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Un acercamiento psicoanalítico a Los Simpson-

Héroes, antihéroes,

dioses y demonios como

acontecimientos edípicos

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-Un acercamiento psicoanalítico a Los Simpson-

Alberto Ruiz Comeras2 (Madrid)

Resumen

Comenzaremos el capítulo describiendo el proceso creativo de la se- rie en vinculación con algunos aspectos de la biografía de su creador. Pasaremos a continuación a la conceptualización teórica de las repre- sentaciones de dioses, demonios, héroes y antihéroes, entendidos como productos de la ambivalencia neurótica para, posteriormente, contem- plar la similitud entre las representaciones atemporales del psiquismo del neurótico con algunos personajes de «Los Simpson» desde la pers- pectiva del niño (Bart). Veremos así el paralelismo entre las represen- taciones neuróticas prestadas a la mitología y la religión y las represen- taciones que aparecen en la serie. Por último, pasaremos a analizar el papel de la autoridad y la agresión en la serie estadounidense para fina- lizar con las conclusiones sobre el efecto humorístico de la misma.

Palabras clave: héroe, antihéroe, dios, demonio, Los Simpson,

complejo de Edipo masculino, humor, chiste, violencia.

Presentación

«Los Simpson», el fenómeno televisivo que empezó a finales de la década de los ochenta, en una conservadora cadena televisiva, ha sus- citado numerosos estudios desde diferentes disciplinas. Desde la psi- cología también se han escrito (unos más serios que otros) haciendo principal hincapié en las múltiples y complejas relaciones interperso-

1 Expreso todo mi agradecimiento al espléndido Jorge Marugán por su apoyo, su tiempo dedicado y sus sencillas y, sin embargo, profundas aportaciones.

nales que en la serie se plasman con sutileza, brillantez e inteligencia. Otros estudios han buscado centrarse en los rasgos de personalidad y la psicopatología de algunos personajes. La intención que aquí nos convoca, como explicaremos, dista de los otros intentos.

Matt Groening -el creador de esta comedia de situación- dibujó el boceto de una familia media estadounidense mientras esperaba ante la puerta para reunirse con James L. Brooks, quien por entonces de- sarrollaba «The Tracey Ullman Show», el programa donde empezaron a emitirse los primeros capítulos de la serie. Los modelos que utilizó fueron –cómo iba a ser de otro modo- su propia familia, en este caso de una manera totalmente consciente, muy posiblemente a causa de la premura. Llevó así a la pantalla la representación de su círculo perso- nal de la infancia y, con ella, los deseos, los conflictos, las angustias que habitaban su fantasía. Al menos, eso debemos sospechar.

El padre de Matt se llamaba Homer, la madre Margaret (Marge), el abuelo Abraham y sus dos hermanas menores Lisa y Margaret (Maggie)3. En cuanto al hijo mayor en la familia ficticia, claro protago-

nista en los primeros capítulos, es fundamentalmente el resultado de la adición de su propia proyección en la pantalla con la de Dennis “the Menace” [Daniel “el travieso”], personaje del cómic de los años cin- cuenta seguido en la infancia por Matt. Cuando las historietas en papel de ese personaje se trasladaron a la televisión, Matt experimentó un profundo sentimiento de decepción al comprobar que en el nuevo for- mato no era tan “travieso” como esperaba. En ese sentimiento buscó inspiración para su propia obra ya que “quería crear un personaje in- fantil capaz de manejar armas” [M. Groening, comunicación personal, 6 de octubre de 2009], cosa que logró y, aunque pueda considerarse un arma de baja índole, Bart volvió a empuñar décadas después el ar- tilugio identificativo de Dennis. Aunque la inclusión de este otro lleve a hacernos pensar que cambia la relación directa entre Matt y Bart, la

3 Esos mismos nombres son los que se mantienen en la serie para los personajes que de- sempeñan idénticos roles familiares. Matt Groening contaba con otros dos hermanos mayores que no tuvieron representación directa en la familia nuclear de la serie, aunque él ha declarado que uno de ellos estaría también incluido en la personalidad de Bart. Podríamos sospechar de la presencia de un fenómeno descrito en «La novela familiar de los neuróticos» según el cual “son los niños nacidos después que otros hermanos quienes mediante esas imaginerías arrebatan la primacía sobre todo a los predecesores” (Freud, 1909 [1908], p. 219) y de esa manera el neurótico se desembaraza de sus rivales.

investigación psicoanalítica nos ha enseñado que, al igual que ocurre con otros fenómenos, la inclusión de Dennis “the Menace” en la per- sonalidad de Bart Simpson viene a remarcar la relación entre el crea- dor y su obra puesto que, si Matt era un fiel seguidor de la tira cómica de su infancia, tenemos suficientes pruebas como para sospechar que Groening estaba identificado con algunos aspectos de Dennis que se plasmaron en la serie4.

