1. MARCO TEÓRICO
1.2 ANÁLISIS DE LAS DISTINTAS POSICIONES TEÓRICAS SOBRE EL
1.2.6 Lactancia materna
1.2.6.6 Riesgos odontológicos
Las alteraciones a nivel odontológico pueden ser varias si no se lleva a cabo una correcta lactancia materna.
Alteraciones masticatorias Masticación Pterigoidea
Los movimientos son de corte y protrusión, se considera patológica ya que el desgaste se produce en los bordes incisales y cara vestibular de incisivos superiores, no hay desgaste en los dientes temporales posteriores ni en los caninos temporales. Hay desgaste en los dos centrales y dos laterales superior e inferior (Hurtado, 2012).
Masticación Temporal
Es una masticación de estímulos funcionales débiles de apertura y cierre, se considera nociva. Esta causa masticación superficial con desgaste solo en las caras palatinas de dientes anteriores de canino a canino, no hay movimientos de lateralidad mostrándose a los 5 años con dientes intactos y juntos, presenta mordida profunda, apiñamiento y síndrome de pereza masticatoria en el que el paciente abre y cierra la boca sin movimientos de lateralidad (Otero, 2013).
Instauración de hábitos nocivos
Los malos hábitos pueden ser utilizados para disminuir la tensión emocional del lactante sea causado por alteraciones psicológicas, anatómicas o patológicas.
Succión digital
Es el hábito más letal en la boca y cara del niño, siendo un comportamiento común de la infancia durante los primeros meses de vida, el niño presenta el reflejo de succión al estimular la boca y carrillos. Cuando este proceso no satisface por completo al lactante se puede apreciar una succión digital por largos periodos de tiempo (Hurtado, 2012).
Tipos de succión Nutritiva.
Constituye el amamantamiento el cual brinda nutrientes esenciales al lactante, es la forma de nutrición natural
No nutritiva.
Asegura una sensación de sentirse bien con calor humano y seguridad. Es el hábito más temprano adquirido por el niño en respuesta a una frustración y lo realiza para satisfacer la necesidad de contacto
Complicaciones de la succión digital
La succión digital produce alteraciones a nivel de las estructuras dentofaciales especialmente en el sector anterior, posicionando a los incisivos superiores en labioversión, los incisivos inferiores con inclinación anteroposterior alterada, demás aumento de la sobremordida horizontal, mordida abierta anterior, mordida cruzada posterior, maloclusión clase II, problemas esqueléticos aumento del prognatismo mandibular, aumento de la longitud anteroposterior del maxilar superior, rotación del plano mandibular hacia abajo posteriormente y hacia arriba anteriormente, paladar ojival y profundo, traumatismo en la mucosa, aumento del riesgo de traumatismo a causa de la labioversión, reabsorción radicular atípica, trastornos temporomandibulares (Bordoni, 2010).
Succión del chupete
El uso del chupete se considera más ventajoso en relación a la succión digital ya que este va disminuyendo con la edad y puede ser retirado con facilidad, se considera que a mayor edad de instrucción de los padres menor es el uso del
chupete así mismo a mayor tiempo de lactancia disminuye su uso. El uso de este estimula principalmente a los músculos de la zona circumoral y caninos y su uso está recomendado máximo hasta los 18 meses.
Efectos negativos del uso del chupete
Pese a que existe una infinidad de chupones ninguno podrá remplazar al pezón de la madre, entre las principales complicaciones está un mayor overjet, relación canina clase II en dentición temporal, escalón distal en dientes primarios, mordida abiertas anteriores, mordidas cruzadas (Bordoni, 2010).
Deglución atípica
Constituye una alteración donde la lengua se encuentra protruida sobre los dientes anteriores durante la deglución es decir no hay un contacto de la punta de la lengua con las rugas palatinas y el tercio cervical palatino de los incisivos superiores, además de haber ausencia de la contracción de los maseteros.
Una de las clasificaciones de la deglución atípica es la visceral del período lacteal, que se da cuando él bebé está edéntulo, la lengua se protruye entre los dos arcos y la estabilidad mandibular está dada por los músculos elevadores y la lengua (Hurtado, 2012).
