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El pasado año Turquía hizo frente a dos retos diferenciados, uno exterior y otro en el interior del país. El primero fue con sus vecinos: a medida que Siria ha seguido desintegrándose como estado, Turquía ha tenido que absorber cifras cada vez mayores de refugiados, lo que le ha obligado a actuar en un conflicto del que su gobierno por lo general ha preferido mantenerse al margen. Los turcos han observado el conflicto en Siria —y la incertidumbre de Occidente sobre qué hacer al respecto— conscientes de que cualquier desenlace repercutirá inevitablemente en su país.

El segundo reto fue con su propio gobierno, cuando la agitación en el interior del país se tornó en un conflicto abierto a finales de primavera. Aunque las protestas en Turquía comenzaron como una reacción a un plan de desarrollo urbanístico, fueron creciendo hasta aglutinar el creciente descontento con las posturas del gobierno turco respecto a la religión, la libertad de expresión y la oposición organizada.10

TURQUÍA, AMBIVALENTE SOBRE SU POLÍTICA INTERIOR…

Aunque la mayoría de los turcos sigue declarándose afectada por la crisis económica en 2013 (el 62%), este porcentaje ha disminuido respecto a 2012 (cuando se situaba en el 69%) y, más aún, respecto a 2009 (año en el cual el 78% se declaraba afectado) (Véase Figura 26).

10 Nota: debido a protestas antigubernamentales en Turquía, el trabajo de campo quedó allí suspendido temporalmente y no se completó hasta el 2 de julio.

FIGURA 26. PERCEPCIÓN SOBRE EL NIVEL EN EL QUE LES HA AFECTADO LA CRISIS ECONÓMICA

¿Respecto al grado en que la crisis económica actual le ha afectado personalmente a usted o a su familia, ¿diría usted que la situación financiera de su familia se ha visto…? Base: Total entrevistados

Porcentaje que contesta “muy” + “algo” afectada

78 76 55 69 62 55 60 61 66 65 0 20 40 60 80 100

Turquía Total Países UE

2009 2010 2011 2012 2013

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La crisis económica también tiñe las actitudes hacia otros asuntos internos, entre ellos, la inmigración. La mayoría (64%) de los que se sienten personalmente afectados por la crisis económica también consideran la inmigración un problema (sólo un 16% la ve como una oportunidad). Entre los que sienten menos afectados por la crisis económica, el 47% considera la inmigración como un problema frente al 26% que la percibe como una oportunidad.

Al mismo tiempo, aumenta el descontento entre los turcos respecto a la gestión económica de su gobierno: el 43% (12 puntos menos respecto al 55% del año pasado y cuatro por debajo del 47% de 2011) aprueba la gestión de la economía practicada por su gobierno y el 52% (14 puntos por encima del 38% del año pasado y siete más respecto al 45% de 2011) la desaprueba. Lo mismo se aplica a la política de inmigración del gobierno: el 61% afirma que su gobierno lo está haciendo mal, frente al 29% que disiente.

Y aunque un elevado porcentaje afirma que su gobierno debería mantener los actuales niveles de gasto —39%, frente al 22% en Estados Unidos y el 30% en la UE—, los turcos expresan considerablemente menos acuerdo cuando se les pregunta por las prioridades específicas de gasto. Un 50% es partidario de aumentar el gasto en defensa, frente al 32% que desea mantenerlo en los niveles actuales. El 59% apoya un incremento del gasto en los programas de servicios sociales, frente al 30% que desea mantener el nivel del gasto actual. Un 66% se declara a favor de aumentar el gasto en ciencia y educación, cuando sólo el 23% quiere mantenerlo en los niveles actuales. Y el 62% desea aumentar el gasto en transporte e infraestructuras, frente al 28% que quiere mantenerlo en los niveles actuales.

