Guiada (ROG), en tres escenarios clínicos
C RITERIOS PARA EVALUAR EL ÉXITO DE LOS IMPLANTES
El éxito se evaluó en base a los criterios establecidos. Durante el período de se- guimiento, los criterios clínicos para definir el éxito se basaron en la ausen- cia de: dolor, sensación de cuerpo ex- traño, disestesia, movilidad y radiolu- cidez periimplantaria. Tras el primer año de función, no podía realizarse una remodelación anual del hueso crestal superior a los 0,2 mm,15y para ser con-
siderada aceptable, la remodelación to- 45 I s t v a n A . U r b a n y c o l s . A u m e n t o v e r t i c a l d e l a c r e s t a m e d i a n t e R e g e n e r a c i ó n Ó s e a G u i a d a ( R O G )
V o l u m e n 2 0 , N ú m e r o 1 , 2 0 1 0
Tabla 1 Distribución y enfoque quirúrgico en los tres grupos del tratamiento
Enfoque quirúrgico (nº y %) Grupo del Nº de pacientes Nº de defectos Nº de implantes Simultáneo Por fases tratamiento
A 12 12 12 4 (30,8) 9 (69,2)
B 16 16 42 2 (12,5) 14 (87,5)
C 7 8 28 0 (0,0) 8 (100,0)
Total 35 36 82 6 31
Tabla 2 Resultados del aumento vertical
Grupo de tratamiento Media (mm) σ(mm) Rango (mm)
A 4,7 1,67 3,0 - 9,0
B 5,1 2,13 2,0 - 8,0
C 7,4 2,56 4,0 - 12,0
REVISIÓN
tal del hueso crestal al final del quinto año de seguimiento debía ser <= 2,0 mm.16
ANÁLISIS ESTADÍSTICO
Los datos registrados se utilizaron para calcular los valores medios y las desvia- ciones estándar (√). Las tasas de éxito acumulado se evaluaron mediante el análisis de la tabla de supervivencia.17
Las diferencias significativas en los cambios del nivel del hueso marginal entre los tres grupos se evaluaron me- diante la t de Student, empleando un valor P crítico de 0,0167 para efectuar las distintas comparaciones.
RESULTADOS
Este estudio retrospectivo trata de ana- lizar la práctica clínica en que se utili- za el aumento óseo vertical para facili- tar la colocación de implantes: se colocaron 82 implantes en 35 pacien- tes que presentaban 36 defectos tridi- mensionales de la cresta, con una va-
riación entre 2 y 12 mm. Un total de 33 pacientes (94,3%) eran parcialmen- te edéntulos, y 2 de ellos (5,7%) eran edéntulos totales. Por otra parte, 14 pa- cientes (40%) eran varones y 21 (60%) eran mujeres. La edad media era de 44,9 años (rango, de 19 a 72 años). En la mayoría de los casos se optó por un enfoque en dos fases, para permitir que los injertos cicatrizaran sin contratiem- pos antes de la colocación de los im- plantes.
La Tabla 1 muestra los enfoques del tratamiento y los grupos en que se divi- dió a los pacientes. Los pacientes trata- dos mediante un enfoque simultáneo presentaban defectos verticales menos severos, con un tamaño máximo del de- fecto de 4 mm. Excepto en un caso, se emplearon injertos óseos intraorales y éstos se tomaron del área retromolar en 21 casos (60%), y del mentón en 13 ca- sos (37,14%).18En uno de los pacientes
(2,8%) el hueso se tomó de la cadera. En el momento de la intervención, los implantes utilizados en el estudio es-
taban disponibles en el mercado a tra- vés del mismo fabricante. Los 35 pa- cientes recibieron 13 implantes Steri- Oss grabados al ácido (Nobel Biocare, Yorba Linda, California), 66 implantes Branemark TiUnite de superficie ano- dizada (Nobel Biocare), y 3 implantes Replace TiUnite de superficie anodiza- da (Nobel Biocare). Todos los pacien- tes presentaban defectos óseos vertica- les y fueron divididos en tres grupos: el grupo A (12 pacientes) presentaba un único diente ausente; el grupo B (16 pacientes) presentaba múltiples dien- tes ausentes y los pacientes del grupo C (7 pacientes / 8 defectos) presentaban defectos óseos verticales en la zona pos- terior del maxilar y se les trató simultá- neamente con elevación del seno y au- mento vertical.
