I
En primer lugar, desentendido de fechas, calendarios y almanaques, va un sentido homenaje y evocación a un recordado esteta, exquisito espíritu por las bellas artes, y por supuesto, compañero y amigo en las andanzas líricas
por el mundo de la pintura, la música y la poesía.
En un viejo libro que edité en 1993, “De las almas que no mueren”, el Cap. XI titulado “Rega Molina. Un grande
nicoleño, honra de la poética hispanoamericana”, dice en la dedicatoria: al “implacable e insustituible impulsor Ro-
berto Miguel Bráviz López de los irrepetibles, insuperables
y recordados vernissages platenses”.
Y es que, en los años 70 del siglo pasado, cuando tuve el honor de presidir la Filial Platense de la Sdad. Arg. de Es-
critores (SADE), Roberto tuvo la feliz idea de abrir un local
18 - Disertación en el carácter de Secretario de Extensión Cultural del CAEEP el 08/02/2013.
en la calle 48 casi esq. 8 de esta ciudad, donde los sába- dos exponía obras pictóricas, generalmente sin enmarcar, sin sostenes o atriles, etc., exposición que efectuaba antes de que dichas obras ingresaran a las distintas galerías de exposición de la ciudad (ya entonces, como hoy, abun-
dantes y prestigiosas). Los franceses acuñaron la voz “ver- nissage”, diciendo que se trata (como me lo decía Roberto) del
“tour qui précède l´ouverture de une exposition de ta- bleaux”;
Es decir, “ouvrage de pinture”.
La Academia Francesa –léase, incluso, la Alianza Fran-
cesa de La Plata, sin exceptuar al Consulado francés- me
van a retar por estos afrancesamientos, si bien no fuera de lugar, en cambio productos o consecuencias de mi inco- rregible osadía. Pero, como en el arte en general, y en lo
pictórico en la especie, Francia tiene siempre un notorio
protagonismo, no puedo si no remitirme al país galo.
Y hoy se me ocurrió venir con la Secretaría de Extensión Cultural del CAEEP (Centro de Altos Estudios en Especia- lidades Policiales), trayendo en parte lo que alguna vez
hice en los años 1973/1977 durante mi mentada presiden-
cia en la SADE, o sea, presentando entonces libros ya edi- tados antes de la realización de los actos académicos y
literarios del caso. Libros editados.
Pero, hoy, he correspondido con algo, si se quiere, insó- lito o curioso (algunos de mis amigos agregaron la voz “in- genioso”; la que no desecho pero tampoco acepto porque lo menos que tengo es la de ser o pertenecer a la honrosa
estirpe de los ingenieros): es decir, trayéndoles a Uds., ad- mirable y amiga audiencia de la cultura en general, en vez de libros editados a presentar, libros a editar.
Se sabe que los primeros son los que, pasados por la
misteriosa imprenta, tienen unidad de encuadernación; en tanto que los segundos, sólo tienen unidad de compa- ginación. Aunque ambos, a mi modesto saber y entender, son valiosos.
II
El primero, que iba a ser el único (pero que dejó de serlo
porque luego me llegó otro venido de Italia), llega de la mano de un escritor de sólido predicamento, pues se sabe
que José Eugenio Grys, tiene publicados varios textos que han enriquecido la literatura argentina. Libro, por lo de- más, que el autor me honró solicitándome que lo prolon-
gara. Cometido que acepté y que, además, ya entregué
a su autor.
Siempre fui reacio, remiso o renuente con las lecturas,
aunque sean parciales, de los prólogos de los textos edita- dos; pero, no lo soy tanto en los dos de hoy, adelantándo- me a los propios autores sobre sus agrados o desagrados, sobre todo, porque siempre estoy conteste con la verdad. Y siendo así, estoy seguro de la aceptación de los destina- tarios. Y así digo de las “Historias de amores perdidos” de Grys, entre otras cosas.
El otro texto, de un escritor no menos predicado que
Grys, venido de la localidad de Fondi, Italia, es Luigi Muc- citelli, quien bocetó el titulado “Hijos de imperios derrota- dos” (odisea de gente de orilla a orilla del mundo)”, con
una introducción en la que expresa que “Ulyses, así llama- do el protagonista principal de estos breves relatos, es uno de los millones de muchachos nacidos en familias deshere- dadas de todos los países de la tierra a orillas de océanos, donde siempre fueron usurpados por hombres ávidos de
poder y de riquezas (…) y la historia del muchacho Ulysis,
uno de los muchos, es símbolo de rescate, a través de un itinerario de lucha en conseguir valores interiores en apli- cación de un propio ideal de vida”. Y del prólogo, extracto lo siguiente. Y después, la exposición de libros.
Tal acostumbrada exposición de libros inéditos de auto-
res platenses y de otras localidades, aincados en la ciudad universitaria, capital de la Pcia. de Bs. Aires, en ocasión de intercambiar ideas, textos y relexiones en una comunidad propicia para uno de los rubros más encarecidos de la Se-
cretaría de Extensión Cultural del CAEEP.
Y por último, me despido hasta el viernes 22 de este mes, a las 10:30 hs., en que tendré el honor y placer de re-
cordar al Crio. Juan Vucetich en dos aniversarios, a saber: el 125 º de su arribo a Buenos Aires, joven de 26 aaños, con su hermano Martín, de 24, este último padre de Da-
nilo (que fue presidente de la UNLP en la presidencia de la Nación de Arturo Frondizi), padre a su vez del Prof. Dr. Héctor Vucetich que próximamente vendrá a esta Secre- taría a dar una conferencia, sobre la cual precisaré más adelante el día y el tema; y el otro, es el aniversario 104º
cador Dactiloscópico ante la SCJBA. Y como siempre, ex- pondrán sus obras, entre otros, los siguientes escritores y
poetas: Raúl Cheves; Jorge Cinza; Jorge Enrique Grau Ca-
rreño; Gustavo Gómez; José Eugenio Grys; Antonio Maglio; Guillermo Martínez Pass; Juan Palavecino; Oscar Eduardo Terminiello; Ricardo Torres Medrano; Juan Miguel Vian y Enzo Zornetta.