14. Necesidades y responsabilidades de los distintos agentes constructivos específicos
14.4. Subcontratista
A pesar de que generalmente la figura del subcontratista cuenta con poco peso dentro de la planificación y toma de decisiones del proceso constructivo, la gestión mediante sistemas VDC abre una ventana de oportunidad para su inclusión, bien de forma directa, bien formando parte de la planificación o gestión que el contratista principal establece.
Una característica que considerar respecto de los subcontratistas es su nivel de integración tecnológica respecto a la metodología VDC. Si bien ciertos subcontratistas como instaladores de ascensores, electricistas, estructuristas pueden partir de una posición
albañilería es probable que, a priori, no sientan inclinación respecto a la implantación propia y su inclusión en el proceso de gestión VDC. Por ello, es imprescindible que el contratista principal, considerando estas posibles faltas de conexión directa en el proceso de gestión VDC, sea capaz y tenga la iniciativa propia para que sea él mismo el que introduzca la información de estos subcontratistas en el formato adecuado para su inclusión dentro de la metodología VDC.
Figura 36 Flujo de información VDC/No VDC (Fuente: autor)
Dentro de la planificación y gestión de un proyecto, las áreas en las que los subcontratistas cumplen con un papel fundamental son 3: su aporte en la realización de presupuestos, su aporte en la planificación temporal del proceso constructivo y su aporte como experto en una materia para la detección de errores en proyecto. Si bien para todas ellas deben ser parte activa en una fase de preconstrucción, es también de vital importancia que, al menos de forma pasiva, los subcontratistas sigan dentro del ciclo de planificación y gestión durante las fases posteriores de construcción y de uso y mantenimiento del edificio. Durante la fase de preconstrucción, los subcontratistas tienen la posibilidad de incluir información vital tanto de sus costes para el presupuesto final y como de tiempos de
la consecución de dicha información ya que lo que la metodología VDC consigue es que la generación de dicha información se genera a través de converger múltiples fuentes en un solo modelo BIM, el cual permite ser revisado, no sólo por el gestor principal si no por todos los intervinientes, pudiendo así realizar un análisis por todas las partes de posibles interferencias o inconsistencias. Además, la información es actualizada prácticamente en tiempo real, por lo que se produce una reducción en el tiempo necesario para la consecución de los presupuestos y la planificación.
Para ilustrarlo con un ejemplo, se puede pensar en un proyecto en el cual el modelo BIM se hace accesible para los distintos subcontratistas. A éstos, se les pide que, para los modelos y partidas que les corresponden, asignen un coste y un tiempo de ejecución e incluyan la información que estimen oportuna que pueda afectar a otras partidas o que pueda tener un impacto crítico. Partiendo de este marco de trabajo, los subcontratistas tendrían la oportunidad de, gracias a su conocimiento específico de sus respectivas partidas, revisar con detalle el proyecto pudiendo sugerir cambios por parte de los diseñadores y, además, se podrían encontrar múltiples escenarios de coordinación de la información que resultarían en un gran impacto positivo. Por ejemplo, las instalaciones podrían coordinar con el estructurista de una forma más efectiva los puntos en los que se traspasan forjados y la posibilidad de reorganizar el refuerzo estructural necesario. Se podrían coordinar de una manera más exacta las líneas de control de las aperturas en fachadas y cerramientos interiores por parte de albañilería y carpintería. Se podría realizar una coordinación de los tiempos de ejecución más ajustada al tener información más directa de las partidas implicadas. Unido a todo esto, cualquier revisión en el proyecto modifica de modo instantáneo tanto el cálculo del coste final como de la planificación temporal permitiendo a la constructora una visión general más detallada de manera casi inmediata.
La inclusión de los subcontratistas en la metodología VDC durante la fase de construcción permite la difusión de la información sobre el progreso de la construcción y los cambios en proyecto desde una única fuente, la cual puede servir como herramienta de coordinación de las partidas afectadas o en conflicto facilitando la aportación de posibles soluciones y la visualización de su posible impacto en el progreso de la construcción. Cambios en la
por medidas municipales es información que necesita ser directamente accesible y rápidamente entregada por parte de sus responsables para poder tomar las medidas necesarias en cada momento oportuno.
Por último, los subcontratistas deberían contribuir a la inclusión de información relevante tanto durante la ejecución de la construcción como al posterior uso y mantenimiento de este, siempre dentro de la visión de incorporar toda esa información en una gestión del elemento constructivo tras la entrega de este por parte de la constructora mediante metodologías VDC. Para ello, esta información debe ser transmitida de modo que facilite las tareas de dicha fase mediante la única fuente del modelo BIM y este pueda ser gestionado y actualizado durante la vida útil del mismo. Ejemplos de dicha información podrían ser desde la planificación temporal de inspecciones de instalaciones, inclusión de instrucciones de uso y mantenimiento de elementos o acabados o procedimientos para el procedimiento de reparaciones.
Que la información sea centralizada y accesible a todos los intervinientes del proceso constructivo es uno de los objetivos generales que la metodología VDC persigue para procurar el aumento de la productividad.