CAPÍTULO III. PRESENTACIÓN DE LOS CASOS Y ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS
C. JOSÉ, UN JOVEN PRESIONADO POR SU CARGA TRASGENERACIONAL Y SOMETIDO A LOS DESIGNIOS
2. Segundo momento: El enfrentamiento con las mujeres y el acercamiento al padre
El tema principal que acompaña este segundo momento es la forma en que la alianza de las mujeres (madre – hermana – profesoras – amigas – novias) genera en José una carga importante y le traza el camino hacia una lucha por ser aceptado. En el espacio terapéutico José puso de manifiesto estas contradicciones y la terapeuta asumió la necesidad de acompañarlo en esa lucha. Se alío con él, intentando impedirle que se manifieste abiertamente sin protegerse del rechazo de las mujeres, y orientándolo a que se defienda frente a la crueldad del mundo y deje la expresión verdadera de sus sentimientos solo en lugares protegidos. Le quería aclarar que no se peleaba sin reconocer claramente quien era y en qué estado estaba el enemigo o el amigo, pues se daba cuenta que estas confusiones le eran dañinas en sus relaciones.
Cuando el proceso terapéutico ya llevaba un tiempo considerable José se conecta con la forma en que su mamá ejerce un papel fundamental en su vida, a partir del
reconocimiento que hace desde el recuerdo de su nacimiento, como se puede ver en el siguiente fragmento:
P: Pues si, después de que yo nací, mi mamá dejo el trabajo y se dedicó a mí, porque antes de que yo naciera ella tuvo tres abortos. Entonces ella tenía miedo de que yo me muriera, pero pues no pasó y ella se dedicó a mí y estuvo pendiente de mí. Porque al principio me dice mi mamá que fue muy difícil, pero ella me aprendió a manejar, porque yo me la pasaba enfermo. Pero eso fue pasando con el tiempo.
T: Puede que poniéndolo acá (hago ademan con los brazos de mostrarle el espacio) surja algo que no se ha mencionado. Claro, qué miedo saber que algo te pasó y esto ha hecho todo más difícil.
P: Pues no sé, puede ser.
T: Por esto la relación con tu mamá es muy estrecha.
P: Si, la verdad sí, pues que ella, no sé cómo decirte, éramos muy apegados, apegados, y ahora que ya hago mis cosas y todo, es bien difícil, por ejemplo como mi primo, con mi tío, es así, lo mismo, mi primo me dice, cosas que son muy ciertas yo lo veo a él, él fue como un hermano para mí, él es muy importante y las cosas que le pasan me importan mucho, es que mi primo decía que su mamá, mi tía, no lo dejaba por eso se vino para Bogotá. Es que mi hermana, es también muy cercana a mí, pero el otro día me dijo, como que porque no le había preguntado a ella lo de los condones, le hubiera podido preguntar, pero no, te pregunte a ti, y la verdad me fue bien el consejo, eso que me dijiste, como me dijiste las cosas, es diferente a como lo hace mi hermana.
En ese momento tranqué su discurso y traté de ponerle orden porque las relaciones que se estaban dando entre los personajes eran simplemente por apelmazamiento y contigüidad y traté de aclararle la forma confusa en que se estaba expresando, diferenciar su realicen con la madre, con el primo y con la hermana y él entonces me vuelve a explicar: P: ¿Cómo?, que raro eso que dice, me vuelves a explicar, pues porque no sé si soy apegado a mi mama, bueno era, porque ahora ha sido diferente, sabes, no sé si te conté pero cuando era más pequeño, no se de cuantos años, una psicóloga le dijo a mi mamá, que debía dejarme una semana, porque me afectaba mucho que yo no me separaba de ella, y ella le dijo a mi mamá que eso de desprenderse en la adolescencia iba a ser jodido.
T: Y parece que separarse de las mujeres de la casa esta como complicado, me pregunto por tu papá, y además saltamos de una cosa a otra, entonces, retomemos, llegamos a que te estas desprendiendo de tu mamá, porque te mencione o mejor organice lo que habías dicho, lo de ser apegado a tu mamá y a tu hermana y en cómo esto se parece con lo de tu primo porque él tenía una mamá igual. Luego me dices lo de la psicóloga de cuando estabas pequeño que le dijo a tu mamá que debías separarte de tu mamá, difícil, no, y ahora la pelea con ellas es campal.
T: Constante, lo quiero decir es que ellas discuten mucho contigo la mayoría del tiempo porque no las sigues.
