LA REALIZACION DE LAS OPORTUNIDADES EN EDUCACION, TRABAJO Y CONSUMO
3. SEGU RIDAD POR CO NSUMO Int egraci—n med iante consumo
A p artir de los a–os 80 y, especialmente, des de los 90 las mo dalidades de consu mo ad- quieren u na preeminen cia an tes desconocida en Chile. En la "sociedad d e cons umo" emergente la particip aci—n privad a en b ienes y ser vicios condiciona de mod o decisivo tanto las formas objetivas como s ubjetivas de integraci—n.
La seguridad del cons umo depende en def i- nitiva del in greso y del trabajo que lo gen era; emp leo, ingreso y con sumo conform an una tr’ada in disolu ble. Los doce a–os de creci- miento in interr umpido han m odificado las car acter’sticas del consumo . Para la mayor’a de los ch ilenos la alimentaci—n y a no es factor de insegu ridad.
El consum o actu al va m‡s all‡ de las den ominad as necesidad es b‡s icas (pan, techo y abrigo) y abarca tambiŽn productos sof is- ticados como co mputad oras, vacaciones en el extranjer o y casas de recreo. Por cierto, al igu al que el in greso, el co nsumo se encuentra altamente estratificado. En este ‡mbito se juegan las estr ategias de d istinci—n so cial, muy vin culadas a lo s estilos de vida, gusto s estŽ- ticos y consumo s culturales . A pesar del efecto hom ogenizante d e las modas, acentuado p or una comun icaci— n glo balizada, es a travŽs de tales asp ectcos que s e define el lugar de cad a cual en la so ciedad . El "estilo de cons umo"
La protecci—n d el con sumido r
Actualmen te, el consu mo ocu pa un lugar pre- fer encial en el modo de vid a de m uchos chile- nos . Sin embarg o, la apreciaci—n subjetiva par ece ser ambigua. P or un lado, la gen te suele
dev iene p ues un elemento cr ucial tanto para la autoestim a de la pers ona co mo par a el reconocim iento de sus iguales.
Las oportunidad es de consum o dependen, esp ecialm ente p ara las clas es med ias, d e las opo rtunid ades d e crŽd ito. S u relevancia se des - prende de un es tudio elabor ado po r la C‡mara de Comercio de Santiago (19 96). En diciem- bre de 19 95, 1,4 millones d e familias h ab’an con tra’do crŽditos de consumo en bancos y fin ancier as (para fin anciar emerg encias , estu- dio s y co mpras mayores como un veh’culo ) y 1,2 millo nes en casas comer ciales (para fin anciar artef actos del ho gar o vestim enta). Los primeros represen taban el 79% y los seg undos el 21% del total d e las deudas de con sumo ( excluidos lo s crŽd itos h ipotecarios) . Des de entonces la exp ansi—n del crŽdito de con sumo continœ a como consecuencia del des arrollo econ —mico y el crecimiento acelerado del s istema finan ciero.
asu mir el Òir d e comp rasÓ como un "hech o de la vida"; la mayor’a estima inclu so agr adable salir a comprar o vitrinear . Por el otr o, la calidad d e los bienes y ser vicios es mo tivo d e ins egurid ad. Pr ecisam ente p orque la gen te se identifica a s’ misma como Òconsu midorÓ ella
C UA DRO 58
D eu das de c ons umo c ons olida das , 1 99 5
GSE Ingreso promedio (M$/mes) N¡ Hogares con deuda (miles) Deuda promedio por hogar (M$) Variaci—n media real anual (94-95) Deuda/ ingreso Capacidad de pago (meses) AB 5210 18 5760 11,6 % 1,1 5 C1 1260 115 3590 8,6 % 2,8 16 C2 540 335 1950 6,2 % 3,6 28 C3 250 415 790 9,8 % 3,2 26 D 120 640 230 15,8 % 1,9 15 TOTAL 433 1523 1080 12,2 % 2,5 18
Fuente: C‡mara de Comercio de Santiago, 1996, a base de cifras de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras; INE, MIDEPLAN, C‡mara Nacional de Comercio, proyecciones y
GRAFICO 40
P ago s p or crŽdito s d e c on sum o e n relaci—n co n e l ing res o del ho ga r, 199 5 d el PIB , 198 9-1 99 4 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% AB C1 C2 C3 D
Ingreso destinado a pago de deuda
Estimaci—n de ingreso destinable a pago de deuda Sobreendeudamiento
Estrato socioecon—mico
Fuente: C‡mara de Comercio de Santiago (1996), a base de cifras de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras; INE, CASEN y C‡mara Nacional de Comercio
res iente su des protecci—n. Una en cuesta de inicios d e 1997 (Secr etar’a de Co municaci—n y Cultura, Ministerio S ecretar’a General de Gob ierno, 1997) revela que un 85 % de las per sonas se siente des proteg ida fr ente a los abu sos, excesos y riesgos q ue se producen en el consum o. Cas i un tercio de los entrevistad os afirma no tener protecci—n alguna y m‡s de la mitad se siente poco proteg ida.
