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7. ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE DATOS

7.2. Contexto familiar

7.2.2. Situaciones negativas

Entre las situaciones negativas que los participantes mencionaron respecto al contexto familiar se cuenta lo que hicieron sus padres respecto a la desvinculación de sus hijos del sistema educativo formal. P3 menciona:“no, [mi mamá] no dijo nada [cuando yo me retiré del colegio]”.Ya fuera de forma evidente o no, se vio reflejado, en el relato de los participantes, el hecho de que sus padres no estaban haciendo nada para contrarrestar la deserción escolar de sus hijos, dos de los participantes (P1, P2) justificaron tal proceder de la siguiente manera:

“[Mi mamá] está pasando papeles y está hablando allá [en el colegio], lo que pasa es que ella no puede porque tiene casi todo el día ocupado trabajando, y ellos [los de la Casa Taller] ya me consiguieron el cupo,

72 porque ellos vinieron acá [a mi casa] y nos dijeron que nos ayudaban a conseguir el cupo del colegio. Yo estoy muy contenta porque voy a volver a estudiar, voy a entrar a segundo [de primaria]”. (P1, 19/10/2011).

El relato de P1 permite ver que la madre de la participante delegó toda la responsabilidad al centro de educación no formal en lo que al cupo de su hija se refería, aunque al principio la participante menciona que su mamá estaba pasando papeles y hablando en el colegio a fin de que su hija volviera a estudiar y de hecho en una de sus intervenciones, anteriormente citadas, mencionó que para su mamá “lo más importantes son sus hijos”.

Luego, ella misma menciona que su mamá está muy ocupada para buscar un cupo para ella y para su hermano y que, de hecho, no hay necesidad de que lo haga, pues en la Casa Taller Juvenil ya le habían conseguido uno, del cual no se daba razón después de un año de estar asistiendo al proyecto de educación no formal. Por otro lado, P1 explica la razón por la que se encuentra asistiendo a la Casa Taller al decir, “[estoy en la Casa Taller] porque mi mamá me metió, [me dijo] que me estuviera acá pa que yo no me estuviera tanto en la casa”.

La similitud existente en este grupo de relatos se relaciona con el tipo de deserción que compete a los padres, en realidad ni siquiera después del retiro de sus hijos del sistema educativo formal los padres demostraron interés por el proceso académico de los mismos (la única madre que demostró interés en cierta medida fue la de P1). La deserción de los padres de familia (Castillo & Blanco, 2009) se presentan cuando, como en el caso de los padres de los participantes, delegan la responsabilidad de educar y de todo lo que tiene que ver al ámbito académico de sus hijos, al centro de educación ya sea el formal o el no formal.

Ahora bien, a través de su relato P2 evidencia que se ha visto afectado en gran manera por los cambios que se han presentado en su contexto familiar durante el trascurso de su vida, la primera vez que el informante hace alusión a su familia, es para referirse a la razón por la que abandonó el colegio desde muy pequeño, él menciona, “yo dejé de estudiar porque me vine a vivir con mi mamá, pero me quedé sin escuela, desde los cinco años [de edad] […]”.

El participante sigue su relato diciendo que antes de venirse a vivir con su mamá, estuvo viviendo en el Valle del Cauca con unos tíos, tiempo durante el cual

73 estuvo vinculado al sistema de educación formal. Sin embargo, su proceso académico se vio truncado cuando se fue a vivir con su padre, el informante relata,

“[…] Yo llegué acá a Bogotá como a los 14 años, cumplía los 15 años. Cuando estaba en el Valle duré un [buen] tiempo sin estudiar porque cuando vivía con mi papá eeeeeh…cuando me quería meter a la escuela no tenía un papel, una hoja que me pedía la escuela, [esa hoja] no la tenía mi papá, la tenía mi mamá, mi papá todavía está [allá] en el Valle [del Cauca]” (P2, 30/09/2011).

