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CAPÍTULO III. PRESENTACIÓN DE LOS CASOS Y ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS

B. FELIPE, UN JOVEN MIRADO POR TODOS COMO UN GRAN FRACASO BAJO LA MALA MIRADA DE

3. Tercer momento: Lejos de la mala mirada y acompañado por la terapeuta para mirarse a sí

A partir de esto Felipe le da cabida al estudio en su mente. Es entonces, cuando lleva tareas que no entiende de filosofía, de cálculo y de sociales en donde a través de la terapeuta comprende y entiende las tareas, volcando su mirada hacia lo escolar, y dejando de lado un poco la satisfacción de sus deseos más notables como salir a fiestas, dormir y no asistir al colegio. Esto reconfigura su mundo externo pues los padres y profesores empiezan a reconocer sus esfuerzos y la mirada de ellos se torna más de aceptación y comprensión. Esto puede verse en el siguiente fragmento de la una sesión en donde lleva una tarea de filosofía y la terapeuta le ayuda a entender la forma en que podría hacerla.

Felipe: Si, pero es esto no lo entiendo pa nada, es que me dicen acá, haga un cuadro comparativo de los momentos de la ilustración, tú sí entiendes, bueno acá traje el libro, (me pasa el libro) y es que la profesora de filosofía me da tan duro con las notas, todo lo que le presento resulta no ser. Bueno no es que haga las súper tareas, me ha servido mucho lo del cuadrito en mi escritorio para hacer las tareas, pero es que por más que trate de hacer esta no di. Además si subo la nota, todo me mejora en filo, pues porque siendo sincero contigo no soy el que más entiende filosofía, así que en la bimestral no es que me vaya del todo bien, y por eso es mejor subir las notas de las tareas. El otro día que me explicaste lo de español y pase el quiz estaba que te abrazaba, la profesora esa tan brava de español que a uno no le dice nada sin regañarlo, me felicito, Ceci, en serio y delante de todos. Después, me fui con ellos a la hora del descanso a jugar futbol, eso que dices es cierto, tengo que verme y disfrutar del colegio y si entre eso está estar con esos ñoños de compañeros, pues qué más da a disfrutarlo, pues eso de la excursión se envolato, porque voy re jodido académicamente, bueno no como antes, pero no como quisiera mi papá, como para pagarme la excursión a Cancún, mejor me quedo estudiando, (se ríe fuerte), no, no en serio.

T: Tú sabes que te abrazo con las palabras, y quizá es momento de enfocarte en otras cosas, me da gusto saber que todo está fluyendo y tú eres el gran protagonista .Déjame ver eso del cuadro comparativo (tomo el libro y el cuaderno para leer las instrucciones, y veo lo que ha hecho me doy cuenta que no está comparando sino poniendo información en un cuadro que trazo y hay una nota del

profesor con esfero rojo que dice “cuadro comparativo no cuadro de información”),

mira Felipe, ¿para ti que es un cuadro comparativo? Felipe: Cuando comparo algo.

T: por tanto compara los años de la ilustración, tomas por años, puede ser, o por momentos que consideres relevantes y desglosas categorías, cuáles podrían ser. Felipe: Años, puede ser una, autores, hechos relevantes y repercusiones se dice, que eso que paso en función de lo que género en la época.

T: Esas pueden ser, recuerda leer, pipe, sino, todo es fallo, te confundes, y no piensas por la angustia que te genera fallar.

P: Es verdad, ven, ya casi timbran, que tienes ¿ahorita? T: Creo que asesoría a padres.

P: ¿Tienes padres citados?

T: (mmmmm) no, porque me preguntas eso.

P: me puedo quedar contigo después de que timbren y se termine la sesión, para terminar el trabajo, y quedarme el descanso acá, me siento más tranquilo que en la biblioteca, y pues no tengo partido, esto es para mañana pero me gustaría hacerlo ahora, ¿sí puedo? (haciéndome cocos con los ojos).

T: Puedes, Felipe. Es importante ver cómo has logrado configurar cosas distintas a partir de tus logros académicos, de poder creer un poco en ti y desde allí todo empezó a tener sentido, no ha sido fácil y no lo será, pero lo vas a lograr.

Felipe: Sí, Cecilia, hace unos meses te hubiera dicho, que estabas loca, pero hemos hecho tanto juntos, gracias, te voy a echar de menos cuando ya no estés acá, en ultimas este colegio me dio algo bueno, a ti.

En el trozo anterior se ve la cooperación que se ha ido estableciendo entre la terapeuta y Felipe por fin hay alguien que le explica sin regañarlo, sin desvalorizarlo, simplemente reconociendo que él es capaz de pensar de hacer si se encuentra un espacio calmado dulce sin ningún tipo de amenaza.

