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rito, el tetelesmevno" :

In document Rituales órficos (página 109-200)

iJkevsio" a{tero", tetelesmevno" h] ajtelhv".

Otro suplicante, que haya celebrado los ritos o no.

b) DENOMINACIONES DERIVADAS DE OTRO RADICAL

Nos limitamos aquí, tal y como hicimos con las denominaciones de los fieles, a citar las denominaciones de los no iniciados y profanos. En muchos casos se trata de denominaciones comunes y bien

conocidas del lenguaje religioso que no presentan ninguna particularidad en contextos órficos.

ajmuvhto"

Es habitual referirse a estos individuos como los

ajmuvhtoi

, 'los no iniciados':

Pl. Phd. 69c ajmuvhto".

D. S. 3. 62. 8 ouj qevmi" toi'" ajmuvhtoi" iJstorei'n ta; kata; mevro". No es lícito que los no iniciados conozcan en detalle.

Lucian. de salt. 15 ta; me;n o[rgia siwpa'n a[xion tw'n ajmuhvtwn e{neka.

Conviene mantener en secreto las ceremonias a causa de los no iniciados.

bevbhlo"

La denominación de

bevbhlo"

325 para referirse a quienes no

deben participar en los ritos es también muy frecuente: Hp. Lex 5 (fr. 1 XI) bebhvloisi de; ouj qevmi".

Y no es lícito a los profanos.

PGurob 15 oJ de; bevbhlºo≥"≥ mh; ejforavtw Pero (el profano?) que no lo vea.326

D. H. Comp. verb. VI 25. 5 Jquvra" d j ejpiqevsqai j levgoimi tai'" ajkoai'" tou;" Jbebhvlou" jj.

Y si dijese 'cerrad las puertas' de los oídos, 'profanos'.

Callinic. Rh. FGH 281 F 1 c kai; plevon tw'n eJtevrwn diallavtousin h] tw'n bebhvlwn oiJ telesqevnte"

Y más que otros, más que los profanos, cambian los que han cumplido con los ritos.

325 El término aparece en la conocida fórmula órfica fqevgxomai oi|" qevmi"

ejstiv: quvra" d j ejpivqesqe bevbhloi. "Hablaré a quienes es lícito. Cerrad las puertas, profanos"; ajeivsw xunetoi'si: quvra" d j ejpivqesqe bevbhloi. "Cantaré para conocedores. Cerrad las puertas, profanos", que, al parecer, encabezaba algunos escritos órficos, cf. Bernabé (1996a), § 3. 2. 1. 4 La transmisión de los textos.

326 Como expusimos en la nota 259, bevbhlºo≥" es simplemente una

2. 1. 3. 2. LA VIDA ÓRFICA. PRECEPTOS SOBRE EL MODUS VIVENDI La vida de los iniciados estaba sometida a un comportamiento estricto para mantener el estatus de fiel. Platón nos habla de un

jOrfiko;" bivo"

caracterizado por la abstención de alimento animado y el rechazo al sacrificio sangriento, rasgos que los órficos comparten con el pitagorismo:

Pl. Lg. 782c kai; toujnantivon ajkouvomen ejn a[lloi", o{te oujde; boo;" ejtovlmwn me;n geuvesqai, quvmatav te oujk h\n toi'" qeoi'si zw'ia, pevlanoi de; kai; mevliti karpoi; dedeumevnoi kai; toiau'ta a[lla aJgna; quvmata, sarkw'n d∆ ajpeivconto wJ" oujc o{sion o]n ejsqivein oujde; tou;" tw'n qew'n bwmou;" ai{mati miaivnein, ajlla; ∆Orfikoiv tine" legovmenoi bivoi ejgivgnonto hJmw'n toi'" tovte, ajyuvcwn me;n ejcovmenoi pavntwn, ejmyuvcwn de; toujnantivon pavntwn ajpecovmenoi.

