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"Orden, el tribunal entra en sesión"

A la orden del Alguacil, los murmullos cesaron en la salade la División 113 de la

Corte Superior en el decimoquinto piso, del Juzgado Penal de la ciudad de Los Ángeles.

Kate, estaba sentada en la primera fila por fuera de la barandilla detrás de la mesa de la defensa, vió mientras la Jueza Alicia Hawkins, con una pila de documentos en un brazo, entró y se sentó en el estrado. Sin una mirada hacia su respetuosa y silenciosa audiencia ocupó su lugar bajo el gran medallón de oro con el enorme sello de California, sentándose precisamente entre las banderas de los Estados Unidos y California, el alto respaldo de su silla modular se extendía varios centímetros por encima de su oscuro cabello. Recogiendo un par de gafas unidas a una cadena alrededor del cuello de su toga de magistrado, las colocó sobre su nariz y frunció el ceño ante el contenido de la carpeta.

Kate había sido testigo en casos anteriores de la Jueza Hawkins y sabía que era una mujer con una rápida e impaciente inteligencia que mantenía su sala de audiencias bajo estricto control. A Kate le gusta la formalidad. La indiferencia y la laxitud de otros tribunales parecían degradar la majestuosidad de las leyes de una sociedad que hacía cumplir su código para un comportamiento civilizado.

Ella recordaba con gratitud el manejo de la jueza en la moción previa al juicio para anular la confesión de Kyle Jensen, una audiencia de supresión en la que Kate había tenido que testificar durante tres horas. La audiencia había sido importante para la defensa porque había mucho en juego: la posibilidad de declarar inadmisible la confesión de Kyle Jensen como prueba.

Con gentileza y toda cortesía, Kenneth Pritchard había ido por su yugular, inundando a Kate con milimétricos e insistentes cuestionamientos de cada uno de sus contactos con Jensen, un proceso exhaustivo diseñado para romper su concentración y provocar una respuesta diferente a una respuesta anterior. En la primera objeción de Linda Foster de que Pritchard estaba repitiendo las mismas preguntas, la juez Hawkins había sostenido la objeción. Y desde entonces, ella había desbordado su propia capacidad como detallista, recordando lo que él había preguntado una hora antes… y lo que ya había preguntado, ella misma prohibía su repetición. Y había puesto fin a la audición desechando y anulando la moción. "El estado contra Jensen" dijo la Jueza Hawkins secamente "Número del caso A9471341 ¿La defensa está lista?"

Kate vio en creciente tensión como Pritchard usando un inmaculado traje hecho a la medida se ponía de pie "Sí, su señoría" su voz profunda resonó en la silenciosa sala.

"¿El estado está listo?"

Linda Foster, no se levantó; terminando apresuradamente una nota sobre un bloc amarillo, levantó la mirada y respondió en voz baja "Sí su señoría"

La jueza se centró en el reportero sentado en el escritorio debajo de ella, su rostro pálido y sus manos preparadas encima de su máquina. Sus dedos bailaban con cada palabra "Ayer terminamos de conformar e instruir al jurado" su mirada abarcó la tribuna del jurado "Buenos días, damas y caballeros" la breve sonrisa iluminó su delgado y serio rostro. Ante sus respuestas vacilantes, ella continuó "Hoy comenzaremos con la apertura de las declaraciones ¿El estado está listo?"

"Sí, su señoría"

Foster sacó la hoja de papel amarilla de la tableta legal, la deslizó bajo un fajo de notas, recolectó las notas en una carpeta de cuero negra y se trasladó hacia el pequeño podio frente a la tribuna del jurado.

Kate evaluó el traje conservador de chaqueta ajustada azul marino hasta sus caderas, la blusa de seda blanca con un lazo, la falda azul marino hasta la rodilla y las zapatillas con tacones modestos. La ropa de Foster era extremadamente convencional y su rostro estaba ligeramente maquillado luciendo adecuado y compensando de esa manera su cabello rizado y sus enormes gafas rosadas. El jurado no sabría que ella era una fiscal novata a punto de hacer su declaración de apertura de su primer caso de homicidio.

