C om o
la estructura form al de toda ideología es siem pre la m ism a, nos lim ita re mos a analizar un solo ejem plo, accesible a todos, el de la ideología religiosa: puntualizam os que puede reproducirse la m ism a dem ostración
co n
respecto a la ideología m oral, ju ríd ic a, política, estética, etcétera.C onsiderem os pues la ideología religiosa cristiana. Vamos a em plear un a figura retórica y “hacerla hablar", es decir, reun ir en un discurso ficticio lo que “dice”,
n o
sólo en sus dos T estam entos, en sus teólogos y sus Serm ones, sino además en sus prácticas, sus rituales, sus cerem onias y sus sacram entos. La ideo logía religiosa cristian a dice poco más o menos lo que sigue: “Yo me dirijo a ti, individuo hum ano llam ado Pedro (todo individuo es llam ado por su nom bre, en sentido pasivo, y nunca es él m ism o quien se da su Nom bre), para decirte que Dios existe y que tú debes rendirle cuentas”. Agrega: "Es Dios quien se d irige a ti por interm edio de mi voz” (ya que la Escritura ha recogido la palabra de D ios, la Tradición la ha transm itido, la infabilidad Pontificia la fija para siem pre en sus puntos "delicados”). Dice: “H e aqu í quien eres tú: ¡tú eres Pedro! ¡He aq u í cuáles
tu origen, has sido creado por Dios
p o r
la eternidad, aunque hayas nacido en 1920 después de Jesucristo! ¡H e aq u í tu lugar en el m undo! ¡H e aqu í lo que debes hacer! ¡Gracias a lo cual, si observas la ‘ley del am or’, serás salvado, tú, Pedro, yformarás parte
del Cuerpo Glorioso de Cristo!, etcétera”.Es ese un discurso totalm ente conocido y trivial, pero al m ism o tiem po totalm ente sorprendente. Sorprendente, pues si consideram os que la ideología religiosa se d irige precisam ente a los in d ivid u o s19 para "transform arlos en suje-
15 A unque sabem os que el in d ivid u o es siem pre sujeto, seguimos usando ese term ino, cóm o do por c¡ efecto contrastante q ue produce.
tos", interpelando al in dividuo Pedro para hacer de él un sujeto, libre de obede cer o desobedecer al llam ad o , es decir a las órdenes de Dios: si los llam a por su N om bre, reconociendo a
sí
q u e ellos son siem pre-ya interpelados com o sujetos dotados de una identidad personal (hasta el punto de que el C risto de Pascal dice: “Por ti yo he derram ado esta gota de m i sangre’’); si los interpela de tal m odo que el sujeto responde “S í,¡soy precisa m en te yo?'\
si obtiene elreco n oci
m ien to
de que ellos ocupan exactam ente el lugar que la ideología religiosa les haasignado como suyo en el m undo, una residencia fija (“¡es verdad, estoy aqu í, obrero, patrón, soldado!") en este valle de lágrim as; si obtiene de ellos el reco nocim iento de un destino (la vida o la condena erernas) según el respeto o el desprecio con los que traten los “m andam ientos de Dios", la Ley convertida
en
A m or; si todo esto sucede exactam ente así (en las prácticas de los m u y conoci dos rituales del bautism o, de la confirm ación, de la com unión, de la confesión y de la extrem aunción, etc.), debem os señalar que todo este “procedim iento" que pone en escena sujetos religiosos cristianos está dom inado por un fenóm e no extraño: tal m u ltitu d de sujetos religiosos posibles existe sólo con la co n d i ción absoluta de que .exista
Otro Sujeto
U nico, Absoluto, a saber, Dios.Convengam os en designar este nuevo y sin gular Sujeto con la grafía
Sujeto
con m ayúscula, para d istin gu irlo de los sujetos ordinarios, sin m ayúscula. Resulta entonces q u e la interpelación a los individuos como sujetos supone la "existencia” de otro Su jeto , Ú nico y central en N om bre del cual la ideología religiosa interpela a todos los individuos como sujetos. Todo esto está clara m ente escrito 20 en las juscam ente llam adas E scrituras. “En aquellos tiem pos, el Señor Dios (Yahvé) habló a M oisés en la zarza. Y el Señor llam ó a M oisés: ‘¡M oisés!’. ‘¡Soy (precisam ente) yo !’ , dijo M oisés, ‘¡yo soy M oisés tu servidor, habla y yo te escucharé!', y el Señor habló a M oisés y d ijo :
'Yo Soy El qu e Soy",
D ios se definió a sí m ism o com o el Sujeto por excelencia, aquél q u e es por
sí
y
para sí (“Yo soy Aquél que soy”), y aqu él que interpela a su sujeto, el individuo que le está som etido por su interpelación m ism a, a saber, el in dividuo den o m i nado M oisés. Y M oisés, interpelado-llam ado por su N om bre, reconociendo que era “precisam ente" él qu ien era llam ado por D ios, reconoce que es sujeto, sujetoele
Dios, sujeto som etido a Dios,sujeto p o r e l Sujeto y som etido a l Sujeto.