Manifestaciones bucales
Diversos estudios han asociado la deglución atípica con desórdenes dentofaciales como: mordida abierta anterior, mordida abierta posterior, paladar alto y angosto, morfología facial larga, mayor inclinación de incisivos superiores, respiración bucal, aumento del overjet, sonidos dentalizados, mayor actividad del musculo mentoniano y geniogloso, dificultad para el cierre labial (Bordoni, 2010).
Respiración bucal
La respiración bucal puede ser multifactorial en donde el paciente adopta características especiales como incompetencia labial, dimensiones faciales angostas y se puede comprobar mediante el uso de espejos (Bordoni, 2010).
Características odontológicas.
Entre las particularidades a nivel odontológico se aprecia un perfil convexo, incompetencia labial, gingivitis por resequedad, halitosis, puede desarrollar una
clase II o II con prominencia mandibular, overjet aumentado, futuro apiñamiento, deglución atípica, mordida cruzada posterior, paladar profundo, crecimiento vertical de la cara ( Hurtado, 2012).
Deglución atípica de la lengua
En pacientes con este tipo de problemas, en el momento de deglutir los dientes no entran en contacto. La lengua se aloja entre los incisivos interponiéndose a veces entre premolares y molares. Se observa contracción de los labios y las comisuras, lo que provoca un estrechamiento del arco de los caninos y del músculo mentoniano. Los músculos elevadores de la mandíbula, no muestran ninguna contracción (Lugo 2011).
Quielofagia
La quielofagia consiste en morderse el labio y esto se lo asocia principalmente al estímulo de succión que el niño quiere desarrollar pero a causa de una lactancia materna por periodos cortos no se lo realiza correctamente eso puede causar vestibuloversion de los incisivos superiores y linguoversion de los incisivos inferiores (Lugo 2011).
Onicofagia
Consiste en morderse las uñas la cual viene acompañado de la succión digital, esto influirá en el aspecto estético debido a que causa desgastes de los incisivos (Guty, 2014).
Alteración funcional de la succión-deglución-respiración
El niño que no se ha alimentado correctamente durante los primeros meses de vida debe improvisar patrones funcionales de succión – deglución - respiración para dosificar el contenido extraído y deglutirlo sin atragantarse (Shellhorn, 2015).
Interferencia en la maduración de futuras funciones bucales Un patrón funcional básico alterado genera una distorsión de las futuras funciones, manifestada como deglución atípica, respiración bucal, disfunción masticatoria, dificultades en la fonoarticulación del lenguaje, alteración de la postura corporal, entre otros.
Alteraciones del desarrollo máxilo-dentario
El buen desarrollo de los maxilares y de la oclusión o mordida, dependen en gran medida del equilibrio de las fuerzas de presión-tracción que ejercen los músculos sobre las estructuras óseas con las que se relacionan. Es por eso que es de gran importancia el equilibrio de las presiones-tracciones musculares internas como la lengua y velo del paladar y externas que son labios y mejillas (Shellhorn, 2015).
Maloclusiones Indicadores de maloclusiones
Overjet aumentado: la lactancia materna contribuye a disminuir la incidencia de un resalte acentuado. Se ha encontrado relación entre la alimentación por medio del biberón, hábitos de succión no nutritivos como el del chupón y aumento del overjet (Oliviera, 2010).
Apiñamiento: la lactancia materna contribuye a disminuir la incidencia de este indicador. Esta patología aumenta cuando se introduce el biberón o chupón a edades tempranas y por largos periodos de tiempo, aumentando su severidad sino es retirado (Thomas, 2012).
Retrognatismo mandibular: cuando la lactancia materna es insuficiente (menor de 6 meses) se relaciona con una tendencia de mantener la mandíbula en posición distal con respecto al maxilar debido a la falta de estimulación de los músculos propulsores mandibulares. Esto también puede ser causado por el uso del biberón y el uso del chupón lo que se le asocia con una posición mandibular distal (Medina, 2012).