Y entre otros escuchamos lo contrario, cuando no se atrevían a probar vaca y las ofrendas a los dioses no eran animales, sino obleas y frutos empapados en miel y otras ofrendas puras semejantes, y se apartaron de la carne por ser impío comerla y teñir de sangre los altares de los dioses, pero algunos de nosotros llevábamos entonces la llamada vida órfica, aceptando todo lo sin alma y, por el contrario, apartándonos de lo que tiene alma.327

El iniciado debía mantener un estado de pureza ritual,

aJgneiva

, que se alcanzaba tras someterse a procesos de purificación,

kaqarmov"

.328 Puede reconstruirse un proceso hipotético329 que

consistiría en celebrar sacrificios cruentos e ingerir carne, al menos en un primer ritual. En un fragmento de Eurípides el fiel proclama llevar una vida pura (

aJgno;" bivo"

) desde su conversión en iniciado, a la que precedieron, sin embargo, banquetes de carne cruda:330

327 Cf. Bernabé (1998b) 55s.

328JAgneiva traduce el estado de pureza y kaqarmov" el medio para conseguirla.

La traducción castellana de ambos por 'purificación' puede propiciar una confusión inexistente en griego.

329 Guépin (1968) 236.

330 Casadio (1990b) 290ss; Cozzoli (1993) 168ss, Bernabé "Un fragmento de

E.Cret. Fr. 2 Jouan- Van Looy 9-14 aJgno;n de; bivon teivnomen ejx ou| Dio;" ∆Idaivou muvsth" genovmhn,

kai; ømh;Ø nuktipovlou Zagrevw" bronta;" tav" t∆ wjmofavgou" dai'ta" televsa" Mhtriv t∆ ojreivai da'ida" ajnascw;n meta;; Kourhvtwn

Llevamos una vida pura, desde que me convertí en iniciado de Zeus del Ida.

Tras haber celebrado los truenos del noctívago Zagreo y los banquetes de carne cruda,

y ofrecido las antorchas a la madre de los montes junto a los Curetes.

El Papiro de Gurob331 refiere la inmolación de "un carnero y un

macho cabrío" y habla de comer "el resto de la carne": PGurob9-14

i{ºna poiw'men iJera; kalav

º≥ ≥nhi kriov" te travgo" te 10 º ajperãeÃivsia dw'ra.

º ≥ ≥o≥u kai; ejpi; potamou' novmwi lambºavnwn tou' travgou

ºta; de; lo≥i≥p≥a; kreva ejsqievtw

Cumpliremos hermosos sacrificios .... un carnero y un macho cabrío y presentes innúmeros'.... En la pradera a orillas del río, cogiendo el macho cabrío, ... que se coma el resto de la carne.

Incluso, es posible que las láminas de Olbia,332 con

inscripciones que son atribuibles a seguidores de cultos órficos, sean de hueso como recordatorio de la prescripción de no ingerir animales.

331 Cf. Smyly (1921); Tierney (1922) 77ss; West (1983) 170ss (= [1993] 181ss);

Hordern (2000), con bibliografía.

La ingestión de carne simbolizaría el despedazamiento del dios, la mayor impureza para un órfico, que daría paso inmediato a un proceso expiatorio que incluía el cumplimiento de ritos de purificación y la observancia estricta de una serie de preceptos para lograr la ansiada condición de

aJgneiva

. Pero la pureza no era un estado transitorio, sino que debía ser perdurable. Al iniciado no le bastaba con celebrar un rito puntual que lo purificase, sino que debía mantener siempre, incluso tras la muerte,333 ese estado de pureza.