…PERO CON UNA CRECIENTE CONFIANZA DE CARA AL EXTERIOR

Aunque los turcos se declaran descontentos con la política económica de su gobierno, la mayoría aprueba su política internacional: el 51% (cifra igual a la del año pasado y que ha ganado seis puntos porcentuales desde 2011) aprueba la política exterior de su gobierno, frente al 41% de los estadounidenses y al 50% de los europeos; el 42% (tres puntos por encima del 39% del año pasado, pero cinco puntos por debajo del 47% de 2011) la desaprueba, frente al 52% de los estadounidenses y al 45% de los europeos.

Los turcos siguen siendo partidarios de incorporarse a la Unión Europea, pero este deseo se ha enfriado considerablemente a lo largo de la última década: un 44% de turcos declara que sería positivo (porcentaje que baja cuatro puntos respecto al 48% del año pasado y se sitúa 29 puntos por debajo del 73% de 2004) y el 34% piensa que sería negativo (sube cinco puntos respecto al 29% del año pasado y 25 puntos respecto al 9% de 2004). Aun así, Turquía sigue siendo más entusiasta de incorporarse a la UE que la mayor parte de los estados miembros de la UE de aceptarla como miembro: un 20% de europeos considera que la adhesión de Turquía sería positiva, mientras que para el 33% sería negativa y para un 37% no sería ni positiva ni negativa.

Parte del entusiasmo de los turcos por la UE puede atribuirse a las mismas preocupaciones económicas que tiñen su opinión sobre su propio gobierno. Un 46% de turcos (19 puntos más

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que el año pasado) aprueba la gestión de la crisis económica practicada por la UE, comparado con el 35% que la desaprueba (y el 43% que la aprueba dentro de la propia UE).

Al mismo tiempo, los turcos están solos en su escepticismo por el incremento del comercio transatlántico: un 28% —frente al 49% en Estados Unidos y el 56% en la UE— afirma que el incremento del comercio contribuiría al crecimiento de su economía, mientras que a un 43% — frente al 39% de Estados Unidos y al 32% de la UE— cree que podría perjudicarla.

De hecho, pese a las aspiraciones europeas de Turquía, los turcos son los más proclives a afirmar que su país debería actuar por su cuenta más que en cooperación con la UE, con Estados Unidos o con sus vecinos regionales: un 38% declara que Turquía debería actuar de forma independiente en cuestiones internacionales. Según el 21%, Turquía debería cooperar con la UE, y un 8% opina que debería cooperar con los países de Oriente Medio —una caída de 12 puntos respecto al año pasado (véase Figura 27).

TURQUÍA, DIVIDIDA SOBRE LA OTAN, QUIERE LIBERTAD PARA ACTUAR POR SU CUENTA Los turcos siguen divididos respecto a la OTAN: un 39% dice que sigue siendo fundamental y el 39% lo niega (el año pasado estos porcentajes fueron del 38% y el 39%, respectivamente). Los que siguen creyendo en la importancia de la OTAN mencionan la comunidad de democracias que ésta representa como la razón más significativa (30%), seguida de la capacidad de la OTAN para distribuir la carga de las acciones militares (27%). La gran mayoría de los que afirman que la OTAN ya no es fundamental —el 70%— piensa que Turquía debería poder tomar sus propias decisiones militares.

Aun así, los turcos han virado hacia el consenso transatlántico sobre Irán: un porcentaje considerable (27%) quiere aplicar sanciones económicas para persuadir a Irán de abandonar su programa nuclear, la misma opción escogida por buena parte de los encuestados en Estados Unidos (29%) y la UE (32%). Un 22% de turcos aceptaría que Irán adquiriera armas nucleares.

