En ocasiones un danzante desea o necesita salirse del grupo, lo que implica un paso trascendental. Stone (p. 17) describe una ceremonia en la que una persona va a aban- donar la hermandad, durante la cual son rasgadas las cuerdas de la "concha" de una manera discordante.
Flores Moncada afirma que antes era casi impensable salirse de la hermandad, pues la ceremonia de retiramiento incluía actos tan terribles para un conchero como escupir o pisar el estandarte, lo que casi nadie se atrevía a hacer.
El ritual
Al referirnos al ritual, seguiremos la definición de Suezze14 (XII:405) de acuerdo con
la cual:
[Son acciones corporales] conscientes y voluntarias, repetitivas y estilizadas, simbólicas que se centran en una estructura cósmica y/o en presencias sagradas (se incluyen dentro de la categoría de acciones corporales la conducta verbal, tales como cantos y canciones).
14 En su artículo sobre el ritual en la Encyclopedia of Religion, este autor concentra todo lo que se
Agrega además que:
Ritual es un compromiso corporal intencional con formas y relaciones paradigmáticas de la realidad. Que brindan al cuerpo y al cuerpo social y cultural identidad, a un encuentro con el ámbito trascendental. Su conformación con modelos o paradigmas referidos al pasa- do primordial permite que puedan ser compartidos por mucha gente, [...] y que cada indi- viduo trascienda el yo individual permitiendo que se puedan hacer perdurables verdaderas formas de comunidad (Ibid:406).
Los concheros tienen una serie de rituales a lo largo del año que llaman obligacio- nes y que consisten en ceremonias nocturnas llamadas velaciones y que son-comple- mentadas con las ceremonias diurnas que son las danzas en los diferentes templos o santuarios. La velación precede a la danza y ambas se llevan a cabo por lo menos cinco veces al año en los cinco santuarios ubicados en los cuatro rumbos del universo, en relación con un centro que en México es Tlatelolco. Además hay unas velaciones es- peciales llamadas "levantamiento de sombra" o "levantamiento de mesa" que se cele- bran cuando muere un danzante o una persona allegada a ellos. Las ceremonias incluyen aspectos diurnos-nocturnos de danzas y velaciones que cubren el recorrido del sol.
Además de los cinco lugares correspondientes a los cuatro vientos y el centro, a donde tienen obligación de ir a danzar todos los concheros de la Ciudad de México, van a las celebraciones de los santos de distintos pueblos o barrios a donde son invi- tados por los mayordomos de las fiestas o por otros capitanes quienes les tienen pre- parado un lugar donde dormir y les ofrecen comida, de este modo se establece un calendario muy apretado de intercambio de celebraciones, de "obligaciones" como dicen ellos.
Antes de las fiestas principales tenía lugar el denominado ensayo real al que los danzantes se presentaban con su traje o uniforme, la vestimenta era revisada por el capitán y la malinche, quienes tenían que estar de acuerdo con su apariencia. Esto ha cambiado mucho, ya que ahora se presentan en las fiestas con los trajes que se les ocurre o aun sin traje ritual. La víspera de cada fiesta religiosa a la que deben acudir para danzar llevan a cabo una velación en la casa del capitán que se describe más adelante.
En el ritual de la danza se manejan una serie de fórmulas que funcionan desde que se inicia: cuando llegan al lugar a donde han sido invitados a danzar en honor de algún santo y se han instalado en la casa del mayordomo de la fiesta se visten con sus trajes rituales a los que se les da el nombre de uniformes.
La danza
El aspecto público más llamativo e impactante de los concheros es la danza que llevan a cabo con sus espectaculares atuendos en los diferentes santuarios. Se trata, como dice Kurath (:399) de "danza pura, vigorosa y llamativa", sin pantomima, como otras danzas indígenas.
Judith Lynne Hanna (:48), la gran especialista en antropología de la danza, se refiere a la danza como una forma de expresión no verbal.
La danza es definida como una conducta humana compuesta, desde la perspectiva del danzante, con secuencias no verbales de movimientos corporales culturalmente diseña- das, intencionalmente rítmicas y culturales, con un compromiso diferente de los movi- mientos motores ordinarios y con valores estéticos inherentes.
Por otra parte, la danza ritual tiene una capacidad multisensorial, emocional y simbólica para comunicar. Puede tener referencias cognitivas, parecidas al lenguaje, más allá de la danza misma. El significado puede ser dado a través de una metáfora, o de la metonimia. La danza de los concheros se realiza en los atrios de las iglesias, en honor de los santos en las fiestas religiosas, aunque ahora algunos grupos influidos por la mexica- nidad también danzan en sitios arqueológicos en honor de deidades prehispánicas o de fuerzas de la naturaleza.
