a) Terapias Comportamentales (Modificación de la Conducta)
TABLA DE EJERCICIOS:
1) De pie con las piernas bien separadas. Pon las manos en los glúteos y asegúrate que no los utilizas cuando tensas la musculatura del suelo pelviano hacia arriba y hacia dentro.
2) Sentada sin apoyar la espalda, curva la co- lumna hacia dentro y contrae la musculatu-
ra del suelo pelviano. Concéntrate para utili- zar únicamente la musculatura de la vagina y la uretra.
3) De pie con las rodillas flexionadas, apoyan- do los brazos en los muslos. Presiona con los músculos del suelo pelviano hacia arriba y ha- cia dentro.
CONSEJOS
– Durante los ejercicios debe intentar mantener la contracción durante 5-6 segundos y man- tener relajados el resto de los músculos.
– Repetir los ejercicios entre 5 y 10 veces.
– Lo idóneo son 30 minutos diarios de ejercicios aunque cuanto más haga mejor, incremen- tando progresivamente a medida que vaya cogiendo confianza.
– Intentar mantener un ritmo de respiración durante los ejercicios: relajar los músculos al co- ger aire y contraerlos al sacarlos.
– Al principio de cada serie de ejercicios conviene relajar la musculatura del suelo pelviano durante 3-4 minutos:
• Arrodillado y con el cuerpo inclinado hacia delante, apoyar los antebrazos en el suelo y po- ner la cabeza entre las manos.
4) Sentada sobre una silla, sin apoyar la espal- da, separa las piernas y coloca un objeto entre ellas que provoque algo de resistencia, como por ejemplo, un cojín. Contrae los músculos. 5) Sentada o tumbada cruza las piernas y aprie- ta las partes externas de los pies una contra otra. 6) Siéntate con las piernas cruzadas y la espalda recta. Tira hacia arriba del suelo pelviano, sepa- rándolo del suelo.
7) Es muy importante que seas capaz de reac- cionar ante repentinos ataques de tos, risas o ejercicios que aumenten la presión en la veji- ga. Necesitas practicar contracciones rápidas,
contrayendo el suelo pelviano y reteniéndolo durante un segundo, así hasta un máximo de 10 veces.
También es importante ante una emergencia miccional, inclinarse hacia delante para dismi- nuir de esa manera la presión de la vejiga. – Trabajo manual: el fisioterapeuta controla con su dedo intravaginal o intraanal la correc- ta realización del ejercicio; la ventaja es que puede ejercer una resistencia (isométricos) y la desventaja es que para el paciente es un siste- ma de aprendizaje más difícil que con el bio- feedback.
Debemos tener en cuenta que en el caso de per- sonas mayores, por su mayor fatigabilidad, el tiempo de descanso será el doble o triple que el de trabajo; además es posible que sea preciso rebajar la intensidad del ritmo de trabajo, inclu- so espaciar más las sesiones, ante un cuadro de astenia aguda.
En condiciones normales, 10-15 minutos por sesión son suficientes.
– Terapia de conos vaginales: supone un impor- tante avance, ya que permite automatizar los ejercicios y aprender a realizar la contracción correcta fácilmente, requiere mucha menos de- dicación y fortalece los músculos del suelo pél- vico de forma más efectiva y en menos tiempo. Es una medida simple, efectiva y económica.
Cada cono tiene un peso diferente gradual (aunque son del mismo tamaño), y se usan manteniéndolos en la vagina como un peque- ño tampón durante unos minutos al día, de pie o caminando.
Al introducir el cono en la vagina, tiende a descender y caer por su propio peso. La sen- sación de pérdida del cono provoca un suave reflejo de contracción en los músculos del sue- lo pélvico que hace retener el cono. Cuando se empieza a trabajar con conos o se pasa a uno de mayor peso, suele ser necesario realizar una contracción voluntaria para retenerlo; al cabo de 2-3 días se convierte en un reflejo espontá- neo de retención. Se empieza a notar una mejo- ría en el tono muscular en unas 2-3 semanas, y un tratamiento completo suele durar entre 2-3 meses.
– Instrumental: es lo que se conoce como bio- feedback.
d) Biofeedback
Es una de las técnicas de base para las reeduca- ciones activas y guiadas como debe ser la ree- ducación perineoesfinteriana.
Su finalidad es informar al paciente de una fun- ción que el ignora o que es defectuosa, pero es
también un método de aprendizaje instrumen- tal que permite adquirir conciencia de un me- canismo defectuoso y remediarlo.
La finalidad del biofeedback es la de hacer per- ceptible para el paciente con la ayuda de esti- mulaciones sonoras o visuales, el estado fisio- lógico o patológico en el cual se encuentra. El sujeto conoce poco su región perineal y realiza mal las funciones vesicoesfinterianas, anorrec- tales y sexuales. El biofeedback permite una to- ma de conciencia progresiva de sus funciones, y el terapeuta tiene un papel de guía.
En lo referente a los estímulos, los colores se- rán por ejemplo, vivos, con asociaciones sim- ples: en verde la función autorizada, tal como la contracción perineal, y en rojo la función pro- hibida, como la participación abdominal. Un biofeedback positivo consiste en mejorar la ac- tividad, como en un trabajo de reforzamiento, y un biofeedback negativo consiste en disminuir, como en un trabajo de relajación.
Este concepto médico considera el paciente co- mo verdadero actor de su terapia.