Continuar en este proceso permitió ver en cierta medida, la visión de los padres acerca de Felipe, como él, en gran medida, era acusado y expulsado de las facultades propias y negado ante los ojos de su padres; sorprendentemente el hecho de intervenir y de aliarme con él ante las demandas y las agresiones de profesores y padres, reconfiguró un poco la forma en que se percibía y aseguró en gran medida la manera en que iba recuperando sus funciones yoicas opacadas por las críticas de padres y maestros. Tal vez este es el sentido de encontrar el espacio mental de un objeto que no ataca y le permite al yo recuperar sus deseos y sus capacidades.

Fue así cómo la continúa búsqueda de Felipe por el sentido de las cosas que hacía a nivel escolar, familiar y social, dieron lugar a algunas comprensiones a partir de sus vivencias entorno al fracaso escolar y la recriminación de sus padres y profesores, quienes no concebían en él otra cosa que no fuera la falla. A medida de que el trabajo terapéutico con Felipe permeara con gran fuerza el entorno escolar y familiar, él empezaba a ser reconocido en esos ámbitos como ya lo había sido en su relación con la terapeuta quien lo consideraba un joven talentoso y capas. Su propia aceptación junto con la compañía de la terapeuta y su buena mirada le permitió encontrarse de una buena situación donde estaba rodeado de buenas experiencias y del uso de sus capacidades. Finalmente Felipe llega a culminar su año escolar con éxito y obtiene su grado como bachiller. Esto fue posible gracias a la manera distinta en que los profesores y los padres lo miraron de aceptando sus dificultades pero también sus capacidades. Felipe logro salir del encierro escolar y los padres lo apoyaron para que se fuera a Estados Unidos solo a estudiar inglés.

Al finalizar el año y realizar el cierre del procesos terapéutico en el colegio Felipe reacciona nostálgico y alegre frente a haber podido cumplir su meta escolar, ese día me dice lo siguiente.

Felipe: Ceci, la verdad no puedo creer que se haya acabado el año, pase por tanto, pero de verdad quiero darte las gracias, igual vamos a seguir hablando, no me vas a dejar morir, yo quiero que me escribas y así estamos en contacto, y si te llego a necesitar me ayudes, ¿Cierto?

T: Claro que si Felipe, tu sabes que voy a estar pendiente, además tu sabes que te llevas un pedacito de mí, y yo me he quedado con uno tuyo, muy valioso, recuerda que vienen cosas buenas, y que esta nueva etapa te permitirá reconocerte cada vez más.

Felipe: No paras de decirme eso, pero sabes, es verdad, tienes razón ahora que me voy a estudiar, todo va ser diferente, a pesar de todo, me van hacer falta mi papás, la ventaja es que es diferente, como cuando me quede solo y ellos se fueron de viaje, ahora es distinto, siento que estoy muy feliz, Ceci, sin ti no hubiera podido, gracias enserio, por tus explicaciones, quien lo iba decir una psicóloga sabiendo tantas cosas. Tus regaños y sacudones, es que si te diste garra, conmigo, no mentiras, la verdad gracias. Aunque ya sé porque estuve en psicología agradezco haber estado contigo. (Entre sollozos), gracias Ceci, gracias, (se pone de pie junto a mí y me abraza)

T: (Le correspondo el abrazo estando sentada aun), gracias a ti Felipe, cuídate mucho y recuerda que tienes cosas muy buenas y que aún falta mucho camino por recorrer,

Felipe: Ceci, gracias, ¿Si tocan me puedo quedar contigo en el descanso, me gustaría leer acá, si puedo?.

T: Si puedes Felipe, aunque cueste despedirse, veras que ya hay algo de mí en ti.

Felipe: No lo dudo señorita, gracias.

(Se queda en el consultorio hasta que timbran, se despide como siempre, y mientras se aleja entre los estudiantes guardo la sensación que solo es otra sesión más, y que lo veré nuevamente).

Felipe, inicia sus estudios en el exterior en Houston, en donde se encuentra realizando un curso de inglés, la madre se comunica telefónicamente conmigo solicitándome que atienda a Felipe por internet. La solicitud se debe a que Felipe tenía como proyecto de vida ser piloto, pero debido a que su papá lo llevo al médico porque presentaba dolores de cabeza, el médico jocosamente le dijo que no hay problema pero debido a que cuando estaba muy chico tuvo un episodio epiléptico, lo único que no podía hacer seria volar, esto derrumbo a Felipe de tal forma que favoreció la idea del papá de que no estudiara para ser piloto, ya que nunca estuvo de acuerdo. Frente a esto la mamá se muestra muy ansiosa y preocupada.

Después de tratar de comunicarnos vía correo electrónico, se acordaron varias citas que terminaron si poder realizarse, finalmente se logró acordar una cita con él, para poder hablar de lo que ocurría.