Sin embargo, P2 aclara que no se vino del Valle del Cauca buscando su reintegro al colegio, por cuanto su mamá era la que tenía el papel, que según él, le hacía falta para seguir estudiando, más bien él menciona, “[…] allá en el Valle […] tenía artos amigos ¡uuuf! A veces me llaman jejeje… yo me vine del valle porque… mmm… cómo le digo… me hacían falta mucho mi mamá y mis hermanas”.

Como se evidencia en la intervención de P2 la mayor motivación que lo hizo regresar a Bogotá, fue el volver a ver a su mamá y sus hermanas. En efecto, el participante vuelve a incluir en su discurso aspectos de su dimensión afectiva, por cuanto esta sería de suma importancia en el proceso que llevaría al participante a un cambio de percepción hacia la situación de deserción escolar en la que se encontraba.

Cuando P2 regresa a Bogotá no llegó a vivir directamente con su mamá, sino que, según él, estuvo viviendo por un tiempo al sur de Bogotá con una tía. Al llegar a Santa Cecilia (barrio contiguo a donde se encuentra ubicada la Casa Taller Juvenil), y mudarse con su mamá P2 menciona en su narración, “cuando yo llegué a Bogotá, mi mami no me dijo nada, no sé yo quería terminar mis es…yo quería terminar mi curso y todo” pero, como se evidencia a través de su relato, no le fue posible hacerlo y sobre todo no recibió apoyo por parte de su mamá para lograrlo.

Ahora bien, P2 justifica la imposibilidad de su mamá, frente a la problemática que él está viviendo, de la siguiente manera,

“Mi mamá no puede hacer nada para que yo vuelva a estudiar porque ella a veces se me enferma, a veces se me desmaya porque sufre mucho del azúcar, [mi mamá] tiene como 45 años”. (P1, 31/10/2011).

74 Cuando P2 llega a vivir con su mamá, el participante no conocía nada del barrio (Santa Cecilia) ni de la Casa Taller Juvenil, pero cuando se enteró del proyecto de educación no formal, de nuevo las problemáticas familiares lo afectaban, ahora en su proceso educativo no formal, pues el participante menciona que no asistía a la Casa Taller Juvenil cuando los sentimientos de desánimo lo embargaban a causa de las peleas con su hermano,

“A veces no venía [a la Casa Taller], cuando me sentía triste [o] desmotivado porque cuando vivía con mi hermano no la pasábamos peleando. Con mi hermano [yo] ni siquiera me la llevo bien, por eso no me la paso casi en la casa sino acá en la Casa Taller, porque peleamos todos los días” (10/10/2011).

En su intervención P2, y en general en este grupo de intervenciones se refleja la influencia que ejerce el vínculo familiar en la vida de un joven, y en este caso en la conformación del significado que tiene la experiencia de la deserción escolar para los participantes. Por ejemplo, en el caso de esta última intervención el participante demuestra que la personalidad de los miembros de su familia y la relación que tiene con ellos, en especial con su hermano mayor, se refleja en lo que el informante piensa, en lo que siente, lo que valora, lo que le preocupa y por consiguiente lo afecta en gran medida el hecho de tener tantos conflictos son su hermano.

Por otro lado, aunque P4 menciona en su relato que durante la época en que estuvo vinculado al sistema de educación formal, recibía apoyo de su mamá, por cuanto siempre estaba pendiente de él. Esta circunstancia cambió en el momento en que su madre desapareció, entonces P4 se fue a vivir con su abuelita y perdió casi todo contacto con sus padres, el informante relata, “[yo] soy muy independiente de mi papá, cuando voy a salir le pido permiso a mi hermana Paola, o a Rafael, mi hermano mayor”.

Se puede intuir del relato de P4 que la desintegración de su familia por la desaparición de su madre, resultó en la pérdida de su figura tanto materna como paterna, lo cual pudo haber incidido en la actitud violenta que el informante manifestaba hacia sus compañeros de clase al encontrarse en el centro educativo formal. Según Patterson, DeBaryshe y Ramsay (citados en Fernández, 2004), el que un individuo no cuente con normas de conducta claras y constantes en el

75 hogar comprende uno de los factores familiares que los autores sugieren como promotores de un alto nivel de agresividad por parte de los jóvenes, y este era precisamente el comportamiento que P4 estaba presentando y al cual se refirió anteriormente al decir: “¡Uy! Yo le pegaba a los niños artos [en el colegio] (2011).

