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Test y pruebas específicas para la evaluación de la atención

PSICOPEDAGÓGICO DEL TDAH

3.4 Test y pruebas específicas para la evaluación de la atención

A continuación vamos a exponer algunas pruebas específicas que pueden ser utilizadas para evaluar uno de los factores fundamentales del TDAH, la atención.

Los Test de Ejecución Continua (CPT) elaborado por Rosvold et al. (1956), sonlas medidas de laboratorio más utilizadas para evaluar los problemas de atención. Fueron utilizados, primeramente, para evaluar los problemas de atención en personas que presentaban crisis epilépticas (petit mal). A lo largo de los años, se han desarrollado muchas versiones del CPT, pero la estructura básica de la tarea es similar a la original, es decir, se presentan una serie de estímulos en una pantalla de ordenador, en una sucesión muy rápida y, se pide a la persona que se evalúa, que responda (que pulse una tecla o un botón del ratón) cuando aparezca un estímulo determinado, proporcionando las siguientes medidas: respuestas correctas, errores de omisión (no responder cuando aparece la letra estímulo) y errores de comisión (responder sin que aparezca la letra estímulo).

El Perfil Atencional de la Escala revisada de Inteligencia para niños de Weschler (1997), está compuesto por varias subescalas: aritmética, dígitos y claves. El subtest de

aritmética está dirigido a valorar la atención dividida (habilidad del niño para atender a todas las fuentes de información distintas. El subtest de dígitos evalúa la vigilancia (predisposición del sujeto para emitir una respuesta ante un estímulo y mantenerla a lo largo del tiempo). Por último, el subtest de claves mide la atención sostenida (capacidad para mantener la concentración a lo largo del tiempo).

El Test de Cancelación de Figuras de Rudel, Denkla y Borman (1978), consta de dos tareas sencillas dirigidas a valorar la persistencia visual de niños entre los 4 y los 13 años. En el subtest de Rombos el niño debe localizar y señalizar todos los rombos que aparecen aleatoriamente ente 140 formas geométricas. El subtest 592 exige que el niño señale el número 592 entre un total de 140 números de tres dígitos. En ambos subtest se contabiliza el número total de errores de omisión y comisión, y el tiempo total de ejecución de la tarea.

El Test de Caras de Thurstone y Yela (1979), evalúa las aptitudes perceptivas y de atención sostenida. La prueba está formada por 60 elementos gráficos que representan dibujos esquemáticos con trazos elementales. Es una prueba de aspecto lúdico y simple adecuada para poblaciones de bajo nivel cultural y demasiado elemental para niveles culturales superiores. La duración del test es de tres minutos.

El Test de Variables de Atención (TOVA) (Greenberg y Waldman, 1993), es una prueba diseñada para eliminar los problemas que aparecen en algunas formas del CPT, por ejemplo, en aquéllas en las que hay que responder cuando una letra sigue a otra (pulsar una tecla siempre que la X siga a la A, o siempre que a una M siga otra M). Estas últimas tareas implican una mayor demanda de atención, de memoria a corto plazo o de habilidades para procesar estímulos verbales. En el TOVA se presentan, en la pantalla de un ordenador, dos figuras: un cuadrado coloreado que contiene otro cuadrado adyacente situado junto al lado superior o inferior. La persona debe responder cada vez que aparece el estímulo diana, que es el cuadrado adyacente del lado superior. Los estímulos se presentan durante 100 milisegundos, con una tasa de presentación de 30 estímulos por minuto. El TOVA proporciona diferentes índices: errores de omisión, errores de comisión, media del tiempo de reacción para las respuestas correctas, media

de las desviaciones estándar del tiempo de reacción, número de respuestas múltiples, media del tiempo de reacción después de los errores de comisión y respuestas de anticipación.

