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TAROT EGIPCICO DE KIER: ARCANO MENOR

In document Tarot Egipcio de Kier (página 100-110)

LA INCERTIDUMBRE

El arcano 28 es el emblema de la virtud humana de meditar y considerar las opciones a favor o en contra antes de tomar cualquier decisión.

Se asocia al número 1 porque por reducción mística 28=2+8=10=1+0=1. Este dígito simboliza el principio, el comienzo, el Padre, el poder, la unidad, el impulso primario y creador, el principio de la luz, el mundo de la manifestación, independencia,

autosuficiencia, sentido del yo, creatividad, originalidad, entusiasmo, coraje, voluntad, iniciativa, ambición, determinación, capacidad para asumir riesgos, aptitud de mando y liderazgo.

Correspondencia astrológica: Plutón. Este planeta rige los cambios profundos y radicales, la destrucción y la transformación a nivel psíquico, las rupturas con el pasado y la fuerza que impulsa hacia la renovación, la forma en que el ser humano enfrenta las crisis y los conflictos. Causa la desestructuración interna que nos empuja inexorablemente a seguir adelante y a deshacernos de formas viejas para dar paso a las nuevas, a vivir "muertes" necesarias en cualquier campo de la existencia

provocando una crisis total de la realidad ordinaria que obliga a construir otra completamente nueva.

Representa: el razonamiento y el discernimiento como causas que determinan los actos, la mente en plena contradicción, las luchas internas, el ser enfrentándose a un conflicto existencial, obstáculos y demoras.

SIMBOLOGÍA

Espacio Superior

En el margen superior izquierdo vemos la décima letra hebrea, "Yod": el nombre impronunciable de Dios, lo metafísico y trascendental, la eternidad, la Creación, la manifestación de lo que estaba en estado potencial, los estados continuos, la unidad fundamental, la creación del mundo por venir, el nexo que conecta lo espiritual con lo material en el mundo físico, el poder y la posesión, la capacidad de adquirir sabiduría y conocimientos, el talento creador.

En el espacio superior central está el ideograma de las dos barras, expresión del cambio y el movimiento cíclico, imagen de la dualidad en equilibrio y de las energías opuestas que constituyen el mundo natural: positivo y negativo, luz y oscuridad, el bien y el mal...

Debajo, el círculo con la estrella negra de cinco puntas en su interior representa depresión, bloqueos y sufrimiento. Es, también, el símbolo del inframundo en oposición a la idea solar de la vida:

.El inframundo fue denominado Duat, en la mitología egipcia. Era un cielo inferior situado bajo la Tierra, cuyo señor era Osiris, dios de la resurrección. Tras la muerte física los espíritus de los egipcios iban a este lugar, donde debían deambular sorteando malignos seres y otros peligros, y donde su "Ib" (el corazón, símbolo de moralidad) era juzgado durante la celebración del juicio de Osiris a los difuntos, denominado Juicio Osiriano. En él se dictaminaba si el fallecido había tenido una conducta recta durante su vida, siendo merecedor de la existencia eterna en el "Arau"

(el paraíso). En caso contrario su Ib era arrojado a Ammyt (ser con cabeza de cocodrilo, la parte delantera de león y la trasera de hipopótamo), llamada la

"devoradora de los muertos" o "devoradora de corazones", que acababa con él. Este echo era conocido como la segunda muerte y suponía para el difunto que no le fuese concedido entrar en el Arau, perdiendo su condición de inmortal y pereciendo

indefinidamente.

El "Libro de los Muertos", texto funerario del Antiguo Egipto, consistía en una serie de sortilegios mágicos destinados a ayudar a los difuntos a superar el Juicio Osiriano, y a asistirlos en su viaje a través del inframundo para que pudieran alcanzar el Aaru y vivir eternamente en él. Este libro era introducido en el sarcófago o en la cámara sepulcral de los fallecidos.

