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LAS ROE COMO IDIOMA.

LAS REGLAS DE ENFRENTAMIENTO (ROE).

4: LAS ROE COMO IDIOMA.

4.1: Super yo, gran Otro e ideología: el Golem de Praga.

Las ROE son un sistema de comunicaciòn entre sujetos desiderantes, que quieren cosas, que quieren que las cosas sean como ellos han decidido que sean, y que actúan para ello. Son un idioma en acciòn, un conjunto lògico de significantes y significados que sirven para comunicar, interactuar, transmitir informaciòn y crear realidades. Pero tambièn, una referencia a Ímbitos inconscientes que gravitan y percuten sobre el combatiente en tanto ente desiderante y actuante, un ente que quiere lo que hace, que hace lo que debe, lo que piensa y le ordenan. Ello es así porque las ROE son un sistema ètico perfomativo349, cuyo origen se encuentra en el plano político, cuando un gobierno decide

el inicio de una operaciòn militar para alcanzar determinados fines, de acuerdo con su propio “fantasma de la política”, es decir, su ideología. Entendemos que la ideología es, al modo de Žižek, un proceso de creaciòn de prÍcticas y sentidos; y su funciòn, la producciòn y legitimaciòn de relaciones de poder350. Este autor diferencia tres posibles

tipos: ideología en sí, es decir, como conjunto de ideas; para sí, en su materialidad, es decir, los aparatos ideològicos del Estado; y la ideología en y para sí, como prÍctica social351. Las ROE encajan en todos ellos.

Las ROE crean y hasta congelan, o si se prefiere, clausuran a nivel representacional ciertas condiciones històricas que limitan estructuralmente prÍcticas, sentidos y legitimaciones: las relativas a la violencia en combate o en situaciones de conflicto. Las sociedades son sus actos, y entre ellos, tienen especial importancia los violentos, de ahí que se definan por sus crisis, sus guerras y sus crímenes. La violencia y

349: Un enunciado performativo es aquel que no se limita a describir un hecho sino que por el mismo hecho de ser expresado realiza tal hecho.

350: ŽIŽEK, Slavoj. (comp.), 2 (2003) 351: Ibíd, 2, (2003: 16 a 24).

las ROE del US. Army, de Rusia o de la Uniòn Europea ayudan a comprender la orientaciòn, la naturaleza y la direcciòn de la violencia de tales sociedades.

Si las ROE son parte de las disposiciones que adopta un gobierno, según el sentido íntimo de su ser deliberante y desiderante, cuando determina còmo quiere que se aplique la fuerza, resulta que su titular/redactor se convierte en el sujeto de la enunciaciòn de la violencia, acciòn por la que las ROE se manifiestan como dispositivos normativos escriturales. Clausuran del Campo de Agramante, el Ímbito en el que han de actuar las unidades militares y legitiman cuando sucede en èl. Es decir, se configuran como el idioma con el que las distintos elementos de la operaciòn (políticos, estratègicos, operaciones y tÍcticos) definen, hablan y dialogan sobre la violencia y se comunican, en tanto que artefactos ideològicos, ya que la ideología es condiciòn de su identidad en sí y para sí. Como planteò Althusser, la ideología necesariamente funciona interpelando al sujeto normativamente, porque subjetividad e ideología se crean mutuamente352 .

Las ROE son un idioma que sucede o se usa dentro de otro superior, la guerra o el conflicto. Recordemos que la guerra no tiene sentido, sino funciòn, y que mediante ella, las individualidades històricas (pueblos, culturas) y las personas (conciencias) se comunican. Las palabras poseen una masa atòmica política extremadamente importante, son armas que transforman el mundo, Sartre hablaba de ellas como “pistolas cargadas”353 .

El idioma no es una forma mÍs, entre las muchas posibles que crean los contactos con que se pueden relacionar a dos seres pensantes, sino que es la forma prístina de toda comunicaciòn y toda política354 . Mediante el lenguaje se construyen cadenas de ideas,

narraciones sobre las que se articula la violencia, que encuentra camino y justificaciòn. Precisamente las ROE son una de tales posibles cadenas, mediante las que se lleva a cabo la vehiculaciòn de la violencia355 .

