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Capítulo 3: La responsabilidad de Respetar: la incorporación de los derechos

3.3. El rol empresarial en el Perú: en la búsqueda de una actuación responsable

En base a lo analizado anteriormente debemos preguntarnos ¿qué medidas están llevando a cabo las empresas de nuestro país en lo que respecta a la

202 Elaborado por la Organización Internacional para la Estandarización y publicada en 2010.

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implementación de los Principios Rectores y, en tal sentido, la incorporación de los derechos humanos a la gestión de la empresa? A continuación, pasaremos a analizar diversas iniciativas a nivel nacional relacionadas con este aspecto203.

En primer lugar, podemos aludir a la experiencia de Backus en materia de gestión de los derechos humanos en su cadena de valor. La empresa fomenta una cultura de sostenibilidad entre sus proveedores a través de sus Principios de Abastecimiento Responsable:

“Los Principios de Abastecimiento Responsable incluyen una conducta empresarial ética, condiciones laborales seguras, erradicación de empleo forzado y trabajo infantil, remuneración justa, respeto a la diversidad, a libertad de asociación y al ambiente”.204

A partir de un proceso de homologación, la empresa verifica la capacidad de sus proveedores críticos para actuar conforme a los estándares requeridos por Backus. Es así como podemos ver cómo esta busca elevar los estándares en su cadena de valor en temas de derechos humanos. Esto es reforzado a través de talleres que promueven una mejor gestión y auditorías y evaluaciones205.

Aludimos también las medidas llevadas a cabo por Nestlé Perú, que estableció una planta de tratamiento de agua con la finalidad de evitar la contaminación del sistema de alcantarillado de la ciudad. En línea con ello, la empresa cuenta con una gestión integral del recurso hídrico, demostrando el respeto por el derecho a un ambiente sano y equilibrado206.

203 Al respecto, vale decir que la información obtenida de las empresas que utilizamos como ejemplo es pública (obtenida, principalmente, a partir de sus Informes de Sostenibilidad). No se ha realizado un estudio profundo sobre la efectividad de las iniciativas presentadas. 204 BACKUS. Reporte de Desarrollo Sostenible 2014 En: http://backus.pe/pdf/Reporte- Desarrollo-Sostenible-2014-Backus.pdf, p. 23.

205Opt. Cit.

206 NESTLÉ. Creando valor compartido. En:

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Hemos mencionado previamente la importancia de crear una cultura en derechos humanos. Telefónica del Perú, por ejemplo, comparte su cultura corporativa a través de los Principios de Actuación, que estructuran los principios generales de la empresa: honestidad y confianza; respeto por la ley; integridad y respeto por los derechos humanos207. Para su difusión, la empresa utiliza diversos mecanismos

tales capacitaciones presenciales y talleres virtuales. Estos permiten reforzar estos principios y su aplicación.

Podemos ver, por lo tanto, que diversas empresas están implementando iniciativas vinculadas a los derechos humanos en el Perú. Estas, además, nos sirven como buenas prácticas que otras empresas podrán replicar e implementar en su gestión, de acuerdo a sus propias características y modelo de negocio. De este modo, se han empezado a establecer estándares en lo que corresponde a empresas y derechos humanos a nivel nacional.

Sin embargo, es importante considerar los desafíos que enfrentamos en nuestro país. En primer lugar, debemos decir que estos ejemplos se refieren a grandes empresas. No obstante la mayoría de las empresas en el Perú pertenecen al grupo PYME (Pequeña y Mediana Empresa). 208 Al respecto, son varias las dudas

generadas en torno a la posibilidad de implementación de los Principios Rectores

207 Al respecto, la empresa determina: “Respetamos los principios de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, así como las declaraciones de la Organización Internacional del Trabajo. Impulsamos la igualdad de oportunidades y tratamos a todas las personas de manera justa e imparcial, sin prejuicios asociados a la raza, color, nacionalidad, origen étnico, religión, género, orientación sexual, estado civil, edad, discapacidad o responsabilidades familiares.” Para mayor información, ver:

TELEFONICA. Nuestros principios de actuación. En:

http://www.telefonica.com/es/about_telefonica/pdf/NuestrosPrincipiosdeActuacion.pdf, p.11.

208 En el Perú, al 30 de junio de 2013 existen 1 millón 713 mil 272 unidades empresariales, de los cuales el 99,6% son micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYME). Para mayor información, ver. INSTITUTO NACIONAL DE ESTÁDISTICA E INFORMÁTICA. Micro, Pequeñas y Medianas empresas concentran más del 20% de las ventas. En: http://m.inei.gob.pe/prensa/noticias/micro-pequenas-y-medianas-empresas-concentran- mas-/.

