2.2. LECTURA DE IMÁGENES
2.3.2. Teoría de la Experiencia de Aprendizaje Mediado
La mediación o experiencia de Aprendizaje Mediado (EAM), según Feuerstein se produce cuando una persona con conocimientos e intenciones media entre el mundo y otro ser humano, creando en el individuo la propensión al cambio. La presencia de esa tercera figura, que es el ser humano mediador es la que hace la diferencia con la exposición directa a los estímulos. (Matosas, 2006)
Existes tres implicaciones en el aprendizaje mediado a diferencia de la exposición directa a los estímulos:
Ayuda a desarrollar en el niño los prerrequisitos de aprendizaje.
Prepara al individuo para llevar a cabo aprendizajes a través de experiencias directas a los estímulos ambientales.
Nunca es demasiado tarde para empezar a mediar a un individuo, siempre se pueden encontrar canales por los cuales podamos ofrecer adaptaciones para mediar y corregir las deficiencias.
Según Feurstein, la experiencia del aprendizaje a través de un mediador favorece que el niño desarrolle sus habilidades cognitivas, la flexibilidad, la autoplasticidad y la modificabilidad. (Matosas, 2006)
El objetivo principal de la Experiencia del Aprendizaje Mediado es ofrecer al niño las herramientas adecuadas para enriquecerse de los estímulos; que él o ella sean conscientes de su desarrollo; la formación de una concepción del mundo propia en la solución de problemas relacionados con la vida práctica; desarrollando una actitud autónoma, activa y autodidacta, la cual garantice a los seres humanos la adquisición de conocimientos y hábitos que pueda aplicar en los diferentes contextos.
48
Entre los principales criterios de la EAM hay tres universales que según Feuerstein necesitan ser consideradas en cualquier experiencia de aprendizaje:
La mediación de la intencionalidad y la reciprocidad, la intencionalidad es tener un propósito, un objetivo, una intención y estar consciente de ello al mediar a los estudiantes. La función del mediador no sólo es lograr que el estudiante perciba y registre los estímulos de manera significativa, sino que tome conciencia de los objetivos específicos y de las diferentes tareas por realizar. La reciprocidad tiene que ver con la actitud del maestro hacia sus alumnos, hacerlos sentir involucrados en el proceso de su propio aprendizaje y crear situaciones que los motiven a responder de muy diversas formas. Implica crear curiosidad y motivación en el alumno para que se involucre en las tareas.
Mediación de la trascendencia, se refiere a una orientación general al estudiante por parte del mediador hacia la expansión del sistema de necesidades y el establecimiento de objetivos que van más allá del aquí y ahora. No basta con que los seres humanos respondan a través de sus necesidades inmediatas, hay que crear en ellos necesidades nuevas: de precisión y exactitud, de conocimientos y significados nuevos.
Mediación del significado, consiste en presentar las situaciones de aprendizaje de forma interesante y relevante para el niño, de manera que se implique activa y emocionalmente en la tarea o actividad. Se media el significado cuando el mediador despierta en el estudiante el interés por la tarea en sí; discute con él acerca de la importancia que tiene la tarea y le explica la finalidad que se persigue con las actividades y con la aplicación de las mismas. La mediación del significado se refiere a despertar la conciencia y la necesidad de los diversos significados de las palabras y situaciones; a la adquisición de medios que ayuden a distinguir lo subjetivo-particular de los objetivo-universal de los significados y a atribuir valores sociales y culturales a diferentes fenómenos (Matosas, 2006) El mediador debe proporcionar las herramientas para que el estudiante aprenda a encontrar conexiones entre los diferentes textos, apropiarse de los conocimientos, aprender a relacionar significados, crear intertextualidades, aprovechar las metáforas, descubrir paradojas en el entorno. Se puede y se debe encontrar nuevos caminos, y nuevos senderos de ensoñación, alegría, encanto y originalidad para que los seres humanos se descubran a sí mismos, armando y desarmando piezas en su yo interno y externo para escribir en algún momento y lugar su propio texto.
49
La tarea de la escuela y del mediador es conseguir que el niño piense, reflexione, analice, sintetice, critique y logre autonomía en su pensamiento. El momento en el que ha sido modificado el nivel cognitivo, afectivo y estético del estudiante se ha producido una adecuada mediación por parte del maestro.
2.3.3 ¿Qué es mediación lectora?
Según Feuerstein, toda interacción mediada, requiere tres condiciones: intencionalidad-reciprocidad, significado y transcendencia. Con la mediación del significado se logra que el niño tome conciencia y comprenda el por qué de lo que hace y su importancia, lo que asegura su aprendizaje. (Mena, 2011)
Es la actitud que tiene el mediador de tender el puente, de establecer los lazos entre el texto y el lector. El mediador es la persona que abre ventanas para que otros puedan apreciar hermosos paisajes, que abre la cortina para que el niño comience a mirar, a comprender significados y a encontrar el sentido de su vida. (Delgado, 2006) El mediador comparte el entusiasmo con los libros, es la persona que le ayuda al otro a hablar bien de sus lecturas. En este proceso el lector aprende a leer, aprende a pensar y a desarrollar su imaginación. La afición a la lectura se construye si el estudiante encuentra sentido en lo que lee: cuando al mismo tiempo que aprende a leer, aprende a pensar, a comprender sus sentimientos y a imaginar.
El ser humano necesita conocer sus sentimientos para poderlos revelar a otros, en este sentido el niño precisa de la palabra viva, afectiva y efectiva la misma que se llena de vida por la entonación, la emoción e incluso los movimientos corporales del mediador es así que el receptor transita relajadamente por las historias narradas. Concluimos que el infante requiere primero escuchar las historias contadas con emoción, para reconstruir esas ideas en su yo interno, gestando de esta forma aprendizajes significativos. En este proceso se plantea la conversación compartida, utilizando preguntas sobre los textos, para obligarlos a pensar, razonar, reflexionar, hilvanar las ideas, pensamientos y sentimientos, produciendo un entendimiento interpretativo del texto.