Teoría quántica
Las personas no ven con los ojos, ven con el cerebro
Los ojos son sólo la ventana que permite la entrada al cerebro de los estímulos provenientes del exterior; luego, el cerebro convierte los estímulos en imágenes y las interpreta basándose en la información que tiene grabada.
La capacidad de percibir, de procesar y de comprender que tiene el cerebro, depende del conocimiento y experiencia que ha desarrollado.
Los seres humanos percibimos las cosas y aprendemos por analogía, por tanto, el cerebro sólo puede percibir y comprender lo que se relaciona con lo que ya conoce. Esta es la razón por la cual, todo aprendizaje nuevo resulta difícil y exige tiempo y dedicación hasta que el cerebro se familiariza con el asunto.
La teoría quántica tiene muchas aplicaciones de orden práctico. La naturaleza es inmensamente rica en todos los aspectos y esta riqueza está ahí, disponible para todos, al alcance de nuestra mano, pero, sólo podemos apropiarnos de ella si somos capaces de percibirla.
Delante de nosotros vemos una atmósfera vacía, pero esta atmósfera no está vacía; está llena de mensajes que van y vienen en todas las direcciones pero no podemos percibirlos porque no somos capaces de sintonizar con ellos. Si enciendes una radio potente o un televisor y sintonizas una frecuencia determinada, puedes captar los mensajes emitidos por una emisora que funciona a miles de kilómetros.
A medida que el ser humano desarrolle su mente podrá percibir mundos increíbles que existen a niveles que aún no somos capaces de percibir.
El ser humano no sabía que existían los microbios hasta que descubrió el microscopio, el cual le permite potenciar su vista. Un telescopio gigante ha permitido descubrir millones de galaxias que están a millones de años luz. Instrumentos sofisticados han permitido descubrir el código genético del ser humano. A medida que el ser humano desarrolle su inteligencia irá descubriendo cosas que están ahí pero que no podía ver.
Es importante desarrollar una mente abierta y perceptiva que nos permita captar información sabia y valiosa que flota en el ambiente. Hay en el mundo millones de personas buenas, inteligentes y sabias que vibran a alto nivel y emiten vibraciones poderosas que se expanden en todas las direcciones. Estas vibraciones flotan en el ambiente y llegan a todas partes pero sólo pueden ser captadas, a nivel
subconsciente, por las personas que vibran en la misma frecuencia. Esto explica, por qué en muchas partes del mundo se producen ideas y descubrimientos similares al mismo tiempo. Existe una comunión mental entre todos los seres humanos, especialmente entre aquellos más evolucionados que vibran con alta frecuencia. Nuestro subconsciente es un mundo de sabiduría. Posee un poder denominado
pantomnesia (memoria subconsciente de todo lo percibido a lo largo de la vida).
Nuestro subconsciente sabe todo acerca de nosotros. Conoce nuestras debilidades y fortalezas, nuestros problemas profundos y la forma de resolverlos; pero no logramos encontrar la solución, debido a nuestro desconocimiento de la mente humana,
La creatividad, la intuición y la evolución de las personas, se deben a la sabiduría contenida en el subconsciente. Según la teoría quántica, ya tenemos en nuestra mente las programaciones necesarias y las respuestas correctas para desarrollarnos y ser felices; pero no podemos encontrarlas porque no hemos evolucionado lo suficiente, debido a que hemos recibido una educación muy pobre, limitada a unos pocos conocimientos elementales. Además la educación ha sido represiva, lo cual ha generado inhibición, temor y disminución de la sensibilidad perceptiva y de la creatividad. Esta pobre programación nos hace miopes mentales, lo que nos impide ver las infinitas oportunidades que nos brinda la vida para aprender, progresar y ser felices, pues, no podemos percibir, amar, desear y luchar por lo que no conocemos.
Cada persona percibe el mundo de acuerdo a su desarrollo
La realidad ofrece infinidad de posibilidades pero cada persona sólo puede percibir algunas cosas o posibilidades para las cuales está programada su mente. Por ejemplo, un buen investigador ve detalles que pasan desapercibidos para las demás personas, debido a que su cerebro ha desarrollado alta sensibilidad perceptiva en ese campo.
Un buen comerciante ve oportunidades de negocio que otros no ven.
Los grandes deportistas sobresalen porque tienen una percepción amplia de las posibilidades, lo cual les permite elegir, entre varias opciones, la mejor.
Una hoja y un lápiz son simplemente eso, una hoja y un lápiz, pero, en manos de un dibujante creativo es un mundo de posibilidades.
Un bloque de mármol es para la gente, simplemente, un bloque de mármol y sólo puede visualizar un bloque de mármol; sin embargo, un escultor puede visualizar infinidad de posibilidades que puede convertir en esculturas. Cuentan que Miguel Ángel veía atrapada dentro del bloque de mármol la escultura que quería realizar y su trabajo se limitaba a eliminar el material sobrante.
Existe un mundo visible que podemos percibir por medio de los sentidos y también existe un mundo invisible de cosas que están ahí, delante de nosotros, pero no podemos percibirlas porque no hemos evolucionado lo suficiente. Cuanto más evolucionadas son las personas más capacidad tienen para percibir cosas que las demás personas no pueden percibir.
A medida que la humanidad ha evolucionado ha descubierto cosas que antes eran desconocidas, y, a medida que siga evolucionando, descubrirá cosas que están ahí, pero no podemos percibirlas porque somos miopes mentales.
Miguel Ángel podía ver la estatua en el bloque de mármol porque su espíritu artístico era muy evolucionado.
Por tanto, los obstáculos para aprender, crecer y lograr objetivos importantes, no están fuera del ser humano sino en los límites que él mismo se pone. En cierta forma, como decía el sofista Protágoras hace dos mil quinientos años: "El hombre es la medida de todas las cosas". Es el hombre quien descubre las cosas y les da sentido y función.