CAPÍTULO 4. ASODECAR COMO EXPERIENCIA COMUNITARIA DE CONSTRUCCIÓN DE PAZ
4.2. LA TRANSFORMACIÓN PACÍFICA DE SU REALIDAD EN MEDIO DE VIOLENCIAS
Después de haber analizado el momento de serindipia de Asodecar, palabra utilizada por Lederach (2008) para describir justo ese momento en que se genera y moviliza la imaginación moral, en éste apartado trataremos de responder: ¿Qué permitió entonces dinamizar el proceso de construcción de paz de Asodecar? ¿Cómo transforman la comunidad, su contexto y trascienden los círculos de violencias aún estando en medio de ellas? ¿Cómo se construye la paz, una vez movilizada la imaginación moral?
Lo primero es que se trata de una experiencia ubicada en la base de la pirámide planteada por Lederach (1998), en la dimensión de construcción de paz que ha denominado “de abajo hacia arriba”, y en el sentido en que Hernández (1999 y 2009) las ha abordado como “experiencias de construcción de paz desde abajo” y que las ha categorizado como “iniciativas de paz de base social” o “paces desde abajo”.
Asodecar la conforman personas que están tratando de sobrevivir en medio del conflicto armado, son los primeros en ser afectados por las violencias y sus líderes son los que tienen que resolver las necesidades del día a día (Hernández, 1999; Lederach, 1998). Esta experiencia de Asodecar de casi 9 años demuestra, que a pesar que una comunidad tenga grandes necesidades y que pareciera que no podrían darse el lujo de la consecución de la paz, si es posible que se den condiciones que permitan afirmar que construyen paz y que encarnan entonces experiencias de construcción de paz desde abajo, como lo muestran ellos:
Nosotros tratamos de construir la paz, pero yo digo que la paz para que sea duradera tiene que ser una paz integral. Por eso se gestionan proyectos de inversión social, los proyectos productivos para la zona, se trata de mejorar la calidad de vida de los habitantes y concientizando y difundiendo la cultura de paz. Hablemos y solucionemos las diferencias a través del dialogo. Partamos de la razón y de la justicia y de la equidad, porque aquí nosotros no podemos decir usted tiene la razón. (Testimonio de Luis Carlos Renteria, tomado durante el trabajo de campo)
Por la misma razón, por la que pareciera ser un lujo la consecución de la paz es que es posible que surjan este tipo de iniciativas: porque se encuentran en condiciones de extrema vulneración que presionan por la imaginación moral y convergen condiciones como la organización comunitaria, la opción por la noviolencia como mecanismo de transformación de la realidad, la resistencia pacífica y la posibilidad de permanecer en el campo.
Sin duda, la principal forma como logran transformar su contexto e intentar trascender y romper con los círculos de la violencia directa y estructural, fue estando unidos y realizando un trabajo conjunto, colectivo y organizado. Al respecto manifiestan: “el trabajo colectivo, es la mejor forma de hacer vida y de hacer la paz, construir la paz, porque esa es nuestra experiencia, esa es nuestra carta de navegación y nos ha ido bien” (Testimonio de Braulio Mosquera, tomado durante el trabajo de campo)
Estar unidos y trabajar conjuntamente, como explican ellos, implica dos cosas: ponerse de acuerdo y aceptar las diferencias. Como cuenta José Abelardo Ortiz, es necesario “ponerse de acuerdo, hay que aceptar a mi vecino tal y como es, hay que aceptar las diferencias, yo se que los dos somos diferentes, ¿cierto?, hay que aceptar que a usted le gustan los huevos fritos y a mi me gustan los huevos cocinados. Hay que entender que sin unidad no se logra nada y sin aceptación tampoco”. Es necesario tener en cuenta que en Asodecar aceptan las diferencias, pero teniendo reglas y parámetros claros bajo los que se pueden mover, y que por lo tanto en el reconocimiento de esas diferencias es necesario el respeto por las reglas establecidas.