352: ALTHUSSER, Louis, (1989: 139). Adorno era de la misma opnión cuando afirmaba que la identidad es la forma originaria de la ideología. ADORNO, T.W. (1986).

353: SARTRE (1957: 47).

354: GLUCKSMANN, André (1969: 79).

privilegia a los hombres respecto a los animales, es el objeto mismo de la política . Ya Aristòteles definía al hombre como ente político en tanto hablante, con un logos basado en la palabra; la misma etimología de la retòrica nos lleva a “rhèta”, que se traduce como propuesta de ley. Cuando Heidegger afirmaba que la modalidad de lo posible expresaba la relaciòn del lenguaje con el mundo, hacía referencia a la política como asunto lingüístico-enunciativo, lo posible políticamente dimana de la relaciòn que existe entre lo real y el lenguaje que lo articula y lo convierte en realidad. Nos moveremos en ese campo de aquí en adelante, porque las ROE son una “modalidad de lo posible”, con el plus añadido de convertirse en predicados ètico-jurídicos para los militares, por su carÍcter perfomativo. Es decir, son un ente fundador, creador, normativo y taumatúrgico, porque definen/matan a Minotauro, el monstruo que, según Apolodoro, devoraba jòvenes en el laberinto, lugar que bien podría simbolizar la guerra (se llame como se llame) para nosotros.

Este poder genèsico de la palabra y del idioma se refleja en el relato del Golem de Praga, que es una metÍfora muy útil para explicarlo. El relato es parte del folclore checo y, gracias a la literatura y al cine, se ha incorporado a la cultura contemporÍnea. Según la tradiciòn, el rabino, Judah Loew ben Bezalel, conocido como el “Maharal de Praga”, creó un muñeco con barro del Moldava (un “golem”, que quiere decir “materia”), extremadamente fuerte, para defender la judería de las persecuciones de los gentiles. Era preciso escribir la palabra “emet” (“verdad”, en hebreo) en su frente para que tomara vida; y la perdía cuando se borraba la primera letra y quedaba “met” (“muerte”). Esta historia alude, sobre todo, a la capacidad creadora del idioma, a su valor perlaborativo. No en vano, Yavé creó el universo mediante la palabra, el Dios evangélico es el Verbo que acampa entre los hombres.

Pues dicho lo anterior, las ROE son un lenguaje político que puede entenderse de tres formas distintas: como lèxico, como modo de empleo de ciertos signos lingüístico- militares y como conjunto de procedimientos propios de los discursos político-militares. En el primer caso, se trata de una terminología tècnica concreta, una nomenclatura específica que denota la posesiòn y el control de unos conocimientos singulares. Nos

conjunto de reglas y principios que gobiernan el uso de las lenguas y la organizaciòn de las palabras dentro de las oraciones. O de las òrdenes y el combate.

En el segundo caso, nos encontramos ante la lengua misma, determinada por actitudes, ideologías, políticas, valores y materias especiales en las que las palabras suelen adquirir determinado peso y profundidad. No es igual la “lengua-ROE” de Estados Unidos, Gran Bretaña o la de Rusia. Así las cosas, las ROE se convierten, como lenguaje, en una ventaja adaptativa, frente a los grupos armados que carecen de ellas, ya que si la cohesiòn del grupo es garantía de supervivencia, y si el lenguaje inventa elementos que refuerzas la cohesiòn (en nuestro caso, la forma de gestionar la violencia), basta con usar una misma lengua-ROE para encontrar un punto común, una columna vertebral única, como sucede, por ejemplo, en el caso de las organizaciones militares multinacionales como la OTAN.

