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que te toca vivir.

In document Al Diablo Con La Negatividad (página 128-136)

Un momento, tal vez alguno de ustedes sienta que lo estoy tratando como poco inteligente; no es así. Eres inteligente, muy inteligente; todavía hay una inteligencia que funciona, que funciona de acuerdo con los recursos que mi mente tenía en la edad en que frenó mi inteligencia.

Te lo explico mejor: en el momento en que dijiste: "Mejor me callo y no discuto más", en el momento en que un niño ya no quiere quitarse los zapatitos, es porque la domesticación comenzó.

Un niño pequeño no quiere usar zapatos, algo natural porque nacimos descalzos. Cuando ese niño decide: "Mejor me dejo los zapatitos", es porque por algún motivo le convenía quedarse con los zapatos puestos, no porque en verdad quisiera tenerlos puestos.

De nuevo: la adaptación al medio hizo que frenaras tu inteligencia por miedo al castigo.

Al frenar tu inteligencia tu mente se quedó con los recursos de esa edad. Pero, desde luego, hoy eres muy inteligente. Claro, el que se droga es muy inteligente, el que bebe es muy inteligente, el que se deprime es inteligente. Son

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Y si bebo, me animo a decir lo que pienso, porque hasta algunos seres absolutamente ridículos que pertenecen a organizaciones internacionales relacionadas con la salud sostienen que el alcoholismo es una enfermedad incurable; y yo creo que ha de ser algún alcohólico el que dirige estas organizaciones para justificar sus dependencias. Hoy año 2009 son más de quinientos mil amigos que han pasado por nuestros cursos y dejaron de tomar como antes tomaban, hoy pueden decir lo que piensan hacen lo que sienten y tomaron conciencia que no tenía nada de malo tomar lo malo era si no tomaban no se animaban hacer lo que sentían, el alcoholismo no es una enfermedad es un recurso inteligentísimo de una mente que todavía cree que alguien lo va a castigar si dice o hace lo que siente.

Hoy, no sé si mis lectores recuerden a Magic Johnson, el jugador de básquetbol que públicamente reconoció en su momento que tenía sida (VIH positivo); pero, poco tiempo después, este hombre mostró los estudios donde demostraba al mundo que con un cambio de actitud y de hábitos logró dejar de ser cero positivo. ¡Qué difícil es entender que todavía crean que el sida es incurable! Hoy son ya muchos los amigos que dejaron de ser VIH positivos con nuestro entrenamiento. Cuidado, cuidado, no estoy diciendo que en nuestros cursos resolverás problemas físicos; lo que deseo hacerte entender es que cuando nuestra mentalidad cambia y desplazamos nuestra negatividad, de inmediato cambian las respuestas del sistema inmune y quizás ese síndrome de inmunodeficiencia adquirida se transforma en un síndrome de inmunoeficiencia.

En la actualidad, miles de investigaciones con absoluto rigor científico demuestran que si me deprimo se deprimen las respuestas de mi sistema inmune. Por tanto, no entiendo por qué los académicos de universidades donde se gestan médicos todavía no les enseñan que es tan importante el cuidado de los estados anímicos de los pacientes, como la sintomatología que presentan.

También hay idiotas, mediocres, absurdos, ridículos, que todavía creen que la Tierra es plana y está sostenida por elefantes ...

Pero, de vuelta: si alguien necesita tomar para animarse a decir lo que piensa, va a tomar para animarse a decir lo que piensa.

Entonces, si tu padre le tiene terror a tu madre, sólo con una copa se atreverá a decirle lo que piensa; como es de esperarse, le convendrá también creer que el alcoholismo es incurable para volver a tomar sistemáticamente cuando quiera decir lo que piensa.

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De vue lta, de vuelta, de vuelta: y aunque te parezca reiterativo el alcoholismo ni siquiera es una enfermedad, sino un recurso de una mente muy inmadura que, por miedo al castigo, todavía no se anima a defender lo que siente. La inteligencia es la capacidad de resolver: hace treinta años que quiero divorciarme y no me animo porque ¿qué pensarán mi hermana, mi abuelita, mi madre, mi vecina y mis hijos?; y no pienso en mi felicidad...

Hace treinta y cuatro años que quiero aprender a leer y escribir, y no me animo claro, se entiende que personas de ese tipo no están leyendo este libro-; así es más fácil pedirle a mis hijos y a mis nietos que me ayuden. Y hace no sé cuántos años quiero aprender a manejar pero no me animo, porque así es más fácil y cómodo que me lleven a todas partes, y así mis hijos siguen dependiendo de mí.

¿Recuerdas qué tenías que hacer para faltar a la escuela?

¿Recuerdas que te enseñaron a creer que "El Coco", "El Hombre del Costal", "El Hombre de la Barba" existían? ¿Recuerdas qué lindo era quedarte en la camita para evitar ir a la escuela?

Ser hipocondríaco, vivir con mied os, con obsesiones o depresiones, también son recursos muy inteligentes de una mente inmadura.

Sí, sí, sí, aunque te hicieron creer que son enfermedades o patologías incurables, todos ellos son recursos muy inteligentes de una mente inmadura. Pero si yo pudiera entender, aceptar, que fren é mi inteligencia como un mecanismo instintivo de defensa para evitar que me castiguen, también podría entender que hoy, de una forma simple, pero muy simple, puedo recuperar la autorización para disponer de una inteligencia adulta en poco tiempo. Cuando mi men te aprenda a desplazar todos esos

pensamientos negativos que por reflejos condicionados me acompañan, mi mente me autorizará a hacer lo que siento sin necesitar el alcohol; a enfrentar la vida sin necesitar mis depresiones, y, como es lógico, a no tener que ser hipocondríaco para evitar asumir responsabilidades.

Si pudiera entender h oy que tengo derecho a ser feliz; a recuperar una inteligencia adulta; a buscar cómo resolver lo que debo resolver; a comenzar a aplicar en mí lo que tengo que aplicar porque si aconsejo a todos, ¿por qué no lo hago yo?, empezaría a darme cuenta de que la inteligencia es una capacidad bellísima, tal vez, si así lo deseas, una capacidad que Dios te dio. Pero Dios no es quien hace que logres cosas, yo creo que Dios te dio todo, todas las herramientas para que las utilices.

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Pero sigamos con este libro, sigamos con este libro...

Cuando desplazas tu negatividad; redescubres que la vida es bella, a pesar de lo que te toque vivir, ya no precisas drogarte por no aceptar lo que te tocó vivir; que no tienes que evadirte de la realidad porque lo que haces es hermoso, porque el miedo a enfrentar la vida es lo que te provoca depresiones, adicciones, y todos esos sentimientos que te hacen escapar de lo que no te gusta.

Dejemos de justificar todas nuestras estupideces; ¡maduremos ya! Será muy lindo que un día nos acompañes a nuestros cursos, a nuestros seminarios; te darás cuenta de que en muy poco tiempo tu mente dejará de lado todo eso que no te permite ser feliz.

Yo creo

que el equilibrio en la vida

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