FIGURA 27: EXPECTATIVAS SOBRE LA COOPERACIÓN DE TURQUÍA EN LOS ASUNTOS INTERNACIONALES

En lo que se refiere a asuntos internacionales, ¿con cuál de los siguientes piensa usted que Turquía debería colaborar más estrechamente? Base: Entrevistados de Turquía

8 2 9 15 38 21 8

Turquía debería actuar sola Los países de la Unión Europea Los Estados Unidos

Los países de Oriente Medio Rusia

Todos los anteriores Ns-Nc

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Al preguntarles sobre Siria, los turcos muestran todavía menos entusiasmo por la intervención que el año pasado: el 72% opina que Turquía debería mantenerse completamente al margen, comparado con el 57% registrado en 2012; mientras que el 21% cree que Turquía debería intervenir, frente al 32% de 2012. Los turcos también se oponen a que se mantenga una fuerza residual en Afganistán —un 51% lo desaprueba, frente al 37% que se manifiesta a favor— y son muy contrarios al uso de drones: el 60% lo desaprueba y una proporción considerable (42% del total de la muestra) afirma desaprobarlo mucho, frente al 29% que lo aprueba.

TURQUÍA, PREOCUPADA POR LA INMIGRACIÓN, SEA LEGAL O ILEGAL

En Turquía, la actitud general hacia la inmigración parece pesimista: el 54% considera la inmigración más como un problema y sólo un 18% la ve como una oportunidad; el 12% piensa que es ambas cosas. A los turcos les preocupa tanto la inmigración legal como la ilegal: una mayoría de dos tercios de los turcos (60%) se declara preocupada por la inmigración legal, y sólo un 33% opina lo contrario. La preocupación turca por la inmigración ilegal (69%) está en consonancia con la opinión en Europa (71%): sólo un 23% de turcos dice no estar preocupado por la inmigración ilegal.

La migración temporal ha dominado el grueso del debate abierto recientemente en la opinión pública turca sobre la inmigración en el país. Últimamente, Turquía se ha enfrentado a un creciente flujo de solicitantes de asilo —la mayoría procedentes de Irak e Irán— y ha dado protección temporal a unos 140.000 refugiados sirios. A la pregunta de qué cuota de inmigrantes creen que hay en su país, los turcos calculan un 21,2%; la cifra real es del 2,0%.

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AGRADECIMIENTOS

Transatlantic Trends es un exhaustivo estudio anual de la opinión pública estadounidense y europea. Las encuestas fueron realizadas por TNS Opinion entre el 3 y el 27 de junio de 201311 en Estados Unidos, Turquía y 11 estados miembros de la Unión Europea: Alemania, Eslovaquia, España, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, Rumanía y Suecia. El estudio es un proyecto del German Marshall Fund (GMF) y la Compagnia di San Paolo, con el apoyo adicional del Barrow Cadbury Trust, la Fundação Luso-Americana, la Fundación BBVA, la Fundación Communitas y el Ministerio de Asuntos Exteriores sueco.

El comité asesor del estudio lo componen Pierangelo Isernia, catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad de Siena (Italia); Richard Eichenberg, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Tufts (Estados Unidos) y Nicoló Russo Pérez, Director del Programa de la Compagnia di San Paolo (Italia). En el apartado relativo a la movilidad, migración e integración, los asesores adicionales fueron Susan Martin, Directora Ejecutiva del Instituto para el Estudio de la Migración Internacional de la Universidad de Georgetown; Claudia Diehl, catedrática de Microsociología de la Universidad de Constanza; y Ayesha Saran, Directora del Programa del Barrow Cadbury Trust.

Los autores del informe de resultados son Constanze Stelzenmüller, investigadora de las relaciones transatlánticas y Directora del Proyecto del estudio Transatlantic Trends, y Josh Raisher, Coordinador del Programa de Transatlantic Trends. Astrid Ziebarth, Directora del Programa de Inmigración e Integración, y Tanja Wunderlich, investigadora de las relaciones transatlánticas, dieron forma al apartado del informe de resultados que trata de la emigración e hicieron importantes contribuciones a la coordinación del proyecto y el análisis global de los datos. Agradecemos la valiosa ayuda de Kaat Smets, investigadora postdoctoral en la Universidad de Siena (Italia). Bridget Parker y Anika Meister se encargaron de la presentación visual de los datos del estudio y aportaron ayuda adicional fundamental durante la elaboración de este informe.

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