En primera instancia sabemos que la Televisión pública (idealmente) se estructura como un dispositivo presto al servicio de la información y cultura, con contenidos formativos que hacen que se distancie de la televisión privada, y que se enfocan principalmente en el entretenimiento con el fin de que su telespectador consuma los productos que anuncia en sus comerciales.
La televisión pública debería ser un punto central donde confluyan por una parte la teleaudiencia que necesita formación académica y cultural, distanciándose del conocimiento que se imparte en las aulas de clase, de tal manera que la comunidad pueda crecer académica y culturalmente mientras se entretiene con la televisión. La cultura ciudadana hacia la Televisión es muy pobre, siendo este uno de los mayores retos a superar, ya que la inmediatez de un concurso de la Televisión privada supera enormemente la audiencia de un programa educativo en la TV pública a pesar de que este le proporcionará un mejor nivel de conocimientos y de valores.
Para hacer Televisión cultural y educativa se debe tener en cuenta, además de los contenidos específicos de éstos dos ámbitos, las particularidades de un país como el nuestro, que por ser multiétnico, es multicultural, lo que implica una medición diferente de necesidades y requerimientos de audiencia y una necesidad de ofrecer variedad y espacios con los que se puedan sentir identificados cada una de las subculturas.
85 Señal Colombia plantea un proyecto de Identidad nacional con el que aboga por una especie de integración nacional: La inclusión que pretende Señal Colombia, debe trabajar en pro de la idiosincrasia de la comunidad, envolviendo y explorando la gama de variaciones y trasmutaciones que ésta tiene. Señal Colombia como medio de comunicación debe propender por las interrelaciones entre las culturas y el flujo de información entre las mismas.
“El contenido de la comunicación es de sentidos el mensaje va acompañado del contexto en
el que es interpretado: éste contexto es la cultura. La comunicación incide sobre la cultura, no sólo cuando se potencia el dialogo intercultural sino y principalmente cuando potencia la creación y la memoria. “.
Germán Franco. (German, 2008)
Estas palabras de Germán Franco, (Director de Comunicaciones, Ministerio de Cultura) expresadas en la conferencia de la Cátedra Unesco clarifican un aspecto muy importante, el propósito de construir identidad nacional no debe limitarse al movimiento comunicativo intercultural, sino también a la transformación, invención o reinvención de la misma cultura; debe velar porque no se quede estancado, sino porque haya un flujo comunicativo y cultural, que facilite la evolución y el crecimiento de la identidad nacional.
Muchas de las quejas que se tienen a partir de uno de los que se dice es una de las mejores muestras de televisión pública, como es Señal Colombia, como es La Sub 30, que hemos mirado un poco más de cerca, es como éste se confina un poco en Cundinamarca, es decir se enfatiza mucho más en la cultura de Bogotá y sus alrededores, lo cual cercena el propósito de promover la identidad nacional, ya que la audiencia de otras ciudades puede y de hecho se siente excluida.
Desde los ajustes de este programa se especificó de tal manera el intento de cubrir la diversidad existente en todo el territorio colombiano, intención que sólo refleja el modelo inclusivo del que parte Señal Colombia, lo cual es un proyecto bastante ambicioso y difícil,
86 esencialmente por el ajustado presupuesto que se maneja, y que ha venido siendo recortado año tras año; intentar abarcar todo el país con tan poquito presupuesto, no sólo es una empresa titánica sino que a la vez se está convirtiendo en un obstáculo para que Señal Colombia prospere, en el sentido en que evita que se consolide un carácter definido de canal que dentro de sus posibilidades podría tener asimismo una audiencia más marcada y seguidora del mismo; además de esto sabemos que es en el epicentro del país en donde se realiza en mayor parte la producción del canal, lo que exigiría un capital considerable para el desplazamiento de la misma hasta los distintos lugares del país, motivo por el cual justificadamente tiende a mostrar los eventos o proyectos que quedan más cercanos y por ende más asequibles, es decir, los que se encuentran en Bogotá y sus alrededores.
Señal Colombia debe tener en cuenta aspectos principales para optimizar su labor, como por ejemplo, tener en cuenta los errores de la televisión pública en la historia del país, como el arranque que tuvo de un modo tan institucional, que no atrajo público ni mostró la visión inclusiva que quería mostrar, lo que ahora incluiría un enorme esfuerzo y una serie de reformas para cambiar esta percepción que tiene la audiencia, empezando por la imagen ya que además de que la señal del canal no es la mejor, la concepción de Televisión Pública, cuadriculada y aburrida que se tiene en el país exige toda una maniobra de exposición para que la gente se entere de los buenos contenidos que tiene Señal Colombia para ofrecer. La Sub 30, ejemplifica el cambio en cuanto al quehacer audiovisual de calidad para la televisión pública de los últimos años llenando las expectativas de muchos en cuanto a televisión pública y cultural, y a pesar de esto se encuentran aspectos para corregirle y aspectos para seguir los pasos del programa.