Foster colocó sus notas en el podio, sus largos dedos enderezaron las páginas con gracia natural. Sin prisa, contempló a las seis mujeres y los seis hombres, que le miraban solemnemente. Finalmente, colocó ambas manos sobre sus notas y se inclinó hacia el jurado. Kate también se inclinó hacia adelante, su pulso acelerado. "Buenos días, señoras y señores" Foster sonrió y mantuvo la sonrisa mientras el jurado coreaba su respuesta "Durante los próximos días escucharan sobre un joven llamado Teddie Crawford. Un brillante, talentoso y amado joven. Un joven en el umbral de su vida. Escucharán exactamente cómo murió este joven. Y escucharán por qué este hombre…" hizo una pausa. Sin voltear su cabeza señaló detrás de su espalda.

La mirada de Kate, junto con la del jurado, se dirigió hacia Kyle Jensen. Vistiendo pantalones negros y una camisa azul debajo de un jersey azul oscuro de cuello redondo, se encorvó junto a Kenneth Pritchard con atlética gracia, brazos cruzados, piernas extendidas en frente de él y balanceando los tacones de sus zapatos; miró un punto en el suelo delante de la tribuna del jurado. Linda Foster, continuó en voz baja "… escucharán por qué este hombre, Kyle Jensen, lo mató" Foster miró sus notas "Presentaremos evidencias convincentes de un acto de asesinato en primer grado. Pero primero..." cerró su libreta, ocultando sus notas bajo su carpeta negra "… antes de eso, quiero hablar directamente y con franqueza"

Se inclinó hacia delante, extendiendo sus manos sobre el podio y entrelazándolas suavemente "Teddie Crawford era gay" sus ojos se posaron en cada miembro del

jurado "Sin importar lo que piensen acerca de eso, él no querría que a ese hecho se le restara importancia en esta sala. Ya que Teddie Crawford había aceptado su vida como gay. Él nunca pretendió ser algo más. Vivió su vida… su breve vida… abiertamente como gay. La defensa les dirá que el acusado no sabía que Teddie Crawford era gay, hasta momentos antes de que el acusado lo asesinara. Nosotros demostraremos la imposibilidad de tal declaración. Demostraremos que en horas de la mañana del cuatro febrero, este acusado…" una vez más señaló detrás de ella "… cometió asesinato en primer grado. El acusado sabía que Teddie Crawford era gay. El acusado sabía exactamente a quién estaba matando y por qué"

Linda Foster se echó hacia atrás y abrió su libreta "Ahora les diré exactamente que pasó esa noche"

Hubo un suspiro colectivo en la sala de audiencias, una liberación de la tensión. Kate se recordó así misma respirar. Estaba embriagada, casi mareada por la puesta en escena que acababa de presenciar. En su estimación, la novata Linda Foster, se había conducido a sí misma y la apertura de su primer juicio por homicidio, a la perfección.

Kate sabía que Foster seguiría su consejo sobre afrontar el tema de la sexualidad de Teddie Crawford… pero no imaginaba cuan resueltamente abierta sería Foster al exponerlo. Y ahora que estaba expuesto...

"... conoció a Teddie Crawford en el Bar Malone…" estaba diciendo Foster "…un

lugar frecuentado por el acusado. Teddie Crawford le invitó a su restaurante. Y el acusado, con todas las evidencias… todas las evidencias, damas y caballeros… de que Teddie Crawford era gay, lo llevó allí en su moto..."

El jurado permanecía inmóvil. La más joven de las seis mujeres, una mujer de cabello rubio liso con gafas, llamó la atención de Kate; estaba desplomada en su asiento, su cabeza tan baja que parecía estar concentrada en las letras de su suéter azul que deletreaba PARIS.