El Test de Ejecución Continua: CPT de Conners (1995), es la única versión que ofrece baremos para niños, adolescentes y adultos con y sin problemas de atención. Conners (1995) presentó una versión del CPT estandarizada con 670 pacientes, con diferentes problemas de atención y 520 sujetos normales. La muestra de estandarización incluía niños (4-13 años), adolescentes (14-17 años) y adultos (18-70 años). La prueba consta de 6 bloques, con 3 sub-bloques de 20 ensayos cada uno (360 ensayos en total) y tiene una duración de unos 14 minutos. Este test consiste en que el sujeto pulse el tabulador del teclado del ordenador, o un botón del ratón, cuando aparece en la pantalla del ordenador cualquier letra que no sea la X. Suministra diferentes puntuaciones: aciertos, errores de omisión y de comisión, tiempo de reacción y variabilidad del tiempo de reacción, entre otras. Según el autor, un número elevado de errores de omisión acompañado de un tiempo de reacción lento, indica problemas de atención. También indican problemas de atención, una baja consistencia de las respuestas y los cambios en el tiempo de reacción, a lo largo de los diferentes bloques a medida que la prueba

avanza.

La Bateria de Atención y Memoria de la Escala Manipulativa Internacional de Leiter-R (Roid y Millar, 1996), es una escala excepcionalmente efectiva para medir la inteligencia de forma precisa sin componentes culturales. Es particularmente adecuada para niños y adolescentes con retrasos cognitivos, discapacitados, mudos, con problemas de habla o audición, autistas, superdotados, hiperactivos, etc. La revisión de la Escala Internacional de Leiter incorpora los últimos avances en la teoría y práctica de la medición en las áreas de Visualización, Razonamiento, Atención y Memoria, proporcionando cocientes de desarrollo para todas ellas. Esta escala no precisa ni una sola palabra por parte del examinador ni del examinado. No requiere lectura ni escritura por parte del niño o adolescente. Es fácil de administrar y puntuar objetivamente. El material manipulativo del test, así como sus impresiones a todo color, lo hacen muy atractivo para los niños. La estructura del test permite al profesional observar las

reacciones y emociones del niño mientras se aplica el test. El arco de edad es el más amplio de su categoría. Es ideal para la valoración de las funciones neuropsicológicas (Hiperactividad, Problemas de Aprendizaje, Daños cerebrales Traumáticos y Autismo), además incorpora una valoración del desarrollo a través de un cociente, siendo la única escala que lo facilita.

La Escala Magallanes de Atención Visual (EMAV) (García y Magaz, 2000) valora de manera cuantitativa y cualitativa la capacidad de focalizar, mantener, codificar y estabilizar la atención a estímulos visuales, durante un período de tiempo determinado, mientras se ejecuta una tarea motriz simple, tanto en niños como en adultos. Existen dos versiones según la edad: EMAV-1 para niveles de 1º a 4º de educación primaria (6, 7, 8 y 9 años) y EMAV-2 en adelante, incluido adultos. Proporciona dos índices de atención: Atención Sostenida (AS) y Calidad de la Atención (CA)

La Escala de Atención Global-Local (AGL), elaborada por Blanca, Zalabardo, Rando, López-Montiel y Luna (2005), tiene como objetivo evaluar la rapidez y precisión perceptivas en una tarea que exige la distribución de la atención de un estímulo visual en dos niveles: global y local. Puede resultar especialmente útil en la detección de dificultades para prestar atención suficiente a los detalles de un estímulo, mantener la atención en una tarea prolongada en el tiempo, procesar dos o más fuentes de información y distribuir la atención entre ellas.

El Test de los Cinco Dígitos (FDT) realizado por Sedó (2007), es un instrumento que permite evaluar de forma muy breve y sencilla la velocidad de procesamiento cognitivo, la capacidad para enfocar y reorientar la atención y la capacidad de hacer frente a la interferencia. Se basa en el conocido efecto Stroop, pero en lugar de emplear como estímulo palabras y colores se utilizan cifras o dígitos, lo que permite una mayor variedad de pruebas y que se utilice con personas de menor nivel cultural, incluso personas que no conocen la lengua o no saben leer.