El tercer caso se refiere al empleo del lenguaje en discursos, entendidos èstos como textos políticos creadores de la realidad, es decir, como ya hemos dicho, performativos357, y para consumo por audiencias políticas. Telleyrand afirmaba que el

lenguaje servía mÍs para ocultar el pensamiento que para comunicarlo, aunque quizÍs la cita sea apòcrifa. Es decir, el lenguaje-ROE actúa como mecanismo de comunicaciòn negativa en ejercicio de una funciòn de apelaciòn, sobre el oyente, del que se espera que

357: El carácter performativo del leguaje y del discurso se deriva de un hecho: los grupos sociales forman vínculos y asociaciones por medio de la comunicación, las palabras, las historias, los relatos y los sentidos compartidos. El lenguaje es el mecanismo de construcción de la realidad y de la creación del sentido, del relato. Basta con examinar los fundacionales de las sociedades contemporáneas, de los Estados-nación de nuestro entorno, o los nuevos relatos de los nacionalismos indentitarios europeos, su preocupación por la historia, los mitos, las batallas (especialmente las perdidas), las victorias, las canciones, los artículos, las memorias, los lutos, la melancólica añoranza de lo que nunca existió, la pérdida de algo que no se puede exponer con argumentos racionales, sino acudiendo a historias cargadas de vagas y difusas emociones­ Y, sobre todo, las derrotas genèsicas, el ´bucle melancòlicoµ de Juaristi. Cuando conversamos, estamos construyendo el mundo que vemos, que reconocemos, y de un modo inverso, cuando cambiamos el modo de hacerlo, también lo transformamos. Compartimos un modo de recreación del mundo basado en imágenes también compartidas, porque vemos lo que ya conocemos y lo que esperamos ver, lo atinente al universo, sus confines y sus compornentes; la realidad, en cambio, es una creación social simbólica, como afirman George Herbert Mead, John Dewey, George Simmel, Lev Vygotsky, y Martin Buber.

el capítulo referido a las legitimaciones.

Si nos fijamos en las ROE como nomenclatura, veremos que poseen còdigos, significantes, significados y canales propios, elementos todos ellos propios de un idioma. Podemos ver tambièn còmo las ROE componen un discurso y una realidad convencional muy concreta, cuando definen series de conceptos, como “ataque” o “intento hostil”, por ejemplo. Estos conceptos serían las “casas del ser”, donde habitan las “acciones militares”, resumidas en el binomio atacar/defender. Mediante ellas, se define la realidad y se determina la acciòn, porque solamente se podrÍ activar la ROE de que se trate cuando se cumpla el requisito previo, según su tenor literal, es decir, su enunciaciòn.

Otro ejemplo de visiòn de las ROE como idioma que habla de la violencia y que la define es la escalada de fuerza. VeÍmoslo de inmediato. La aplicaciòn de ROE requiere de un mecanismo así denominado. Es aquella secuencia de acciones llevadas a cabo por una unidad militar en ambiente hostil, que empieza con la aplicaciòn de medidas de fuerza no letal, hasta llegar al combate358, lo cual implica una modulaciòn sígnica de la violencia

(su manifestaciòn externa), en relaciòn con las amenazas que la justifican: se va de la ROE menos robusta a la mÍs violenta. Ante una presencia hostil frente a un destacamento en una operaciòn de paz, por ejemplo, se aplica la ROE 1, que permite hacer señales de advertencia; si persiste la situaciòn, aplicamos las ROE 2, que permite la comunicaciòn dialogada; si no se soluciona la tensiòn, la ROE 3 permite las advertencias imperativas. Si la tensiòn no baja, podremos mostrar medios antidisturbios en virtud de la ROE 4. Si no se alcanza una soluciòn, podremos hacer uso de fuerza no letal (ROE 5), hacer una demostraciòn de fuerza letal (ROE 6) y finalmente, usar la fuerza letal (ROE 7).

La escalada de fuerza tiene dos fines:

1. Controlar la intensidad la violencia, para que una vez aplicada la mínima, no sea precisa la letal (proceso que se denomina “uso racional de opciones de fuerza”). El fin de la fuerza es neutralizar a los elementos enemigos, hostiles u oponentes e imponerles condiciones para el retorno al estado de paz, pero no su destrucciòn física total, el derecho de los conflictos armados prohíbe toda forma de violencia

fuerza letal, por ejemplo, se admite que se emplee una violencia que lleva aparejada la muerte del contrario, pero tal muerte se admite como consecuencia, no como fin en sí mismo. Y ello es así porque violencia es un significante muy amplio, que requiere ser colmado con diferentes significados vÍlidos, según decisiones políticas previas, amenazas y circunstancias específicas. Ello quiere decir que, como todo idioma, el sistema-ROE estÍ formado por significantes que sufren deslizamientos359, en los que el significado se revela inconstante. En cada