Al conectarnos veo que él se encuentra en una habitación, atrás se ve una cama, su expresión es renovada y con un nuevo corte de pelo, lo veo y lo siento, más renovado, lleno de alegría, su sonrisa florece al verme. En esta sesión Felipe se muestra algo preocupado y ansioso por estar en el exterior, pero también presionado por los padres acerca de su carrera y vida universitaria, saliendo a relucir las voces que opacan de nuevo su sí mismo. En esa sesión me dice lo siguiente.

Felipe: Hola Cecilia imagínate, todo lo que me ha pasado yo no sé si mi mamá te conto, pero todo se me vino a pique, espérate que ya vienen a molestar. (Suena la puerta) entra una señora mayor y abre el armario, saca algunas cosas que no logro ver; mientras Felipe, me hace señas con la mano, para que espere.

T: Asiento con la cabeza

Felipe: Si, es que yo vivo acá con una amiga de mi mamá, es que son tantas cosas Cecilia y tú ¿cómo estás?

T: Bien Felipe, me da gusto verte te ves con otro aire, se te ve contento Felipe: La verdad sí, era lo que hablábamos en el Colegio, que chiste, (sonríe), es muy raro porque hablo contigo por acá, “casi que no lo logramos pero lo

pudimos hacer”.

T: Si afortunadamente, porque la verdad estaba preocupada por ti Felipe: ¿Enserio?

T: sí.

La angustia regresa de nuevo, y se opacan los anhelos y los deseos conseguidos por el hecho de estar lejos y poder realizar las cosas que desea, ya que de nuevo relucen las voces de sus padres ante lo poco que logra y lo que no logra. Aparece entonces la madre como la gran atacante de la relación entre Felipe y la terapeuta:

Felipe: Bueno, es que la verdad pensé que no me querías ver, porque mi mamá te había contactado hace mucho y nada, pero ahora pensándolo mejor, es que pobrecita mi mamá, ella es muy celosa, pero sabes que al final entiende que tú sí me puedes ayudar. Es que estoy en un lio tenaz, pero ven cuéntame del colegio, ¿cómo están todos sigue Eduardo?, a él también lo recuerdo mucho, por todo lo que me decía y era igual a ti me motivada a cumplir las cosas, oyé y que votaron a Luz, cagada porque la cucha era terrible, pero si no es por ti y por ella no me graduó, y

hablando de eso, estaba muy bravo contigo (sonríe), porque al grado no fuiste, yo te esperaba ver ahí y ¿Cómo es que se llama esa señora?.

T: Milena

Felipe: Si, esa, la esposa del Rector, ella me dijo que tú te habías ido de viaje y que los terapeutas no podían ir al grado, pero es que eso siempre me rayo que no te dejaran estar en mis cosas en el colegio.

T: El colegio también celoso.

La atmosfera de la sesión, a pesar de ser por skype se carga de la emocionalidad conocida y Felipe emerge de nuevo con sus acotaciones acerca del espacio terapéutico y la relación con la terapeuta:

Felipe: (sonríe), Tú y tus cosas, ahora me vas a decir y tu ¿cómo te sientes con eso?, ¿cierto? No mentiras, es que me acuerdo cuando empezamos y yo te decía lo que pensaba de los psicólogos y tú fuiste, como decirlo, muy comprensiva, porque yo era muy “pasado” contigo cuando empezamos, yo tengo mis cosas, pero tú fuiste muy buena conmigo.

T: Si lo recuerdo, de pronto piensas que de entrada eres muy malo y en el fondo bien sabes que no.

Felipe: (sonríe) Sabes es raro que me digas eso, pero sí, son esas cosas que dices que me dejan como ¡plob!, (y señala con el dedo en gesto de pistola su cabeza)

(Hay interferencia y no logro escuchar lo que dice).

Felipe: Eso mismo pasa cuando hablo con mi mamá, se escucha como un bus, dice ella, pero cierto que si suena, ¿cierto?

T: Si

Felipe: Hagamos una clave, cuando suene así yo paso mi mano de esta manera (la pone en dirección hacia la derecha es que pasa el bus), y cuando estamos mejor señalamos con el dedo (pone el dedo en señal de bien).

T: Vale

Felipe: ay no Ceci, como te decía es muy raro verte, me da gusto hablar contigo, ¿si te conto entonces mi mama todo ese rollo que tengo? Pero es que es tenaz, son muchas cosas.

T: Por supuesto que son muchas, pero acá estoy.

Felipe: Si, yo pensé que no lo íbamos a lograr pero definitivamente sí. T: En cierta forma todo esto es muy extraño, de podernos hablar por acá y poder tener nuestra sesión.

Felipe: Que bueno verte ¿sabes?, ha pasado mucho tiempo, me preguntaba como estabas, y como te iba todas las cosas, si, aunque ya sé que tú nunca me dices nada, pero si pensaba en eso.