Prescripciones como evitar el consumo de carne o el simple contacto con seres

e[myuca

se entienden a partir de varias premisas de la concepción órfica. En primer lugar, la creencia en una comunidad esencial con todos los seres vivos pudo propiciar un sentimiento de rechazo al derramamiento de sangre, lo que en el ámbito cotidiano se traduce de inmediato en no consumir carne y evitar el sacrificio cruento. Por ende, todo lo relacionado con seres animados, como la piel o la lana, entrañaría impureza y se rehuiría su contacto. El mito del despedazamiento de Dioniso a manos de los Titanes es expresión de la creencia órfica de una culpa heredada que había que expiar. El alma, encerrada en el cuerpo (el cuerpo es la tumba del alma, 'muerta' en esta vida334), está sometida al castigo de la metempsicosis

hasta que se purifique completamente. El cuerpo, y lo relacionado con él, han de evitarse en tanto en cuanto vehículos de las almas. Es evidente que determinadas prescripciones fundadas sobre la metempsicosis encuentran un referente mítico en el relato central de los misterios órficos. Explicados los antecedentes que las originaron, analizaremos a continuación estas prescripciones.

333 Así lo ponen de manifiesto los participios de perfecto kekaqarmevno" te

kai; tetelesmevno" en Pl. Phd. 69c, anticipando el destino dichoso que aguarda a los fieles en el más allá (cf. Turcan [1986] 237ss) y la fórmula de las laminillas de oro, [Ercomai ejk kaqarw'n kaqarav. "Vengo de entre puros, pura" (cf. § 3. 1. 7 las purificaciones). Además, una inscripción de Cumas prohíbe a los no iniciados enterrarse junto a los bacos para no contaminarlos, cf. infra § 2. 1. 3. 2. 5 Apartamiento de los elementos polares (nacimiento y muerte).

2. 1. 3. 2. 1 RITOS PURIFICADORES

Quienes optaban por el

jOrfiko;" bivo"

debían cumplir periódicamente335 ritos particulares, orientados a alcanzar la

condición de

aJgneiva

. Algunos textos ponen de manifiesto la relación entre los conceptos de mancha o culpa y el rito purificador. Platón habla de "liberaciones y purificaciones de injusticias"336 y de expiar

las culpas por los delitos cometidos,337 amparándose en el poder de

dioses liberadores.338 Es posible que en algún momento se realizara

una representación339 simbólica del mito para purificarse del crimen

titánico, a juzgar por las alusiones a que el iniciado se hacía emplastar (

ajpomavttwn

340) con barro o salvado, a imitación de los Titanes que se

disfrazaron con yeso para engatusar a Dioniso. Un pasaje de Alejandro Polihístor, transmitido por Diógenes Laercio menciona algunas de las pautas a seguir para lograr la

aJgneiva

:

Alex. Polyh. ap. D. L. 8. 33 th;n d∆ aJgneivan ei\nai dia; kaqarmw'n kai; loutrw'n kai; perirranthrivwn kai; dia; tou' aujto;n kaqareuvein ajpov te khvdou" kai; lecou'" kai; miavsmato" panto;" ktl.

Y la pureza es necesaria mediante purificaciones, lustraciones y aspersiones, mediante la purificación después de funerales, relaciones amorosas y todo tipo de mancha (...).

La importancia capital de estos ritos explica que dieran lugar a una pléyade de falsarios,341 que intentarían aprovecharse del hecho

de que las purificaciones constituían el primer paso hacia la ansiada pureza ritual que procuraba la bienaventuranza en el más allá. El falsario pudo proponer a los fieles una "vía rápida" de liberación.

335 Thphr. Char. 16. 11.

336 Pl. R. 364e luvsei" te kai; kaqarmoi; ajdikhmavtwn.

337 Pl. R. 366a divkhn dwvsomen w|n a]n ejnqavde ajdikhvswmen; Pl. R. 364c ei[te ti

ajdivkhmav tou gevgonen aujtou' h] progovnwn.

338 Pl. R. 366a oiJ luvsioi qeoiv.

339 Cf. § 3. 3 ta; oJrwvmena: la representación de un drama sacro. 340 D. 18. 259s; Harp. Lex. s. v. ajpomavttwn.

2. 1. 3. 2. 2 APARTARSE DE LA SANGRE

La prescripción de apartarse de la sangre remonta al mítico fundador de estos cultos, según un verso de Aristófanes:342

Ar. Ra. 1033 ∆Orfeu;" me;n ga;r teletav" q∆ hJmi'n katevdeixe fovnwn t∆ ajpevcesqai. Orfeo nos mostró las teletai y el apartarnos de matanzas.

