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EL TEJIDO DE LA NARRACIÓN

In document Manual de Escritura Creativa (página 48-55)

El cuento o novela se sostiene en una arquitectura armónica, en la que cada pieza que la compone desempeña una función.

Del orden en que aparecen las funciones en un texto depende la trama, y de ella se suele hablar como de un tejido compacto, armónico en el que cada uno de sus hilos

Una novela es un tejido de historias entrelazadas en el que hay un hilo principal y múltiples hilos de importancia secundaria.

En este tejido narrativo, diferenciamos los siguientes elementos:

LA IDEA

La idea puede existir implícita o explicita como elemento central. El proceso debería ser sencillo: te atrae de pronto una idea, te absorbe, hasta que surge una forma narrativa para esa idea, la estética es lo resultante.

La idea se convierte en esqueleto narrativo, cuando se perfila con precisión el conflicto que debería contener, se escogen los personajes que mejor puedan dramatizar el conflicto y se establece una trama con los pasos principales.

EL CONFLICTO

Es el móvil principal que incita a la acción, el nudo desencadenante de la acción, el motor de la trama. Puede ser externo o interno.

Es recomendable siempre iniciar la historia con algún dilema. Los conflictos los dividimos en tres grandes grupos:

Interior: una crisis de conciencia de un personaje. Exterior: un acontecimiento que rompa el equilibrio.

Mixto: es a la vez interior y exterior, con una relación de causa – efecto. El más normal en la novela.

EL ARGUMENTO

El argumento es el resumen sintético de la historia narrada. El argumento y sus complicaciones dan lugar a la intriga. La disposición de la intriga da lugar a la trama. Para convertir un argumento en una trama, puedes maniobrar con el tiempo, con la voz narrativa y el punto de vista.

LA TRAMA

La trama organiza la intriga, organiza el juego de preguntas y respuestas que existe entre escritor y lector, de modo que no resulta una sucesión arbitraria de acontecimientos, sino que una vez abierto el planteamiento, debe conducir al capítulo siguiente con el lector preguntándose ¿Qué pasara ahora?, ¿Qué harán ahora los personajes? En lugar de ¿En qué acabara?

Es por ello que definimos la trama como un conjunto de elementos que guardan entre sí relaciones precisas, y se opone a una simple acumulación de elementos. Parte del placer de escribir puede ser consecuencia de la libertad de crear una trama particular amueblada a la manera del que la teje. Es ejercer la libertad de instaurar un mundo en el que la organización de los hechos marque el destino de los personajes.

Y a la vez el placer se ve cercenado por la propia limitación que el mismo cuento impone.

Tramar consisten en considerar la realidad. La trama la impone su propia lógica, su propio ritmo, su propio tempo.

En la poética de Aristóteles se define trama como “una combinación de incidentes en una acción completa, unitaria, que la mente puede captar de una vez, como una totalidad causalmente concatenada en principio, medio y fin”.

La trama es el relato tal y como el escritor lo presente, las mismas acciones según el orden en que aparecen en el texto constituyen la trama.

Un error común en los escritores noveles es creer que la fuerza de una trama radica en la “información que se retiene”, en que el escritor consiga tener al lector siempre en sus manos, para descargarle el golpe definitivo cuando menos se lo espera.

La buena trama suele colocar el golpe fuerte o la información impactante de entrada, para luego profundizar en ella.

EL TRATAMIENTO

Todo relato engloba dos niveles, la historia y el discurso.

La historia es “qué cuento” y corresponde al acontecimiento narrado. Se vincula al desarrollo de un argumento.

El discurso es “como lo cuento”, de él se ocupa la voz del narrador y de la disposición de los acontecimientos en el orden de la trama.

Para un tratamiento se establece un pacto en el que ambos (lector y escritor) aceptan y respetan la ilusión de verdad de un texto, pero esta ilusión debe ser sostenida por una trama y una estructura del relato coherentes y creíbles.

Todos los elementos de una trama se acomodan en el tejido verbal como producto de una idea, o tratando de tematizar un conflicto enfocado por una voz narrativa, y poniendo en el mundo virtual para el lector personajes, objetos, un entorno y unos motivos temáticos.

LA ESTRUCTURA

La estructura, es el todo, es la matriz que contiene la trama. Y esta obedece a la trama.

La estructura de una novela se divide en subconjuntos, capítulos, cuadros, actos, escenas y párrafos, entre los que existe una relación de solidaridad.

El cuento suele estar estructurado en párrafos o en un solo bloque.

Una serie de núcleos de acción constituyen el eje del relato y entre núcleo y núcleo se rellena con subnúcleos y catálisis.

Los núcleos son acciones fundamentales que hacen avanzar la trama. La sucesión de estos da lugar al argumento.

