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La sensibilidad: espacio y tiempo como condiciones sensibles del conocimiento

A la ciencia de todos los principios a priori de la sensibilidad la denominamos Estética Trascendental.

I. Kant, Crítica de la razón pura

La sensibilidad es la capacidad de recibir representaciones por el modo en que los objetos nos afectan. Esta capacidad de recibir representacio- nes se especifica en dos funciones: el sentido externo y el sentido interno.

El primero nos permite representarnos en el espacio los objetos exter- nos (lo que vemos, oímos y demás); el segundo nos permite represen- tárnoslos en el tiempo (lo que soñamos, imaginamos, recordamos...). Esto significa que el espacio es la forma de nuestro sentido externo y el tiempo, de nuestro sentido interno, de modo que no podemos intuir el tiempo externamente ni el espacio internamente.

Espacio y tiempo son condiciones absolutamente necesarias para que los objetos se nos den a los sentidos; son condiciones a priori de la sensi- bilidad, como formas inherentes al sujeto que intuye los objetos, pero no a los objetos mismos. Son intuiciones puras y representaciones a priori.

Son representaciones puras, en tanto no pueden adquirirse a partir de la experiencia, ya que subyacen a la experiencia misma; son sus con- diciones de posibilidad. Son las condiciones primarias en las que nos pueden ser dados los objetos. La razón que arguye Kant es que nunca podremos representarnos un objeto fuera del espacio y el tiempo.

Podemos imaginar un espacio vacío, pero no un objeto fuera del espacio; podemos pensar un tiempo sin acontecimientos, pero nunca un acontecimiento fuera del tiempo. Por todo lo dicho, espacio y tiem- po deben entenderse como formas de la sensibilidad humana, no de los objetos. Pertenecen a la naturaleza misma de nuestra facultad de conocer. Los predicados de espacio y tiempo sólo pueden ser atribuidos a las cosas, en tanto éstas se nos aparecen. Por medio de la sensibilidad conocemos fenómenos —es decir, las cosas en tanto conocidas por el sujeto—, nunca noúmenos —esto es, cosas independientes del sujeto

que conoce—. Este carácter fenoménico del objeto es lo que nos permite enunciar verdades acerca del mundo. Así, los juicios sintéticos a priori

se muestran como posibles, si y sólo si el espacio y el tiempo son expli- cados como intuiciones puras.

Entonces, será necesario probar que el espacio y el tiempo no son representaciones empíricas, sino a priori y son intuiciones puras.

Espacio y tiempo como representaciones a priori

En la Crítica de la razón pura, Kant demuestra que espacio y tiempo no son representaciones empíricas —es decir, derivadas de la experien- cia—, ya que subyacen a toda experiencia posible; son condiciones ne- cesarias de ella. El argumento consiste en afirmar que las relaciones particulares espacio-temporales en las que nos son dadas las percep- ciones y, por tanto, los objetos, no pueden ser reducidas a meras dife- rencias cualitativas, sino que el espacio y el tiempo son presupuestos como condiciones de posibilidad de tales relaciones particulares, por lo cual no podemos conocer los fenómenos al margen de ellas. Espacio y tiempo constituyen las condiciones primarias en las que nos son dados los fenómenos.

Por otro lado, Kant explica por qué espacio y tiempo son represen- taciones a priori. El argumento es que “nunca se puede tener la repre- sentación de que no hay espacio, aunque pueda perfectamente pensarse que no se encuentra en él ningún objeto”.146 Por consiguiente, podemos

pensar un espacio vacío, pero no objeto sin espacio.

De la misma manera, podemos pensar un tiempo sin acontecimien- tos, pero no representarnos acontecimientos sin ningún tiempo. La conclusión del autor es que el espacio y el tiempo no son determinacio- nes lógicas dependientes de los fenómenos, sino condiciones de posibi- lidad y lógicamente anteriores a ellos.

Aún nos falta demostrar que espacio y tiempo no son conceptos, sino intuiciones. ¿Qué es un concepto? Una representación general que contiene las notas comunes a diferentes objetos individuales: Bondad, triangularidad, y similares.

¿Qué es una intuición? Representación singular e individual, esto es, la representación de un objeto individual y concreto: un triángulo determinado.

El argumento de Kant para demostrar que espacio y tiempo son in- tuiciones y no conceptos aduce que todos los diferentes espacios po- sibles son parte de un mismo espacio y todos los diferentes tiempos posibles son parte de un mismo tiempo. Espacio y tiempo son, por con- siguiente, uno e individual. Por ello, deben ser consideradas intuiciones y no conceptos. Ahora bien, se trata de demostrar que son puros, es decir, a priori. Lo son porque, como ya explicamos, son condición de posibilidad de nuestro conocimiento de los fenómenos en el espacio y en el tiempo.

Hay un aspecto importantísimo para el objetivo de nuestro capítulo: determinar que espacio y tiempo son formas de la sensibilidad humana, es decir, no pertenecen de ningún modo a las cosas que nos aparecen, sino que pertenecen a la naturaleza misma de nuestra facultad de co- nocer. Pero al mismo tiempo constituyen las formas en las cuales ellas mismas deben aparecernos. Son, por tanto, formas de los fenómenos.

Un último aspecto a tener en cuenta es que espacio y tiempo tienen realidad empírica e idealidad transcendental, en tanto posibilitan los juicios sintéticos a priori. En cuanto formas puras de nuestra sensibili- dad, pertenecen a la estructura misma de los fenómenos y en ello radica su realidad empírica. Pero, además, son transcendentales; son fuentes de un determinado conocimiento, el de la matemática. Su idealidad consiste en fundar conocimientos sintéticos a priori.

El entendimiento, las categorías como condiciones