Lo que constituiría una combinación clave para sacar a flote a Señal Colombia (además de los cambios en la estructura y la inyección de nuevos capitales) serían:
Un cambio de imagen, un estilo con una definición que conlleve innovaciones en lenguajes audiovisuales, formatos, estilos y locaciones, utilizando la novedad como enganche para los televidentes, teniendo en cuenta que programas como La Sub 30 han realizado estos cambios con muy buenos resultados. Se orientaron hacia la juventud, que es uno de los
87 círculos de audiencia en el que más variabilidad encontramos, y aunque es imposible abarcar todo este espectro de gustos y necesidades, la labor ha satisfecho a los seguidores de LA Sub 30 y ha captado unos pocos más. La versatilidad para el manejo de temas la permite el manejo de los mismos, presentan una imagen osada para la rigurosidad con la que ha venido trabajando la televisión pública en cuanto a presentadores, el lenguaje audiovisual y los cambios de estilo, bastante originales y urbanos, refrescan las locaciones estáticas y grises con las que siempre se ha asociado la televisión pública. Y lo más importante los cambios siguen abarcando el buen contenido cultural que debe emitirse, haciéndolo más atractivo y cumpliendo necesidades de los jóvenes que difícilmente pueden verse satisfechas en otro canal, y cumpliendo también en parte el propósito de inclusión nacional, al ver reflejadas múltiples subculturas en el mismo, y al incluir la participación de muchos jóvenes con sus bandas de música, proyectos de arquitectura, talentos, premios, etc. Planeación: dedicar un tiempo al estudio de necesidades de audiencias, al diseño y ejecución de los productos audiovisuales, para producir de la mejor manera posible, no sólo buenos contenidos, sino formas atractivas de los mismos, una producción de cultura y educación asimilable para las distintas audiencias del canal. Asimismo no sólo para la programación, sino para todos los proyectos y propósitos del canal, se deben designar procedimientos y planes y seguirlos. La Sub 30 tuvo una organización al parecer impecable, lo cual dio como resultado un programa tan bien pensado que suplió las expectativas de realizadores y fue tomado como inspiración para la ejecución de otros proyectos del canal.
“…el diseño de formatos de trabajo, flujos de información, cronogramas, organigramas, modelo de investigación, la redacción de libros de estilo y contenido y la coordinación de los equipos satélite que grababan en las diferentes regiones, sirvieron de insumo para el
diseño de otros proyectos de Señal Colombia.” (Bautista, 2009)
Este ejemplo convierte a la planeación en un aspecto no sólo fundamental, sino también indispensable para los futuros proyectos del canal, ya que a partir del concepto, la pre
88 producción, la producción y el resultado se empezaran a notar las buenas realizaciones de Señal Colombia.
Los resultados positivos de La Sub 30 son notables, en la encuesta realizada por el Ministerio de Cultura, (contemplada en el capítulo 3) es trascendental como la audiencia se identifica con el programa, enfatizando la juventud y la cultura como dos de sus características principales, que fueron las orientaciones que se le dieron al programa desde un principio y que contempla Señal Colombia en sus propósitos.
Los buenos contenidos y la libertad de expresión son abanderados también de La Sub 30, es importante que la audiencia reconozca calidad en lo que está viendo, por lo que entonces ya La Sub 30 ha cumplido, aunque sea en un mínimo de la población, con el objetivo principal que es ser visto; y continúa cumpliendo tanto sus propósitos como los del canal, el propósito de identidad, de inclusión y de cultura.
Divulgación: Señal Colombia no puede seguir en el anonimato, aun cuando se creen buenas realizaciones audiovisuales, con buen presupuesto o no, con novedad en imagen, géneros, temáticas, no se aprovecha si la gente continúa desconociendo todo lo que tiene para ofrecerle la televisión pública. La polémica se encuentra en cuanto a permitir pauta y arriesgarse a perder la línea por la cual se sigue el canal o no, entonces si se opta por ésta opción se necesita que exista una regulación de la comercialización, o sino buscar otros organismos que estén prestos a colaborar con la televisión pública como decía Bautista las ONG’s o fundaciones colombianas que cumplan una labor social, ya que después de todo la televisión pública tiene dentro de sus objetivos misiones sociales de identidad, cultura y educación, por este motivo, se considera necesario promover en la comunidad nacional, la noción de la televisión como factor imprescindible en los procesos educativos y porqué no, como proceso social.
