3.2 Diseño instruccional
3.2.6 Taxonomía de objetivos educativos de Krathwohl en el dominio afectivo
La taxonomía en el segundo dominio, el dominio afectivo, fue detallado por Krathwohl, Bloom y Masia (Krathwohl et al.(1973)). Este dominio incluye objetivos que describen cam- bios en las emociones y sentimientos, motivaciones, actitudes, interés, valores y desarrollo de apreciaciones por parte del alumno. Por lo tanto, el detalle del dominio afectivo, como los otros dominios, proporciona un marco para la enseñanza, entrenamiento, valoración y evaluación de la eficiencia en el entrenamiento y en el diseño de lecciones o actividades, etc.
Clasificar los objetivos en este área es extremadamente difícil ya que los objetivos no están planteados con precisión. Incluso, no existe unanimidad en cuanto a las experiencias educati- vas más apropiadas para estos objetivos. Además, se suma la dificultad de describir el compor- tamiento del alumno en estos casos.
A pesar de todo, es necesario considerar este dominio de objetivos educativos por su estre- cha influencia con el dominio cognitivo así como por su especial interés en muchos entornos de aprendizaje (por ejemplo, entrenamiento de personas para ciertas profesiones de riesgo en las que, uno de los objetivos sea controlar el miedo o el estrés, o en preparación de personas en las que se desea despertar cierta actitud futura a través del aprendizaje, por ejemplo, a alumnos de una determinada asignatura).
Para Bloom y sus colaboradores, el dominio afectivo está compuesto de los siguientes cinco niveles o categorías:
Nivel 1: Recepción de fenómenos.En este nivel se pretende sensibilizar al alumno en la existencia de ciertos fenómenos y estímulos. Es decir, se busca que el alumno quiera reci- bir fenómenos y participar en ellos (lecciones, charlas, etc.). Es, evidentemente, el primer paso crucial si se espera que el alumno aprenda lo que el profesor desea enseñar.
Este nivel se ha dividido en tres categorías para indicar los tres grandes grados de interés que existen cuando el alumno asiste a un fenómeno. Tales subcategorías son continuas, sin un punto claro de división entre ellas.
El grado de interés varía entre una posición extremadamente pasiva por parte del alumno, en la que el profesor tiene la responsabilidad de capturar la atención del alumno, hasta un punto en el cual el estudiante dirige su atención hacia estímulos elegidos previamente, a un nivel, como mínimo, semiconsciente:
• Percatarse: Se trata prácticamente de un comportamiento cognitivo, pero al contra- rio que el conocimiento (nivel inferior en la taxonomía cognitiva) no se relaciona con la memoria sino con tener en cuenta una situación, un fenómeno, un estado de cosas, etc. No implica atención, se trata simplemente de darse cuenta de algo, sin discriminación o reconocimiento.
• Deseo de recepción. Todavía este escalón pertenece a lo cognitivo. En este nivel se representa la permisividad de tolerar los estímulos, es decir, no evitarlos. Sigue tra- tándose de neutralidad ante ellos. En el mejor de los casos, el alumno desea tener noticias de ciertos fenómenos y prestarles su atención.
• Atención controlada o selectiva. En este momento aparece un nuevo fenómeno en el alumno, la diferenciación de ciertos estímulos a un nivel consciente (o semicons- ciente). Existe un control por parte del alumno de la atención, de forma que los estí- mulos favorecidos son seleccionados frente a estímulos que puedan distraer o com- petir por su atención (denominadoinhibición).
Ejemplo de verbos: seguir, mantener, localizar, apuntar a, seleccionar, preguntar, etc. Ejemplo de comportamiento: “El estudiante escucha y recuerda el nombre de ciertas per- sonas”.
Nivel 2: Respuesta a fenómenos.En este nivel se trata con respuestas del alumno que van más allá de la mera atención a un fenómeno. El estudiante está lo suficientemente moti- vado, de modo que no sólo desea atender sino que, se puede decir, atiende activamente. El alumno se compromete por sí mismo en pequeña medida con el fenómeno en el que está envuelto. Se trata de un nivel muy bajo de compromiso, no se trata de una cierta actitud por su parte ni tampoco de una valoración. Se trata de que el alumno está haciendo algo más que meramente percibir el fenómeno. Esta categoría se puede identificar con lo que, comúnmente, se denomina por los profesores "mostrar interés"por parte del alumno. Ejemplo de verbos: responder, asistir, ayudar, discutir, presentar, recitar, informar, decir, obedecer, etc.