Mientras Linda Foster, se acercaba al gran boceto de la escena del crimen dispuesto para la apertura de las declaraciones, Kate consultó su carta de jurados. El número cuatro era Judy Harrow. 38años, operadora telefónica, casada con un reparador de teléfonos, sin hijos. Mientras Kate la veía, el miembro del jurado número cuatro levantó su cabeza y echó un vistazo al boceto de la escena del crimen, reanudando posteriormente la contemplación de su suéter. Kate decidió que tal vez la número cuatro estaría bien, simplemente tenía su propia manera de escuchar y absorber la información.

"... y aquí, en la pequeña cocina de Tradición, el acusado, con una altura de 1 metro 80 contra la de Teddie Crawford de 1 metro 50, superando a Teddie Crawford por 43 libras, lo dominó y lo apuñaló repetidamente, apuñalándolo hasta la muerte. Y posteriormente, con Teddie Crawford sangrando y muriendo en el piso, en medio del horror indescriptible y la sangre derramada por este asesinato, intentó limpiarse en el fregadero del restaurante de Teddie Crawford. Extrajo el reloj, el anillo y la cartera del moribundo y mutilado cuerpo del hombre. Empapado de sangre de pies a cabeza, se fue a casa..."

El jurado número ocho, la mujer mayor que Kate pensó podría terminar dirigiendo el jurado, se desabrochó la chaqueta gris que llevaba sobre una falda y blusa azul marino y comenzó a dibujar rápidamente el boceto de la escena del crimen en un cuaderno de espiral.

"... la propia admisión del acusado de su crimen. Este acusado es culpable de asesinato en primer grado y les probaremos esa culpabilidad. Y lo demostraremos más allá de una duda razonable"

Foster se alejó del boceto apoyado en la pizarra de la sala de audiencias y se movió con seguridad nuevamente hacia el podio y recolectó sus notas "Gracias, señoras y señores, por su atención"

Gane o pierda… Kate se regocijó… Linda Foster había salido de su rincón para luchar por Teddie Crawford.

La Jueza Hawkins terminó de hacer una anotación "Sr. Pritchard" dijo ella.

"Gracias, su señoría" Pritchard cerró su carpeta de cuero, la recogió y luego arrojó la carpeta nuevamente en la mesa de la defensa. Con las manos vacías, se dirigió hacia el podio.

Alto y delgado, con su traje gris oscuro y corbata a rayas gris-azulada, se puso de pie con su manos a los costados, mirando seriamente al jurado como si estuviese midiendo y absorbiendo cada rostro. Y el rostro de cada miembro del jurado se tensó bajo su mirada, notó Kate, incluyendo la número cuatro, que había quitado su atención de la palabra PARIS escrita en su suéter.

"Damas y caballeros" comenzó Pritchard, en voz tan baja que el jurado se inclinó hacia él "Hasta ahora, esta mañana, en esta sala, hemos tenido suficiente drama de la fiscal de distrito" su voz se fortaleció "Tanto drama que recordé una de esas viejas películas ambientadas en un páramo escocés, una de esas escenas en las que los hombres de efectos especiales…" las manos de Pritchard comenzaron a hacer movimientos para construir nubes a su alrededor "… bombean niebla alrededor de los pies de los actores para agregar una mayor cantidad de niebla gris al ambiente. El Estado está bombeando para crear ese tipo de efectos especiales. Añadiendo nubes de niebla a lo que hay, cuando todo está finalmente dicho y hecho en esta sala, una historia muy triste y muy simple"