La regeneración ósea se evaluó clí- nicamente en el momento de la remo- ción de la membrana. En general, la formación de hueso fue excelente en todas las zonas tratadas, con un aumen- to vertical medio de 5,5 mm (√ 2,29) 46
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P e r i o d o n c i a y O s t e o i n t e g r a c i ó n
Fig. 2a Área mandibular posterior atrófica en un caso representativo del grupo B.
Fig. 2b Injerto particulado de hueso del mentón colocado en la cresta. Antes de aplicar el injerto, se perforó el hueso cortical y la membrana se aseguró en el lado lingual.
Fig. 2c La membrana se coloca sobre el injerto y se asegura con chinchetas de titanio.
Fig. 2d Tres implantes colocados en la zona posterior de la mandibular sobre hueso neoformado. Nótese la óptima integración del injerto.
Fig. 2e Radiografía periapical en la conexión del pilar.
Fig. 2f Radiografía periapical tras un seguimiento de tres años, con los implantes en función.
Fig. 2g Mucosa periimplantaria sana.
2a 2b 2c
2d 2e 2f
REVISIÓN
(Tabla 2). Ninguno de los pacientes, excepto uno, mostró una regeneración ósea inferior al espacio creado por la membrana (Fig. 2 y 3).
Se observó, en uno de los pacientes del grupo, una complicación asociada a la cicatrización del injerto (2,78%, 95% CI: 0,00%, 8,15%), el cual desarro- lló una fístula sobre la zona de la mem- brana, dos semanas después de realizar- se el injerto óseo. Se reabrió el lecho quirúrgico y se retiró cuidadosamente la membrana para no interferir con el injerto. El injerto no presentaba signos infecciosos visibles. Tras una leve irri- gación con solución salina, se colocó una membrana de colágeno reabsorbi- ble (Bio-Gide) sobre el injerto, se ce- rró el colgajo y se dejó cicatrizar duran- te 7 meses; en ese momento, la inserción de los implantes fue satisfac- toria. En el momento de colocación de los implantes, 5 mm de la deficiencia vertical original aún estaba presente y
el aumento vertical había sido mínimo (2 mm).
Independientemente de cual fuera la zona empleada para la toma de hue- so, no se apreciaron diferencias en los resultados (en términos de calidad y cantidad de hueso) en el momento de la colocación de los implantes ni duran- te el período de seguimiento, en que los implantes fueron evaluados clínica y ra- diográficamente. Durante el período en que se desarrolló el estudio no se apre- ció reabsorción temprana o tardía de la cresta ósea de nueva formación. El uso de membranas de colágeno en el mo- mento de la colocación de los implan- tes fue estrictamente empírico y no fue posible evaluar si su uso contribuyó a mantener las dimensiones del hueso.
Todos los implantes se colocaron si- guiendo posiciones predeterminadas y protésicas óptimas. En el momento de la conexión del pilar, todos los implan- tes estaban osteointegrados.
Tras realizarse el último examen de este estudio retrospectivo, todos los pa- cientes habían recibido prótesis cómo- das; todos los implantes seguían en fun- ción y ningún paciente había experimentado sensación de cuerpo ex- traño, dolor o disestesia. Los exámenes intraorales demostraron que la mucosa periimplantaria estaba sana, sin supura- ción, inflamación o enrojecimiento en ninguna de las zonas donde se coloca- ron implantes. La profundidad media del sondaje fue de 3,03 mm ( = 0,61). Dos pacientes abandonaron el es- tudio tras ser tratados con éxito. Uno de los pacientes del grupo A se perdió para el seguimiento tras la conexión del pilar, se negó al examen radiográfico y en consecuencia no pudo ser examina- do en la evaluación realizada un año después de la intervención. El otro pa- ciente pertenecía al grupo B y se per- dió para el seguimiento después de la evaluación anual.