Ejemplo de comportamiento: “El estudiante participa en discusiones en una clase”.
Nivel 3: Valoración.Es la única categoría donde se usa un término ampliamente usado en las expresiones de objetivos. Se trata del significado común: una cosa, fenómeno o com- portamiento vale la pena. Este concepto abstracto de valor puede ser el resultado de la valoración llevada a cabo por el individuo, pero también puede ser un producto social que ha sido lentamente interiorizado o aceptado, llegando a ser usado por el propio estu- diante como su criterio de valoración. El comportamiento del alumno en este punto es lo suficientemente consistente como para considerar que posee tal valor.
La consciencia del individuo se ha desarrollado hasta el punto de tomar control activo de su comportamiento. Además, tal actitud no ha sido motivada por obediencia, sino por el compromiso del alumno al valor subyacente que guía su comportamiento. Tal actitud puede tener tres niveles:
• Aceptación de un valor. En este nivel, el alumno considera que un cierto fenómeno, comportamiento, objeto, etc., vale la pena. No obstante, tal merecimiento se da con un grado mínimo de convicción, es decir, existe la posibilidad de que el estudiante reconsidere su posición.
• Preferencia por un valor. Los comportamientos en este nivel implican no sólo la aceptación de un valor hasta el punto de desear ser identificado con él, sino que el individuo está lo suficientemente comprometido con tal valor como para que lo busque y lo quiera.
• Compromiso. “Creer” a este nivel conlleva un alto grado de convicción. La lealtad a una posición, un grupo o una causa estarían incluidas también en este punto de la clasificación. La persona con comportamientos en este nivel es percibida claramente por los demás como poseedora del valor en cuestión. Además, dependiendo de su personalidad, actuará de modo que aquello en lo que cree se desarrolle, crezca y se extienda; trata de convencer a otros y convertirlos a su causa.
Ejemplo de verbos: explicar, seguir, formar, invitar, justificar, demostrar, compartir, pro- poner, trabajar, estudiar, etc.
Ejemplo de comportamiento: “El estudiante propone un plan de mejora social y perse- guirlo con compromiso”.
Nivel 4: Organización.A medida que el estudiante interioriza los valores, encuentra situa- ciones en las que puede ser relevante más de un valor. Por tanto, aparece la necesidad de organizar sus valores en un sistema, determinar las interrelaciones entre ellos y estable- cer los valores permanentes. Tal sistema se construye de modo gradual, estando sujeto a cambios a medida que son incorporados nuevos valores.
Esta categoría está subdividida en dos niveles, dado que un prerrequisito para interrela- cionar los valores es la conceptualización del valor en una forma que permita su organi- zación. La conceptualización es, por tanto, la primera tarea en el proceso de organizar. La segunda tarea es la organización por prioridades de un sistema de valores.
Ejemplo de verbos: alterar, ordenar, combinar, comparar, completar, organizar, preparar, adherirse a, sintetizar, identificar (valores).
Ejemplo de comportamiento: “El estudiante reconoce la necesidad de equilibrio entre comportamiento libre y responsable”.
Nivel 5: Caracterización.En este nivel de interiorización, los valores tienen ya un lugar en la jerarquía de valores del individuo, están organizados de algún modo en un siste- ma consistente y han controlado el comportamiento del individuo durante un tiempo, de modo que éste ha aceptado el comportarse de ese modo. Se llega a este nivel cuando el individuo tiene un sistema de valores que ha marcado su conducta durante un tiempo su- ficientemente largo como para haber creado un determinado estilo de vida. Raramente, los objetivos educativos alcanzan los niveles 4 y 5 de la clasificación afectiva. La madurez e integración personal requeridas para estos niveles las alcanza generalmente el indivi- duo en etapas avanzadas de su vida. El tiempo y la experiencia deben interactuar con el aprendizaje cognitivo y afectivo antes de que el individuo pueda contestar a las preguntas cruciales de “¿Quién soy yo?”, “¿Para qué estoy aquí?”.
Ejemplo de verbos: revisar, proponer, modificar, actuar, discriminar, practicar, etc. Ejemplo de comportamiento: .Elestudiante revisa los juicios y cambia de comportamiento a la luz de nuevas evidencias".
