7.3. Una visión del lenguaje evaluativo
7.3.3. La Teoría de la Valoración
Nora Kaplan (2007a) propone la Teoría de la valoración como un estudio de la evaluación en el lenguaje referido a la expresión verbal de sentimientos, creencias y valores, en un intento de comprender todos los usos evaluativos del lenguaje. Esta teoría asienta sus bases en la “Lingüística Sistémica Funcional” (LSF) de Halliday (1985), y en la visión dialógica del lenguaje Bajtin (1981, 1982).
Según esta misma autora, la Teoría de valoración nace en el Departamento de Lingüística de la Universidad de Sídney, en los años 90, con un trabajo de investigación en educación dirigido por James R. Martin. Este trabajo surge, desde el punto de vista de White (2000b), a partir de tres aspectos fundamentales:
De la necesidad de una comprensión más profunda de la semántica interpersonal, se requería profundizar en el modelo de “Tenor”, es decir, en la constitución de los roles, de las relaciones sociales y de la negociación;
Del estudio de los problemas asociados con el lenguaje evaluativo y con la negociación de posiciones intersubjetivas;
Y del interés por la manera en que los textos construyen el contacto valorativo ideológico con los lectores potenciales, es decir, cómo se construye una voz textual más o menos abierta a puntos de vista alternativos, y que esté dispuesta a negociar con éstos.
A. Fundamentación teórica y definición del concepto
Basándose en la LSF, la Teoría de la valoración presenta a la valoración como un conjunto o sistema de opciones de significado disponibles, para el hablante o productor de textos, que abarca tanto los significados que pueden ser expresados (de forma típica) en contextos particulares, como los medios o mecanismos lingüísticos necesarios para dicha expresión). Esta teoría complementa a la LSF, a través de su enfoque en la semántica de la evaluación. Esta teoría estudia las emociones, los juicios y los valores de los interlocutores que participan en los diálogos, como establece White (2000a). La valoración es la construcción discursiva de la actitud y la postura intersubjetiva de los hablantes y productores de textos que negocian con sus interlocutores reales o potenciales, abarcando todos los usos evaluativos del lenguaje (Kaplan, 2007a).
La Teoría de la valoración, profundiza en el estudio de la metafunción interpersonal del lenguaje (Halliday, 1985) y ha sido interpretada por diferentes autores: es un conjunto de recursos que, explícitamente, posicionan de manera interpersonal las “propuestas” y las “proposiciones” textuales de Halliday (1985) (Kaplan, 2007a); se trata de una teoría que estudia los significados que hacen variar los términos del compromiso del hablante o productor de un texto con sus enunciados (Martin & White, 2005); hace alusión a la teoría como expresión lingüística de la “actitud”, para compartir emociones, gustos y evaluaciones normativas, y establecer alianzas con los receptores que comparten el punto de vista del emisor y distanciarse sobre los que difieren de su postura (Kaplan, 2007a). Por medio de esta teoría, podemos tomar conciencia sobre los valores que utilizan los autores de los RAR para evaluar significados semántico-discursivos y realizar múltiples lecturas sobre éstos.
Mijail Bajtín (1981, 1982), según Kaplan (2007a), propone la noción de “dialogismo” en el lenguaje, como un intercambio de voces que reproducimos, citamos y manipulamos en el acto comunicativo, con diferentes puntos de vista ideológicos y axiológicos. Este fenómeno da una idea sobre los diferentes lenguajes que coexisten dentro de una misma cultura, a lo que Bajtin denomina “heteroglosia”. El enunciado es el lugar de intercambio verbal que refleja una "polifonía" o fragmentos de discursos previos y está orientado hacia alguien. Para Kristeva (1986), influida por las ideas de Bajtín, según Kaplan (2007a), ningún enunciado es nuevo sino que responde, se construye y se reelabora en base a otros pasados, y está disponible para emplearse en el futuro, dando lugar al concepto de “intertextualidad”. En los RAR, se encuentran diferentes tipos de negociación heteroglósica, según el autor que lo escriba. También se identifican diferentes puntos de vista que provienen de un mismo autor. El RAR es un instrumento de evaluación, por ello el autor va a orientar su redacción a los evaluadores de la red SUPPORT. El autor del RAR basa sus reflexiones en los acontecimientos experimentados en la actividad a evaluar, mediante las orientaciones de previas para redactar estos informes. Por lo tanto, el RAR se elabora por medio de enunciados cohesivos con un lenguaje coherente, al igual que sirven de escenario de co- reflexión para los evaluadores de la red (Kaplan, 2007a).
B. Las funciones de la valoración
Según la teoría de la valoración, los hablantes y productores de textos adoptan tres posiciones: la actitudinal y la dialógica, consideradas los modos primarios de posicionamiento evaluativo, y la intertextual, considerada un subtipo del posicionamiento dialógico (Kaplan, 2007a):
La posición actitudinal, en última instancia ideológica, puede ser emocional, ética o
estética. Se refiere a los significados de los emisores, mediante los cuales expresan su valoración de aprobación o su asignación de culpa o responsabilidad respecto a personas, lugares, objetos, hechos y circunstancias.
La posición dialógica, está relacionada con los significados susceptibles de negociación
emisor-receptor; los enunciados se consideran como respuesta a enunciados anteriores o de anticipación a posibles objeciones o cuestionamientos.
La posición intertextual, está vinculada a los usos del lenguaje que los emisores utilizan
para adoptar posturas evaluativas hacia las proposiciones externas (puntos de vista y aserciones de otros emisores). Normalmente esta posición se ve reflejada en las citas o referencias a las palabras o pensamientos de otros para sus propósitos comunicativos.