Los roles de terceros está vinculado directamente a la discusión que distingue entre la resolución de conflictos (conflict resolution o settlement) y la transformación del conflicto (conflict transformation), Mitchell sintetiza la diferencia señalando que los segundos intervienen para cambiar la triada angular del conflicto es decir las percepción actitudes y prácticas que generan la idea de que los objetivos de una parte son opuestos a los objetivos de la otra parte, y en segundo lugar se interviene para generar un
“proceso” que debe ser participativo e involucrar a las partes primarias, secundarias y
otros terceros en el cambio (Mitchell, 2010:275).
En la discusión internacional existe una controversia respecto al rol de los medios de comunicación en los conflictos. Bootes (1998) parte de la premisa que la mediación es
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un proceso especializado y centrado en el trabajo con las partes primarias donde los medios de comunicación no pueden conducir procesos de este tipo. Mitchell (1994) por su parte, plantea que la mediación es "un proceso complejo en el que pueden actuar entidades diferentes -simultánea o consecutivamente- y no como tarea a hacer por un solo intermediario", por su parte Kriesberg (1998:224) refuerza la idea de una mediación multiactor señalando que un solo actor no puede tener y realizar todas las tareas especializadas de una intervención, además porque algunas son incompatibles con otras (la labor de los científicos/peritos con la de los operadores comunitarios). Por lo tanto la labor que pudieran realizar los periodistas y comunicadores para el desarrollo encajan en este proceso social por el cual organizaciones, lideres, funcionarios, ciudadanos de a pie y medios buscan desentrampar el conflicto, y es este sentido de mediación multiactor con el que abordaremos los roles de los medios y no la mediación especializada.
Por su parte la “mediación especializada” de un solo actor se enfrenta a una serie de obstáculos entre las partes, pues no siempre consideran necesario negociar y esperan el desgaste del otro, o que la fuerza resuelva el conflicto a su favor por eso se sientan a la mesa para ganar tiempo (pseudo-negociación), para acumular fuerzas (la negociación de mala fe), o con la perspectiva errónea de ganancia máxima (conocida también como BATNA). Lo cierto es que en la medida que un conjunto mayor de instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil, y en especial los periodistas, desarrollen una mediación institucional (entre las elites y grupos de poder), social (consensos comunitarios) y masiva (consensos públicos), de esa manera empujarán a las partes a obtener resultados, y en consecuencia la “mediación especializada” tendría mejores resultados. Por ello es clave el involucramiento de medios en estos procesos amplios de mediación de los conflictos.
Para poder analizar, en los casos escogidos, el rol que los medios cumplen y dejan de cumplir en los conflictos, es necesario explicar al detalle las diferentes roles de asumen las personas o instituciones que funcionan como terceras partes en el conflicto especialmente porque "una de las probables claves de éxito en la resolución de
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conflictos consiste en utilizar el procedimiento apropiado (funciones) en la coyuntura apropiada tanto del conflicto como del proceso de mediación" (Mitchell 1994:16). En tal sentido cabe una distinción importante a partir de lo señalado por este autor y es que para entender los roles de terceros (que los medios pueden cumplir) es necesario no circunscribirse solo a la mediación especializada sino al "proceso de transformación del conflicto" que es más amplio y aborda otros aspectos.
La literatura sobre la resolución de de conflictos ha identificado al menos 17 tipos diferentes de roles de los terceros intermediadores en los conflictos a continuación presentamos, los que a nuestro juicio son los 14 más resaltantes, en base a los propuestos por Mitchell (1994), un ejemplo de la intervención de terceros ha sido la facilitación que realizaron los padres Gastón Garatea y Miguel Cabrejos en el conflicto Conga y que hicieron uso de varias de los roles que a continuación describimos:
En la fase previa a la mediación
Explorador: Facilita el intercambio de mensajes entre las partes buscando iniciar procesos de negociación y señalando las áreas de interés común. Frente a la ruptura
de los sistemas de comunicación entre las partes funciona como un “mensajero”
sondeando a ambas partes tratando de convencerlas de la necesidad de dialogar.
Convocantes: Pueden pertenecer a la misma comunidad (terceros internos), ser líderes, representantes comunitarios, ancianos, religiosos, ser alguna institución (terceros externos) como el Centro Carter o la OEA, una instancia del gobierno, que llama a las partes a dialogar, aboga por la viabilidad del proceso de diálogo, coordina y apoya logísticamente el proceso y genera condiciones para su viabilidad práctica convenciendo a las partes que es posible llegar a un acuerdo.