A continuación, vamos a detallar brevemente algunas de las taxonomías de objetivos edu- cativos en el dominio psicomotor más conocidas y cuál de ellas se ha considerado de mayor interés en el desarrollo de este trabajo dadas sus características.
3.2.7 Taxonomía de objetivos educativos en el dominio psicomotor
El dominio psicomotor incluye movimiento físico, coordinación y el uso en areas relaciona- das con habilidades motoras. El desarrollo de estas habilidades requieren práctica y se miden en términos de velocidad, precisión, distancia, procedimientos, o técnicas en ejecución. Actual- mente, las habilidades “motoras”"se extienden más allá de las destrezas manuales o físicas que tradicionalmente se han considerado, cubriendo y estando relacionadas también, por ejemplo, con técnicas o destrezas en el mundo de las comunicaciones, hablar en público, etc. Si se desea incluir una taxonomía de objetivos educativos lo más amplia posible, es necesario por lo tanto incluir el dominio psicomotor, sobre todo, si se desea una taxonomía de objetivos que abarque aprendizajes en entornos de entrenamiento o formación.
Hay tres taxonomías de objetivos educativos en el dominio psicomotor más destacadas: la taxonomía de Dave, la taxonomía de Harrow y la taxonomía de Simpson que se describen a continuación:
3.2.7.1 Taxonomía de objetivos educativos de Dave
Dave, estudiante de Bloom, en 1967, presentó un modelo de formulación de objetivos edu- cativos caracterizado por los cinco niveles siguientes(Dave(1970)):
Nivel 1: Imitación.Observar una habilidad e intentar repetirla, o ver un producto acabado e intentar replicarlo de tal modo que la ejecución puede ser de baja calidad.
Ejemplo de verbos: duplicar, copiar, imitar, hacer mímica, repetir, etc.
Ejemplo de comportamiento: “Observar a un profesor o entrenador y repite la acción, pro- ceso o actividad”.
Nivel 2: Manipulación.Reproducir la habilidad o un determinado producto de forma re- conocible a partir instrucciones o la memoria más que a través de la observación.
Ejemplo de verbos: producir, completar, ejecutar, implementar, etc.
Ejemplo de comportamiento: “Crear un trabajo propio tras recibir lecciones o leyendo sobre ello”.
Nivel 3: Precision.Realizar una cierta habilidad o producir un determinado producto in- dependientemente, con fiabilidad, proporción, y exactitud de tal modo que pocos errores sean aparentes.
Ejemplo de verbos: alcanzar (automáticamente), dominar, refinar, perfeccionar, etc. Ejemplo de comportamiento: “Realizar cualquier tarea o actividad con experiencia y alta calidad sin asistencia o instrucción siendo capaz de demostrar la actividad a otros estu- diantes”.
Nivel 4: Articulación.Coordinar o combinar un conjunto de habilidades o acciones con armonía y consistencia interna para satisfacer un objetivo no estándar.
Ejemplo de verbos: construir, combinar, coordinar, integrar, formular, desarrollar, modifi- car, adaptar, etc.
Ejemplo de comportamiento: “Producir un video que integre música, drama, color, soni- do, etc.”.
Nivel 5: Naturalización.Dominar de forma automatizada e inconsciente una cierta acti- vidad y habilidades o destrezas relacionadas con el nivel estratégico.
Ejemplo de verbos: diseñar, especificar, dirigir, etc.
Ejemplo de comportamiento: “Un jugador profesional juega un partido de baloncesto”
3.2.7.2 Taxonomía de objetivos educativos de Simpson
La taxonomía de objetivos educativos en el dominio psicomotor presentada por Elizabeth Simpson (Simpson(1972)) se diferencia de la taxonomía de Dave principalmente en que inclu- ye dos categorías adicionales previas a la imitación inicial o etapa de copia. A continuación se describen brevemente los siete niveles de que consta:
Nivel 1: Percepción.Nivel que implica la capacidad de usar señales sensoriales para guiar la actividad motora. Abarca desde estimulación sensorial, pasando por selección de seña- les, hasta traducción.
Ejemplo de verbos: elegir, describir, detectar, diferenciar, distinguir, identificar, aislar, re- lacionar -señales sensoriales, escuchar, sentir, tocar, etc.