En resumen, Bart comparte con Matt algunas identificaciones, par- te de su fantasmática, su dominancia zurda [M. Groening, comunica- ción personal, 26 julio de 2007] y hasta el corte de pelo que llevaba el autor con cinco años [M. Groening, comunicación personal, 6 de octubre de 2009 ídem]. El hecho que fundamentó que el mayor de los niños Simpson no conservara el nombre del inspirador se debió al miedo de resultar muy evidente en la citada entrevista5.

Durante los años de instituto había escrito una novela sobre un personaje llamado Bart Simpson, hijo de Homero Simpson. “Simp” es la abreviatura inglesa de “simpleton” (tonto, simplón) [M. Groening, comunicación personal, mayo de 2012]. Por lo tanto el apellido ante- pone dicha abreviatura al sufijo “-son” (hijo de), esto es: hijo de tonto. Sin avanzar ahora más por esta senda, nos ponemos sobre la pista de que algo se transfiere generacionalmente por vía paterna6.

Según comenta el propio Matt, los cincuenta primeros cortome- trajes de menos de dos minutos que formaban parte de «The Tracey Ullman Show» se centraron fundamentalmente en la relación padre- hijo. En ese inicio, la actitud del padre (que varió posteriormente) era

4 La relación se hace totalmente evidente cuando en un capítulo llegan unos nuevos veci- nos: el jubilado George Bush y su esposa. («Two bad neighbors» [«El mal vecino»; «Dos malos vecinos»] Temp. 7; Cap. 13) El paralelismo entre la relación habitual de Dennis con George Wilson y la relación de Bart con George Bush en ese episodio es más que claro. 5 Al leer alguna entrevista respondida por Matt se percibe rápidamente que gran parte del

universo de «Los Simpson» surge de la infancia de su creador. Así pues, su familia vivió en una casa con sótano situada en Evergreen Terrace (el nombre en inglés de la calle donde reside la familia animada), y también los nombres de diferentes personajes como el veci- no Flanders, el adolescente Kearney o reverendo Lovejoy [reverendo Alegría] entre otros, son nombres de calles de Portland (Oregón), su ciudad natal.

6 En el capítulo «Lisa the Simpson» [«Lisa, Simpson»; «Lisa, la Simpson»] (Temp. 9; Cap. 17), aparece esta idea manifiestamente cuando se describe el efecto que tiene el “gen Simpson” que afecta al cromosoma Y provocando un retraso mental genético en todos los varones de la familia. Las mujeres no padecen esa afección.

de enfado hacia un hijo capaz de provocar problemas fácilmente. Sin ninguna duda, la relación que une a los dos protagonistas es una de las más importantes (si no la más) que se ha desarrollado y matizado a lo largo de las temporadas7.

Pese a nuestro inicial interés por mostrar los nexos entre Matt Groening y Bart Simpson es obvio que la serie después fue desarro- llada por guionistas y tampoco podemos conocer más de lo propio de Matt, pero es algo que no nos preocupa ya que la motivación de este trabajo no es hacer un análisis psicopatológico del autor. El especial interés puesto en esto es debido a que comenzaremos nuestro trabajo desde la hipótesis de que, en un principio, el personaje fundamental de la serie y con el que se identifica el autor a través de proyección es con el hijo mayor de la familia. Tenemos, entonces, una serie creada por Matt Groening y desarrollada desde los años ochenta por multitud de personas, lo que, aunque nos aleja de la conflictiva particular de su creador, nos acerca mucho más a la conflictiva universal, común divi- sor de los guionistas de la serie y de los seguidores quienes encuentran expresión de su conflictiva edípica en la serie.