El capitán nombra a la persona encargada de dirigir las ceremonias de ese día y al que le va a ayudar, que reciben el nombre de Primera y Segunda Palabras. La Tercera Palabra es la encargada de "dar los bailes", esto es, señalar el momento cuando cada danzante guiará la danza. La Cuarta y Quinta Palabras son los permisos otorgados para salir al baño. Antiguamente estos permisos los concedía el "jefe de campo".
Del lugar donde se vistieron inician una "marcha" o "paseo" llamado "paso de camino", o "culebreando" como decían los viejos, lo que parece ser común para todas las danzas indígenas o de origen indígena, incluidas las de origen prehispánico. Se dirigen a continuación hacia el atrio de la iglesia, donde van a danzar. Forman dos columnas paralelas, llevando al frente sus correspondientes estandartes y banderas mexicanas y a las malinches o sahumadoras.15 El centro lo ocupan los capitanes, el
huehuetl, o tambor vertical (cuando los hay) y los niños y los ancianos que van prote-
15 Flores Moneada (:31) dice que en la columna de la derecha va el "Capitán primero" seguido por el
"Conchero de la derecha" y apoyado por el "Tercer Conchero", en el lado izquierdo va el "Capitán Segun- do", "Conchero de la izquierda" y en secuencia, en ambas filas los demás personajes antes mencionados hasta llegar a los "soldados".
gidos por las columnas. Los sargentos dirigen al grupo, entran a la iglesia y dentro piden permiso al santo para ejecutar la danza (esta etapa del ritual en otras danzas se llama "del perdón" o "del permiso"), cantan unas alabanzas y después salen caminan- do hacia atrás para no dar la espalda al altar.16
Vázquez Santa Ana (1:77) señala que "antes de entrar a la iglesia, el capitán les dirige una arenga y cantan una alabanza":
Tropas de María Sigan la bandera, No desmaye nadie, Vamos a la guerra, Vamos a la guerra. Nuestro capitán Allá nos espera, Rezando el rosario Vamos a la guerra, Vamos a la guerra.
Cuando llegan al sitio de la danza, las dos columnas se unen, forman el círculo y colocan en el centro, sobre una tela o un petate, una imagen, los instrumentos musi- cales, los bastones de mando, los estandartes, la campana y la disciplina y, si no están danzando, también los penachos y las sonajas. Todo esto, según Don Manuel Luna, significa el altar del sacrificio (Stone: 196).
Reproduzco las respuestas que le dio Don Manuel Luna a Martha Stone (: 176,177), cuando ella le preguntó por el significado de las dos campanas, los dos pebeteros y la concha colocados en el centro del círculo de danzantes:
Esas son las armas de Conquista y la mera base de la danza [...]
Refieren a la antigua ejecución y a la actual Disciplina. El antiguo sacerdote ejecutó un rito en un cuadrado enfrente del altar de la pirámide. Lo hacía antes de que otros cuatro sacer- dotes llegaran hasta ahí a ayudarlo a tomar el corazón del sacrificado. El pañuelo es usado no por ser un pañuelo, sino porque es cuadrado.
16 Muchas de estas etapas son comunes en diversas danzas indígenas. Hay que notar que también
[Preguntó también] "¿Quiere decir que la disciplina se relaciona con sacar el corazón en el antiguo sacrificio?":
Es una substitución [...] Ahora las cosas en el centro han cambiado y son cristianas, porque la ejecución ha cambiado. La macana, el cuchillo con el que antes sacaban el corazón ha sido reemplazado por la concha, y el antiguo pebetero-sahumador por el de ahora. El gran pañuelo es un cuadrado, las campanas los sahumadores y la concha todos se refieren a la disciplina, es decir, a la ejecución actual.
Flores Moneada (:32) tiene su propia explicación de este momento tan importan- te del inicio de la danza, cuando se crea el espacio sagrado en el momento culminante del ritual colectivo:
Al ubicar todos los objetos en el centro del círculo ritual cuando ya se han establecido uno o varios grupos en el lugar elegido, frente deben de estar los estandartes o banderas que los identifican e identifican asimismo a la deidad del legado o de "meza". Al hacer esto, todos
Descanso de la Palabra. Foto: Yólotl González
los presentes deben despojarse de su ser y convertirse en elementos sagrados, comunicán- dose espiritualmente para depositar la fuerza y el poder dentro del recientemente abierto "Círculo de energía".
El somador, despidiendo el humo sagrado que es el aroma de los dioses, va en primer lugar, después le siguen los bastones de mando y desde instrumentos musicales: campanas, sona- jas y cascabeles o prendas en orden consecuente. Se piensa que, al hacer esto, se va a descan- sar de la retención de estos.
Hay que recordar que este es el principal punto donde se encontrará el Magnetismo que poseen los dioses alimentando el sitio y, al ir colocando uno a uno los objetos que desposee cada integrante de La Comunidad, se alimentan con ello la estancia espiritual.