P: Ah, si eso sí, pero eso es como de manejarlas la verdad si me dio risa que mi hermana se pusiera brava porque te pregunté lo de los condones y la verdad es mejor así, mira yo no confiaba, la confianza es bien difícil, es bien complicado la confianza, así que te la has ganado.
T: Quizá soy una mujer con la que puedes hablar sin necesidad de pensar en las cosas que espero de ti o si haces lo que digo.
P: Es que tú no me dices que hacer, solo me escuchas y a veces me dices cosas que no sé, pero que me dejan pensar, la verdad es que ahora confió más.
A partir de esto José llega a manifestar la importancia de su madre en su sus vivencias y esto como permean sus experiencias, pues es ella, quien se ha ocupado de él en la mayoría de su crianza, y hubiera abandonado en gran medida las cosas por él, así como la hermana es el sustituto de la madre y el padre es la figura a la que debe seguir. La terapeuta es entonces un objeto que lo acompaña sin juzgarlo.
A partir de esto llegan las vivencias de sus novias, relaciones que ha tenido y que han hecho que se cuestione más sobre por su aceptación. En el siguiente fragmento podemos ver como una relación que consideraba importante es fracturada por la madre y la hermana quienes atacan a las mujeres de José que son diferentes a ellas.
P: Sí, yo no tengo una muy buena relación con las niñas del colegio, no confió en ellas, por una cosa que me paso, pues además mi hermana y mi mamá hicieron todo un lio.
T: ¿Confiar en ellas?… y un lio…
P: Si es que yo tuve una novia acá en el Colegio, bueno no acá, eso hace cuanto fue (mira hacia arriba como haciendo cuentas) es que yo tengo un amigo, bueno tenia y el tiene una hermana. Felipe era muy amigo mío, que cagada, si era muy buen amigo, yo lo conocía, iba a su casa, pasábamos mucho tiempo juntos, él tiene una hermana, bueno en ese momento ella no estudiaba acá, estudiaba en otro colegio, yo tenía como, no espera… (Hace como si contara en su mente) como 15 o 14, no sé, el caso es como yo iba mucho a la casa de Felipe, me empezó a gustar ella, y como siempre estaba ahí, pues yo le hablaba y toda la cosa, el caso es que yo hable con Felipe y le dije que me gustaba su hermana, que yo quería cuadrarme con ella y le pregunté que él que pensaba de eso, pero Felipe me dijo como bueno, que está bien. Solo que yo sabía que con mi hermana había que tener cuidado y con mi mamá, ni se diga, el que no pone problema es mi papá, pero es que ellas son tremendas Cecilia, en cuanto ven que alguien me gusta, eso son tremendas.
Empieza entonces la lucha con el grupo de mujeres en donde él sale damnificado, pues nada de lo que él dice está bien, pues solo está vigente lo que la mama y la mama
dicen. La terapeuta un poco confundida recibe los relatos de José llenos de insatisfacción y frustración.
Continúa describiendo la forma en que conquistó esa novia y sus ojos brillaban de la emoción, aunque con una penumbra de tristeza debido a la forma en que se dan las cosas y él quedo desplazado por esta novia, y en parte por la hermana y madre que no están de acuerdo con la relación. Viéndose en una encrucijada que no puede manejar:
T: ¿Cuándo fue que le pediste el cuadre?
P: Ah, sí, eso, fue como en octubre del año pasado, es que había una fiesta
de “Halloween” y yo iba a ir con Felipe y quería que ella fuera para pedirle el
cuadre, pero ella tenía como otra fiesta, me acuerdo que le escribí una carta; bueno se la entregue, diciéndole lo que sentía y pidiéndole el cuadre, le contaba que me gustaba que quería tener algo con ella en serio. El caso es que a la fiesta fuimos Felipe y yo y ella no fue a la fiesta, ese día me quede esperando toda la noche a que me llamara o me dijera algo, pero cómo, si ella estaba con sus amigos y con sus amigos en otra cosa, pero la espera fue dura, yo me dije, no ella no me va a llamar porque ya paso toda la noche y llegue a la casa, pero para sorpresa mía, me llamo el sábado súper temprano, me acuerdo que fue como a las ocho o diez de la mañana, a la casa y me dijo por teléfono que si quería ser mi novia, yo fui a la casa de ella y ahí empezamos, me acuerdo que yo le lleve un regalo, yo fui muy detallista con ella, me caracterizaba por eso; me acuerdo que al mes le di unos chocolates y unas flores, con una carta. Compartíamos mucho tiempo juntos, como yo estaba con Felipe podía estar más tiempo con ella, yo era muy especial con ella, pero también soy muy celoso, como mi mamá de pronto que es súper celosa, ella de una vez se pone terrible cuando sabe que me gusta alguna niña.