La prueba es que io obedece y hace obedecer a su pueblo las órdenes de Dios. Dios es pues el Sujeto, y M oisés, y los innum erables sujetos del pueblo de Dios, sus interlocutores-interpelados: sus
espejos,
susreflejos.
¿Acaso los hombres no fueron creados aim agen
de Dios? C om o toda ia reflexión teológica lo prueba, m ientras que Él "podría" perfectam ente prescindir de ellos..., Dios necesita a loshombres, el Sujeto necesita a los sujetos, tanto com o los hom bres necesitan a Dios, ios sujetos necesitan aJ Sujeco. M ejor dicho: Dios necesita a los hom bres, el gran Sujeto necesita a los sujetos incluso en la espantosa inversión de su im agen en ellos (cuando los sujetos se revuelcan en el desenfreno, en el pecado).
M ejor aun : Dios se desdobla y envía a su H ijo a la tierra, com o sim ple sujeto “abandonado" por él (la larga qu eja del H uerto de los O livos que term in a en la C ru z), sujeco pero tam bién Sujeto, hom bre pero D ios, para cu m p lir aqu ello para lo cual se prepara la Redención final, la R esurrección del C risto. Dios necesita pues
"hacerse"
hom bre él m ism o, el Sujeto necesira convertirse en su jeto, com o para dem ostrar em p íricam en te, de m anera visible para los ojos, tan gib le para las m anos (véase santo Tom ás) de los sujetos q u e, si son sujetos som e tidos al Sujeco, es ú n icam ente para regresar finalm ente, el d ía dej Ju icio Final, al seno del Señor, com o el C risto, es decir al S u jeto .21Descifremos en lenguaje teórico esta adm irable necesidad del desdoblam iento
de!
Sujeto en sujetas y
delSujeto m ismo en sujeto-Sujeto.
O bservam os que la estructura de coda ideología, al interpelar a los individuos como sujetos en nom bre de un Sujeto U n ic o
y
Absoluto esespecular,
es d ecir enform a
de espejo,y d ob lem en te
especular; este redoblam iento especular es constitutivo de la ideología y asegura su funcionam iento. Lo cual significa q u e toda ideología está
centrada,
que el Sujeto Absoluto ocupa el lugar único del C entroc
interpela a su alrededor a la in fin id ad de los individuos como sujetos en una doble relación especular tal quesom ete
a los sujetos al Sujeto, al m ism o tiem po que les da en el Sujeto en que todo sujeto puede contem plar su propia im agen (presente y futura),la ga ra n tía
de q u e se rrara precisam ente de ellos y de Él y de qu e, al q u ed ar codo en Fam ilia (la San ta Fam ilia: la Fam ilia es por esencia san ta), "D iosreconocerá
en ella a los suyos”, es decir que aquellos que h ayan reco nocido a Diosy
se hayan reconocido en Él serán salvados.Resum am os lo que hemos obtenido sobre la ideología en general. La estructura especular redoblada de la ideología asegura a la vez:
1. la interpelación de los “individuos" como sujetos, 2. su sujeción al Sujeto,
. 3. el reconocim iento m utuo entre Jc^sujetos y el Sujeco, y entre los sujetos m ism os, y finalm ente el reconocim iento del sujeto por él m ism o,22 -* El dogm a de la T rinidad es la teoría del desdoblam iento del Sujeio (el Padre) en sujeto (el H ijo) y de su relación especular (el Espíritu Santo).