Por estas buenas experiencias, también debe tenerse en cuenta los buenos aspectos de las realizaciones, para seguir produciendo televisión pública de calidad. Esos aspectos que, aunque no conlleven toda una reestructuración macro, hacen la diferencia en cuanto a
89 cambios positivos se refiere y atraen audiencia, como por ejemplo la orientación de programas hacia la juventud, rompiendo con el estigma de una juventud a la cual no le interesa la cultura y la ciudad, y también con la concepción errada de que la televisión educativa y cultural es exclusiva de adultos intelectuales, logrando un reconocimiento de la diversidad regional que encontramos en nuestro país.
Muchas de las quejas que permanecen en común entre algunos programas de Señal Colombia y que se evidencia en La Sub 30 que hemos tenido la oportunidad de mirar un poco más sucintamente, es como las emisiones se confinan un poco en Cundinamarca, enfatizando de esta manera la cultura de Bogotá y sus alrededores, lo cual cercena el propósito de promover la identidad nacional, ya que la audiencia de otras ciudades puede y de hecho se siente excluida.
El propósito, ya mencionado, de cubrir una buena parte del territorio colombiano, se dificulta, no únicamente por el ajustado presupuesto, sino también por el escaso interés de los televidentes de regiones alejadas al epicentro del país que es donde se realiza en mayor parte la producción, creación y realización de las emisiones del programa, y que por tal motivo está más inclinado a mostrar los eventos o proyectos que quedan más cercanos y por ende más asequibles.
Se debe exigir estudios de audiencias y que los parámetros de medición que nos indiquen las preferencias de la misma sean exactos, precisos y confiables, ya que a partir de ellos se debe crear toda una conciencia emisora de buenos contenidos de televisión pública.
Desafortunadamente, no existen estudios regulares de audiencia que permitan medir constantemente los valores de las necesidades de los televidentes en cuanto a televisión pública, y además ésta audiencia a la cual nos referimos es aún muy escasa, a pesar de que la televisión pública existe en Colombia desde que este medio llegó a nuestro país, no ha cautivado un número considerable de espectadores como para posicionarse en un lugar privilegiado de preferencias, muy a pesar de que los contenidos que ofrecen son una alternativa diferente, rica en cultura autóctona y en valores de sociedad.
90 Los principales puntos que debe tener en cuenta Señal Colombia para optimizar su labor, son primeramente tener en cuenta los errores de la televisión pública en la historia del país, el arranque de un modo tan institucional, que no atrajo público ni mostró la visión inclusiva que quería mostrar, y que incluye un esfuerzo grande y una serie de reformas para cambiar esta percepción que tiene la audiencia.
Los propósitos ideales de Señal Colombia no se consolidan por la ausencia de un método de desarrollo eficiente, dinámico, manejable y que trascienda sobre los períodos de los funcionarios a cargo.
Señal Colombia necesita un plan que se extienda y deje huella, para seguir implementando cambios, mejoras y maneras creativas de realización para la televisión pública. Incluyendo un reconocimiento publicitario y nacional del canal, sin necesidad de entrar a comercializar, para que la gente se incluya y se empiece por fin a cambiar la imagen que tiene, desenvolviendo la participación de la teleaudiencia, que a la vez que aporte cosas muy suyas al canal, cumpla con el objetivo de identidad nacional.
Una limitación para la producción de alta calidad son los recursos y la restricción a pautas comerciales. Además de que es una lucha constante crear programas para unos pocos parcialmente interesados, otro gravísimo error consiste en la ya mencionada, falta de retroalimentación entre la parte productora y los pocos tele espectadores.
No se interesan por los estudios de audiencia y el rating siempre es bajo, lo que no alcanza a cumplir con el compromiso más básico de la televisión que es ser visto. Además de esto, no existe un interés visible de parte de quienes están a cargo del canal, por supuesto no de la parte productora ni de la parte de los usuarios, sino de la parte administrativa, los ministerios no buscan amoldar la televisión pública colombiana a los ideales de ésta o a lo que este fallando a nivel de cultura general y nacional.