Desacoplador o Desbloqueador (“de-couple”, “delink”) tienen como función desmontar las dimensiones psicologícas involucradas en el conflicto (enconos, sed de venganza), haciéndoles transitar de la reivindicación desde las posiciones hacia una aclaración de las necesidades que subyacen a sus demandas. Esta función se realiza con cada parte por separado.
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Unificador: Su función principal es buscar la paz cohesión dentro de un grupo, en base a la confianza que el grupo tiene de él, básicamente ayuda a que la participación en el proceso se haga de manera cohesionada y en base a valores en común al interior de una de las partes que lo requiera.
Preparador o Capacitador: Fortalece la parte débil, buscando el equilibrio de poder para una futura negociación, proveyendo habilidades, competencias o información (técnica o sobre derechos), para que la parte débil pueda entrar en diálogo con la otra parte y logre acuerdos sostenibles.
Conveyor. Inicia el proceso de negociación y alienta a las partes y trabajar a para resolver de manera colaborativa el conflicto.
Garantizador: Se concentra en garantizar las condiciones del diálogo para que las partes que participen obtengan un resultado mejor (o no empeoren su situación anterior), lo cual impulsa e involucrarse en una mediación. En algunos casos esta función la ejercieron la iglesia, Human Rights Watch, Washington Office on Latin America (WOLA), OEA o la cruz roja entre otras.
Fase de mediación
Facilitador: Debe tener una posición imparcial, y ser de la confianza de ambas partes, generalmente es el que diseña y conduce el proceso de diálogo y es responsable por sus resultados Se trata de una función clave que consiste en sacar adelante el proceso de diálogo y generar acuerdos. Tiene una labor intensa para encaminar el proceso construyendo confianza entre las partes.
Legitimador: Son aquellos que dan validez al proceso, su actuación está dirigida a que los acuerdos sean aceptados, dando visibilidad y respaldo al proceso de diálogo, al interior de las partes como al exterior (en partes secundarias y terceros no intervinientes) generalmente es una entidad o personalidad que transfiere su prestigio al proceso.
Incentivador o Alentador (Enhancer): Es quien busca fortalecer el proceso, proveyendo recursos que permitan para des-entrampar ciertas problemáticas, por ejemplo proyectos de reconstrucción o recursos para el desarrollo económico y
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social, apoyo nutricional, etc., creando condiciones de una situación de mejora para las partes.
Visionario o Creador de ideas (“envisioner”). Es el rol que se encarga de generan modelos, información o propuestas de solución o ampliar las alternativas de solución técnicas, que muestran otras rutas de solución a partes que suelen están acostumbrados a visiones negativas o pensamientos rígidos.
Fase posterior a la mediación
Monitor: Cumple un rol de observador del cumplimiento de los acuerdos, a veces con su sola presencia y en ocasiones con sus informes u observaciones colabora en encauzarlo y puede evitar un rebrote.
Reconciliador. Luego de firmarse el acuerdo o llegar a pactos, se busca restañar las heridas, generando acercamiento y reconstrucción de la confianza y comunicación entre las partes facilitando el proceso de reconciliación que abordan percepciones, actitudes y comportamientos. En palabras de Lederach (1998) se trata de reconstruir las relaciones.
Ejecutante o Implementador: Son aquellos que controlan el comportamiento de las partes asegurando que los acuerdos se están respetando, pueden ser supervisores, fiscales, consejo de ancianos, los cascos azules, e incluso pueden sancionar a una de las partes.
Existen acciones que pueden desarrollar otros terceros neutrales que no están circunscritos a los 14 roles descritos líneas arriba y que bien los medios o periodistas pueden Kriesberg (1998) ha desarrollado una clasificación importante para nuestro estudio, el prefiere llamarla “contribuciones de intermediación”, pues no son intervenciones sostenidas como las que se realizan en una mediación especializada pero que puede ser catalizadores muy importantes para generar cambios constructivos en las dinámicas de los conflictos, especialmente porque involucran a actores de la sociedad civil y otras fuerzas dinámicas de la sociedad y para nuestro estudio nos brinda una
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intermediación” que se engarza con la literatura sobre el rol de intermediación del periodismo que Sarcinelli (1997) sustenta como un rol de catalización de la política.
Las acciones que plantea Kriesberg son 8: a.- proveer un espacio de diálogo, b.- Proveer información, c.- Facilitar el inicio de negociaciones, d.-Ayudar a abordar las barreras emocionales, e.- Ayudar a controlar la destrucción (“stall deteriotation”) f.- Salvar las apariencias (a favor de las partes - save face). G.- Mejorar los procesos g.- Desarrollar nuevas opciones de solución h.- Representar personas ausentes en la negociación i.- Buscar acuerdos j.-Aportar recursos, i.- Presionar por acuerdos, j.- Dar soporte a los acuerdos.