Rotaciones dentarias: la lactancia materna contribuye a disminuir la incidencia de rotaciones dentarias debido a la fuerza que ejercen los músculos de las mejillas labios y lengua al momento de la succión (Oliviera, 2010).
Mordida abierta anterior: la mordida abierta anterior se lo asocia con hábitos no nutritivos de succión y corto tiempo de lactancia materna, la incidencia de esta maloclusión empeora cuando no se completa los seis meses de lactancia materna exclusiva, además el uso de biberón por más de dos años triplica el riesgo de desarrollar una mordida abierta anterior. Los lactantes que se hayan beneficiado de
una lactancia materna hasta los 12 meses correcta no presentan estas alteraciones (Paiva, 2011).
Mordida cruzada posterior: la lactancia materna disminuye la prevalencia de esta maloclusión y se la asocia principalmente a la alimentación exclusiva por medio del biberón, mientras menor sea el tiempo de lactancia y mayor el del uso de biberón o chupón mayor va a ser el riesgo de desarrollar una mordida cruzada posterior, además de la instauración de hábitos no nutritivos como la succión digital empeoran la maloclusión pudiendo se unilateral o bilateral (Campaña, 2012). Micrognatismo transversal de los maxilares: un periodo corto de lactancia materna aumenta la prevalencia de micrognatismo transversal de los arcos dentarios en uno o en ambos maxilares (Medina, 2012).
Paladar profundo: los periodos cortos de lactancia potencian el riesgo de mostrar un paladar profundo debido a los hábitos no nutritivos del lactante (Blanco, 2007). Patrones faciales de clase II o perfil convexo: esto se le atribuye al retrognatismo mandibular o a una técnica incorrecta de lactancia debido a la presión incorrecta sobre la mandíbula (Thomas, 2012).
Mordida profunda: el uso del biberón, hábitos no nutritivos y un periodo de lactancia materna corta son factores de riesgo para una mordida profunda (Ferras, 2010).
Protrusión dental: debido a la falta de acción muscular de los labios a causa de una lactancia por corto tiempo los dientes tienen a adquirir malas posiciones (Ferras, 2010).
Distoclusión: la falta de desarrollo de maxilares, la instauración de hábitos no nutritivos y los períodos cortos de lactancia materna pueden provocar la aparición de una clase II o distoclusión (Campaña, 2012).
Mesioclusión: se encontró una asociación entre una corta duración de la lactancia materna (menos de 6 meses) y clase III de Angle en pacientes con historia prolongada de bruxismo (Thomas, 2012).
Mayor riesgo de caries
La Academia Americana de Odontología Pediátrica (AAPD) define la caries de la infancia temprana como la presencia de uno o más órganos dentarios con caries, perdidos u obturados, en niños de 71 meses de edad o menores. Cuando esta condición no es tratada puede llegar a afectar a todos los dientes presentes en la cavidad bucal, lo que se denomina caries rampante. La caries de la infancia temprana, antes conocida como caries de biberón, es una forma particularmente virulenta de caries que inicia poco después de la erupción dental y se desarrolla en las superficies dentales lisas con un rápido progreso. Suele mostrar un patrón característico: caries en los incisivos superiores, los molares de ambas arcadas pero no en los incisivos inferiores; este patrón se relaciona con la secuencia de erupción y la posición de la lengua durante la alimentación. La caries de la infancia temprana está asociada con la ingesta excesiva de cualquier líquido azucarado como la leche, fórmulas, jugos de frutas, refrescos, la alimentación a libre demanda del seno materno y la falta de higiene después de la ingesta. Los factores de riesgo como la dieta, la higiene oral, la exposición a fluoruros y el uso prolongado de biberón, entre otros, son los principales causantes de caries de la infancia temprana (Aguilar, 2014).
Hay muchos factores que pueden provocar la caries dental. Una causa común es la exposición prolongada y frecuente de los dientes del niño a bebidas que contienen azúcar. La caries dental puede producirse cuando se acuesta al bebé en la cama con un biberón o cuando un bebé nervioso utiliza un biberón como chupete (ADA, 2017).