2.2. Competencias para saber comunicarse
2.2.2 Saber conocer
Si se parte de que el saber conocer implica el poseer nociones, conceptos, categorías y
estrategias necesarias para desempeñarse profesionalmente. En la competencia comunicativa docente, es necesario que los roles de los maestros cambien puesto que las formas de adquirir el conocimiento han cambiado como consecuencia del uso de las TIC, liberando al profesor de las tareas repetitivas, estrictamente informacionales, reconvirtiéndoles que no disminuyéndoles dentro del proceso
enseñanza-aprendizaje. (Tejada, 2002). Los nuevos papeles son: guía, facilitador, instructor, experto tecnológico, administrador, documentalista, evaluador, por mencionar los principales.
¿Qué necesita el docente para desarrollar la competencia comunicativa? Fonseca (2002) recomienda lo siguiente:
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2. El por qué, es el fin que se persigue con el mensaje tanto de índole objetiva como subjetiva 3. Quién lo va a escuchar, tener información sobre el interlocutor: edad, sexo, carácter, nivel de
estudios, posición con respecto al mensaje que se le transmitirá.
4. Cómo se transmitirá el mensaje, el cual implica tener un esquema de secuencias de ideas coherentes de acuerdo al objetivo.
5. En qué momento y en consecuencia buscar los ambientes propicios para enviar el mensaje 6. Dónde, es necesario considerar el espacio donde se producirá la comunicación, tanto el contexto
físico como situacional.
Este proceso es el que se debe plantear en el momento de querer transmitir un mensaje para que sea efectivo de acuerdo al propósito de la comunicación, la cual contempla diversos tipos de comunicación que son definidos de acuerdo a quién lo va a escuchar, qué tipo de comunicación va establecer con los participantes de su mensaje, así como se indica a continuación:
1. Emisor y receptor: de acuerdo al número de participantes puede ser: * Interpersonal
* Grupal * Pública * Masiva
2. Medio: recursos que se utilicen para la comunicación Verbal, no verbal, electrónica
3. Mensaje: este se puede clasificar en dos A) Por el contenido (idea, tema, asunto) * Pública porque se transmite a todos
* privada porque el tema o asunto es restringido
B) Por el tratamiento (el modo de decir o nombrar las cosas) * Culta por el lenguaje especializado o técnico
* Coloquial porque lo entiende el común de la gente
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4. Contexto: de acuerdo a la situación social y el ambiente psicológico en que se produce la comunicación
* Formal, porque está sujeta al orden, normas y papeles establecidos por la sociedad
* Informal, porque es más espontánea, más natural de acuerdo a gustos y preferencias individuales. Al saber los puntos que se tienen que tomar en cuenta para producir comunicación, el docente adquiere más elementos para establecer diálogos efectivos con sus aprendices. Puesto que la persona que envía un mensaje es responsable de asegurarse de que el mensaje es recibido correctamente (Faulkner, 2009), en consecuencia, las personas aprenden de maneras diferentes: Si el remitente del mensaje no se expresa de una manera que el destinatario del mensaje es capaz de entender, los problemas de comunicación se puede producir.
Por otra parte, hay que identificar los diferentes estilos de aprender puesto que los estudiantes aprenden de formas diferentes, de acuerdo a Faulkner, los estilos de aprendizaje se dividen en tres categorías: visual, auditiva y kinestésica (hands-on). Explica que de acuerdo al estilo la persona incorpora el aprendizaje de forma diferente, es decir, los alumnos visuales desarrollan las situaciones, problemas, experiencias en su mente; los auditivos escuchan para reproducirlo en su mente y los alumnos kinestésicos son sensibles a las emociones proyectándolas en la forma de entender las cosas.
Por ello se considera que los docentes competentes pueden cambiar de un estilo a otro ya que se adaptan a la enseñanza y a los estilos de aprendizaje de las otras personas. Por otra parte es necesario saber construir relaciones a través del diálogo no sólo con los estudiantes sino con los demás actores que participan en el proceso enseñanza- aprendizaje, por lo cual el relacionarse de forma positiva con las demás personas aumentará la efectividad como docente y sobre todo como persona. (Zuhkle & Mussman, 2009). En el entendido que no sólo el docente tiene algo que decir a los demás, sino entender que como con cualquier relación, se requiere escuchar, aprender acerca de otros, compartir información y sobre todo estar dispuesto a relacionarse.
Lo anterior indica que hay que comprender que el rol del facilitador no será siempre el que envía el mensaje sino también de oyente, que los papeles se irán intercambiando para que la comunicación sea recíproca, hay que entender que la tarea del oyente es escuchar y el trabajo del locutor es comunicar de
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forma eficaz. El éxito viene cuando el receptor del mensaje entiende exactamente lo que el emisor quiso dar a conocer. De ahí la importancia de decir lo que necesita saber, no lo que uno como docente quiere escuchar. Haycock (2003) aborda la importancia de saber utilizar el tono adecuado para el contexto donde se está produciendo la comunicación, puesto que el cómo lo dice tiene mucho que ver con la aceptación del mensaje.
Otro elemento vital es saber usar las herramientas que se van a utilizar como apoyo al mensaje, es decir, el medio que se utilice: ¿por qué un vídeo? ¿Por qué un folleto? ¿Por qué una presentación? Por ello es preciso pensar y elegir cuidadosamente las herramientas. La táctica (el contexto en el que se dice el mensaje) procurando mantener un ambiente de cordialidad y apertura ante nuevas ideas y flexibilidad ante nuevos retos que se produzcan en el ejercicio de la comunicación.
El saber escuchar es vital para la comunicación, puesto que es una habilidad que en ocasiones pierde valor por la misma dinámica de la práctica docente. Se plantea que el primer paso para aprender a escuchar es desconectarse del diálogo interno, en tanto que las conversaciones que se tienen en la cabeza cuando las personas están hablando, pueden producir malos entendidos o una barrera en la comunicación. (Indrasenan, 2004), también ocasiona que se anticipe lo que se va a decir y contestar de forma precipitada sin conocer todo el mensaje. Cuando los interlocutores se sienten realmente
escuchados, se le genera confianza para volver a establecer un diálogo sin el temor de que no se le ponga atención.
El docente debe conocer las estrategias necesarias para que los aprendices pongan atención en el mensaje. (Wesley y Richard, 2009). Por lo cual debe saber cómo planificar la enseñanza, la cual está integrada por tres operaciones básicas, retomando a Ramírez (2010), primero: explicitar aquello que se va a utilizar; segundo: ordenar los lineamientos que intervienen en el proceso, a fin de que se produzcan las interacciones entre los mismos que lleven a la consecución de los resultados esperados, tercero: justificar científica y teóricamente las decisiones que se toman a fin de tener un soporte válido que justifique tal acción. Se concluye entonces que el saber conocer va desde cómo, apoyado en qué y para qué se comunica, hasta identificar los estilos de aprendizaje de sus alumnos.