Este es un momento muy importante: entre el humo del Copalli sagrado se distinguen, si bien hecho está el ritual, las siluetas de las ánimas que los dioses mandan en representación.
Antes de iniciar la danza, todos los danzantes marcan con su pie la cruz: arriba, abajo, adelante, atrás, a un lado y al otro, e inician un canto:
A la batalla mi capitán Usted que lleva su santa luz Que se comparta cuatro mitades Para que formen muy bien la cruz. Ya resuenan los clarines17
En el cuartel general Soldados armas al hombro Oigan el clarín sonar.
Según Carlos Jiménez, se trata de una metáfora del momento en que se reciben las santas imágenes, hablan de la guerra florida: "Ahora vienen a combatir lo que no es nuestro". Solórzano y Guerrero (:464) describen el inicio de la danza:
forman una rueda en la que los estandartes quedan colocados marcando los cuatro vientos; [...] en ese instante, una vez colocados en sus puestos, el capitán da las instrucciones nece- sarias para iniciar el "Baile General" o sea la ceremonia con la que empiezan la danza. Este baile general se hace dividiendo la rueda en cuatro secciones, a cuyas cabeceras se colocan los estandartes, y esas secciones, en sus evoluciones y marchas, formarán una cruz, saludan- do a los cuatro vientos, comenzando por el norte, luego por el este, después por el sur y al último por el oeste, repitiéndose en forma inversa estas evoluciones, hasta volver a quedar en el punto de partida. Cuando han vuelto a sus puestos se forman cuatro hileras, apuntan- do cada una hacia los vientos mencionados y entonces marchan de fuera hacia dentro, hasta encontrarse los estandartes, cuyos portadores, que son alféreces, se arrodillan y se saludan e inmediatamente después de enderezarse, retroceden sin perder el compás. Este ceremonial lo repiten varias veces y la última ocasión, hacen una conversión uniforme para volver a formar la rueda.
La persona designada con "la palabra" que es la autoridad, comienza con la danza de permiso o firma. La firma es "la formación de la cruz con pasos de danza que terminan en dos golpes vigorosos. Después de la firma, el danzante toca su concha hasta que los otros lo pueden seguir. Después toca más fuerte y grita 'Él es' o 'Él es
17 El clarin en realidad era una chirimiya (sic), se utilizaba para realizar la formación de las "colum-
nas" de los soldados en la disposición y preparación para la batalla y como señal de inicio... luego se acabó, cuando ya no hubo batalla de a de veras se acabó, pero quedó la referencia. F. Flores Moneada (cancionero): Clarín de mesa/ las señas da/ clarín de marcha/ y el resonar/ formen sus tropas/ para marchar/ porque ya es hora de caminar.
Dios' y empieza su paso de danza" (Stone: 16). Varios danzantes tienen oportunidad de dirigir las danzas. El capitán les da la palabra y ellos ponen su danza.
Flores Moncada (:33,34) anota como recopilación familiar una interesante y con- trovertida explicación en relación con este momento de la danza, de acuerdo con la cual fueron los primeros misioneros los que la enseñaron a los indígenas:
Una vez terminado este acto, otro de los misioneros comenzaba a ubicar a uno por uno de los "nuevos reverentes" asignando espacios y lugares respetando como centro principal el sitio donde se encuentra el gran "Cristo" formaba una gran Cruz por los cuatro puntos cardinales de norte a sur y de oriente a poniente iniciando un solemne movimiento. Guia- dos en los cuatro frentes por cuatro de los misioneros que comienzan a avanzar con pasos muy ceremoniosos de norte hacia el sur ocupando un lugar en donde antes se encontraban en el oriente ocupaban el lugar de los que estaban en el poniente. Muchos llevaban en su diestra los emblemas de todas las "Jerarquías" utilizadas en la guerra, guerra espiritual... Los
Foto: Araceli Zúñiga y Norberto Rodríguez
frailes cargaban las insignias de las iglesias... Estos mensajes daban a entender mensajes de veneración que debían "entender" los nuevos conquistados.
Para la nueva religión, en todos estos señalamientos el "nativo" captó el mismo mensaje de adoración porque a su antiguo dios también se le festejaba a los cuatro puntos cardinales.
Danzan alrededor de cuatro horas, después tienen un descanso. No les es permiti- do abandonar el círculo de danzantes salvo con permiso especial, si lo hacen pueden ser castigados muy severamente con "la disciplina" en un juicio en el que participan todos.
Al terminar de danzar, vuelven a la iglesia con el "paso de camino", ahí llevan a cabo el "despedimento", cantan una alabanza en la que dan las gracias por la autoriza- ción de danzar y salen otra vez sin dar la espalda al altar.
