Capítulo 2. Fundamentación teórica 29
2.1 Antecedentes 30
2.1.2 Surgimiento de la Orientación 32
2.1.2.2 Surgimiento de la Educación para la Carrera 36
A partir de los años cincuenta, al terminar la segunda guerra mundial se produjeron grandes cambios en la vida educativa de los países de occidente. Sebastián, Rodríguez Moreno y Sánchez (2003) señala que en Estados Unidos, surgieron dos fenómenos importantes: la preocupación por valorar el trabajo y el considerable incremento de inversión en educación. Herr y Cramer 1988 (citado por Sebastián, Rodríguez Moreno y Sánchez, 2003) señalan que éste fue uno de los motivos que impulsaron el nacimiento de la educación para la carrera.
En Europa se creó en agosto de 1951 la Asociación Internacional de Orientación Escolar y Profesional (AIOEP). Esta asociación tiene 56 años de existencia y es reconocida internacionalmente por asociaciones de orientación por su contribución a procesos de
orientación educativa y profesional de alta calidad. La AIOEP pretende facilitar las elecciones y decisiones personales de los individuos que consideran entrar al mercado laboral.
En 1966, la que era entonces N.V.G.A. a través de un estudio examinó la naturaleza del término orientación vocacional. En la investigación participaron Super y Mc Daniels, éste último aportó la idea de definir carrera como la suma de trabajo y tiempo libre, lográndose cambiar el término de orientación vocacional a desarrollo de la carrera.
Sanz Oro, 2001 (citado por Sebastián y otros 2003) menciona que los programas escolares de orientación para la carrera deben ayudar a los individuos a:
1. Conocerse a sí mismos
2. Identificar las características del mundo del trabajo y los factores de cambio. 3. Tomar en cuenta el papel que juega el ocio y el tiempo libre en la vida de
una persona.
4. Tener en cuenta los diversos factores necesarios para planificar una carrera. 5. Conocer las habilidades requeridas para la organización de ese trabajo y
tiempo libre.
En los años setenta, es el periodo en el que aparece en Estados Unidos el nacimiento del movimiento de Educación para la Carrera. Álvarez y Bisquerra (1996) señalan a E.L. Herr como el primer autor que habló sobre educación de carrera. Herr propone integrar la orientación en el currículo escolar, debido a que en ese tiempo se presentaban altos índices de desempleo por esa razón los alumnos dejaban la escuela sin contar con habilidades para entrar al mundo laboral. Herr argumentaba que existía una falta
de apoyo en los alumnos para su transición de la escuela al trabajo (Rodríguez Moreno, 2002).
H. B. Hoyt apoyó en la definición de la educación para la carrera, describiéndola como “la totalidad de los esfuerzos de la comunidad y del sistema educativo para ayudar a todos los individuos a familiarizarse con los valores de una sociedad orientada hacia el trabajo” (Bisquerra, 2005; p. 29).
Los objetivos que busca conseguir la educación para la carrera son según menciona Herr y Cramer, 1992 (citado por Rodríguez Moreno 2002) los siguientes:
- Mantener una relación entre la escuela y sociedad.
- Relacionar el programa escolar con las necesidades del alumno.
- Proveer de oportunidades para la orientación y desarrollo vocacional de los
alumnos.
- Extender el proceso de orientación además de la universidad, al mundo del
trabajo y a la comunidad.
- Promover actitudes, destrezas y conocimientos para ayudar al individuo a
enfrentarse a los cambios de la sociedad actual y futura.
- Descartar la educación con propósitos académicos o profesionales.
Hoyt 1975(citado por Sebastián y otros, 2003) identificó un conjunto de habilidades, actitudes y conocimientos necesarios con los que el alumno debe de contar antes de abandonar la escuela y entrar al mundo laboral. Rodríguez Moreno (2002) las menciona en su libro “Hacia una nueva orientación universitaria” como:
- Habilidades académicas básicas (matemáticas y verbales - lingüísticas). - Habilidades para practicar hábitos de trabajo.
- Habilidades para desarrollar y utilizar un conjunto de valores laborales que
motiven a la persona a querer trabajar.
- Habilidades de toma de decisiones para la carrera.
- Habilidades para buscar, encontrar, obtener y conservar un empleo. - Habilidades para utilizar de manera productiva el tiempo de ocio (como el
voluntariado y trabajo en casa).
- Conocimiento de sí mismo y de las oportunidades educativas y
ocupacionales disponibles.
Las aportaciones de Herr y de Hoyt (citado por Sebastián y otros, 2003) han permitido definir la educación para la carrera, el cual es el término utilizado por Estados Unidos y Reino Unido, mientras que en países de lengua francesa como Francia, Québec y Bélgica se le conoce como Activación del Desarrollo Vocacional y Profesional (ADVP).
Otro autor representativo de la “educación para la carrera” se encuentra también Donald E. Super (1910-1994) él ponía énfasis especial en el autoconcepto. De acuerdo a Bisquerra, (2005) la Teoría de Desarrollo de Carrera de Super las describen en cinco etapas: 1) crecimiento 2) exploración 3) establecimiento 4) mantenimiento y 5) decadencia. Super consideraba que debido a que las personas tenían diferentes habilidades, valores e intereses podían cualificar para diferentes ocupaciones.
Álvarez y Bisquerra (1996) definen a la carrera como “la secuencia de posiciones y roles ocupadas por una persona a lo largo de toda su vida” (p. 24). El desarrollo de carrera considera todos los roles que puede tener una persona y los relaciona con su ocupación, educación, familia, tiempo libre y comunidad (Super, 1957, citado por Álvarez y Bisquerra, 1996).
Bisquerra (2005) señala a John D. Krumboltz, como otro autor que aportó a la Teoría de Desarrollo de Carrera ya que veía a las personas como portadoras de ciertas
características y que con el tiempo se van modificando. John Holland aportó también a ésta teoría ya que relacionó la elección profesional y ocupacional con factores de la
personalidad. El aseguraba que según la personalidad de la persona se eligen ciertas profesiones o bien ocupaciones con el propósito de buscar la satisfacción personal.
En los años noventas, tienen tendencia los llamados “Programas comprensivos” los cuales según Álvarez y Bisquerra (1996) constituyen una de las estrategias más apropiadas de la orientación, tienen énfasis en la prevención y el desarrollo. La orientación se amplía a la familia, el tiempo libre, las organizaciones y la comunidad. Además se consideran elementos importantes el proceso de búsqueda de trabajo, las habilidades sociales,
habilidades de vida, manejo del estrés, educación para la salud, psicología de la educación y educación especial.
A pesar de que la tendencia es considerar a la educación para la carrera como el término utilizado para referirnos a orientación vocacional u orientación profesional, persiste en autores la referencia de orientación vocacional y profesional. Lo que resulta claro definir es que hoy la orientación se relaciona con preparar al individuo para su transición al trabajo, por lo que se requiere de apoyar al estudiante en el desarrollo de habilidades que le permitan un trabajo, su permanencia y su desarrollo profesional.