Las finas y ágiles manos de Pritchard se apoyaron en el podio a los lados "El Estado ha declarado este caso como asesinato en primer grado. El Estado ha preparado un escenario para dramatizar su alegación" hizo una pausa. Luego, su voz resonó en la silenciosa sala "En medio de todas las olas de niebla el hecho es que un joven murió trágicamente" continuó recalcando sus palabras "¿Por qué murió? es la pregunta ante nosotros ¿Porque murió? es lo que ustedes deben decidir" su voz se suavizó "Mientras escuchan los testigos del Estado y la versión de los hechos del Estado, en ningún momento permitan que nada les distraiga de la pregunta central: ¿por qué murió este joven? Recuerden que ante la sed del Estado para obtener una condena por asesinato en primer grado, tendrán que

demostrar lo que alegan. Deberán probar que el joven sentado en la mesa de la defensa es culpable más allá de la duda razonable y una certeza moral… de asesinato premeditado"

Se quedó en silencio, deslizando su mirada nuevamente por cada miembro del jurado "Todos tenemos la responsabilidad de nuestros actos…" dijo él en voz tan baja que otra vez el jurado se inclinó para escucharle "… así como mi cliente, Kyle Jensen. Y, señoras y señores, así como el hombre muerto, el joven cuya trágica muerte hoy nos ha traído aquí"

Una vez más se detuvo "Cuando el Estado haya terminado con toda su dramática puesta en escena, cuando haya terminado de inundar esta sala con todas sus capas de niebla…" una vez más sus manos crearon oleadas de nubes "… ustedes conocerán la verdad de lo que ocurrió el 4 de febrero. Mientras tanto, les pido mente abierta. Señoras y señores, gracias por su atención"

Kate miró sombríamente la seriedad en los rostros del jurado. Si Pritchard había sido sorprendido por la decisión de Linda Foster de no minimizar la sexualidad de Teddie Crawford y su ataque agresivo hacia Kyle Jensen, se había recuperado rápidamente.

La Jueza Hawkins terminó su anotación y levantó la mirada "Sra. Foster ¿algo más?"

"No, su señoría" dijo Linda Foster, uniformemente. "¿El Estado está listo para continuar?"

"Listo, su señoría"

Capítulo 12

Con un rostro sombrío Francisco Caldera abandonó el estrado, la jueza Hawkins estaba participando en una conferencia silenciosa con su secretario de la corte. Kate miró su reloj. Gloria Gómez, la próxima en ser llamada, probablemente concluiría su testimonio antes del receso que otorgaba la jueza para almorzar. Caldera, vestido con pantalones negros y la misma enorme chaqueta gris que usó en la audición preliminar, se sentó al lado de Gloria Gómez, quien tomó su mano y la acarició, luego volvió su mirar hacia Kyle Jensen.

Gómez había declarado que no se perdería ni un momento del juicio, pero también había sido comprometida a comportarse con moderación. Pritchard no insistió en aislar a los testigos del juicio en la sala de audiencias; Kate sospechaba que él quería retratar a su cliente como un desvalido ante el jurado, quería una sala de seguidores para Teddie Crawford en contraste con prácticamente nadie para Kyle Jensen.

Caldera había dado el mismo testimonio de antes, pero con un comportamiento más tranquilo. En el intervalo de cuatro meses desde la muerte de Teddie se había vuelto aún más delgado, sus ojos sombreados y ausentes, como si estuviese aprendiendo la resistencia estoica de su dolor. Por lo que Kate había escuchado, Tradición estaba quebrando; los clientes del vecindario habían rehuido al restaurante y los clientes homosexuales también evitaban ese escenario de pesadilla.

Detrás de Kate, Burt Dayton se retorció en el banco de madera incómodo, su camisa azul eléctrico brillante se cernía sobre su torso de fisicoculturista. Dayton… se enteró Kate… realizaba visitas diarias a Jensen en la cárcel; había llevado a Jensen la ropa que ahora usaba en la sala.