La renuncia a derramar sangre implica el seguimiento de una dieta vegetariana y la realización de ofrendas incruentas, evitando especialmente la ingestión de alimentos de carne y el sacrificio cruento.

a) Evitar los alimentos

e[myuca

.

Eurípides alude a la dieta vegetariana de quienes tienen por soberano a Orfeo, haciendo especial hincapié en la abstención de alimentos provenientes de seres que tengan alma, frente al consumo de alimentos inanimados:343

E. Cret. Fr. 2 Jouan- Van Looy 18s (...) th;n t∆ ejmyuvcwn

brw'sin ejdestw'n pefuvlagmai.

Y me abstengo de comer alimentos que tengan ánima. E. Hipp. 952ss h[dh nun au[cei kai; di∆ ajyuvcou bora'"

sivtoi" kaphvleu∆ ktl.

Ahora vanaglóriate y vende la mercancía de que comes alimento inanimado (...).

Y en los mismos términos (

ajyuvcwn

/

ejmyuvcwn

) se refiere

342 Cf. Linforth (1941) 69s; Graf (1974) 36 y n. 71; Zuntz (1978) 528; West

(1983) 16 y n. 42. Vid. et. Hor. Art. poet. 391s silvestris homines sacer interpresque deorum /caedibus et victu foedo deterruit Orpheus. "A hombres salvajes Orfeo, sagrado e intérprete de dioses, apartó de matanzas y de nefando sustento".

343 Wil. et Barrett ad loc.; Linforth (1941) 50ss; Guthrie (1970 [1935]) 12s; 16;

200; Lucas (1946) 65ss; Montégu (1959) 89; Des Places (1969) 200s; Burkert (1972) 125 n. 31; Sfameni Gasparro (1984) 142; Freyburger-Galland - Freyburger - Tautil (1986) 124s; Turcan (1986) 235ss; Sorel (1995) 10ss; Casadesús (1997c) 167ss.

Platón344 a las restricciones de los órficos. La insistencia en ingerir

sólo alimentos

a[yuca

y abstenerse de los

e[myuca

está estrechamente relacionada con la teoría de la metempsicosis,345 que establece la

reencarnación del alma en el cuerpo de cualquier ser vivo hasta restaurar la pureza perdida. Para no caer en el canibalismo es preciso alimentarse exclusivamente de alimentos

a[yuca

. El pasaje citado de Alejandro Polihístor ofrece también una lista detallada de algunos alimentos prescritos, incluyendo carnes y pescados,346 además de

huevos y habas:347

Alex. Polyh. ap. D. L. 8. 33 th;n d∆ aJgneivan ei\nai (...) kai; ajpevcesqai brwtw'n qnhseidivwn te krew'n kai; triglw'n kai; melanouvrwn kai; wjiw'n kai; tw'n wjiotovkwn zwviwn kai; kuavmwn kai; tw'n a[llwn w|n parakeleuvontai kai; oiJ ta;" teleta;" ejn toi'" iJeroi'" ejpitelou'nte".

Y la pureza es necesaria (...) mediante el apartamiento de alimentos y carne de animales muertos, salmonetes, melanuros, huevos, animales nacidos de huevos, habas y lo demás que prescriben quienes celebran las teletai en los sagrados templos.