47 I s t v a n A . U r b a n y c o l s . A u m e n t o v e r t i c a l d e l a c r e s t a m e d i a n t e R e g e n e r a c i ó n Ó s e a G u i a d a ( R O G )
V o l u m e n 2 0 , N ú m e r o 1 , 2 0 1 0 Figs. 3a-g Caso representativo que
requería regeneración ósea en el maxilar posterior (grupo de tratamiento C). Fig. 3a Defecto vertical en la zona posterior del maxilar.
Fig. 3b Radiografía panorámica que muestra los defectos tras el tratamiento con elevación del seno y ROG vertical. Figs. 3c y d Tras 9 meses de cicatrización sin contratiempos, se alcanza el aumento óseo vertical completo.
Fig. 3e Radiografía de los implantes en la conexión del pilar.
Fig. 3f Radiografía de los implantes tras 4 años de carga.
Fig. 3g Prótesis fija completa definitiva soportada por implantes.
3a 3b 3c
3d
3e 3f
REVISIÓN
En los 81 implantes evaluados clí- nica y radiográficamente tras la cone- xión del pilar, el período de carga fun- cional evaluado en el presente estudio osciló entre 1 y 6 años (media: 40,3 me- ses) y el seguimiento radiográfico me- dio fue de 34,2 meses. Tras el examen realizado a los 12 meses, el remodelado óseo medio de los 81 implantes era de 1,01 mm ( √ = 0,57) y, en muchos ca- sos, el primer contacto hueso-implan- te se localizaba cerca de la primera es- pira del implante. La Tabla 3 muestra el remodelado medio del hueso margi- nal. No se encontraron diferencias es- tadísticamente significativas entre los tres grupos en cuanto al remodelado medio del hueso marginal. El hueso
crestal permaneció estable durante el período de seguimiento.
Los 81 implantes examinados so- brevivieron (Tablas 4 y 5). Sólo tres implantes del grupo B presentaron un incremento del remodelado óseo (lige- ramente superior a 2 mm), y por ello no se consideraron clínicamente exi- tosos.
DISCUSIÓN
El aumento óseo mediante la técnica ROG está bien documentado y se ca- racteriza por su alta predictibilidad y la alta tasa de supervivencia de los im- plantes.4,9,20Sin embargo, pocos estu-
dios han descrito los resultados a largo
plazo del aumento vertical de la cresta mediante ROG.9,10Según estos estu-
dios, una regeneración ósea vertical su- perior a 4 mm sólo puede obtenerse mediante el uso de hueso autógeno par- ticulado. Esto concuerda con el presen- te estudio, en el que se obtuvo un au- mento vertical de hasta 12 mm. Ninguna de las zonas presentó una re- generación ósea menor al espacio cre- ado por la membrana; sin embargo, la única zona que requirió la remoción temprana de la membrana mostró un aumento vertical mínimo (2 mm). Esto indica que puede ser necesario el uso de una barrera dimensional estable, como la membrana de e-PTFE reforzada con titanio, para obtener aumento vertical. 48
I s t v a n A . U r b a n y c o l s . A u m e n t o v e r t i c a l d e l a c r e s t a m e d i a n t e R e g e n e r a c i ó n Ó s e a G u i a d a ( R O G )
P e r i o d o n c i a y O s t e o i n t e g r a c i ó n
Tabla 3 Pérdida media de hueso marginal alrededor de los implantes, en diferentes períodos (en mm)
Pérdida de hueso
Grupo A Grupo B Grupo C Total
Período Media ( √) n* Media ( √) n* Media ( √) n* Media ( √) n*
Conexión del pilar 0,47 (0,61) 11 0,39 (0,47) 42 0,36 (0,58) 28 0,39 (0,53) 81
1 año 0,69 (0,55) 11 1,03 (0,53) 42 1,12 (0,58) 28 1,01 (0,57) 81 2 años 0,03 (0,17) 10 0,02 (0,32) 32 - 0,15 (0,29) 25 - 0,05 (0,28) 67 3 años 0,11 (0,22) 6 0,02 (0,2) 24 0,11 (0,1) 19 0,06 (0,18) 49 4 años - 0,08 (0,07) 3 - 0,02 (0,14) 15 0,0 (0,14) 17 - 0,02 (0,13) 35 5 años - 0,28 1 0,03 (0,1) 6 0,03 (0,12) 9 0,01 (0,13) 16 6 años 0,05 (0,0) 3 0,0 (0,12) 4 0,02 (0,1) 7
*Número de pacientes que asistieron a las visitas de seguimiento del presente estudio retrospectivo.
