CAPÍTULO II. MARCO DE REFERENCIA
2.2. MARCO CONCEPTUAL
2.2.2 Sistema de Producción
La perspectiva de sistemas de producción ha sido estudiada desde los análisis de tres escuelas principalmente, aunque éstas no presentan una diferenciación abismal. La escuela anglo (Farming Systems Research Developpement and Extensión) realiza estudios más focalizados a la extensión rural o transferencia de tecnología y apunta principalmente a las investigaciones de tipo agronómico. Mientras que la escuela francesa (Centre de Coopération Internationale en Recherche Agronomique Pour le Développement) apunta a la correlación de investigaciones en estudios
externos con la información obtenida por medio de la interacción con productores del común (Forero, et al, 2002).
Por último, se encuentra la escuela latinoamericana, personificada principalmente por la Red Internacional de Metodologías de Investigación de Sistemas de Producción (RIMISP) que se focaliza en la construcción, discusión y operacionalización de conceptos de sostenibilidad de la pequeña finca agropecuaria, para ello propone metodologías de clasificación y tipificación de sistemas de producción agropecuarios con el objetivo de diseñar tecnología para grupos homogéneos (Escobar & Berdegué, 1990).
En la agricultura los análisis que han utilizado el enfoque sistémico han permitido entender las relaciones dinámicas y complejas existentes dentro de los sistemas. Gliessman, (2002) argumenta que los sistemas alimenticios transcienden más allá del solo cultivo, situación que lleva a pensar que la sostenibilidad no es solo
41
responsabilidad del productor, más bien se expresa como una interacción de todos los componentes, sociales, ecológicos, técnicos, culturales y económicos, que interactúan dentro del sistema (Gliessman, 2002).
Mientras que Forero et al (2002) establece que los sistemas de producción en sí,
son constituidos como una estructura compleja, que posee dentro de su interior niveles jerárquicos y funcionan dentro de un medio agroecológico fijo, orientado principalmente por decisiones humanas, y enfocado en la producción de alimentos (Forero A, et al
2002). Para Scalone Echave, (2007) estudiar los sistemas de producción desde el enfoque sistémico es entenderlos como un todo complejo, donde se relacionan un gran número de factores físicos y abstractos, organizados dentro de un contexto determinado, con una estructura específica con el objetivo de producir alimentos, en el que interactúan elementos internos y externos, y el hombre es uno de los controladores y tomadores de decisiones (Scalone Echave, 2007).
Groppo, (1991), arguye que se han definido varios conceptos dentro de los análisis del sector agrícola, utilizando como base el enfoque sistémico; el itinerario técnico, el sistema de cultivo, el sistema ganadero, el sistema de producción y el sistema agrario. El itinerario técnico, se establece como una secuencia lógica y ordenada de actividades culturales que se aplican en algún tipo de especie vegetal. El sistema de cultivo, se aprecia como un sub-sistema de lo que es el sistema de producción, se encuentra en un espacio físico y es tratada por los productores de manera homogénea, y por los itinerarios técnicos que le son aplicados. Es importante establecer que en una finca la mayor parte de la veces, existen más de un sistema de cultivo (Groppo, 1991).
El sistema ganadero es definido como el conjunto de animales de una misma especie, que se reparte por edad y sexo, y se encuentran sometidos a itinerarios técnicos. El sistema de producción, se precisa como la combinación de sistemas de cultivos, y sistemas ganaderos manejados dentro de uno límites, establecidos por el aparato productivo de la finca, operados por medio de itinerarios técnicos (Groppo, 1991). En cuanto el sistema agrario es definido por Mazoyer & Roudart, (1997 - 2002) de la siguiente manera: “Un sistema agrario es un modo de explotación del medio
42 ambiente, históricamente constituido y durable, un sistema de fuerzas de producción adaptado a las condiciones bioclimáticas y a las necesidades sociales del momento”
(Mazoyer & Roudart, 1997 - 2002).
Desde una óptica diferente pero complementaria, Hart, (1990) plantea que a pesar del apoyo generado por las técnicas de tipificación en el intercambio de conocimiento entre los investigadores, los extensionistas y los productores, no existe un estructura que permita ordenar lógicamente los sistemas de producción y que sea aceptado por todos. Por tal motivo el autor plantea unos principios generales que soportan la base de una forma de clasificación de fincas y lo determina como: sistema agrícola jerárquico; pero no llega a establecer, características generalizadas. Como
primera medida, el autor esboza los componentes, los subsistemas y propiedades existentes en cada uno de los sistemas a nivel de finca. Como segunda medida, y complementando lo anterior, Hart, (1990) especifica que existe la posibilidad de utilizar propiedades esenciales de los sistemas como criterios de clasificación (Hart, 1990).
Hart, (1990), sugiere que los componentes de un sistema a nivel finca, están dados por la interacción de los recursos que ésta contiene, con un número determinado
de procesos, que dependen de las capacidades que el productor y su familia posean, y
el resultado final es la obtención de un producto específico. Un ejemplo de esto sería,
el componente de productos agrícolas, el recurso estaría dado por la tierra, el trabajo y
la semilla, el proceso serían los cultivos, el pasto, y lo árboles que existen dentro del
sistema finca; y por último los productos serían, los granos, y los forrajes, que se
obtuvieron de los cultivos o del pasto (Hart, 1990).
En resumen Hart, (1990) establece el concepto de sistemas agrícolas jerárquicos, como un mecanismo eficiente para la investigación rural, donde el sistema de producción es un elemento más de éste sistema jerárquico, y se instituye como una unidad espacial con un número importante de recursos, equipos de producción, y con procesos establecidos, en el que el ser humano, en este caso los productores, manejan y combinan los elementos para crear subsistemas, y estos subsistemas convierten los recursos en productos, todo esto dentro de un contexto socio económico (Hart, 1990).
43
Por último Berdegué & Larraín, (1988), exponen que el enfoque sistémico adoptado para el análisis de los sistemas de producción han permitido entender con una mayor precisión los requerimientos tecnológicos y necesidades técnico- económicas de los productores rurales gracias a que la finca se analiza como un todo. Para los autores los análisis de sistemas de producción, bajo el enfoque sistémico, relacionan las actividades que un grupo de productores, realizan, organizan y dirigen de acuerdo a sus objetivos, cultura y recursos, situación que permite ajustar los estudios a las realidades que presentan los pobladores rurales (Berdegué & Larraín, 1988).
Para la presente investigación se recogen las diferentes definiciones establecidas hasta el momento y se define el sistema de producción agropecuario como una unidad de producción compuesta por un número determinado de subsistemas agropecuarios, estructurados jerárquicamente, donde un agente económico racional es el encargado de combinar los procesos de producción teniendo en cuenta los recursos y los equipos de producción de acuerdo con sus objetivos, dentro de un contexto cultural, políticos, ambienta y socioeconómico dado.
2.2.3 Modelo de la valoración económica en sistemas de producción