Ejemplos de comportamiento: “Ajustar el calor de la cocina a una temperatura correcta usando el olfato y probando la comida”,“Detectar señales de comunicación no verbal”.
Nivel 2: Preparar.Este nivel consiste en la disposición para actuar. Incluye el preparar- se mental, física y emocionalmente. Estas tres son disposiciones que predeterminan la respuesta de una persona a diferentes situaciones (algunas veces llamadas preparacio- nes mentales). Está estrechamente relacionado con la subdivisión en el dominio Afectivo “Respuesta a fenómenos”.
Ejemplo de verbos: comenzar, reaccionar, ofrecerse voluntario, mostrar, conocer, etc. Ejemplos de comportamiento: “Conocer y actuar sobre una secuencia de pasos en un pro- ceso de fabricación”. “Reconocer las capacidades y limitaciones de uno”. “Mostrar deseos de aprender un nuevo proceso”.
Nivel 3: Respuesta guiada.Es la etapa inicial en el aprendizaje de una habilidad compleja. Incluye imitación, prueba y error. La adecuación para la ejecución se alcanza mediante la práctica.
Ejemplo de verbos: copiar, reproducir, seguir, etc.
Ejemplos de comportamiento: “Seguir las instrucciones para construir un modelo”. “Rea- lizar una ecuación matemática como se demostró”.
Nivel 4: Mecanismo.Es la fase intermedia en el aprendizaje de una habilidad compleja. Las respuestas aprendidas llegan a ser habituales y los movimientos pueden ejecutarse con cierta confianza y pericia.
Ejemplos de comportamiento: “Usar un ordenador personal”. “Conducir un coche”
Nivel 5: Respuesta compleja.La ejecución hábil de actos motores que implican modelos de movimiento complejos. La habilidad viene indicada por una ejecución rápida, precisa, y altamente coordinada y que requiere un mínimo de energía. Esta categoría incluye la ejecución sin dudas, y automáticamente.
Ejemplo de verbos: construir, comer, manipular, medir, organizar, arreglar, mostrar, etc. Ejemplos de comportamiento: “Maniobrar con el coche en una plaza de aparcamiento muy reducida”. “Mostrar competencia tocando el piano”.
Nivel 6: Adaptación.Las habilidades son desarrolladas bien y el individuo puede modifi- car patrones de movimiento para adecuarlos a requerimientos especiales.
Ejemplo de verbos: adaptar, alterar, cambiar, reordenar, reorganizar, revisar, variar, etc. Ejemplos de comportamiento: “Responder a experiencias inesperadas”. “Modificar ins- trucciones para satisfacer las necesidades de los estudiantes”.
Nivel 7: Creación.Crear nuevos patrones de movimiento para adaptarse a una situación particular o a un problema específico. Los resultados del aprendizaje enfatizan la creativi- dad basada en habilidades muy bien desarrolladas.
Ejemplo de verbos: componer, crear, construir, componer, diseñar, etc.
Ejemplos de comportamiento: “Construir una nueva teoría”. “Crear una nueva rutina de gimnasia”.
3.2.7.3 Taxonomía de objetivos educativos de Harrow
La interpretación de Harrow del dominio psicomotor (Harrow(1972)) tiende fuertemente hacia el desarrollo de una buena forma física, destreza, agilidad, control del cuerpo, para lograr un considerable nivel de pericia (expertise) y es la única de las tres taxonomías descritas a nivel psicomotor que implica especialmente influencia emocional sobre otros en el nivel más experto de control corporal.
Los niveles que presenta esta taxonomía son los siguientes:
Nivel 1: Reflejo.Este nivel incluye reacciones que no son aprendidas, reacciones involun- tarias.
Ejemplo de verbos: reaccionar, responder, etc.
Ejemplo de comportamiento: “Responder físicamente de modo instinto”.
Nivel 2: Movimientos básicos fundamentales.Este nivel incluye movimientos individua- les básicos o simples, locomotores, no locomotores o manipulativos.
Ejemplo de verbos: saltar, andar, masticar, sujetar, tocar, etc. Ejemplo de comportamiento: “Agarrarse a un objeto”
Nivel 3: Capacidades perceptuales.Nivel que implica la capacidad de reconocer, recibir y clasificar entradas sensoriales; discernir que algo está sucediendo y determinar qué es. En definitiva se trata de usar más de una capacidad en respuesta a diferentes percepciones sensoriales.