T: ¿Celoso?, como es eso de ser celoso, y claro con esa mamá que también es celosa, ya puedo hacerme una imagen de la situación.
P: Y no solo una imagen, una película completa. Pues los celos es no confiar, yo soy muy desconfiado de mis amigos, de mis amigas, de mis papas, no sé, no confió en la gente, porque lo que pasa siempre es que me defraudan.
T: Como si la confianza se ganara, con acciones y se perdiera de la misma forma, por medio de las acciones, de lo que se espera y lo que no llega, quizá como acá estamos construyendo confianza.
P: Pues sí, estoy pensando si puedo confiar en ti, te voy a decir lo que pasó con ella y el nombre de ella, porque de pronto sepas quien es ella, está en noveno igual que yo, después de que yo me cuadre con ella para estar más cerca, la convencí de que se metiera en este Colegio, le vendí la idea, para que se metiera, que acá era chévere, que podíamos estar más tiempo juntos que yo iba a estar ahí, para ella, ella dijo que si, y como Felipe ya estudiaba acá, era más fácil para que ella entrara, pues nada, los papás decidieron que si la metían acá. Es María Fernanda, es que pasaba que ella me decía que estaba haciendo cosas con las amigas cuando todavía no estaba estudiando aquí, y yo no le creía, así empezamos a tener líos, porque ella me decía unas cosas que no eran y Felipe me las confirmaba,
además yo la llamaba y no me contestaba el celular eso me daba mal genio y me daba desconfianza. Pensé que si estábamos en el Colegio juntos las cosas iban a ser diferentes, pero para sorpresa mía ella me termino, bueno antes como yo desconfiaba de ella, le termine primero y ahí probé que sí le importaba, porque ella me vino a buscar y a decirme que volviéramos, pero nada, después ella me terminó y yo me dije como era mentira. Pero cuando me pidió perdón, yo sentí que sí le importaba en ese momento, pero eso fue hasta que en febrero después de mi cumpleaños al que le rogué que me acompañara, yo ya ahí, sabía que las cosas no iban bien, porque yo no confiaba en ella. Hubo una fiesta en la casa de Mario un amigo de nosotros que estaba de cumpleaños y estábamos en la el parque de la casa de Andrés que también era amigo de nosotros, no sé cómo fue bien, pero es que yo me quede en el parque con Andrés, y cuando fui a ver Mario y María Fernanda estaban juntos y llegaron todos raros y duraron así toda la noche, cuando ya me iba a ir para la casa Felipe me dijo que María Fernanda, me mandaba a decir que me terminaba, no me termino cara a cara, le dijo a Andrés que ya no quería estar conmigo, justo antes de entrar al Colegio, y Andrés me dijo que era porque yo era muy celoso y que ella necesitaba tener su espacio. Hoy que me pongo a pensar en eso, me acuerdo que como unas cuatro o tres semanas antes de que termináramos, bueno de que ella me termina, yo me la pasaba todo el día en la casa de ella, bueno llegaba del colegio y me iba para allá, ella vive muy cerca, porque tuve la oportunidad, mi mamá se había ido para EEUU, porque mi hermana necesitaba reforzar el inglés ella salió del Anglo, pero necesitaba reforzar el inglés, así que se fueron de viaje una semana, y mi papá como se la pasaba trabajando, yo podía como ir a la casa de ella, no había nadie en mi casa, bueno la empleada, pero ella tenía que
darme de comer e irse entonces, yo le decía: “ya no quiero nada, fresca váyase”, y
ella se iba y yo me iba a la casa de María Fernanda y para mi seguridad yo le dejaba mi celular al celador, para llamarlo por si cualquier cosa, o que él me llamara de mi celular al de María Fernanda, pero bueno, fueron tantos días que un día casi, pasa.
T: ¿Casi pasa?