Las catálisis son acciones subordinadas a los núcleos que desarrollan los espacios entre un núcleo y otro, estos normalmente se vinculan a la descripción y pueden suprimirse sin alterar los hechos narrados.

También entre núcleo y núcleo se instalan los indicios, que tienen significado implícito. Los indicios son los momentos que abren una expectativa diferente, pueden generar suspense, indicar características no explícitas de un personaje, un espacio, pueden ser informantes, datos puntuales como el nombre o las fechas, etc... Así la estructura está sostenida por elementos interdependientes. No se puede mover uno sin que la estructura permanezca impasible. Si un texto te permite esto, es que ese elemento sobraba.

LA INTRIGA

“Usted exagere y mienta sobre los conflictos, hasta volverlos más interesantes que la vida real. Recuerde siempre que cuanto más mienta y exagere, más interesante se volverá su relato; cuanto más interesante sea el conflicto, mejor será el relato”

Jhon D.Fitzgerald

La historia sólo puede tener un merito, conseguir que el lector quiera saber lo que ocurre después.

Es por ello que la intriga es el elemento más fundamental y primitivo.

La intriga debe estar al principio y al final de una narración, en medio y en todas y cada una de sus partes.

La intriga no es solo que paso después, sino también por qué y a quién le paso.

Es por ello que decimos que resulta más interesante y capta más la atención, cuando el lector sabe no sólo que ha ocurrido, los hechos en sí, sino las causas y las intenciones de las actuaciones de los personajes, porque los puede entender mejor y simpatizar más con ellos.

En el anterior tema para la creación de argumentos dijimos que el tiempo en el relato se ordena por los hechos, por un orden lógico y causal. El principal motivo es conseguir mantener la atención del lector haciendo que se genere preguntas y nosotros como narradores debemos aprender el juego de saber retrasarle las

Por ejemplo en la novela policíaca, el autor dosifica las respuestas y va dando unas orientaciones falsas y otras ciertas haciendo que el lector sospeche alternativamente de distintos personajes.

Aquí tienes otra de las habilidades que el escritor ha de manejar en la intriga y es que el lector no conozca la respuesta, ni tenga posibilidad de conseguirla, a las preguntas que suscita el autor sobre qué pasara después, cómo saldrá el personaje de esta situación, etc...

Cuando el lector prevé las respuestas el interés decae, aunque pueda seguir leyendo para confirmar sus sospechas, no es el efecto que buscamos.

Es mejor que el lector no pueda obtener la información por sí solo, sino que necesite seguir leyendo para saber la respuesta.

Pero, ¡ojo! No hagáis respuestas rebuscadas o al lector le dará la impresión de que le han querido tomar el pelo. Nada de sacar conejos de la chistera, los sucesos tipo Deus ex machina, son peligrosos para la composición y la verosimilitud de un argumento. En las historias de terror, donde los recursos de la intriga se hacen mucho más evidentes. Poe aconsejaba cinco técnicas a utilizar:

1) Obstáculos en el camino, la solución a los conflictos no deben ser fáciles ni usuales.

2) Peligros inminentes, que el autor se encarga mediante la descripción y la visualidad de hacerlos inminentes también para el lector.

3) Luchas físicas y psíquicas, que tendrán que terminar de algún modo. En los relatos de Poe, como en los de terror, la lucha entre la cordura y la locura da interés a la narración terrorífica.

4) Digresiones sobre la lucidez y la capacidad intelectual del hombre. Una de las intenciones de Poe fue mostrar el poder de la mente humana.

5) La lucha contra el reloj. Un obstáculo que se tenga que resolver en un tiempo determinado es un recurso que otorga un crescendo natural a la intriga de un relato.

La escena

La escena coloca al lector en medio de la acción dramática, como asistiendo a los hechos, sus limites son precisos constituye una secuencia completa e identificable dentro de la trama, responde a la unidad de tiempo, acción y lugar.

¿Cuándo puedes emplear una escena?

a) Para constituir un incidente crucial o un momento culminante b) Indicar un pequeño incidente, breve, pero significativo

c) Para reproducir imaginariamente un fragmento de la vida d) Mostrar como ocurre un episodio

e) Desplazar a los personajes hacia el peso de la narración f) Dar una impresión continua de acción presente.

La escena como unidad se puede separar en resumen y acción.

Resumen

El resumen es una narración panorámica de los aspectos imperativos referidos a los personajes y a sus relaciones con el medio. El resumen es informativo.

Acción

La acción es un mecanismo de la escena, forma cambios, transformaciones y frente a la descripción que implica continuidad y decoración.

La idea es considerar que cada elemento del relato responde a una unidad y que todos los elementos se sostienen mutuamente, en consecuencia. Se conseguirá condensar, dosificar, la información, no dar más ni menos importancia que la pertinente.

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