El consumo de carne se asocia a un tiempo mítico, ajeno a la agricultura y, por tanto, aún sin civilizar, tal y como ponen de manifiesto unos versos órficos transmitidos por Sexto Empírico:

344 Pl. Lg. 782c, citado supra. 345 Casadio (1991) 127.

346 Entre las noticias que relacionan a Orfeo con la prohibición de comer

carne, vid. Plu. Sept. sap. conv. 159 C; Hieronym. A. Iovin. 2, 14 (PL 22, 317c Migne; 300 K.). La abstinencia de carne la hallamos en Empédocles: Emp. Fr. 120 Wright (B 139 D.-K.), fr. 124 Wright (B 137 D.-K.) 5ss. Y prescripciones alimentarias semejantes regían la vida de los pitagóricos, cf. Alexis fr. 223 1ss K.- A.; Antiphanes fr. 133, 1s K.-A.; Mnesimach. Fr. 1 K.-A.; Callim. Fr. 191, 62 Pf.; Philostr. VA 6. 11. Cf. et. una noticia de Clemente de Alejandría: Clem. Al. Strom. 2. 20. 106. 1 ejnteu'qen oi\mai kai; ãto;n euJrovntaà ta;" teleta;" ouj movnon tinw'n zwviwn ajpagoreuvein a{ptesqai, ajll∆ e[stin a} kai; tw'n kataquomevnwn uJpexeivleto th'" crhvsew" mevrh di∆ aijtiva" a}" i[sasin oiJ muvstai. "Creo entonces que quien descubrió las teletai prohibió alimentarse no sólo de algunos seres vivos, sino también se reservan algunas partes de las víctimas que quedan tras el sacrificio por causas que los fieles conocen".

S. E. M. 2. 31 (90. 10 Mau) (fr. 641 B.; 292 K.)

h\n crovno" hJnivka fw'te" ajp∆ ajllhvlwn bivon ei\con

sarkodakh', kreivsswn de; to;n h{ttona fw'ta davizen. ...

ijcquvsi kai; qhrsi;n kai; oijwnoi'si peteinoi'"

e[sqein ajllhvlou", ejpei; ouj divkh e[sti met∆ aujtoi'".

Hubo un tiempo en que los hombres llevaban una vida en que devoraban mutuamente las carnes, el fuerte mataba al ser más débil.

(...)

Peces, fieras y aves se comían unos a otros porque no existía la justicia entre ellos.348

Platón y el poeta trágico Mosquión se hacen eco de este mito y de las diferencias entre aquel régimen de vida y el actual:

Pl. Epin. 975a e[stw dh; prw'ton me;n hJ (sc. ejpisthvmh) th'" ajllhlofagiva" tw'n zwviwn hJma'" tw'n mevn, wJ" oJ mu'qov" ejstin, to; paravpan ajposthvsasa, tw'n de; eij" th;n novmimon ejdwdh;n katasthvsasa.

Comencemos por el (i. e. conocimiento) de la práctica de los seres vivos de comerse unos a otros, que, según cuenta el mito, nos ha alejado por completo de unos y nos ha llevado a consumir habitualmente otros.

Moschio Trag. TGrF 97 F 6

h\n gavr pot∆ aijw;n kei'no", h\n poq∆ hJnivka qhrsi;ãnà diaivta" ei\con ejmferei'" brotoiv, ojreigenh' sphvlaia kai; dushlivou" 5 favragga" ejnnaivonte": oujdevpw ga;r h\n

ou[te steghvrh" oi\ko" ou[te lai?noi" eujrei'a puvrgoi" wjcurwmevnh povli". ouj mh;n ajrovtroi" ajgkuvloi" ejtevmneto

mevlaina karpou' bw'lo" ojmpnivou trofov", 10 oujd∆ ejrgavth" sivdhro" eujiwvtido"

qavllonta" oi[nh" ojrcavtou" ejthmevlei, ajll∆ h\n ajkuvmwn Êkwfeuvousa rJevousa gh'.

borai; de; sarkobrw'te" ajllhloktovnou"

parei'con aujtoi'" dai'ta": h\n d∆ oJ me;n novmo" 15 tapeinov", hJ biva de; suvnqrono" Diiv:

oJ d∆ ajsqenh;" h\n tw'n ajmeinovnwn borav.

Hubo un tiempo, cuando los humanos tenían un régimen de vida semejante al de los animales, en que habitaban cavernas alpestres y simas umbrías. No existía aún ni la casa techada ni la ciudad anchurosa fortificada con torres de piedra.