P: Si de pasar…
T: Pon un nombre a eso que iba a pasar
P: No sé, tener relaciones, creo… T: Tener relaciones…
P: Sí, pero llego Felipe y se dio cuenta, bueno no nos vio, es solo que yo le lleve a ella chocolates, pero es que antes había llegado la mamá ella escucho como el ruido de la puerta del garaje y quedamos ahí, ese día fue terrible, porque me toco esconderme y todo, fue tenaz, yo pensé que la mamá no se había dado cuenta, pero es que Felipe al ver los chocolates le conto a la mamá ¡y eso fue terrible! ella habló conmigo primero, menos mal, porque cuando Felipe me dijo que él le iba a contar me dijo como ella le va a decir a mi papá, pero hasta la fecha y mi papá no sabe nada, porque yo hable con la mamá de María Fernanda le pedí disculpas y al cabo de eso no le contaron nada a nadie. A mi mamá nunca le gusto María Fernanda decía que era una niña toda loca, y que no era para mí, además cuando supo que yo estaba con ella no le gusto, en cambio mi papá si me apoyaba, pero mi hermana ella si era tenaz, bueno, es, porque a ella nunca le gustan mi amigas o novias. Yo quede muy mal después de lo de María Fernanda y les conté. Lloraba Cecilia, la paso muy mal acá en el colegio al verla y yo si la quería y me gustaba.
Esta disyuntiva entre las mujeres de la casa y sus deseos lo llevan a preguntarse por el lugar que ocupa dentro de la familia y la forma es que es presionado y recriminado por ellas. Se encuentra por un lado batallando por ser aceptado en su mundo adolescente, pero por el otro lucha en contra de los designios de su hermana y madre, pero también sucumbe por ser aceptado por ellas.
La relación con la terapeuta permite que José vea que el espacio terapéutico es un espacio para entender y metabolizar sus vivencias. Tanto así que ya no importan el tiempo, solo el hecho de poder tener a alguien para confiarle las cosas que vive, que le gustan, que le molesta o que son difíciles.
P: SÍ, puede ser, no quiero que te lleves una mala impresión mía pero, sí, eso hago, para pasar la bimestral o al menos no perderla con una nota muy baja.
T: Acá no estoy para juzgarte, me pregunto: ¿quién te juzga tanto?
P: Huy, como así, no sé mi papá y mi mamá me dan muy duro con el estudio, bueno más mi papá; cuando mi mamá quiere me apoya, cuando no ¿Quién dijo miedo? y mi papá no quiero defraudarlo.
T: Sí, creo por ese lado si es. Veo que ya me vas entendiendo.
Inicia el clima de entendimiento entre la terapeuta y José, dando cabida para que José confíe en la terapeuta, como el niño que llega lastimado de jugar en la calle, y la madre aunque no lo puede curar y salvaguardarlo lo acuna en sus brazos levemente calmando su llanto.
De esta manera la terapeuta entra en el conflicto de las mujeres pero esta vez como una mujer que lo reconoce en su masculinidad y le da lugar dentro del espacio terapéutico, alejado de la mala mirada de las mujeres de la casa, su madre y hermana.
La soledad para José se vuelve algo difícil de organizar y encuentra en un amigo del colegio una persona en la que puede confiar y construir nuevos lazos, además trae con él una joven en la que José ve el futuro de una relación de pareja, pese a que su madre y hermana no están de acuerdo ni con el amigo, ni con el proyecto de novia, esté lo consigue, luchando contra ellas, y aliándose con el padre que reaparece cómo su salvador:
T: Entonces Felipe te acompañó a verte con Daniela, ella está empezando a ocupar un lugar importante.
P: Si como te había dicho es bien complicado con mi hermana y con mi mamá. No la bajan de niña loca, todas son locas para ella, además ella es súper linda, lo único es la edad y así va ser más complicado vernos, porque a ella no la dejan salir mucho, y la mamá es como brava, eso me toca ganarme a la suegra, y
como dependo de mi hermana para que me lleve a la casa de ella, pues es más difícil, ella es la mayor, eso me decía mi primo, que todo iba ser más difícil cuando pasara el tiempo, lo extraño, de verdad, pero Daniela, es muy linda, es que ella se la pasa hablando horas conmigo, ya casi no tengo minutos, entonces mi mamá empieza como a decirme que porque me quedo sin minutos, y me da mal genio, que porqué no llamo la ella, pero es que vivo con ella, Daniela me dice que mi mamá esta celosa, pero pienso que de todos, hasta de ti. Además mi hermana no me ayuda, yo cuanta veces no le he hecho cuarto con el novio y eso si no lo ve, se le olvida, es que Felipe, me dijo que eso era pura envidia, y mi papá la verdad es que él al menos me apoya la conoció el otro día, a Daniela, y fue todo cordial, pues mi papá es un