Otra de las actitudes que se logró percibir en los padres de los participantes frente a lo que están viviendo sus hijos y frente a lo que ocasionó la desvinculación total de los mismos del sistema educativo formal se evidencia en lo narrado por P3,

“[…] Me parece malo porque me trataban mal, por eso fue que me salí del colegio. Me trataban mal en el descanso los más grandes, les decía a los profesores y no hacían nada y mi mamá se quedó callada [al respecto]” (P3, 30/09/2011).

Anteriormente, se analizó de este fragmento la problemática vista desde el contexto educativo formal. Sin embargo, en este apartado es conveniente precisar las implicaciones desde el contexto familiar que tienen lo mencionado. En primer lugar, y como se puede evidenciar en las experiencias relatadas acerca del contexto familiar, se está presentando en las narrativas de los cuatro participantes justo lo que se denomina deserción escolar de los padres de familia (Castillo & Blanco, 2009)

Por otra parte, el ambiente propicio que se construye en el hogar va a contribuir en los procesos de aprendizaje de los jóvenes. Parra Sandoval (1985), lo explica de la siguiente manera: “La familia es el primer ambiente donde se desenvuelve la vida de los jóvenes y su influencia en ellos tiene múltiples aspectos: ella condiciona el punto desde que el joven empieza socialmente su experiencia vital, su clase social y sus posibilidades educativas” (Pág. 29).

Por esta razón se indagó entre los jóvenes si en sus hogares contaban con sitios específicos y adecuados para que ellos pudieran revisar los contenidos académicos aprendidos en el centro educativo o para la realización de las tareas académicas asignadas en el mismo. A este respecto, los participantes mencionaron que no tenían un lugar específico donde encontrar libros de consulta, como diccionarios, enciclopedias y demás y sólo P3 respondió que cuenta con un escritorio destinado para las actividades académicas.

76 Por su parte, P2 mencionó en su narrativa que hay unos libros en su casa, pero que su mamá los compró para sus hermanas menores. En cuanto a este hecho, se intuye que P2 se está viendo excluido de forma tal de su contexto familiar, que busca refugio en la Casa Taller Juvenil como factor protector (Henderson & Milstein, 2003). No sólo por lo que pasa con su hermano sino también porque su mamá vuelca toda su atención sobre sus hermanas menores y se evidencia que al participante no le prestaron la suficiente atención, ni siquiera durante su primera infancia (Maya Betancourt, 2003).

En suma, aunque en las experiencias que abarcan el ámbito educativo formal de los participantes no se deja ver de forma evidente la deserción por parte de los padres del proceso académico de sus hijos, esta si se empieza a notar de forma clara cuando los participantes se encentran expuestos a factores de riesgo en lo que tiene que ver con un clima escolar negativo y los padres no toman medidas para amortiguar el efecto de estos mismos en sus hijos.

Por lo anterior, se puede afirmar que el ámbito familiar contribuye directamente al significado que de la deserción escolar construyen los participantes del presente estudio. En este proceso la familia no adopta la función tradicional de ser eje y soporte del desarrollo humano, por lo tanto, deja de mitigar los efectos que resultan de los factores de riesgo dados por el clima escolar negativo que experimentaban la mayoría de los participantes y que resultaron en su deserción física del establecimiento educativo. Este hecho posibilita un cambio en la forma de percibir el vínculo familiar, dejando de ser este el núcleo donde se originan las condiciones ambientales favorables que contribuyen a contrapesar las experiencias negativas y a la superación de las adversidades para darle paso al centro de educación no formal como promotor de estas condiciones que se normalmente originan en el vínculo familiar.

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