II. CATÁLOGO
3. RETRATO PRIVADO MASCULINO BARBADO
CABEZA DE MEDIADOS DEL SIGLO III SOBRE BUSTO DE MEDIADOS DEL SIGLO II. Mármol blanco de grano fino con pátina marrón.
Altura: 57 cm; ancho: h. 60 cm; profundidad: h. 33 cm; altura de la cabeza desde el mentón: 23 cm; altura base: 18 cm; diámetro base: 22 cm.
(Inventario nº 34); (Inv. Bover nº5).
ESTADO DE CONSERVACIÓN
Rotura de poca profundidad que cruza la cabeza de sien a sien. El cuello fue seccionado bajo el mentón. Falta el pabellón de la oreja izquierda, mientras la derecha fue añadida en la restauración para la puesta a punto del museo de Raixa, junto a la nariz, la cual habría sufrido un posterior daño en la punta, así como pequeños fragmentos en el colobium y el
paludamentum, que, a su vez, muestra una ligera erosión en su superficie, también apreciable
en el costado derecho del rostro. Restos de policromía en la región ocular y la barba.
A juzgar por el catálogo de Bover269 y la crónica del canónigo Lucidi, esta pieza, identificada por el primero de ellos como “emperador romano parecido a Marco Aurelio”, parece ser una de las desenterradas en las excavaciones de Ariccia.270 Años más tarde, Hübner destacó la incongruencia de la unión entre cabeza y busto, aunque consideró ambos como piezas antiguas, datando la testa en tiempos de Caracalla271. En 1971 Poulsen272 convergió con Hübner en las consideraciones sobre el busto y dató la cabeza hacia el 250 d.C..
El retratado posee una vigorosa testa, de morfología ancha, destacada aún más por el corte de pelo, a ras de piel, indicado por pequeñas muescas de golpecitos que se disponen en un aparente desorden. La cara, cubierta en la mitad inferior por una barba, algo más larga que el cabello y realizada a base de finas incisiones en formas diversas y espontáneas, se adhiere a la angulosa estructura mandibular y en ella pueden observarse restos de policromía rojiza. La flaccidez del rostro es evidente y delata un carácter curtido y experimentado en el retratado. De tal manera, se advierten protuberancias constituidas por arrugas horizontales sobre los arcos ciliares, en que apenas se perciben señales de pilosidad, así como profundas ojeras y arrugas nasolabiales. Los ojos, alargados, se enmarcan en unos párpados bien definidos con las carúnculas trabajadas. Las pupilas y el iris, indicados levemente, se dirigen hacia la derecha, desplazando la mirada en este sentido y sugiriendo, quizás, un
269
BOVER, 1845, p. 78, nº 5.
270
Lucidi relata como en el año 1789 tuvieron lugar hallazgos importantes en la excavación promovida por Despuig en Ariccia, entre los que se habría encontrado “una testa di Augusto; un busto di Sabina, altro di L. Vero, ed altro forse di M. Aurelio imperatore ()” (LUCIDI, 1796, p. 225). La identificación aproximada de Marco Aurelio, quizás hubiera llegado hasta el catálogo de Bover, quien también matiza “el parecido” al emperador filósofo (BOVER, 1845, p. 78, nº 5).
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HÜBNER, 1862, p. 295, nº 701.
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ladeamiento o un leve giro de la cabeza con la misma trayectoria.273 La boca, de labios finos, permanece entreabierta entre el bigote y la barba.
La cabeza adolece de la típica Zeitgesichte del período de la Anarquía Militar en que los retratos oficiales centraban todo el interés expresivo en el rostro, especialmente, en la mirada desplazada y la boca, como ocurre en la pieza de Mallorca. Los retratos de emperadores como Maximino el Tracio, Balbino, Gordiano III, Filipo el Árabe, Trajano Decio, Treboniano el Galo o Valeriano parten de un mismo modelo estandarizado en que el esquematismo técnico y la labra tosca del trabajo del cincel adquieren fines expresionistas. De todos estos retratos se desprenden ideales militaristas y la plasmación de la cruel realidad de una época de crisis, no sólo política, sino también ideológica.274 El tipo de corte de pelo, extremadamente afeitado, así como la barba de pocos días, están relacionados estrechamente con el ejército, aunque, el hecho de que emperadores como Pupieno y Balbino, nombrados por el senado y no por la milicia, llevaran el cabello de igual modo, conduce a pensar que este tipo de peinado fuera una moda seguida también por los civiles275 quedando reflejada en la retratística privada, como sería el caso del ejemplar de la colección Despuig. Como paralelos cabe traer a colación la testa del Louvre276 en lo que respecta a la complexión ancha del cráneo, la direccionalidad de la mirada y la consecución de la barba en cortos y desordenados mechones; una testa de los Museos Capitolinos277 en que se aprecian el cabello cortado a ras de piel, en que se han utilizando pequeños golpecitos de cincel creando un aspecto picado, y el vello de la barba, algo más largo y desordenado, así como la expresión tensa y los globos oculares caídos; otro retrato del Louvre278, que comparte con la cabeza de Mallorca la blanda plasticidad del rostro; o la testa de militar de Dresde279, de fisonomía y expresión similar y mismo trabajo en la barba. Estos ejemplos llevan la cronología del retrato privado de la colección Despuig hacia el 230-255 d.C., durante el reinado de Galieno.
El busto de Mallorca viste túnica sobre la que se asienta la coraza, de cuello cuadrado con doble ribete y cuyos lambrequines se atisban en el brazo izquierdo. Sobre ella se dispone el paludamentum, recogido por una fíbula con motivo floral sobre el hombro izquierdo y adornado con flecos en los ribetes inferiores, tal y como se aprecia en el flanco derecho.
Tanto las dimensiones, como el tratamiento del plegado, profundo y pesante, así como el tejido deshilachado del extremo del paludamentum parecen establecer una datación
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Con la restitución del cuello se procedió a ladear la testa hacia la derecha como, posiblemente, se encontraba en estado original.
274
BERGMANN, 1977, p. 30 ss. 275
SINN, 2008. 276
Inv. MA 2277 (BERGMANN, 1977, p. 122, nº I.1, Lám. 34,5). 277
Retrato masculino privado (inv. 367) en FITTSCHEN-ZANKER, 1983-1985, II, p. 147, nº 145, Lám. 180 y 182.
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antoniniana.280 El hecho de que Lucidi apunte el descubrimiento de un busto y no una testa, puede suponer varias cosas. En primer lugar, que el busto se hubiera reutilizado ya en la Antigüedad y se le hubiera añadido la testa con el cuello pertinente que, por rotura o deterioro, se hubiera visto restituido en la restauración moderna; en segundo, que testa y busto se hubieran encontrado en el mismo lugar y que se hubieran juzgado como parte de un conjunto y unido con posterioridad tras el hallazgo o, en tercero y último, que la testa fuera acompañada de otro busto en peor estado y éste se viera sustituido por el presente para la puesta a punto de la exposición.
280
Cfr. con busto militar con paludamentum de Antonino Pío datado hacia el 140 d.C. conservado en los Museos Capitolinos (inv. 446) en FITTSCHEN-ZANKER, 1983-1985, I, p. 63-66, Lám. 67-69 o el busto masculino considerado Probo del Museo Archeologico de Nápoles (Inv. 6100) en GASPARRI, 2009-2010, II, p. 94. El deshilachado del paludamentum constituyó una novedad introducida en época antoniniana (FITTSCHEN-ZANKER, 1985, I, p. 77).