la adolescencia que persisten en el departamento del Chocó, genera situaciones inaceptables que obstaculizan su desarrollo integral, a las que se suman dificultades desde el ámbito institucional como la ejecución de acciones desarticuladas, la debilidad institucional, la ausencia de una visión compartida, la deficiencia en los sistemas de información y la falta de una cultura política y social de responsabilidad frente a los derechos de
infancia y la adolescencia; permitieron desarrollar los encuentros de movilización social para la construcción del sueño colectivo que define el horizonte a alcanzar en materia de la Política Pública De Infancia Y Adolescencia Departamental. En este sentido las niñas, los niños, los adolescentes, servidoras y servidores públicos, maestras y maestros, padres y madres de familia y
en general la sociedad civil del departamento manifestaron frente al sueño colectivo lo siguiente: Soñamos con una familia y un territorio donde nuestros niños, niñas adolescentes y jóvenes puedan estar en sus hogares, con cariño, amor, protección, atención y comprensión, llenos de armonía, tolerancia, apoyo y respeto mutuo por todos los miembros del núcleo familiar, donde los vínculos familiares estén fortalecidos; teniendo en cuenta que la base de nuestra sociedad es la familia, que protege a los niños y niñas convirtiéndolos en adolescentes autónomos, responsables, jóvenes íntegros y adultos protectores, respetuosos de los derechos y de la diferencia.
Soñamos, con niños, niñas, adolescentes y jóvenes que permanecen en centros y espacios educativos integrales dotados con todos los elementos para desarrollar su proceso de aprendizaje con buenas plantas educativas, con iluminación, ventilación, donde reciben una educación de calidad, incluyente y diferencial de acuerdo a su etnia. Con modelos de aprendizaje comunitario, contextualizados que
respondan a situaciones de emergencia,
desplazamiento y conflicto armado, con maestros y maestras capacitados para formarlos en la construcción de una sociedad equitativa, amorosa, sólida y enriquecida en valores. Niños, niñas, adolescentes y jóvenes empoderados para promover nuevos liderazgos políticos en la región, formados para ser los futuros protagonistas que tienen la responsabilidad de llevar las riendas de nuestra comunidad, producto de los conocimientos adquiridos y la interacción de todos los actores que convergen en este medio, haciendo posible una sociedad próspera, soñadora e integradora.
Soñamos con que los adultos participan en el acompañamiento y orientación a la toma de sus decisiones y ejercen pautas de crianza positivas que permitan la aplicación de los valores éticos y morales como eje principal del desarrollo.
Soñamos que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes disfruten de centros recreativos y de diversión seguros como parques temáticos, zoológicos, cines, teatros, museos, bibliotecas, donde puedan tener espacios para la diversión e integración con todos los demás miembros de la sociedad en paz y felicidad, para fortalecer el proceso de aprendizaje, teniendo así lugares de convivencia para un mejor desarrollo interactivo que esté encaminado al respeto por la diferencia y crecer en un entorno propicio donde a través de la recreación y el arte aprenda a proteger y cuidar el medio ambiente que nos rodea.
Soñamos con niños, niñas, adolescentes y jóvenes con una buena alimentación, agradable nutritiva, oportuna y de calidad. Sanos y bien nutridos, con acceso a servicios de salud de la más alta calidad, para todas y todos, con salud preventiva y especializada, disfrutando un modelo de atención que recoge los conocimientos ancestrales, la medicina tradicional, la cultura propia y que tiene en cuenta sus particularidades de acuerdo al contexto en el que viven, a su etnia, a su cosmovisión como indígenas, afro-descendientes y mestizos.
Soñamos que nuestros niños, niñas, adolescentes y jóvenes cuenten con servicios públicos básicos y con las mejores herramientas tecnológicas posibles, acceso, formación y uso responsable de las nuevas tecnologías. Con espacios públicos amplios, adecuados, coloridos, seguros, con calidad de vida digna, con las mejores condiciones que ofrezcan ambientes agradables, gratuitos, tranquilos y seguros para su libre crecimiento y desarrollo; espacios participativos y propositivos que permitan su desarrollo integral físico, síquico y emocional. Los espacios o escenarios en donde se encuentran niñas, niños, adolescentes y jóvenes están habitados por personas capacitadas en diferentes áreas, comprometidas con la resolución de situaciones socialmente consideradas prioritarias para ellos, ellas y sus familias, donde equipos interdisciplinarios y actores sociales se interesan en
la promoción y la garantía de los derechos, para la construcción de familias más sólidas y redes sociales más estables.
