CAPÍTULO III. NARRACIÓN DE LA INTERVENCIÓN
3.6 SEXTA SESION: Gestión de Reconocimiento Organizacional y personal
La sexta sesión se realizó después de algunos días de suspensión programada por vacaciones; me levanté temprano con mucha ilusión por encontrarme con el grupo, llegué, como de costumbre 15 minutos antes de las 10 de la mañana, la sala ya estaba en orden, con las sillas en forma de circulo para iniciar la sesión, abrí mi presentación y me aseguré que todos los elementos estuvieran listos para la sesión.
La primer persona que llegó fue “L”, me dijo que había llegado al edificio desde las 9:30 pero que decidió esperarme enfrente del inmueble porque quería contarme que su cuñado se encontraba muy grave en el hospital y que había dedicado la mañana a llevar a su hija a la escuela y a trasportar a su sobrino hasta el hospital donde se encontraba su padre, me comentó que le habían diagnosticado un coagulo en el cerebro desde semana santa y que se encontraba muy delicado pero que afortunadamente estaba comenzando a hablar y a mover sus extremidades, situación que le animaba mucho, me dijo que posiblemente se saldría del curso como a las 12:00 porque debía ir nuevamente al hospital, que de hecho solo había venido para avisarme la situación y para cumplir con la cita. Yo le comenté que para mí lo más importante era ella y que no se sintiera presionada
68
por asistir al curso taller, que si necesitaba irse se sintiera en libertad de hacerlo, a lo que respondió que se sentía con ánimo para asistir un rato al curso taller, porque no quería perderse la sesión.
Posteriormente llegaron “MT”, “P” y “MR”, no dimos un abrazo muy cariñoso, me percaté que nos dio mucho gusto vernos nuevamente, compartimos brevemente porque ya eran las 10:00 de la mañana y como “L” solo estaría unos minutos, me dispuse a comenzar la sesión para así aprovechar el tiempo.
Nos sentamos y “L” comenzó a hablar del problema de salud de su cuñado y por todo lo que había cambiado la dinámica de su familia a raíz de una enfermedad. Yo le pregunté que cómo estaba, a lo que ella me respondió que muy preocupada por su hermana y sus sobrinos y enojada con su familia porque no la comprendían, ni apoyaban en éstos momentos, en los que ella consideraba que es muy importante estar unidos y con fe en Dios para que todo salga bien.
Después me dispuse a preguntarles a todos, cómo estaban, algunos contestaron que se sentían cansados, otros felices de estar presentes y otros comentaron que habían viajado y otros habían estado en casa reparando desperfectos o realizando acciones preventivas por la temporada de lluvia en la ciudad.
Iniciamos con la presentación, explicando el concepto de reconocimiento y resaltando su importancia en el ambiente laboral, dijimos las características del reconocimiento genuino y la importancia de que el colaborador sea reconocido de acuerdo a su personalidad, después aclaramos la importancia de la autenticidad en nuestra vida laboral y explicamos la teoría de la ventana de Johari, les comenté que como tarea deberían elegir a dos o tres personas con quienes tienen mucha confianza y les compartirían la tabla de rasgos de personalidad que les reconocen para llenar el cuadrante del área pública, les solicitaran información sobre el cuadrante del área ciega y ellos añorarían las características del área oculta y por último les invité a que consideraran todas las opciones para descubrir sus áreas desconocidas.
69
Durante toda la sesión, los participantes estuvieron muy participativos, compartiendo sus experiencias de acuerdo al temario y mostrando un interés en el tema.
De la sexta sesión rescato de manera especial la identificación de sentimientos y emociones. Por ejemplo, a la pregunta expresa de la facilitadora ¿Y tú como estas “L”? Ella contesta “físicamente me encuentro bien pero emocionalmente me encuentro triste y preocupada por mi hermana y mi sobrina”; es decir como menciona el autor Rogers (1961):“[…] los asistentes son capaces de establecer distinción entre los objetos de sus sentimientos y percepciones, dando simbolización a sus experiencias de forma más exacta”. “RT”, menciona “ (…) yo siento que hay situaciones que no están en nuestro alcance cambiar, circunstancias que ya están, pero el ambiente laboral lo formamos todos y puedo contribuir para llevarlo más “light”, aprendes a lidiar contigo y a lidiar con los demás y respeto sus formas, que no es que sean iguales a las mías pero las respeto, entonces es una forma de irse planteando lo que el mundo ya tiene, porque no somos productos terminados” y, aquí deseo referenciar a Rogers cuando menciona que algunos de los resultados del proceso para llegar a ser persona es que los participantes perciben a los otros de manera más realista y exacta; Incrementando la aceptación de los demás debido a que no tiene necesidad de deformar sus experiencias.
Puedo identificar que la consideración positiva incondicional hacia sí mismo aumenta cuando “MT” reconoce que “somos únicos y diferentes” e identifican que todos los trabajadores aportan a la organización desde su ser y por eso no es la misma aportación, el único compartimiento donde tienen incidencia es en ellos mismo.
Entre los mismos participantes reconocen sus cambios. Por ejemplo, cuando “RT” menciona lo siguiente: “Yo quiero compartir algo, yo veo a otro “MT”, llegó muy callado y ahora es más seguro y participativo” el grupo confirma que identifican un “MT” más seguro y confiado, él mismo contesta que, por supuesto, el primer día estaba a la expectativa pero después de unas cuantas sesiones se
70
dio cuenta que era un lugar seguro para compartir su forma de pensar y sus sentimientos, confirmado el resultado del proceso que menciona el autor cuando dice, el participante evidencia disminución de estar a la defensiva.
Me sentía muy contenta por volver a ver a los integrantes del curso taller, pensé que probablemente algunos no asistirían porque habíamos dejado de vernos unas cuantas semanas, me tranquilice cuando pensé en que había mostrado mi interés al enviarles correos recordándoles la continuación y animándoles a segur asistiendo; de todas formas; pensé: “ellos son libre de decidir continuar o abandonar el curso taller”.
Para ésta sesión yo presentaba algunos inconvenientes personales, les comenté, sin entrar en detalles algunas situaciones personales que me preocupaban, todos me animaron y externaron comprensión hacia mi situación.
Al terminar la sesión y cuando dejé la sala me sentí muy tranquila, un poco pensativa porque solo nos queda una sesión, sin embargo satisfecha por el trabajo realizado, me sentí con energía de continuar con un día productivo y largo.