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por empresas de estas características, que cuentan con un número menor de trabajadores y presupuesto, en comparación a las previamente mencionadas. Los Principios Rectores señalan que si bien las pequeñas y medianas empresas pueden tener estructuras de gestión más informales que las grandes empresas, estas igual generan impacto sobre los derechos humanos y requerirán la adopción de las medidas correspondientes para ello, más allá de su tamaño209. Sin embargo,

hay un tema de costos asociado a la debida diligencia que, a nuestro parecer, será el obstáculo principal para una efectiva implementación.

En tal sentido, ¿qué podemos hacer? Creemos que deben ser las grandes empresas (que contratan a las PYMES) quienes creen incentivos a través de políticas de compras responsables. De esta manera, se les exigirá a aquellos con los que realizan transacciones que cumplan con una serie de cláusulas contractuales en materia de derechos humanos (asociadas a los mayores riesgos a los que se enfrentan por sus operaciones o el contexto en el que desarrollan sus actividades), que venga acompañado de un seguimiento y fiscalización correspondiente. Es, de tal manera, el propio mercado quien irá generando el cambio en este aspecto y propulsando, entre las empresas mismas, la mejora. Un segundo aspecto a tomar en consideración y que, a nuestro parecer, es el mayor obstáculo para la implementación de los Principios Rectores es la informalidad que enfrenta nuestro país. En el Perú, contamos con un gran número de empresas informales (que contratan al mayor porcentaje de fuerza laboral)210 que, dado a la

209 ORGANIZACIÓN DE NACIONES UNIDAS. Informe del Representante Especial del Secretario General para la cuestión de los derechos humanos y las empresas transnacionales y otras empresas, John Ruggie. En: www2.ohchr.org/SPdocs/Business/A- HRC-17-31_sp.doc, p. 16.

210 Tres de cada cuatro empleados en el Perú labora en situación de informalidad. Según los últimos datos publicados por el INEI, al 2013 se tenía 75% de la fuerza laboral trabajando fuera del sector formal. Para mayor información, ver: INSTITUTO NACIONAL DE ESTADÍSTICA E INFORMÁTICA. Tasa de informalidad de mujeres y hombres, según ámbito geográfico, 2013. En: http://www.inei.gob.pe/buscador/?tbusqueda=informalidad.

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incapacidad o desinterés, no cumplen con la normativa nacional (sea en materia laboral, tributaria, ambiental, etc.).

Ante ello, ¿cómo podemos hablar de la implementación de los Principios Rectores si un elemento primordial (la ley) no está siendo cumplida? Como mencionamos anteriormente, más allá de los Principios Rectores, existe una obligación por parte de las empresas de respetar los derechos humanos, aspecto que, actualmente, no es cumplido. Es aquí donde evidenciamos la importancia del rol del Estado, que debe crear incentivos para la formalización y, a la vez, contar con mayores mecanismos de control para asegurar el goce de los derechos humanos por parte de los ciudadanos.

Finalmente, vale agregar que en el contexto peruano el sector empresarial aún trata con cuidado el concepto de derechos humanos. Tal como indica Maher:

“El término derechos humanos causa gran resistencia. El nombre en sí, el concepto, es una barrera para comenzar este proceso. Es algo que debemos cambiar, poco a poco”. 211

Es así como la propia terminología genera un rechazo desde el principio: esta se encuentra altamente ideologizada en el contexto peruano, y vinculada principalmente a poblaciones vulnerables ante el sector empresarial. Las empresas, en la actualidad, prefieren ser vinculadas con la responsabilidad social o la sostenibilidad, aunque estén llevando a cabo iniciativas, concretamente, en derechos humanos. ¿Qué podemos hacer ante ello? Nuevamente, la promoción de una cultura de derechos humanos es un elemento básico a tomar en consideración, donde exista un consenso en el entendimiento de este concepto entre las empresas, el Estado y los ciudadanos. Esto permitirá dejar atrás el miedo de su uso.

Evidenciamos, entonces, que nos queda un largo camino por recorrer. Desde los desafíos a los que nos enfrentamos como país (la informalidad, principalmente), hasta la dificultad de utilizar el concepto por parte del sector privado, nos

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encontramos ante una serie de obstáculos que implica que la implementación de los Principios Rectores no se dará en un corto plazo.

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