Soñamos con niños, niñas, adolescentes y jóvenes protegidos de cualquier riesgo de violencia, maltrato, abuso, explotación o utilización, ya sea sexual o laboral, con entornos protectores y formativos, con una comunicación emocionalmente sensible, sin vincularse al conflicto armado o a la delincuencia común, permaneciendo en sus familias y en sus comunidades tranquilos y en paz. Soñamos que la relación entre las niñas, niños, adolescentes y jóvenes con su familia, amigos, vecinos, maestros y en general con los adultos son fraternas basadas en el respeto por las diferencias, la dignidad humana, protección, confianza, tolerancia y afecto. Cimentadas en la comunicación asertiva con respeto y valoración de sus ideas, en donde se promueve el buen trato y la práctica y garantía de los derechos.
Soñamos que los adultos contribuyen a que los lugares que son frecuentados por niños, niñas, adolescentes y jóvenes sean especiales, incluyentes, en los cuales se realizan veedurías, rendición pública de cuentas y exigibilidad de derechos, garantizando de esta forma, la aplicación de las políticas públicas, procurando su participación activa y gestionando recursos económicos, materiales y logísticos que aporten condiciones y herramientas para llevar a cabo acciones concretas a favor de la infancia y la juventud. Los adultos participan en el acompañamiento y orientación a la toma de sus decisiones y ejercen pautas de crianza positivas que permiten la aplicación de los valores éticos y morales como eje principal del desarrollo. Soñamos que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes se integran a sus territorios a través de programas establecidos por los actores sociales generando escenarios y mecanismos de planeación, formulación, creación y participación en las políticas públicas, con espacios donde los escuchen
y los tengan en cuenta de acuerdo con sus realidades, sociales y demográficas, visibilizando sus potencialidades y promocionando sus liderazgos. A ellas y ellos les interesa la oportunidad de sentirse protagonistas en su entorno, actuando en la organización de actividades lúdicas a partir de un diagnóstico participativo intersectorial. Ser agentes en la implementación de proyectos y ejecución de los mismos, de igual forma que se les garantice la participación en el desarrollo social de su municipio mediante políticas públicas incluyentes y con enfoque diferencial.
Soñamos con que los actores sociales responsables de las garantías de los derechos de los NNAJ conocen sus realidades sociales y las de su contexto general, están capacitados para trabajar con esta población de acuerdo con el enfoque diferencial, con manejo integral en términos técnicos normativos y socioculturales. Poseen habilidades en lo concerniente a Planes y Programas estratégicos, con profesionales idóneos, con enfoque de derechos y diferencial, étnico cultural, donde la metodología sea la lúdica (aprender a través del juego).
Soñamos que para la garantía y satisfacción de este grupo poblacional, los entes garantes de derechos dentro de sus políticas de gestión tendrán como eje fundamental la participación de la comunidad generando así una estrategia de trabajo en red y de control social a través de las veedurías comunitarias, la rendición de cuentas será determinante para el proceso de monitoreo, evaluación de los proyectos, planes y programas de desarrollo integral tales como: PAI, Ludotecas y el Plan decenal para la Infancia y Adolescencia. Por lo tanto el manejo de los recursos se hará de manera responsable, transparente y coherente con los presupuestos participativos asignados de manera específica y dando cumplimiento a la realidad del contexto Chocoano, sin dejar de lado en la rendición de cuentas a la opinión pública.
Soñamos con que la institucionalidad pública y privada es descentralizada y desconcentrada para que se pueda dar respuesta inmediata a las necesidades de cada sector articuladas a la cooperación internacional para el ejercicio de las
políticas públicas con responsabilidad de las comunidades. Está articulada al Plan Nacional, Departamental y Municipal con rutas claras para la atención de NNAJ.
Soñamos que para el año 2013 nuestros NNAJ gozarán de una política pública donde prevalecerá la articulación de las diferentes instituciones (carácter público y privado) para la aplicación, difusión, movilización social, entorno al reconocimiento, restitución y exigibilidad de sus derechos. De igual manera se promoverá el
ejercicio de acciones legales para el cumplimiento de los derechos en los casos que se requiera. En concordancia con lo anterior, el objetivo general es el “sueño colectivo” y de alto impacto, que permite de manera integral definir la dirección y el camino a seguir para lograr que todos los niños, las niñas y los adolescentes tengan todas las garantías que materialicen todos sus derechos. Por lo tanto a nivel de objetivo, visión y misión de la política pública departamental, se plantea lo siguiente: