33% en 1998 (Dussel, 2000:46-57).
Esta información que nos proporcionan los diferentes estudios de las variables enunciadas, son bastante importantes para contrastar su desarrollo en la reciente década. También es destacable el hecho de que dichas variables que han venido complementado el proceso de acumulación de capital del país, al mismo tiempo que van cambiando su ritmo de crecimiento, el tipo de impacto en el mencionado proceso también es de magnitudes distintas. En el siguiente capítulo veremos como se han comportado estos indicadores para tener una visión de conjunto y que a pesar de estar contextualizados en la caída de la Tasa de Ganancia, su movimiento también refleja la manipulación de un Estado de carácter Neoliberal, intensificando, debilitando o anulando algunos de estos objetos de observación.