• No se han encontrado resultados

Ron Scolastico

In document Louise L Hay Gratitud (página 111-114)

Ron Scolastico es doctor en filosofía, un destacado psicólogo, consejero espiritual y escritor, y tiene en su haber más de veinticinco años de experiencia en el estudio de la conciencia humana. Desde 1978 es el portavoz de la profunda sabiduría de «los Guías», amorosos seres espirituales que existen más allá de la realidad física. Es el autor de The Earth Adventure [La aventura de la Tierra],

Healing the Heart, Healing the Body [Sanar el corazón, sanar el cuerpo] y

Doorway to the Soul [Umbral del alma].

En la complejidad de la vida cotidiana solemos olvidar el poder de la gratitud. Muchas personas no saben que los sentimientos de gratitud son capaces de poner en marcha potentes y beneficiosos cambios en la personalidad humana. Por ejemplo, suavizan las emociones y profundizan el amor en nuestra relación con nosotros mismos y con la vida, aportando más alegría y felicidad a nuestra expresión humana. También estimulan fuertes energías interiores capaces de desarrollar las capacidades intuitivas que finalmente nos permitirán tener una experiencia espiritual más profunda y ser más conscientes de nuestra existencia como alma eterna.

Para obtener una clara comprensión de la gratitud, podemos observarla en dos ámbitos generales de la vida. En primer lugar, en los aspectos permanentes de nuestra existencia, entre los cuales se encuentran las realidades espirituales de la vida que interaccionan con nuestra expresión humana. En segundo lugar, en las experiencias temporales, transitorias, del mundo físico.

Para agradecer los aspectos permanentes de la vida, podemos comenzar por prestar atención a nuestra capacidad de experimentarnos como individuos que vivimos en un cuerpo físico. Tenemos la extraordinaria capacidad de ser conscientes de nuestro Yo, de pensar: «Soy yo». Tenemos la capacidad de pensar, sentir y actuar en el mundo físico- Estos aspectos de la existencia suelen darse por descontados. Si tomamos conciencia de la increíble complejidad de las energías manejadas por almas eternas para hacer posible que vivamos en nuestro cuerpo físico en este momento, nos invadirá una abrumadora sensación de gratitud y amor por nuestro cuerpo, por nuestro Yo, por los demás seres humanos y por todo lo que está vivo.

105

Nuestra permanente magnificencia está también ligada a hermosas y potentes energías espirituales que entran constantemente en nuestro interior, procedentes de las fuerzas que han creado la vida. Normalmente no tenemos con ciencia de estas fuerzas divinas creativas, pero si nos reservamos algunos momentos de silencio cada día para sintonizar con ellas, podemos aprender a sentirlas. Estas experiencias pueden estimular un gran despertar en nuestro interior. Apreciemos y celebremos plenamente los continuos milagros que ocurren en las dimensiones espirituales y que hacen posible que continuemos viviendo una vida humana en el mundo físico.

Gracias a esas experiencias nos resultará fácil despertar el poder de la gratitud en nuestra personalidad.

El segundo ámbito de la gratitud está relacionado con nuestra expresión humana, que tiene su raíz en el deseo, la ambición, la realización, el placer, el desagrado y otros aspectos importantes de nuestras experiencias subjetivas. Sí cierto día experimentamos algo negativo (una pérdida de dinero, por ejemplo, o una desilusión amorosa), entonces es probable que no sintamos demasiada gratitud. Si otro día recibimos un premio de millones de dólares, entonces nos resultará muy fácil sentirnos agradecidos. Así, normalmente sentimos gratitud cuando tenemos experiencias agradables y se cumplen nuestros deseos, y nos resulta difícil sentirla cuando lo que experimentamos es negativo. Estas reacciones son bastante «naturales», ya que los asuntos del mundo humano tienden a dictar

cuándo vamos a sentirnos agradecidos.

Lo importante es fomentar la gratitud tanto como sea posible, pase lo que pase en nuestra vida cotidiana, de modo que no nos veamos manipulados por las circunstancias ni por nuestros sentimientos con respecto a ellas. Es decir, si sólo nos sentimos agradecidos por nuestra vida cuando todo va bien, entonces durante los periodos de dificultades estaremos desprovistos del importante sentimiento de la gratitud.

Aprende a dedicar unos momentos cada día a sentir gratitud por la vida, incluso cuando te encuentres en dificultades. Puedes decirte:

Sea lo que sea lo que sienta en estos momentos por lo que sucede en mi vida, no he de dejarme manipular por mis sentimientos. Tengo la libertad de dejar marchar los pensamientos y sentimientos que sudo tener, abrir mí corazón a la

106

magnificencia de mi alma y de Dios, y comenzar a sentirme profundamente agradecido por la oportunidad de estar vivo en forma humana en este momento.

También es muy beneficioso tratar de ampliar la gama de cosas que estamos dispuestos a agradecer más allá de las experiencias que nos satisfacen.

Podemos dar las gracias por las experiencias que sirven a otras personas, aunque supongan cierto esfuerzo por nuestra parte. Podemos agradecer el crecimiento, aunque lo produzcan circunstancias difíciles. A veces, las dificultades de la vida pueden llevarnos a experiencias más que placenteras para expresar una mayor valentía, fuerza, compromiso y creatividad.

Podemos dar las gracias porque las situaciones difíciles nos acercan más a otros seres humanos, animándonos a expresar totalmente nuestra empatía y nuestra compasión.

Al ampliar nuestra gama de valoración e incluir en ella cada vez más situaciones, podemos sentir gratitud por nuestra vida incluso cuando no se cumplen nuestros deseos. Aprender a tener un fuerte sentimiento de gratitud durante muchas situaciones diferentes puede servirnos para sentirnos más poderosos, más creativos y más realizados.

Cada día, ya sea dichosa o difícil tu experiencia humana momentánea, puedes estimular más el poder de la gratitud diciéndote:

Me alegra tener la extraordinaria oportunidad de vivir el milagro de la existencia humana en el mundo físico. Agradezco la diversidad de experiencias que están a mi disposición en mi vida humana. Y celebro las amorosas fuerzas de mi alma y de Dios que hacen posible mi vida.

107

L

A GRATITUD

,

UN ESTADO MENTAL

In document Louise L Hay Gratitud (página 111-114)