91 Esto incluiría acondicionar el modelo de televisión pública que tiene Señal Colombia a nuestras necesidades y recursos en vez de seguir modelos de otras televisiones públicas en el mundo que no son aplicables a nuestra idiosincrasia. Se dice que la televisión pública se basó y en realidad tomó ciertas cosas del modelo británico, cierto pero no es todos los casos es 100% aplicable, es más, yo diría que en muy pocos, claramente adquirió el enfoque de propender por la identidad de la nación, por la defensa al patrimonio y al talento nacional, que aunque se tenga la intención no se ve del todo apoyado por el tipo de producción que maneja. Señal Colombia puede tomar aquello que la diferencia de otros canales culturales en el mundo y convertirlo en su fuerte a través de convocatorias y llamados interesantes a la audiencia, inclusive campañas de expectativas; la verdadera intervención en cuanto a reforma para televisión pública estaría en tener en cuenta lo que al público le hace falta y lo que se encuentra motivado, que no hay en otros canales para ver y que le puede ofrecer Señal Colombia, que se relacionara directamente con los propósitos del canal y necesidades del público esto es: verse ellos mismos, en un espacio donde muestren realidades cercanas y donde se conozcan más a fondo.
Sería interesante un acceso e invitación a la comercialización (Regulado, no total). Los recursos del fondo deberían regularizarse haciendo el mejor uso posible del poco capital al que tiene acceso, buscando maneras creativas y diferentes de presentar los temas, así se innova la imagen, el proceso del lenguaje audiovisual y se cambia el panorama sombrío de Señal Colombia.
Asimismo hay que replantear las maneras de convocar del canal. Buscar una publicidad aunque sea mínima que permita mayor inclusión de la gente, ya que hay cosas muy buenas que quedan ocultas, lo que se puede transformar, logrando un mayor acercamiento y variando los formatos, haciendo que estos permitan tanto la actualidad como la opinión. Lo que impide fortalecer el canal (buscando un proyecto de reformas que pueda incluir dentro de sí una reestructuración de parrilla y la inclusión de pauta, entre otras ideas ya planteadas) es la ausencia de un plan de desarrollo dinámico, flexible y que supere los periodos de los funcionarios.
92 En los momentos en los que hubo planeación, puede decirse que se sincronizaron o coordinaron varias de las personas que se encuentran a cargo de Señal Colombia para sacar adelante buenos proyectos que fueron emisiones de buena calidad de televisión pública. Trabajaron dentro de los lineamientos estipulados, bajo el presupuesto asignado y de manera creativa y pujante sorprendieron con excelentes resultados, que lograron premios internacionales, esto demuestra que si es posible hacer televisión inclusiva de buena calidad, y que Señal Colombia es un proyecto aún rescatable del anonimato que se le ha impuesto.
Señal Colombia puede llegar a cumplir con los propósitos que se ha impuesto la televisión pública, no solamente la inclusión social, sino también el ilustrar a través de la televisión, salir del estigma cuadriculado que tiene, para poder entretener y culturizar a través de los medios, cumpliendo así una doble labor social, que es la de difundir y educar.
Además de estos aspectos que, si bien logran producir un cambio positivo y novedoso para el canal, siempre debe pensarse en el contenido antes que nada, también debe pensarse en cómo trabajar con los recursos que han sido suministrados para las realizaciones, es entonces en donde surge el tema de la creatividad, que incluye el arriesgarse a realizar un proceder diferente, que planeado y basado en estudios de audiencia que muestren necesidades y requerimientos de éstas, le permitan a Señal Colombia modernizarse y resurgir. No es suficiente hacerle pequeños cambios a cosas que ya se encuentran establecidas; para innovar, también hay que aprender a crear y atreverse, teniendo en cuenta planeaciones y proyecciones a largo plazo, para que se adquiera cierta estabilidad en los proyectos del canal, tal y como se hizo con La Sub 30 y otros programas que le han dado vida a Señal Colombia y a la Televisión pública nacional.
La audiencia puede hacerse un llamado a si misma, desde nuestras instituciones educativas, puede realizarse un llamado a padres de familia y estudiantes, para que ambos ejes (familiar y educativo) utilicen las herramientas que esta televisión nos ofrece. Los maestros pueden incorporarla a los contenidos de sus clases, así como pueden convocar a padres de familia a
93 que refuercen dentro de su hogar la identidad nacional bajo las emisiones culturales y educativas que pueden recibir de de Señal Colombia.
Este llamado debe hacerse de la manera más atractiva posible, teniendo en cuenta las mejorías que ha tenido Señal Colombia en los últimos años, para que los estudiantes, por ejemplo, no se sientan obligados a ver una televisión que de hecho, consideran aburrida, y seguidamente los padres sientan que de verdad esta televisión está contribuyendo a la formación de sus hijos, y porqué no, de ellos mismos.
El cambio de actitud constituye un elemento clave para empezar a construir y exigir buena televisión pública, muchas veces son los mismos padres quienes se despreocupan por la