Tabla 4 Tabla de análisis de la evolución de los implantes: tasas de éxito acumuladas generales
Implantes
Período Nº considerados Nº de fracasos Nº de censurados Tasa de éxito acumulada* Error estándar
Entre colocación 82 0 0 100,00% 0,00%
y carga
Entre carga y 1 año 82 0 1 100,00% 0,00%
1 a 2 años 81 1 13 98,70% 1,30% 2 a 3 años 67 1 17 97,00% 2,10% 3 a 4 años 49 1 13 94,70% 3,10% 4 a 5 años 35 0 19 94,70% 3,70% 5 a 6 años 16 0 9 94,70% 5,50% 6 a 7 años 7 0 7 94,70% 8,20%
REVISIÓN
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Tabla 5 Tabla de análisis de la evolución de los implantes
Implantes
Período Nº de implantes Nº de fracasos Nº de censurados Tasa de éxito acumulado* Error estándar Entre la colocación y la carga
Grupo A12 0 0 100,00% 0,00%
Grupo B42 0 0 100,00% 0,00%
Grupo C28 0 0 100,00% 0,00%
Entre la carga y 1 año
Grupo A12 0 1 100,00% 0,00% Grupo B42 0 0 100,00% 0,00% Grupo C28 0 0 100,00% 0,00% 1 año a 2 años Grupo A11 0 1 100,00% 0,00% Grupo B42 1 9 97,30% 2,50% Grupo C28 0 0 100,00% 0,00% 2 a 3 años Grupo A10 0 4 100,00% 0,00% Grupo B32 1 7 93,90% 4,10% Grupo C25 0 6 100,00% 0,00% 3 a 4 años Grupo A6 0 3 100,00% 0,00% Grupo B24 1 8 89,20% 6,00% Grupo C19 0 2 100,00% 0,00% 4 a 5 años Grupo A3 0 2 100,00% 0,00% Grupo B15 0 9 89,20% 7,60% Grupo C17 0 8 100,00% 0,00% 5 a 6 años Grupo A1 0 1 100,00% 0,00% Grupo B6 0 3 89,20% 12,00% Grupo C9 0 5 100,00% 0,00% 6 a 7 años
Grupo A0 0 0 N/A N/A
Grupo B3 0 3 89,20% 16,90%
Grupo C4 0 4 100,00% 0,00%
*Basado en los implantes evaluados en el respectivo período de seguimiento. N/A = no aplicable
REVISIÓN
Tras la conexión del pilar, el segui- miento clínico demostró que la muco- sa periimplantaria estaba sana. La pro- fundidad media del sondaje fue de 3,03 mm. Estos datos concuerdan con los obtenidos en estudios previos a largo plazo, en que los implantes se coloca- ron en hueso nativo13, 21y hueso rege-
nerado.4,9
El remodelado del hueso crestal se midió desde la unión implante-pilar. Durante el primer año se observó un cambio medio de 1,01 mm, que perma- neció estable durante el período de se- guimiento. Un estudio previo, sobre 32 zonas aumentadas con partículas de hueso autógeno y una membrana de e-PTFE reforzada con titanio, registró un valor de remodelación ósea de 1,32 mm.9En el presente estudio se obser-
vó, en el primer año, una leve diferen- cia entre los tres grupos examinados. Sin embargo, las diferencias no fueron estadísticamente significativas, y de he- cho, eran previsibles dada la variedad del tamaño y la localización de los de- fectos.