La convivencia, que probablemente es lo que implica o posibilita ese trabajo conjunto, y hace parte del respeto por las reglas y la unión, es un elemento que también les ha permitido dinamizar el proceso de construcción de paz, o que ha sido necesario para este proceso; y que al mismo tiempo puede verse como resultado de la misma transformación y superación a la violencia que ha realizado Asodecar. Dentro de esas relaciones, el diálogo ha sido una herramienta importante, que facilita la convivencia, entendido como llegar a acuerdos y las gestiones colectivas de exigibilidad de derechos
o por proyectos que les permitan mejorar sus condiciones de vida. Debe tenerse en cuenta que el diálogo es un aprendizaje adquirido con el proceso de la ATCC desde 1987, lo cual incide para que Asodecar lo utilice como mecanismo de construcción de paz, Desde la perspectiva de Miguel Marín, el diálogo ha sido clave porque:
Si usted esta bravo conmigo y yo estoy bravo con usted por X o Y motivo, o lo que sea, pero si los 2 nos sentamos a conversar a dialogar, mire fue por esto y esto, o usted me dijo esto y yo le dije aquello, o usted me quitó esto o usted me quitó aquello y nos ponemos de acuerdo, listo se solucionan las cosas, pero si usted bien berraco conmigo y yo también con usted, salimos es matándonos porque qué mas vamos a hacer, entonces esa es la finalidad de la paz, en vez de empeorar las cosas, apaciguarlas, el diálogo, el diálogo es la clave” (Testimonio de Miguel Marín, tomador durante el trabajo de campo).
Junto a la convivencia, el diálogo y el reconocimiento y respeto por las diferencias, se identifica también en Asodecar el reconocimiento del valor de la vida, factor que también hace posible romper el ciclo de violencia y transformar la realidad. El valor de la vida es entendido allí como la importancia del ser humano, el respeto del derecho a la vida, entenderla como un derecho y trabajar por la vida. Al respecto se expresa: “cuando uno inicia a valorar la vida de uno y a conocer el derecho y lo importante que es la vida de cada ser humano, ya uno también inicia a valorar las de sus semejantes” (Testimonio de Luis Carlos Rentería, presidente de Asodecar, tomado durante el trabajo de campo). Adicionalmente, ese reconocimiento por la vida lo asociación con la paz, porque, en palabras de Braulio Mosquera: “la vida va desde la palabra que no se pierde y que son tres letras: la palabra paz, porque cuando a usted yo le respeto la vida estoy siendo pacifico y la paz es con usted y conmigo también”. Así como el dialogo, el respeto por la vida también representa un aprendizaje de la experiencia con el proceso de la ATCC.
Hubo dos factores fundamentales que permitieron dinamizar todo el proceso de Asodecar, darle fuerza en sus inicios y les permitió mantenerse unidos: uno, la consecución de finca y el proyecto de vivienda; y dos, tener la posibilidad de seguir en el campo (Nohora Mantilla, Opción Legal, tomado durante el trabajo de campo). Haber materializado estos anhelos compartidos, los fortaleció como comunidad articulando toda la apuesta de Asodecar y dinamizando la consecución de los otros logros. Además
esto los convenció que sí era posible un nuevo proyecto de vida, que debían seguir trabajando para lograrlo y que lo podían hacer juntos.
El segundo factor fue haber permanecido en el campo, como campesinos y en la misma región. Es decir no haber renunciado a sus costumbres, a su cultura ni a su forma de trabajo, lo que facilitó todo el proceso de transformación. Adicionalmente porque les permitió aplicar sus saberes, y que los medios de generación de ingresos disponibles en el entorno, en este caso el campo, les permitiera ser productivos y generar ingresos.
Adicionalmente, donde se encuentran viviendo sigue siendo parte de la rivera del río Carare. Es decir que siguen en su tierra y no por casualidad. Ellos querían permanecer en la región y se resistían a abandonarla desde la misma apuesta de resistencia civil que ha venido practicando la ATCC, para decir no a la Guerra y permanecer en su territorio. Por otra parte, adicional a la característica común que tiene de ser campesinos y obviamente población desplazada, las personas que hacen parte de la experiencia, todos vivían antes del desplazamiento en la misma región del Carare, y sus redes sociales y de protección medianamente se mantienen, a pesar de la afectación que sobre ellas genera el desplazamiento.