Ni con corvos arados se había roturado

la negra tierra, nodriza del fruto alimenticio, ni el hierro laborioso cuidaba de las hileras que rebosan vino de Baco,

sino que la tierra brotaba tranquila y muda. El alimento de carne proporcionaba incesantes banquetes. La ley era aún débil;

la fuerza reinaba con Zeus.

El débil era el alimento de los poderosos.

Tenemos igualmente noticias349 de la prohibición de ingerir

vísceras como el cerebro o el corazón, con un papel central en el mito órfico del despedazamiento de Dioniso350 y considerado principio de

la creación.351 La práctica vegetariana órfica está estrechamente

ligada a su concepción de la transmigración de las almas,352 pero

encuentra su referente mítico en el relato del despedazamiento de Dioniso y posterior canibalismo de los Titanes.353

349 Plu. Quaest. conv. 635 E, citado infra; Tierney (1938) 317ss; Linforth

(1941) 313ss; Henrichs (1972) 71s; Nock (1958) 416ss (=[1972] 848ss); Detienne (1982) 155ss; West (1983) 162; Teodorsson (1989) 212s.

350 Es la parte que Atenea salva y guarda en una cesta, cf. Clem. Al. Prot. 2.

18. 1; Euseb. PE 2. 3. 25; cf. Burkert (1972) 182 y n. 117; sobre el corazón en los órficos, vid. Olivieri (1950) 19s; Henrichs (1972) 69-72.

351 Del corazón salvado por Atenea Zeus creó un nuevo Dioniso, cf. Procl. H.

7. 11 ss.

352 Casadio (1991) 127, 133.

353 Cf. Plu. Es. carn. 996 C, vid. el apéndice de textos; Bernabé "La toile de

b) Evitar las ofrendas cruentas.

A excepción del primer ritual de iniciación, el orfismo aboga por ofrendas puras (

aJgna; quvmata

) como tortas para el sacrificio y frutos empapados en miel,354 frente a la ofrenda animal que mancha

de sangre los altares de los dioses. Este rechazo del sacrificio cruento puede deberse a que se concebía la ofrenda como un acto de purificación en sí mismo y destinado, más que al culto de los dioses, a dar paz al alma de los participantes.355 A diferencia del iniciado

dionisíaco no órfico, que entra en éxtasis con el sacrificio sangriento, el órfico alcanza su estado por una ascesis, un sacrificio personal. La gran novedad del orfismo es la interiorización del rito.356

La prescripción de evitar derramar sangre en las ofrendas a los dioses coincide con otras que se encuentran en los escritos de Empédocles,357 y en noticias de los pitagóricos.358 Entre los órficos, la

instauración de la ofrenda incruenta suele atribuirse a Orfeo, héroe civilizador que enseña a los hombres el cultivo de la tierra y domina lo que de salvaje hay en las almas.359

Así pues, quienes optaron por el

jOrfiko;" bivo"

pusieron especial empeño en evitar el derramamiento de sangre en la alimentación y en el ritual.

354 Pl. Lg. 782c, cf. Rathmann (1933) 72, 109, 112; Guthrie (1970 [1935]) 16s,

199s; Linforth (1941) 97s; Montégu (1959) 89; Des Places ad loc.; Pugliese Carratelli (1976) 235ss (= [1990] 403ss); Sfameni Gasparro (1984) 142s; Casadio (1986) 293; Turcan (1992b) 215ss; Bernabé (1998b) 49. Sobre el tipo de ofrendas, cf. § 3. 1. 2. 2 El sacrificio expresado por quvw, qusiva y ta; iJera

v

.

355 Pero vid. et. el culto al dios en Paus. 2. 30. 2, 9. 30. 4, cf. D. S. 1. 23. 2, 4. 43.

1.

356 Turcan (1986) 235ss; Bernabé, "Un fragmento de los Cretenses de

Eurípides", en prensa ; cf. § 4. 1bavkco"ybakceuvein.