deslizamiento de significado, se va mÍs allÍ de una mera modificaciòn semÍntica. 2. Asegurar la proporcionalidad de la violencia aplicada, para limitar víctimas, efectos secundarios o daños colaterales. Se considera que una acciòn es proporcionada cuando las bajas y daños en la poblaciòn y los bienes civiles ocasionados no son excesivos, en relaciòn con la ventaja militar concreta y directa adquirida, sustancial y relativamente inmediata. El objetivo de estas acciones es no solo alcanzar la mÍxima eficacia y eficiencia en el uso de la fuerza, sino tambièn construir el discurso que explique su uso, es decir, justificar y legitimar. La escalada de fuerza tiene su reflejo legal en los Convenios de Ginebra360 cuando

prohíben los ataques indiscriminados361. En igual sentido, el Estatuto de Roma de la Corte

Penal Internacional previene ciertas obligaciones para los Estados, que podemos considerar parte del “súper yo de la cultura pacifista postmoderna”, parafraseando al Freud de “El malestar de la cultura” (1921). Es decir, parte de la mega ètica universal del combatiente actual. Nos encontramos tambièn con el gran Otro, la constituciòn no escrita de la sociedad, perteneciente a su orden simbòlico, es que es su segunda naturaleza, mientras que las ROE, materiales y tangibles, se encuadran en la primera, lo inmediato

359: Usaremos el término ´deslizamientoµ según el sentido dado por Lacan y Derrida, equivalente a cambio de significado, de eje y de perspectiva.

360: Protocolo I Adicional a los Convenios de Ginebra; de 12 de agosto de 1949, relativo a la Protección de las Víctimas de los Conflictos Armados Internacionales, de 8 de junio de 1977.

361: Según su arttculo 51.5, se considerarán como tales: ´b) los ataques, cuando sea de prever que causarán incidentalmente muertos y heridos entre la población civil, o daños a bienes de carácter civil, o ambas cosas, que sertan excesivos en relaciòn con la ventaja militar concreta y directa prevista.µ

tèrmino utilizado por Jacques Lacan para designar “el lugar de la verdad”, un “topos” simbòlico (el significante, la ley, el lenguaje, el inconsciente, Dios, el “ethos” que gravita sobre las ROE, añadimos nosotros) que determina al sujeto en su relaciòn con el deseo y su concreciòn, el actuar. Las ROE son, pues, la respuesta a la pregunta del gran Otro (“¢què hacer?”), que posee a la vez naturaleza simbòlica y normativa, y que se debe concretar en un deber actuar concreto, ad hoc. El respeto de la escalada de fuerza y la limitaciòn de los medios de combate empleados tienen un correlato punitivo: el castigo del exceso como delito, incluso de los mÍs graves, es decir, los crímenes internacionales363 .

4.2: El cuerpo sin órganos, Pilato y su pregunta postmoderna.

Ya hemos apuntado que las ROE, como todo idioma, evolucionan permanentemente, sufren deslizamientos de significado. En efecto, son entes mutantes y cada cambio, cada deslizamiento es provocado por el sujeto de su enunciaciòn (los gestores políticos de la crisis, la guerra, el conflicto, etc.) en la verbalizaciòn y la percepciòn de lo real, en la creaciòn del discurso que transforma lo real en realidad. Toda

362: ´Este espacio simbòlico actúa como parámetro respecto del que puedo medirme. Por eso el gran Otro puede personificarse o reificarse en un simple agente: el ´Diosµ que vigila desde el más allá, a mt y a cualquier persona existente, o la causa que me compromete (Libertad, Comunismo, Nación), por la que estoy dispuesto a dar la vida. Mientras hablo, nunca soy un ´pequeño otroµ: el gran Otro siempre está aht (­) Existe sòlo en la medida en que los sujetos actúan como si existiera. Su estatuto es similar al de una causa ideológica como el comunismo o la nación: se trata de la sustancia de los individuos que se reconocen en él, la base de toda su existencia, el punto de referencia que proporciona el horizonte último de sentido, algo por el que estos individuos están dispuestos a dar su vida, aún cuando lo único que realmente existe sean estos individuos y su actividad, de modo que esta sustancia es verdadera sòlo porque los individuos creen en ella y actúan en consecuenciaµ. ŽIŽEK, Slavoj, 3 (2008: 19 y 20)