.El Sol, en la mitología egipcia, era considerado fuente de luz y de vida para todas las tierras, que distribuye felicidad a todos los seres porque vence cada día las tinieblas de la noche. En el amanecer se producía el nacimiento del sol después de que éste renaciera desde el mundo subterráneo, tras vencer a las fuerzas del mal: Ra, la divinidad del Sol, durante el día cruzaba el cielo en su barca solar, Mandyet, en tanto que por la noche viajaba en otra barca, Mesketet, a través de la Duat. La maléfica serpiente Apep, encarnación de las fuerzas maléficas que habitan el inframundo y las tinieblas, intentaba detener el recorrido nocturno de la barca para evitar que el sol alcanzara el nuevo día y, así, romper la Maat, el "orden cósmico". Tras una dura batalla, Ra conseguía derrotar a Apep y ascender de nuevo al firmamento cada mañana. Pero la lucha entre el dios Sol y la serpiente de la Duat tenía lugar cada noche ya que Apep sólo podía ser contenida pero no aniquilada, puesto que de otro modo el ciclo solar no podría llevarse a cabo diariamente y el mundo perecería.

Para los antiguos egipcios era necesario que existiese el concepto del mal para que el bien fuera posible.

Espacio Central

Este espacio está abarcado por dos hombres que miran en direcciones opuestas. El de la izquierda sostiene un cetro, y el de la derecha señala, con sus manos, la figura de un ojo :

.La imagen de los dos hombres representa la dualidad escindida, el ser humano frente a las dudas, la confusión y el desconcierto.

.El hombre de la izquierda sostiene en su mano el cetro llamado Was o Uas, símbolo de poder, fuerza y dominio.

.El hombre de la derecha señala la figura de un ojo, representación del "Ojo de Horus", símbolo de la claridad que encuentra una salida a los conflictos.

El dios Hor (horus en griego) fue un poderoso dios del cielo y la divinidad del bien, que protegía a la humanidad aportándole luz y claridad. Velaba por la aplicación de las leyes cósmicas y simbolizó la victoria del bien sobre el mal, por lo que ayudaba al hombre a elevarse y regenerarse. Fue llamado "El elevado" por ser el símbolo de la Luz en Ascenso, y nombrado "El de los dos ojos" porque se decía que tenía el poder de gobernar con ellos. Según la mitología antigua, el dios tenía por ojos al Sol y la Luna: el ojo derecho era el Sol y el izquierdo la Luna.

Hor era hijo de Asir (Osiris en griego), deidad de la resurrección que fue asesinado por su propio hermano Suty (Seth en griego), dios del mal. Hor, queriendo vengar a su padre, mantuvo una serie de sangrientos combates contra Suty. En el transcurso de estas luchas, Hor perdió su ojo izquierdo. No obstante, Dyehuty (Thot en griego),

divinidad de la sabiduría, sustituyó su ojo perdido por el Udyat, para que el dios pudiera recuperar la vista. El "Ojo de Horus" o "Udyat" estaba dotado de cualidades mágicas, fue un símbolo con características protectoras, purificadoras y sanadoras, encarnación del orden y el estado perfecto. Simbolizaba la conciencia inmortal que todo lo sabe y todo lo ve, podía volar muy alto sobre todo lo que existe o fijar su

atención en cualquier detalle, por lo que permitía al hombre conocer su propia realidad y conocerse a sí mismo.

Espacio Inferior

Este espacio comprende el "nudo de Isis", uno de los distintivos de esta diosa: .Isis (Ast en egipcio) fue identificada con la parte femenina del "abismo acuoso primordial" del que surgió la vida. Es la encarnación de la Madre Universal como principio femenino del cosmos, de la Madre o Matriz de la Tierra, de la fuerza fecundadora de la naturaleza. Ella era la Señora de todos los elementos, la diosa virgen-madre, la deidad de la maternidad y el nacimiento, el símbolo de la unidad de la familia divina, la protectora de las madres, de los niños y el hogar familiar, y

considerada la diosa que constituyó el matrimonio. Entre los antiguos egipcios fue denominada, "Reina de los dioses", "Gran diosa madre", "Diosa de la maternidad y el nacimiento", y "Mujer vestida de Sol", entre otros epítetos. Puesto que la mujer hace posible el misterio de la vida, el papel de Isis dentro de la magia egipcia fue

fundamental, siendo ella la principal exponente, lo que le valió los nombres de "La Señora de la magia" o"Gran maga".