Foto de Araceli Zúñiga y Norberto Rodríguez (Fonoteca INAH) 72
Alabanza para dar gracias18
Ave María purísima Y del refugio
En gracia de Dios concebida Él es Dios padre,
Él es Dios hijo, Él es Un solo Dios Del Espíritu Santo. Santísima Trinidad Es Dios padre, Es Dios hijo,
Él es Un solo Dios del Espíritu Santo, santo y santo.
Gracias te doy Gran Señor Y alabo tu gran poder Pues con el alma en el cuerpo Me has dejado anochecer. Así te pido Dios mío Me dejes amanecer En gracia y servicio tuyo Sin llegarte a ofender. Alabando a la corona Y a los tres clavos también Y a los dulcísimos nombres De Jesús, María y José Que nos han dado licencia De estar en su compañía Y a Dios daremos gracias A todas horas del día. Madre mía de los Dolores, Madre de consolación Padre mío señor de Chalma, Padre sin comparación
Alabanza proporcionada por Fabián Frías.
Yo te pido con el alma Me des tu salvación. Santa María madre de Dios
Ruega por nosotros a nuestro señor Ahora y en la hora de nuestra Muerte a mi padre Jesús. Ahora y en la hora de nuestra Muerte Amén Jesús.
Ahora y en la hora de nuestra Muerte al arcángel San Miguel. Y alabémosle
Y ensalcémosle Glorifiquémosle
Su santo nombre, amén.
La danza, además de los instrumentos musicales y la indumentaria (de la cual hablaremos más tarde), varía de acuerdo con el tipo de grupo: la de los concheros propiamente o de nagüilla,19 la de la danza azteca y la de la danza chichimeca. Según
Anáhuac González (1996:223), la danza de los primeros es más pausada y solamente se acompañan con las conchas y las sonajas. Los instrumentos de la danza azteca son el teponaxtle y el huehuetl, sonajas metálicas o de guaje y un ayotl o tamborcito de caparazón de tortuga y el caracol marino, así como los "huesos de fraile" o ayoyotes, que son las semillas del árbol Theretia peruviana o Theretia octava, en los tobillos. En esta danza los pasos se ejecutan con mayor rapidez y vigor y"se alternan pasos volados, cruzados, saltos y giros a gran velocidad" Un tercer grupo de danzas es el de los chi- chimecas, en el cual se mezclan los instrumentos mencionados antes: '"Los pasos dancísticos' se ejecutan de manera zapateada, marcando fuertemente el ritmo con los pies, alejándose del suelo (como en el salto) y cayendo sobre él con fuerza hacia abajo (como en el deslizado) (Ibid.:223).
En relación con esta clasificación, Fabián Frías opina que no se puede hacer una distinción drástica entre una danza y otra según la indumentaria y el desenvolvi- miento coreográfico, ya que en muchas de ellas se observan las tres vestimentas dis- tintas ya descritas. Por ejemplo, en la mesa de Ernesto Ortiz, él y algunos viejos vestían
19 Nagüilla es la falda larga que usan tanto hombres como mujeres, como parte de su uniforme para
danzar. Anáhuac González los llama también "danza de conquista". 74
Danzantes de nagüilla. Fotografía de Araceli Zúñiga y Norberto Rodríguez (Fonoteca INAH)
de enagüilla, y otros de aztecas, usan sonajas, conchas y tambor al mismo tiempo, también varían la intensidad de la danza de acuerdo con la "pala- bra". Aunque la mayor parte de los jefes entrevistados por Galovic insis- ten en que la danza original era más pausada y que ahora hay muchos brincoteos y exhibicionismo.
La danza y la música también han sufrido cambios y transformaciones, aunque al parecer hay pasos "clási- cos" y seguramente de gran antigüe- dad, hay muchas innovaciones. Los más grandes danzantes llevan sus in- novaciones a los círculos de la dan- za, las muestran y enseñan y muchas veces son adoptadas por unos o va- rios de los grupos. Muchos de los pasos son "soñados" como en el caso del capitán de Querétaro Don Ma- nuel Rodríguez Campos, quien te- nía un pergamino heredado de sus antepasados y que conservaba du- rante el día en el altar, pero en la noche lo ponía bajo su almohada mientras dormía:
...los espíritus de sus antepasados le decían en el transcurso del sueño cuál es el son que debían bailar y las evoluciones que debían ejecutar, pues al día siguiente consultaría con su pergamino en el cual aparecían en las líneas lo que iba a interpretar con evoluciones y pasos. Lo que más me llamó la atención fue que mi informante ejecutaba los pasos y luego les ponía el son; y normalmente nosotros los que nos dedicamos a la danza, oímos el son con sus compases y conforme a éstos ejecutamos los pasos. Ya en la danza, mi informante fungía como capitán, y, así se colocaba en el centro, tocando unos acordes con su concha de