357 Emp. Fr. 118 Wright (B 128 D.-K.) 4ss, cf. Zuntz (1971) 220ss; Wright ad

loc.; Emp. Fr. 122 Wright (B 136 D.-K.), cf Guthrie (1970 [1935]) 200; Montégu (1959) 89; Zuntz (1971) 219s; Parker (1995) 498; Martin - Primavesi (1999) 64.

358 Porph. Abst. 2. 36; cf. Philostr. VA. 6. 11.

359 Montégu (1959) 90; cf. Themist. Or. 30, p. 349b (183 Schenkl- Downey-et

2. 1. 3. 2. 3 OTRAS PRESCRIPCIONES ALIMENTARIAS

De acuerdo con el texto de Alejandro Polihístor,360 es

aconsejable evitar el consumo de huevos y habas para lograr la pureza. La ingestión de estos alimentos no implica un derramamiento de sangre, por lo que las razones para su exclusión de la dieta debían de ser otras. La prohibición de comer huevos se relaciona seguramente con las implicaciones filosóficas y el lugar central que el huevo ocupa en las cosmogonías órficas.361 Pero la abstinencia de este

alimento resulta lógica al tratarse de un ser vivo. A ambos aspectos alude Plutarco:

Plu. Quaest. conv. 635 E ejx ãejnÃupnivou tino;" ajpeãicovÃmhn wjiw'n ... uJpovnoian mevntoi parevscon ... ejnevcesqai dovgmasin ∆Orfikoi'" h] Puqagorikoi'" kai; to; wjiovn, w{sper e[nioi kardivan kai; ejgkevfalon, ajrch;n hJgouvmeno" genevsew" ajfosiou'sqai: kai; prou[feren ∆Alevxandro" oJ ∆Epikouvreio" ejpi; gevlwti to; J i\sovn toi kuavmou" te fagei'n kefalav" te tokhvwn, j wJ" dh; kuavmou" ta; wjia; dia; th;n kuvhsin aijnittomevnwn tw'n ajndrw'n, diafevrein de; mhde;n oijomevnwn to; ejsqivein wjia; tou' crh'sqai toi'" tivktousi ta; wjia; zwvioi".

Tras cierto sueño me abstuve de los huevos (...). Suscité la sospecha (...) de estar sometido a las creencias órficas o pitagóricas y de evitar religiosamente el huevo, como algunos el corazón o el cerebro, por considerarlo origen de la vida. Y Alejandro el epicúreo mencionó de broma lo de «es lo mismo comer habas que cabezas de progenitores», como si esas gentes, jugando con las palabras, llamasen habas a los huevos a causa de su preñez queriendo significar que no hay ninguna diferencia entre comer huevos y alimentarse de los animales que los ponen.

La prohibición de comer habas362 se ha asociado

principalmente al pitagorismo porque Pitágoras o los 'pitagóricos'

360 Alex. Polyh. ap. D. L. 8. 33.

361 Nilsson (1957) 140ss; Turcan (1961) 11ss. Vid. et. la prohibición de una

inscripción de Esmirna del s. II d. C., en ámbito dionisíaco: fr. 582 B., 12 (Petzl [1987] nº 728. 12) mhd∆ ejn Bakceivoi" wjio;n poti; dai'ta tªivqesqaiîº, "ni en las fiestas de Baco ponga huevos para comer".

aparecen en la mayoría de los textos que la documentan.363 Pero los

órficos aparecen citados en el pasaje de Plutarco que acabamos de ver,364 uno de los más interesantes y fiables al respecto, y en otro de

Pausanias:

Paus. 1. 37. 4 safe;" de; oujde;n e[cw levgein ei[te prw'to" kuavmou" e[speiren ou|to" (sc. Kuamivth") ei[te tina; ejpefhvmisan h{rwa, o{ti tw'n kuavmwn ajnenegkei'n oujk e[sti sfivsin ej" Dhvmhtra th;n eu{resin. o{sti" de; h[dh teleth;n ∆Eleusi'ni ei\den h] ta; kalouvmena

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