Con sumo y endeudamiento
El consum o oper a como poten te mecanismo de integr aci—n. Participar en el consum o de bienes y servicios deviene una de las mod alidad es principales de participar en el pro ceso s ocial. Ello tiene un efecto sig nificativo; los pr ocesos de reconocimiento y d e per tenencia social se desplazan d esde el trabajo h acia la esfera del consu mo. Es por intermedio de la adqu isici— n de o bjetos que el ind ividuo adquiere la autoestim a pers onal y el reconocim iento social.
Precisamente el nuevo significado del con sumo g enera otra r az—n d e inseguridad: el sob reendeudamiento de mucho s hogares. En efecto, la ofer ta de bienes atractivos y las facilidad es de crŽditos han dado lugar a un Òco nsumis moÓ, entendido com o una con trataci—n de crŽditos po r encima de los ing resos del ho gar des tinables al pago d e las deu das. S egœn m uestra el CU ADRO 5 8, lo s gru pos medios ten’an a fines de 1 995 deudas alr ededor de tr es veces por encim a de s u ing reso. En con secuen cia, el pago de su s deu das de consu mo ocu par’a los pr —ximos 16 a 2 8 meses. El sob reendeudamiento ocurre esp ecialm ente en la clase m edia ( C2), q ue des tina en prom edio alreded or del 39% d e sus ing resos a al p ago de crŽditos de consu mo. El GRA FICO 4 0 sigu iente ilustr a el n uevo fen —meno.
Par ece pu es que una p roporci—n im portan te de los chilenos co mpra s u bien estar material e integraci—n sim b—lica al pr ecio d e un per manente desv elo financiero. M‡s all‡ de la vulnerabilidad de estos hog ares, las deudas de con sumo p ermiten visu alizar la dimensi— n tem poral de la insegu ridad.
Las deudas dicen relaci—n al futu ro. Para alg unos, los cr Žditos de co nsumo pueden rep resentar una inver si—n a futur o; presuponen una expectativa optim ista acerca de las pos ibilid ades f uturas de pagar la deuda. Para otr os, es la fo rma, q uiz‡ compuls iva, d e vivir las oportunidad es del presente, d ifiriendo lo s cos tos al ma–an a. De hecho, existe un des ahorro neto de los hogar es. El GRAFI CO 41 ilustr a que el aho rro fo rzoso a trav Žs de las cotizacio nes a los fo ndos d e pens iones (en pro medio un 3,2 % del PIB an ual du rante los œltimos a–os) n o ha s ido su ficien te par a com pensar el en deudam iento de los hogar es. El ahorro volun tario de los hogar es (medido com o el ahorro total menos el aho rro fo rzoso) ha sido p ermanentemen te neg ativo en un nivel med io del orden de -3 ,5% del PIB anual (Ago sin, Crespi y Letelier 1997).
GRAFICO 41
A horro de lo s h og are s c om o p orc en taje d el PIB, 19 89 a 1 99 4
Nota: El ahorro forz oso corr esponde a las cotiz aciones en los fondos de pens iones. El ahorro v oluntario al ahorro total menos el ahorr o forz os o. Cifras a pr ec ios de 1996.
Fuente: Agosin, Crespi y Letelier, 1997 -5% -4% -3% -2% -1% 0% 1% 2% 3% 4% 1989 1990 1991 1992 1993 1994 Forzoso Voluntario