Estas dos situaciones singulares pudieron afectar el tono del lenguaje usado y el modo de las afirmaciones Empero, procuré siempre ajustarme a los significados
RECOPILACIÓN Y ANÁLISIS DE LOS DATOS.
3. LOS RESULTADOS DEL ESTUDIO: LA REVISIÓN CURRICULAR DEL PROGRAMA EDUCATIVO DE LA LICENCIATURA EN DERECHO.
3.3. Revisión importuna e incómoda.
Pese a los esfuerzos por impedir la reestructuración del plan de estudios, la reforma curricular se fue imponiendo paulatinamente. El cambio parecía inexorable.
Para explicar la postura de rechazo abierto de los profesores al cambio vale la pena retomar aspectos clave que ponen de manifiesto las dificultades que entraña cualquier movimiento cuando propone dejar lo establecido e irrumpe en lo habitual para dar paso a la incertidumbre y desasosiego.
Después de los movimientos de reformas y transformaciones sociales registrados en los dos últimos siglos en las sociedades del mundo, y en particular en la sociedad mexicana, la experiencia humana ha reconocido la lección que toda perspectiva de cambio no sólo es incierta, sino que en muchas ocasiones también intimida por los enigmas que encierra, sacude las estructuras sociales, provoca inquietud dónde estaba quieto, agita lo que estaba inmóvil, revuelve lo estable, arremete contra lo pacífico, presagia contradicciones, desacuerdos e incomodidades, desequilibra lo equilibrado, paraliza el curso de la normalidad, oscurece el horizonte del futuro inmediato, turba los ánimos; confronta las
licenciatura llegó a un máximo en 2001. Y esto ya se reflejó en las inscripciones (por ejemplo, en el periodo Otoño de 2003 hubo menos alumnos en licenciatura que un año antes). Y menos inscritos significa menos ingresos. El descenso de la demanda ha sido generalizado en las licenciaturas que ofrece el ITESO, y en casi la mitad de ellas, el máximo número de candidatos fue antes de 2001.”
(P. 3) Sin embargo, puedo comentar que la matrícula de la carrera de Derecho en el semestre de “Otoño 2006” en lugar de bajar, se incrementó: 130 nuevos alumnos. (Subdirección de Servicios Escolares, ITESO. Lista definitiva 040906) De un promedio aproximado de 90-100 alumnos cada semestre de otoño se elevó hasta 130. La percepción era que la carrera de Derecho iba muy bien.
conciencias y a los amigos; genera indicios inminentes de algo malo y desagradable; amenaza lo realizado y los privilegios; es señal ominosa de situaciones inesperadas.
En suma, el cambio trae trastornos en la vida ordinaria individual y colectiva de una sociedad. Las perturbaciones pueden ser graves y afectar más allá de lo previsible.
En sentido contrario se escuchan voces teóricas que sostienen que el cambio trae oportunidades para avanzar y que es inevitable; que es lo único seguro y verdadero en este mundo.
La reforma curricular que propuso el ITESO, por sus alcances y finalidades, se caracterizó por las intenciones de un cambio amplio y hondo. Desde el momento de su divulgación afectó la vida ordinaria universitaria y en particular trastocó las estructuras, los modos laborales, los logros, los privilegios, la estabilidad, la paz, la cultura y el clima reinante en la esfera universitaria del grupo de profesores observado.
…el proceso de revisión curricular no tenía ni sentido ni objetivos, se sentía, un cambiar por cambiar… otros opinaron que había en el fondo un “gatopardismo” inútil que simulaba el cambio sólo para consolidar lo que ya estaba establecido…
(A. 20).
Una interpretación de la postura y actitud asumida por los profesores de Derecho es que el mensaje del emisor no fue recibido por el receptor adecuadamente. Observé que no se estableció comunicación. El emisor y el receptor no se enlazaron por medio del mensaje. Las autoridades no lograron hacer que los receptores conocieran el proceso de la revisión como si lo hubieran formulado ellos, ni lograron que tomaran parte y asumieran el reto como propio.
En este contexto de inconformidad sobrevino un evento menor que en lugar de restablecer la comunicación entre agentes y actores del currículo con la autoridad que delineaba la política curricular la enrareció más.
