COLUMNA CERVICAL EPIDEMIOLOGÍA
TRATAMIENTO: COLUMNA CERVICAL Tratamiento inicial
• Durante la asistencia urgente, antes de la realización de TC para el estudio de lesiones vertebrales y de otros sistemas, debe procederse a la inmovilización con una ortesis cervical (fracturas estables) o tracción con tractor de Gardner- Wells (fracturas inestables). Ortesis de inmovilización.
• Ortesis cervical blanda: no logra una buena Inmovilización;
tratamiento complementario en lesiones leves.
• Ortesls cervical rígida (collarín Filadelfia): eficaz para controlar
la flexión y extensión, pero apenas proporciona estabilidad frente a la rotación o lateralización.
• Ortesis de Poster: eficaz para controlar la flexión cervical
media; control aceptable en otros planos.
• Ortesis cervicotorácicas: control eficaz de la flexión, extensión
y rotación; control limitado de la lateralización.
• Dispositivo halo: es el dispositivo externo que proporciona la
inmovilización más rígida en todos los planos.
Tractores de Gardner-Wells: se aplican un dedo por encima del pabellón auricular, alineados con el conducto auditivo externo. Un leve desplazamiento anterior aplicará una fuerza de extensión, mientras que un desplazamiento posterior aplicará una fuerza de flexión. Útil para reducir luxaciones de las articulaciones cigapofisarlas.
• Los pacientes con lesiones neurológicas secundarias a
fracturas por estallido deben ser tratados con tracción para estabilizar y descomprimir indirectamente el canal.
• Los pacientes con una luxación unilateral o bilateral de las
articulaciones cigapofisarias y lesiones neurológicas completas deben ser tratados con tracción con tractor de Gardner-Wells y reducción mediante aumento progresivo de la fuerza de tracción.
• Hay que realizar una RM antes de la reducción en los
pacientes con lesiones neurológicas incompletas o sin lesión neurológica y con una luxación cigapofisaria unilateral o bilateral, para comprobar si existe una hernia del disco.
• Debe aplicarse un anillo halo 1 cm por encima de los oídos.
Las fijaciones anteriores deben situarse por debajo del ecuador craneal y por encima de la cresta supraorbitaria, por delante del músculo temporal y por encima de los dos tercios laterales de la órbita. Las fijaciones posteriores pueden variar y se sitúan de modo que se mantenga la orientación horizontal del halo. La presión de las fijaciones debe ser de 2.25 a 2.75 kg en adultos y puede apretarse a las 48 horas y luego una vez al mes. Es fundamental el cuidado de las fijaciones.
Tratamiento quirúrgico
Fijación de la columna cervical superior (C1-2)
• La fijación entre occipucio y C-1 limita la flexión y la extensión
en un 50 %.
• La fijación de C1-2 limita la rotación en un 50 %. • Abordaje posterior:
La técnica más eficaz es la artrodesis modificada de Brooks o Gallie con alambres sublaminares y un injerto óseo entre los arcos de C-1 y C-2. La flexión se controla con los alambres, la extensión con los bloques óseos y la rotación con la fricción entre los bloques óseos y los arcos posteriores. También son eficaces los tornillos transarticulares, sobre todo si están frac- turados los elementos posteriores de C-1 y C-2.
Estabilización anterior de la odontoides
• Útil en fracturas de odontoides tipo II y III y seudoartrosis. • Conserva la amplitud del movimiento.
• Debe mantener la reducción de la fractura.
• Se emplea un abordaje anteromedial de la columna cervical
superior.
• Inserción de dos pequeños tornillos de compresión de hueso
esponjoso bajo control fluoroscópico.
• Inmovilización postoperatoria con una ortesis cervical rígida. • No está indicada la estabilización para fijar fracturas con
desplazamiento anterior.
Estabilización de la columna cervical inferior (C3-7)
• El 50 % de la flexión y extensión y el 50 % de la rotación se
reparten uniformemente entre las articulaciones cigapofisarias.
• La fusión de cada nivel reduce la movilidad en un grado
proporcional.
• Técnica de Rogers de fijación interespinosa posterior con
alambre: Eficaz en roturas ligamentarias posteriores aisladas complicadas con lesión de las articulaciones cigapofisarias o la columna anterior. Neutraliza la flexión pero no controla la rotación ni
la extensión. Consiste en la descorticación y la fijación de las apófisis espinosas adyacentes con alambre e injertos óseos.
• Técnica de triple alambre: Útil en luxaciones bilaterales de las
articulaciones cigapofisarias. Proporciona una mayor estabilidad que la fijación con alambre posterior media.
No es aplicable a fracturas de apófisis espinosas, láminas o masas laterales. Emplea dos alambres que pasan a través de orificios practicados en la base de las apófisis espinosas adyacentes, además de un alambre interespinoso para fijar injertos óseos corticoesponjosos bilateralmente a las apófisis y láminas.
• Fijación bilateral de las masas laterales con placa: Puede
emplearse en diversas fracturas, entre ellas las fracturas cigapofisarias, luxaciones cigapofisarias y fracturas en lágrima (flexión compresiva estadio V).
En las luxaciones basta con la fusión a un solo nivel; las lesiones más inestables pueden requerir la fusión de varios niveles. Puede evitar la fusión de niveles con fracturas de apófisis espinosas o láminas, evitando así la consiguiente pérdida de movilidad.
• Descompresión y fusión anterior: Se emplea en fracturas por
estallido del cuerpo vertebral con lesión medular y compresión persistente de la médula anterior.
La RM, la mielografía y la TC son útiles para valorar preoperatoriamente posibles compresiones medulares por hueso o tejidos blandos. Se extraen fragmentos óseos y discales del canal y se coloca un injerto ilíaco tricortical o peroneo entre los cuerpos vertebrales según diversas técnicas.
La fijación con una placa anterior o la inmovilización con halo torácico favorecen la estabilidad durante la consolidación.
COMPLICACIONES
Las complicaciones de las lesiones medulares se exponen en el Capítulo 6.