Joe y Margaret Crawford no estaban presentes; Kate se sintió aliviada de que hubiesen optado por no presenciar el proceso que detallaría de manera espantosa y repetida la muerte de Teddie. Pero Carl Jacoby, el ex-amante de Teddie, estaba

aquí, una oscura, molesta y erizada presencia en la fila detrás de Burt Dayton. Jacoby se había negado a cooperar con Linda Foster, se había negado a hablar con Kate a menos que fuese para describir al oficial Mark Parks, quien inicialmente le había entrevistado, como "un nazi odia-gays" Kate le había instado a presentar una queja, pero él le había desdeñado a ella y su consejo.

Nadie, Kate reflexionó, jamás podría entender plenamente las agonías infligidas a los sobrevivientes de las víctimas de homicidio. Amigos y conocidos que acudían de inmediato declarando asombro, con ofertas fervientes de apoyo, pronto reanudaban su propia vida, mientras que el doliente eran abandonado para soportar un interminable reto… la agonía de la muerte del ser querido diseccionado cruelmente en detalle mientras el caso avanzaba a través de un laberinto del sistema de la corte que parecía más cruel y caprichoso que justo. Kenneth Pritchard no le hizo preguntas a Caldera y Kate dudaba que interrogaría a ninguno de estos primeros testigos. El hecho de la muerte de Teddie Crawford no estaba en discusión y la línea de defensa de Pritchard había sido clara, no sólo por su declaración de apertura, sino también por su ofrecimiento tómalo o déjalo solicitando homicidio involuntario. Su estimación, obviamente, era que el jurado tal vez perdonara e incluso absolviera a su cliente.

Si el juicio avanzaba como había sido previsto en la sesión de estrategia de Linda Foster, la patrullera en la escena del crimen sería la próxima en subir al estrado, luego Brian Whitson, el encargado en la autopsia que había renunciado a la oficina del forense, su historia era que había iniciado la práctica privada en Palm Desert. Burt Dayton daría testimonio en pocos días, así como Napoleón Carter y sus técnicos de laboratorio y Charlotte Mead. Y luego Stacey Conlin, un testigo de la acusación, que Kate estaba segura, sería una sorpresa desagradable para Kenneth Pritchard. El testimonio más fuerte concluiría el caso de la fiscalía… la propia Kate.

Luego sería el turno de Pritchard. De las citaciones que había emitido, traería un "experto" sobre los efectos de la cocaína; luego, a la madre de Kyle Jensen, que

tenía previsto volar desde Pittsburgh, sin duda para testificar que su Kyle era realmente un buen chico. Todo esto como una previa para el testigo estrella de Pritchard: Kyle Jensen, testificando en su propia defensa.

Y luego estaba la propia Kate. No tenía dudas de que Pritchard atacaría su objetividad como primer oficial en la investigación. Su inquebrantable cortesía y cordialidad hacia ella incluía una petulante seguridad ¿Cuándo y cómo atacaría? Deliberadamente, no había discutido con Linda Foster, el conocimiento de Pritchard sobre su vida personal y su instintiva certeza de que él trataría de revelarlo en el estrado. Le contaría a Linda, por supuesto, pero en este momento solo serviría para distraer a la joven fiscal de distrito del marco de su caso. Y la propia Kate todavía estaba reflexionando sobre las ramificaciones.

En los últimos cuatro meses, la aprensión había crecido en su interior. Aimee había notado que estaba turbada, pero Kate había evitado toda discusión. No

quiero alarmarla, se había dicho a sí misma.

Pero sabía que simplemente no había querido escuchar la opinión de Aimee sin importar lo mucho que había crecido su amor por Aimee, sin importar cuan inteligente y lógica sería la opinión de Aimee… ya que vendría de la perspectiva de una joven de 26 años, sin experiencia en la vida como para saber verdaderamente lo que estaba en juego. Le contaría a Aimee después de los hechos.

Su confidente más cercana, Maggie Schaeffer, había tenido más que suficiente experiencia en la vida, pero el consejo de Maggie no se desviaba ni una pizca de lo que le había dicho todo el tiempo: Todo esto tiene que terminar. Si todos

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