En efecto, algunos de los profesores observados fueron testigos de una broma gastada por persona investida de autoridad académica, cuya cuestión giró alrededor de la posibilidad que la carrera de Derecho desapareciera como programa educativo en el ITESO.
Más o menos a la mitad del transcurso del proceso de alineación de las carreras a la revisión curricular, un día ordinario por la mañana, en uno de los pasillos exteriores entre los jardines del campus universitario, el grupo de profesores, incluyéndome, comentaba en corrillo algunos tópicos de la revisión curricular.
Entonces, al caminar como si se dirigiera hacia el grupo, con paso rápido, un directivo hizo contacto visual y el grupo con él. Al hacer contacto, de inmediato se hizo silencio. Todos lo miramos directamente y él a nosotros. Lo miramos callados y a la expectativa. El directivo y algunos de nosotros intercambiamos una sonrisa forzada de apariencia amable.
Se aproximó más y más. A distancia cercana, mientras pasaba frente al grupo, el directivo dictó con voz de autoridad condescendiente, pero con un dejo de ironía mal contenida, una sentencia: “No se preocupen tanto por hacer la revisión curricular, la carrera de derecho va a desaparecer”
A los profesores nos causó sorpresa y desagrado. En las interacciones sociales que se dieron en el seno del grupo después de la broma se discutieron diversos significados.
Los docentes de mayor antigüedad, con serenidad pero con firmeza, sostuvieron que si bien era cierto que los directivos no habían tomado la determinación de desaparecer la carrera, sí era una posibilidad, aunque remota, latente. Otros admitían además, que lo sucedido había sido una broma inoportuna, descompuesta, y nada más.
Otros más, sostuvieron que la desafortunada declaración directiva había sido una real amenaza de cierre; o la demostración de que “los de arriba” tenían la intención o estaban dispuestos a cerrar la carrera de derecho, aunque los docentes no encontraban motivo alguno que justificara dicho cierre.
Al mismo tiempo, el grupo suponía que, en realidad, había sido una manifestación de poder ante la ya conocida resistencia pasiva del grupo de profesores de derecho opuesto a la reforma. Postura que desde hacía tiempo, había generado cierto desafecto de las autoridades a los académicos de la carrera de Derecho.
Finalmente, comentaron que era muy difícil entender que la supuesta “broma” había sido sólo una inocente metida de pata; o un intento frustrado de divertir el humor de los profesores testigos o ejercitar el ingenio.
El incidente aludido provocó que los profesores revisaran y analizaran las relaciones de ellos con los factores directivos. Especularon con la intención de explicar el desafecto de las autoridades. No se pusieron de acuerdo sobre las causas o motivos. Sólo se conjeturó con insistencia que la distancia de las autoridades universitarias con los abogados era crónica y de varios años atrás.
En la literatura actual sobre los movimientos de innovación educativa, algunos autores registran y comentan este tipo de situaciones relacionales con una perspectiva de “micropolítica” y sobre todo cultural, destacando la importancia que tiene la toma de decisiones como proceso político.
Desde esta perspectiva micropólítica, se considera a las escuelas, al igual prácticamente a todas las organizaciones sociales, como “campos de lucha”, divididas por conflictos entre sus miembros, coordinadas pobremente y muy diversas ideológicamente. La dinámica social de la organización escolar se presenta como la interrelación entre lo profesional y lo personal. En este sentido, la estructura de las relaciones en la escuela es el resultado de las tensiones, conflictos, posicionamientos y rivalidades reales, que pueden manifestarse de diferentes maneras, según sea en contextos formales o informales. (Grande, B.
Pemoff, J. 2002. p. 87).
Es posible que con motivo de la revisión y estos sucesos asociados a ella, los profesores observados se sintieran metidos dentro de un campo de lucha para disputar el rumbo y
mando de lo que debía hacerse con el programa educativo de derecho. Campo en el que además de sufrir las tensiones de una posición asimétrica y desventajosa frente a las autoridades, debían sobrellevar bromas del talante como la que se describió, situación que impactaba negativamente en el ánimo de los profesores hacia la reforma educativa puesto que calificaban al movimiento como ocasión y pretexto de los directivos para asestar rudezas innecesarias.