363: Arttculo 8,2, b, IV): ´Lanzar un ataque intencionalmente, a sabiendas que causará pérdidas incidentales de vidas, lesiones a civiles o daños a bienes de carácter civil o daños extensos, duraderos y graves al medio ambiente natural que serían manifiestamente excesivos en relación con la ventaja militar concreta y directa de conjunto que se preveaµ.

(las ROE), a veces por contacto con mutÍgenos o agentes que alteran tal informaciòn genètica364. Este cambio supone la definiciòn de unas características nuevas. La lista de

posibles factores mutÍgenos de las ROE es inabarcable, lo que pretendemos subrayar es que son un ente en permanente cambio, en perpetua mutaciòn, según así se exija por la lògica de los hechos y el devenir de las operaciones, su “battle rythmn”. Ello es así, porque obedecen en su estructura mÍs profunda a la idea del cuerpo sin òrganos, concepto esencialmente postmoderno.

El cuerpo sin òrganos es una idea de Antonin Artaud, impactante en su planteamiento (tanto como para incitar a la risa o resultar delirante), que alude a cierto rasgo del pensamiento postmoderno: la mutabilidad esencial de cualquier concepto, idea o ente; a su falta de rigidez o permanencia. Tambièn a la fluidez que impone la postmodernidad, según la senda abierta por Lyotard365, cuando planteò su crítica a la

razòn y al sujeto de la modernidad366. Esta etapa de la cultura occidental se caracteriza

por la trÍgica apariciòn del absurdo ante la muerte de la verdad (Camus); la abdicaciòn o desapariciòn de la verdad y de los grandes relatos redentoristas (especialmente, de la dictadura de las razas o del proletariado y el marxismo real, Lyotard); la licuefacciòn de valores, conceptos e ideas (todo se diluye, Bauman); el deslizamiento o cambio permanente (Derrida, Lacan); el simulacro, la simulaciòn y la mentira (Baudrillard); la muerte del pasado y la imposibilidad de construir ninguna verdad sobre nada (Deleuze y Guattari); y la dominaciòn por el control como tecnología del poder (Foucault).

Sin duda, Pilato es el personaje que ha encarnado mejor en la literatura occidental el sentimiento y la desazòn postmoderna, cuando pregunta a Jesús, tan desolado como irònico e icònico: ¢què es la verdad?367 Esta pregunta nos sugiere que la verdad estÍ

asociada a las opiniones y a las narrativas, no es una cualidad inherente de declaraciones

364: ´The context of each operation will markedly affect how the ROE are crafted. Clearly, ROE for a disaster relief operation will differ markedly from those found in combat operationsµ. CENTER FOR LAW AND MILITARY OPERATIONS & JOINT FORCE JUDGE ADVOCATE (2006:140).

365: LYOTARD, J. F., (1987). 366: KASON, Nancy M. (1994). 367: Evangelio según San Juan, 18, 38.

que puede ser verificado por la razòn y el mètodo científico empírico (el incesto degenera a las familias, el agua se convierte en vapor cuando hierve). Según lo anterior, ademÍs de la razòn, hay otras maneras de conocer, como son los sentimientos y la intuiciòn, así lo afirmaban Nietzsche y Camus. En suma, se parte de la igualaciòn del lenguaje, la realidad, lo real y la verdad. Frente a la verdad aristotèlica, se declara la existencia de verdades pacticias específicas sujetas a caducidad, que se aceptan como una funciòn del grupo social o la comunidad en que se vive, un constructo comunitario contractual que opera como una certidumbre convencional para la cohesiòn a la tribu o a la camada hoy, pero no mañana. Es apenas una especie de malla que sostiene las relaciones sociales y que evoluciona según sus necesidades, la red del trapecista que se cambia cuando no sirve o