T: Será que te preguntas por la cercanía y quizá ahora por esto del internet es distinto

Expone entonces la gran desilusión a partir de lo que le ocurre, la sensación dolorosa que le produce el derrumbe de una meta que veía próxima y que ha sido ocupada de nuevo por la palabra del padre.

Felipe: Si es cierto, (sonríe). Pues mira todo esto que ha estado pasando todo este tiempo ya no se sé cómo manejarlo, por un lado está mi papá, él me quiere mucho, pero es que me rayo lo que me dijo, eso de ser piloto era para mí importante, espérate voy desde el principio. Es que antes de venirme para acá a estudiar inglés tuve una cita médica con un neurólogo, porque he estado presentado varios dolores de cabeza, pero normal, yo iba relajado, cuando el man, así como de la nada en un comentario que me hace dice “sí cómo no”, bueno pero fresco que lo único que no va a poder hacer es volar, yo sentí que el mundo se me desbarataba, yo lo único que hice fue sonreírle, y mi papá me miro, como tenaz. Salimos de ahí y hablamos con mi mamá porque yo quede muy aburrido, la revisión médica la tuve la semana pasada y la siguiente viajaba así que ni modo de pensar las cosas ni nada, yo solo me quede como pasmado, desconcertado. Ceci porque tú sabes que eso era lo que yo iba hacer, pero con esto mi papá tiene más argumentos para decir que esa carrera no, porque no es para mí. Hace mucho tiempo yo tuve una sola convulsión, una sola, y leí que eso no tiene nada de malo, ahora mi papá dice que es por eso que eso tiene mucho que ver. Imagínate, yo he estado pensando mucho las cosas porque no tengo un plan B, quisiera que me hiciera exámenes y que de verdad me dijeran que no puedo volar, no que mi papa me lo diga, ese ha sido el tema a relucir últimamente y por eso quería hablar contigo, porque no sé qué hacer y mi papá es complicado tu sabes, y mi mamá ella está muy angustiada, solo me llama a decirme que sea juicioso

y que mire a ver qué voy hacer. Es que mi mamá sí…

La palabra de la terapeuta recoge la angustia de Felipe, le da nombre y le ayuda desde su mirada a determinar los aspectos que se debe tener en cuenta en esta situación que lo ha dejado tan desvalido ante sus planes de vida, y más aún ante la reacción del padre frente a su deseo de ser piloto. Además le da valor a sus sentimientos y desde allí Felipe comprende lo que le ocurre y lo gris del panorama a partir de los designios del padre.

T: Estas agobiado, ¿cómo no estarlo?, es como si todo lo que tenías en mente ya no estuviera por ese comentario del médico, pero más aún es quizá poderte dar cuanta como te exige tu papá, frente a lo que él desea que seas en tu vida. Ahora pareciera que no solo tienes que defender tu forma de pensar sino también lo que te vas a hacer en tu vida. Es como si ir en contra de tu papa, te permitiera ver mejor lo que eres.

Felipe: Si es que a él se le metió que eso de ser piloto no es una carrera, pero era lo que yo quería hacer, eso era, ya lo había decidido, y la verdad lo que quiero es que me ayudes, a mirar que hago, que otro plan puedo tener, como

lo que hablábamos en el cole del plan B para las cosas, las tareas, así. No quiero que darle la razón a mi papá, así la tenga. No sé si tengas tiempo ahora, ¿qué hora es?, o si nos podemos volver a hablar por fa.

Las ansiedades y las angustias de Felipe quedan de nuevo al descubierto tras verse desprotegido y señalado por sus padres:

T: Espera tranquilo, vamos a organizarnos ¿te parece?, porque todo eso que dices está relacionado con cosas más de fondo, así que vamos a organizarnos.

Felipe. Sí, sí, sí, es que yo no quiero llegar a Colombia y no darle la razón sobre que no puedo volar mejor que sean los exámenes y no mi papa, y si es así poderle decir, viejo mira esta es la otra opción ¿sí?. No sé, estando acá me he dado cuenta que necesito centrarme Ceci acá todo el mundo va a

la “U”. si tu vieras el otro día fui a una universidad, y es el ambiente la gente

ahora puedo decir que quiero estudiar, (sonríe), si, como cuando estudiamos allá los dos en los troncos así, tengo esa sensación quiero hacerlo. Aunque el médico me haya dicho eso de no poder volar, también quiero estudiar algo que me guste, algo relacionado con la gente, mi papá me dice: “como Pipe y

no has pensado en algo con el trato con la gente a ti se te da muy bien eso”,

pero soy yo el que le va a decir que decidí, ¿si me entiendes?

T: Mira siento que estás pasando cosas muy complicadas en relación