.El Nudo de Isis, también conocido como "sangre de Isis" o "Tyet", se asemeja a un nudo utilizado para ceñir la ropa que llevaban los antiguos dioses egipcios. Se trata de una representación estilizada de los genitales de la diosa, el flujo menstrual fertilizante de su vientre y su matriz, donde se origina la vida. Simbolizó, asimismo, la fuerza y la magia de la diosa, su elevada sabiduría y conocimientos, y el "puente" o "nudo" que unía el mundo espiritual y el terrenal. Era considerado un amuleto con propiedades mágicas, dador de vida, salud y bienestar. Las mujeres egipcias lo llevaban para que Isis las dotara de fertilidad, para que les concediera toda su sabiduría y conocimientos.

Isis es, asimismo, la diosa principal en todos los ritos relacionados con la muerte, por lo que el Tyet fue un amuleto esencial en la ceremonia de embalsamamiento de los difuntos por representar las ideas de resurrección y vida eterna, y porque les protegía ayudándoles a obtener la vida eterna. Se ataba al cuello, garganta o pecho de los fallecidos pensando que ofrecía protección a las momias, afirmando que lograba que el difunto tuviera "una mano extendida hacia el cielo y otra hacia la tierra". El símbolo también aparecía en numerosos elementos relacionados con el entierro, como sarcófagos, tabernáculos y santuarios.

El Tyet fue la contrapartida del pilar Dyed:

.El pilar Dyed es una columna asociada al dios Osiris, esposo de Isis y deidad de la resurrección. Era la imagen del soporte del cielo, de lo que es imperecedero y de la eternidad. Representaba la resurrección del dios Osiris y la victoria de éste sobre Sheth, dios del mal y el símbolo de todo aquello que termina o muere.

El Tyet se identificó con el poder femenino y el Dyed con el poder masculino, como una forma de expresar la naturaleza dual de la vida. También como manifestación del nacimiento del bien, ya que Isis y Osiris son los padres de Horus, divinidad del bien. En las Tumbas egipcias podemos ver ambos amuletos unidos, con el fin de equilibrar las energías femenina y masculina, para que prevaleciera el bien sobre el mal y la

resurrección sobre la muerte.

ADIVINACIÓN

Predice conflicto existencial, luchas y contradicciones internas, incapacidad de decisión y elección, bloqueos, dudas, incertidumbre, situaciones desordenadas y caóticas, problemas a los que no se ve una salida, obstáculos,

contrariedades, demoras y retrasos en los proyectos, período de

estancamiento, esterilidad en todo, fracasos, pérdida del control de las propias circunstancias y de uno mismo, desesperación, miedos, inseguridad,

temores, desequilibrio e inestabilidad interna, enfrentamientos con la pareja,

infidelidad, mentiras, engaños, disputas y traición en la amistad, penurias económicas, pobreza.

En posición invertida predice ruptura con malas situaciones del pasado, construcción tras un caos o derrumbe, vida renovada, transformaciones positivas, superación de crisis y conflictos, resolución de problemas, realización de los propósitos, el final de los estancamientos, éxitos y triunfos, capacidad de elección y determinación, decisiones sensatas, lucidez, ver con claridad el camino a seguir, certeza, convicción, paz y armonía interior, confianza y seguridad en uno mismo, fortaleza, cambio de

conciencia, equilibrio mental, estabilidad sentimental, unión en la amistad, progreso económico.

Fuentes: "El Libro del Tarot Egipcio" de Bibiana Rovira. Estudios de mitología egipcia basados en diferentes libros.

TAROT EGIPCIO DE KIER: ARCANO MENOR 29

"DE MOMENTO SÓLO LA NADA"

El arcano 29 es el emblema de la virtud humana de saber aceptar las propias circunstancias y de vivir en concordia.