Las tasas generales de éxito regis- tradas en el presente estudio concuer- dan con los resultados a largo plazo pu- blicados en otros estudios sobre implantes colocados en hueso regene- rado en vertical y horizontal,4,9y en
hueso propio del paciente.21,25La tasa
general acumulada de supervivencia de los implantes obtenida en el presente estudio (100%) y la tasa de éxito acu- mulado (94,7%) se pueden comparan favorablemente con las obtenidas en los estudios anteriormente citados, tanto en los casos de implantes colo- cados en hueso regenerado como en los colocados en hueso propio del pacien- te. Sin embargo, se observó una dife- rencia ostensible entre los resultados de los estudios previos sobre ROG ver- tical y el presente estudio. En un estu-
dio que combinaba la elevación del seno con el aumento vertical de la cresta en la zona maxilar posterior, las tasas de supervivencia y éxito de los implantes fueron del 92% y del 76% respectivamente,10mientras que en el
presente estudio (grupo C) sobre una población similar, se alcanzó el 100% de éxito. Sin embargo, en el estudio previo se emplearon implantes de su- perficie lisa mientras que en el presen- te estudio se utilizaron implantes de su- perficie rugosa. Este hecho puede haber contribuido a los resultados ob- tenidos, especialmente en la zona pos- terior del maxilar, donde la calidad del hueso es normalmente baja. Además, en el estudio previo, 7 pacientes (50%) fueron tratados con un abordaje simul- táneo, mientras que en este estudio, el mismo tipo de pacientes fueron trata- dos con una técnica en dos fases, lo que permitió que el hueso regenerado madurase durante más tiempo antes de la carga.
En el presente estudio la tasa de complicación ascendió al 2,78%. Este dato es significativamente inferior a los registrados en estudios clínicos previos sobre el aumento vertical con ROG (que varían entre el 12,5% y el 17%). Dichos estudios previos describieron exposiciones tempranas de las membra- nas y/o infecciones subsiguientes.5,7,8,10
La técnica empleada en este estudio so- bre aumento vertical es esencialmente la misma que ha sido descrita anterior- mente.5Sin embargo, el presente estu-
dio retrospectivo representa el período en que el aumento vertical de la cresta se consideraba una práctica clínica ru- tinaria y no representa la curva inicial de aprendizaje. Los resultados de este estudio indican que (1) pueden obte- nerse tasas de complicación reducidas mediante la regeneración ósea vertical, (2) los implantes pueden colocarse con
éxito en el hueso regenerado en verti- cal y (3) los implantes pueden sobrevi- vir a largo plazo con altas tasas de éxi- to clínico.
Se han identificado algunas simili- tudes y diferencias entre el presente es- tudio y los estudios previos citados. Es- tos estudios deben ser sometidos a un estudio meta-analítico para incorporar sus datos al contexto actual de la inves- tigación sobre el aumento vertical. Además, dado que la mayor parte de los estudios sobre aumento vertical son de naturaleza retrospectiva, las futuras in- vestigaciones deberían centrarse en es- tudios prospectivos a largo plazo.
CONCLUSIONES
Dentro de las limitaciones del presen- te estudio retrospectivo, los resultados sugieren las siguientes conclusiones: (1) el aumento vertical mediante mem- branas de e-PTFE y autoinjertos parti- culados ofrece resultados seguros y pre- decibles, con mínimas complicaciones; (2) el éxito clínico y la supervivencia de los implantes colocados en el hueso aumentado verticalmente mediante ROG parecen similares al éxito y la su- pervivencia de los implantes colocados en hueso propio del paciente bajo con- diciones de carga, independientemen- te del lugar de la toma de hueso, de la zona quirúrgica o del tamaño del defec- to; y (3) las tasas de éxito y superviven- cia de los implantes colocados en zonas tratadas mediante la combinación de la elevación del seno y el aumento ver- tical son superiores a aquellas que pre- sentan los implantes colocados en zo- nas que requieren del aumento vertical de la cresta que involucra a uno o múl- tiples dientes. Los resultados del pre- sente estudio retrospectivo deben co- tejarse con otros estudios de un diseño más riguroso.
50
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REVISIÓN
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V o l u m e n 2 0 , N ú m e r o 1 , 2 0 1 0
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53 V o l u m e n 2 0 , N ú m e r o 1 , 2 0 1 0
REVISIÓN
Tratamiento de las
recesiones gingivales
mediante injertos de
tejido conectivo: una
revisión sistemática
Alicia Santos, José J. Echeverría
INTRODUCCIÓN
La recesión gingival se define como la