Ejemplo de verbos: explorar, escribir, atrapar, etc.
Ejemplo de comportamiento: “Ver a un bailarín y reconocer que se está moviendo sincro- nizado con una cierta música que está siendo oída”.
Nivel 4: Habilidades físicas.Adquirir la dureza, resistencia, agilidad, control o fuerza física para completar una acción para completar un cierto comportamiento.
Ejemplo de verbos: resistir, mantenerse, mejorar, moverse rápidamente, soportar, etc. Ejemplo de comportamiento: “Levantar un cierto peso”.
Nivel 5: Movimientos especializados.Este nivel incluye operaciones complejas. Un con- junto de movimientos planificados, iniciados y completados por una persona, que de- muestran un nivel avanzado de habilidad dentro de una actividad psicomotriz.
Ejemplo de verbos: conducir, construir, tocar un instrumento musical, nadar, hacer juegos malabares, etc.
Ejemplo de comportamiento: “Actuar improvisando”.
Nivel 6: Comunicación no verbal.Este nivel incluye la comunicación a través de movi- mientos sin usar palabras o lenguajes formales incluyendo lenguajes no orales gesticula- dos. Se trata pues de expresar sentimientos y significado a través de movimientos y accio- nes (gestos, expresiones faciales, etc.).
Ejemplo de verbos: componer, crear, interpretar, etc. Ejemplo de comportamiento: “Expresar algo con mímica”.
Cada uno de estos tres modelos presentados a nivel psicomotor pueden ser más adecuados para ser aplicados en entornos de aprendizaje específicos. El modelo de Dave es el más sencillo desde el punto de vista de la autora de este trabajo. Sin embargo, dado que nuestro objetivo es aplicar la taxonomía de conocimientos del estudiante, en general, a diversos entornos de aprendizaje, no a un cierto tipo de ellos, se ha encontrado más útil los dos últimos modelos, el de Simpson y el de Harrow. Ambos están más enfocados al aprendizaje de personas que desean desarrollar algu- na habilidad física que requiera, por ejemplo, especial atención en la percepción sensorial o su propia preparación mental, emocional, y física e incluso cuyo fin principal sea desarrollar habi- lidades que impliquen expresión, sentimiento y emoción. Así, la taxonomía de Simpson podría ser particularmente útil, por ejemplo, en entornos de formación o entrenamiento de personas en situaciones de conflicto, peligrosidad, estrés, etc., tales como entrenamiento de bomberos, paracaidistas, personal de una central nuclear, o para entrenamiento en situaciones que requie- ran tareas de alta resistencia física, por ejemplo, atletas. En cuanto a la taxonomía de Harrow, hay que destacar que es la única de las tres taxonomías citadas que implica, además, una in- fluencia emocional sobre otros en el nivel más experto de control corporal (nivel 6). Por este motivo, esta taxonomía es especialmente útil si el objetivo del aprendizaje es desarrollar habili- dades para expresar, comunicar y/o influir en los sentimientos, emociones de los demás a través del movimiento, lenguaje corporal, etc. Por ejemplo, aprendizaje de bailarines, aprendizaje para hablar en público, etc. Por estas razones, la taxonomía de Harrow ha sido elegida en esta trabajo como el modelo de objetivos a nivel psicomotor más extenso y es el que, como se describirá más adelante, será soporte de parte de la taxonomía de conocimientos del estudiante reflejada en la ontología del ME propuesta.
Cabe destacar, no obstante, que las tres taxonomías seleccionadas en los tres dominios - cognitivo, afectivo y psicomotor-, han sido utilizadas para definir los objetivos en la ontología de Modelado del Estudiante propuesta, aun cuando no se ha profundizado en ello por quedar fuera del ámbito estricto de esta tesis; aun con todo ello, y considerando cómo se ha diseñado dicha ontología de Modelado del Estudiante (descrita en la sección5.2), resultará sencillo aña- dir nuevas taxonomías -incluso definir una jerarquía de ellas- que brinden, al diseñador de un curso, un mayor abanico de posibilidades a la hora de seleccionar, de entre todas ellas, las que considere más adecuadas, valorando, al tiempo, sus posibles interdependencias.