Se asocia al número 2 porque por reducción mística 29=2+9=11=1+1=2. Este dígito simboliza el espíritu influenciable espiritualmente, la "Madre divina", la energía

femenina, el desdoblamiento de lo que era uno, la manifestación dual de la unidad, el bien y el mal, la duplicidad de la mente, equilibrio, receptividad, sensibilidad, tendencia al romanticismo, empatía, cooperación, adaptabilidad, consideración hacia los demás, modestia, sinceridad, diplomacia.

Correspondencia astrológica: Luna. Este satélite rige el mundo emocional en los seres humanos, los sentimientos, la sensibilidad, la simpatía, el carácter dócil, paciente, dulce y reflexivo, la contemplación, la vida interior, la fe, la confianza, la infancia, la adolescencia, las relaciones familiares. Al ser un reflejo de la niñez, gobierna las relaciones en el primer período de la vida con nuestros padres, de cómo nos han nutrido en todo nivel, e influye en cómo nos relacionamos sentimentalmente en la edad adulta.

Representa: la paz que regala la naturaleza, la armonía entre elementos opuestos, el equilibrio, la estabilidad, la capacidad de adaptación, el vivir acomodado a una

situación, el aprendizaje cotidiano, los cambios que se experimentan en el proceso de madurez, los hijos, la vida hogareña y familiar.

Espacio Superior

En el margen superior izquierdo está la undécima letra hebrea, kaph: fuerza, poderío, convencimiento, el acto de retener, guardar, conservar, subyugar, doblegar, postrar y doblar, humildad, bondad, aceptación, finalización, coronación, Dios dando sustento al que actúa con bondad, el poder del reino inmaterial manifestándose en la esfera física, capacidad para materializar lo que estaba en estado potencial, el comienzo del

despertar espiritual.

En el espacio superior central vemos la imagen de la vasija, símbolo de vida, contención, templanza, paciencia, protección y sapiencia. Por ser un elemento contenedor alude a la matriz que abraza la vida, a la madre que ampara y ofrece refugio, al hogar.

Debajo de la vasija, un círculo que encierra un escarabajo, el cual toca la cabeza del joven que ocupa el plano central:

.El círculo es el emblema de la perfección. Por ser una figura autocontenida, ya que carece de principio y de fin, encierra las ideas de movimiento y continuidad,

representando la eternidad y todo aquello que es infinito, ilimitado e interminable. .El escarabajo es la representación de Jepri, dios que se creó a sí mismo, llamado "El que llega a la existencia". Es una manifestación de Ra (dios del sol), la

personificación del sol creciente del amanecer y de la luz naciente del alba que emerge de Manu, la montaña de oriente. Jepri arrastraba el sol desapareciendo en el horizonte con el ocaso y atravesaba la Duat* (el inframundo) durante la noche. Se autocreaba cada mañana renaciendo completamente rejuvenecido tras empujar el disco solar hacia el nuevo crepúsculo y renovándolo diariamente. Era el único dios que revivía cada día, lo que le convirtió en el símbolo de la vida eterna y del principio de todas las transformaciones que sufren los seres vivos desde que llegan al mundo hasta que fallecen, incluso de su renacimiento tras superar las pruebas en la Duat. .Los escarabajos peloteros fueron venerados en el Antiguo Egipto. Estos insectos acarrean bolas de estiércol a cierta distancia por rodamiento; luego construyen un nido subterráneo donde las entierran y depositan sus huevos. Las larvas comen de la materia fecal hasta su completo desarrollo, momento en el que salen a la superficie. Los antiguos egipcios relacionaron el echo de acarrear las bolas de estiércol con la manera en que el dios-sol hace rodar este astro de un lado a otro del firmamento, puesto que pensaban que Jepri empujaba el sol para ayudarlo a subir a la bóveda celeste. Creyeron que los nuevos escarabajos eran los originales, que se habían creado a sí mismos muriendo para volver a nacer, de la misma manera que el sol nace y muere cada día. De esta manera, asociaron los escarabajos con el sol, otorgándoles el don de la renovación, de la capacidad de autoregeneración, el renacimiento, la inmortalidad y la resurrección eternas. Se convirtieron, así, en un importante símbolo protector como dador de nueva vida. Se fabricaban amuletos donde se reproducía la figura del escarabajo con el deseo de alcanzar sus dones. Los llevaban tanto los vivos como los muertos: los primeros para protegerse de la muerte y los segundos para garantizar su inmortalidad. Depositaban el llamado "escarabajo del corazón" sobre la momia del difunto en lugar de su corazón para asegurar su renacimiento a la vida eterna.