Este aspecto de mantenerse como campesinos y poder generar ingresos de la misma forma que lo hacían antes del desplazamiento ha sido bien importante, porque como dicen ellos, y lo veremos más abajo, “una paz con hambre no es paz o no dura” (Testimonio de Braulio Mosquera, tomado durante el trabajo de campo). Si no se cuenta con medios de subsistencia económica difícilmente pueden alejarse de las dinámicas del conflicto armado, dado que si no hay oportunidades para ellos y para sus hijos, probablemente resulten involucrados en el conflicto armado o en el cultivo de coca o la convivencia sea más difícil.
En principio se podría llegar a pensar que toda la movilización que ha habido alrededor del desplazamiento forzado en Colombia (Sentencia T 025 de 2004 de la Corte Constitucional, marco normativo y de políticas públicas desarrollado, millonaria
asignación presupuestal) se ha materializado en atención por parte del Estado hacía Asodecar como víctimas del desplazamiento, y que esta atención del Estado es el elemento fundamental que ha dinamizado y aportado al proceso de construcción de paz de Asodecar. Sin embargo, esto no es cierto, dado que Asodecar, como población desplazada, no ha tenido toda la atención que el marco normativo exige al Estado. Contaron con la ayuda humanitaria de emergencia, pero la respuesta del Estado no se ha hecho efectiva en las posteriores fases de atención al desplazamiento, evidenciado por ejemplo, en la no aplicación del Protocolo de Reubicación (Nohora Mantilla, tomado durante el trabajo de campo).
Lo que se puede analizar del trabajo de campo realizado es que se debe a todo lo expuesto anteriormente, es decir: su unidad, organización comunitaria, su imaginación, su capacidad de respuesta para aliviar la condición de desplazados de sus miembros; y no por el solo hecho de ser desplazados, dado que muchas comunidades en esta situación no han generado un proceso como el de Asodecar con sus alcances.
Probablemente por ser desplazados si tuvieron el acompañamiento de algunas organizaciones, como ACNUR (Luis Carlos Renteria, tomado durante el trabajo de campo). Sin embargo, debe tenerse en cuenta que este acompañamiento les brindó capacitación en el tema de derechos humanos, y desplazamiento forzado, entre otros, y herramientas para la gestión, incidencia y exigibilidad de derechos y de cumplimiento de la ley a la Estado colombiano. Y aunque éste trabajo de incidencia que Asodecar ha realizado no les ha dado grandes resultados en el marco de la política pública para la atención a población desplazada, si han logrado ser beneficiarios de una gran cantidad de proyectos: seguridad alimentaría, generación de ingresos a corto y largo plazo, proyecto de vivienda y mejoramiento de vivienda, y capacitaciones, etc. ya descritos anteriormente.
Dentro de las condiciones especiales que cabe destacar, que le han permitido a Asodecar superar los ciclos de violencias, son las capacidades de los líderes y de la comunidad para construir la paz, y la confianza y apoyo que la comunidad ha dado a
sus líderes. Ellos, a lo largo del proceso de Asodecar, con las capacidades innatas y las desarrolladas desde el proceso de la ATCC, con las capacitaciones de organizaciones y lo que han aprendido en la práctica, han potenciado sus capacidades que les ha permitido, por un lado, liderar la comunidad, que les brinda, entre otras cosas, la posibilidad de resolver los conflictos que se presenten al interior de ésta, y por otra parte gestionar ayudas. En cuanto a la gestión, ellos lo explican:
Hay que tener la capacidad de gestión y estar muy preparados en lo que son políticas públicas y exigencia de políticas públicas, porque si yo llego a solicitar un subsidio de vivienda al Ministerio de Vivienda, de Medio Ambiente y lo voy a hacer con dos piedras en la mano, yo se que de pronto no lo voy a conseguir. Pero si yo busco los mecanismos pertinentes y con toda la amabilidad del caso, llego a solicitar algo a un despacho, más fácil se me va a hacer, entonces es importante también saber hacer exigencias (Testimonio de Luis Carlos Renteria, presidente de Asodecar, tomado durante el trabajo de campo).
Es importante destacar la participación de las mujeres en este proceso de construcción de paz. Ellas han sido principalmente quienes han construido físicamente Asodecar. Es decir, son las mujeres de Asodecar quienes realizan la mayoría de los trabajos pesados que generalmente en otras culturas realiza el hombre y por lo tanto ellas han jugado un papel fundamental en la construcción de Asodecar y en la materialización de la paz.