.Jepri toca la cabeza del joven como señal de protección paternal.

las almas de los hombres tras su fallecimiento y donde debían deambular sorteando malignos seres y otros peligros. También era el lugar donde se celebraba el juicio a los difuntos, denominado "Juicio Osiriano" o Juicio de Osiris (dios de la resurrección). Si el difunto había vivido con rectitud durante su existencia terrena superaba con éxito el juicio, siendo merecedor de vivir eternamente el el "Arau" (el paraíso). En cambio, si no había sido un hombre justo su corazón era arrojado a Ammyt, la "devoradora de los muertos", que acababa con él, perdiendo su condición de inmortal y pereciendo

indefinidamente.

Espacio Central

Este plano comprende la figura de un niño en pleno crecimiento, acompañado por un oryx. El concepto de la transformación que experimenta el niño se manifiesta a través del animal sagrado, oryx, encarnación de fuerza y valor.

Espacio Inferior

Este espacio está abarcado por un ánfora, que al ser un elemento contenedor se vincula al reino de la energía femenina, a la matriz, dadora de vida, a la madre protectora que es un hogar para el niño.

ADIVINACIÓN

Predice aceptación, conformismo, adaptación, acomodarse a una situación, docilidad, contención, moderación en las palabras, saber convencer con dulzura y

persuasión, actos de concordia, prudencia, cautela, reflexión, decisiones acertadas, progreso gracias a la voluntad, empresa que trae aparejada lucha pero también recompensa, acción que permite concretar acuerdos, propuestas de negocios

beneficiosos, ayuda de un amigo poderoso, sabios consejos por parte de un anciano, hogar feliz, familia que crece, ampliación de la casa, vida campestre, campesino. En posición invertida predice inconformismo, inadaptación a las circunstancias,

rebeldía, terquedad, obstinación, obsesiones, remordimiento por actos cometidos en el pasado, irreflexión, palabras y actos imprudentes, obstáculos,

contrariedades, proyectos retrasados por vacilaciones, indecisión y falta de

voluntad, desorientación, retraimiento, profunda incomunicación, familia en crisis, hijos que sufren por la separación de los padres.

Fuentes: "El Libro del Tarot Egipcio" de Bibiana Rovira. Estudios de mitología egipcia basados en diferentes libros.

EL INTERCAMBIO

"APROVECHA TU SUERTE ¿QUIÉN SABE CUÁNTO DURARÁ?"

El arcano 30 es el emblema de la virtud humana de hacer vida en sociedad y del beneficio recíproco.

Se asocia al número 3 porque reducción mística 30=3+0=3. Este dígito

simboliza síntesis y armonía, el hijo, el fruto del hombre y la mujer, la consecuencia, creación, producción, fructificación, éxito, realización tanto a nivel material como espiritual, capacidad comunicativa y de interacción, optimismo insaciable, felicidad, el disfrute de la vida, inspiración, inteligencia imaginativa.

Correspondencia astrológica: Júpiter. Este planeta rige la dignidad, la filantropía, la acción generosa, la benevolencia, la simpatía, el pacifismo, el sentido de la justicia y la piedad. Brinda entusiasmo, optimismo y una gran fe en la vida; impulsa los proyectos con un sentimiento de certeza y confianza, y concede abundancia. Este astro es el gran benefactor que nos asegura crecimiento y evolución, tanto a nivel interno como externo. Es el planeta de la serenidad y del equilibrio mental, de las personas afortunadas.

Representa: necesidad de cooperación y comunicación entre los hombres, crecimiento individual a través de la convivencia, progreso colectivo, intercambios de valores,

In document Tarot Egipcio de Kier (página 100-110)