Hegel es (sin saberlo) un adm irable "teórico" de la ideología, en tanto que “teórico" del R econocim iento U niversal, que lam entablem ente te r m in ó en la ideología del Saber A bsoluto.
4.
la garan tía absoluta de que todo está bien com o está y de que, con la condición de que los sujetos rccono?.can lo que son y se conduzcan en consecuencia, todo irá bien:"Asi sea".
Resultado: tom ados en este cu ád ru p le sistem a de interpelación com o sujetos, de sujeción al Su jeto , de reconocim iento universal y de garan tía absoluta, los sujetos "m archan", "m archan solos” en la inm ensa m ayoría de los casos, con excepción de los “malos sujetos” que provocan ia intervención ocasional de tal o cual destacam ento del aparato (represivo) de Estado. Pero la inm ensa m ayoría de los (buenos) sujetos m archan bien “solos", es decir con la ideología (cuyas formas concretas están realizadas en los Aparatos Ideológicos de Estado). Se insertan en las prácticas gobernadas por los rituales a los a i e. “Reconocen" el estado de cosas existentes
(Jas B estehende),
que “es m u y cierto que es así y no de otro m odo”, que se debe obedecer a D ios, a su conciencia, al cura, a De G aulle, aJ patrón, al ingeniero, que se debe "am ar al prójim o com o a sí m ism o", etc. Su conducción concreta, m aterial, no es más que la inscripción en la vida de las adm irables palabras de su plegaria"¡As/sen'''.
S í, los sujetos “m archan solos". Todo el m isterio de este efecto reside en los dos prim eros m om entos del cu ád ru p le sistem a del que acabam os de hablar, o, st se prefiere, en la am bigüedad del term ino
sujeto.
En la acepción corriente del térm ino, “sujeto” significa, efectivam ente: 1) una subjetividad libre: un centro de iniciativas, autor y responsable de sus actos; 2) un ser sojuzgado, som etido a una auto ridad superior, por lo tanto despojado de toda lib ertad, salvo la de aceptar librem ente su sum isión. Esta últim a connotación nos da el sentido de esta am bigüedad, que no refleja sino el efecto que la produce: el in d ivid uoes in ter
p elad o com o sujeto (libre) para qu e se som eta librem en te a las órdenes d e l Sujeto,
p o r lo tanto para q u e a cepte (librem en te) su sujeción,
por lo tanto para que “c u m pla solo" los gestosy
actos de su sujeción.No hay sujetos sino p o r y p a ra su
sujeción.
Por eso “m archan solos”."¡Asísea!"...
Esas palabras, que registran el efecto que debe obtenerse, pru e ban que no es “n atu ralm ente” así ("naturalm ente”: fuera de esta p legaria, o sea, fuera de la incervención ideológica). Esas palabras prueban que esnecesario
que sea así, para que las cosas sean com o deben ser, digám oslo y a: para que la repro ducción de las relaciones de producción sea asegurada cada d ía (incluso en los procesos de producción y circulació n ) en 1a “conciencia”, o sea, en el com por-Fcuerbach es un sorprendente “teórico" de la relación especular, q ue lam en tab lem en te term inó en la ideología de la Esencia H um ana. S i desean encontrarse elem entos para desarrollar una teoría de la garan tía, es necesario volver a S p in o z j.
tam ienco d e ios in d ivid u o s sujetos q u e ocupan los puestos que l.i d ivisió n so cial-técn ica dcl trabajo les ha asignado en la producción, la explotación, la represión, la idcologización, la práctica científica, etc. ¿Q ue im p lica realm ente ese m ecanism o dcl reconocim iento especular dcl Sujeto, de los individuos in terpelados com o sujetos y de la g aran tía dada por el Sujeto a los sujetos si acep tan librem ente su som etim iento a las “órdenes" dcl Sujeto? La realidad de ese m ecanism o, aq u ella que es necesariam ente
desconocida
en las formas m ism as dcl reconocim iento (ideología =recon ociin ien toldescon ocim iem o
).£S efectiva m ente, en ú ltim a instancia, la reproducción de las relaciones de produccióny
las relaciones que de ella dependen.
Enero-abril de 1969 ES. Si biep estas pocas tesis esquem áticas perm iten aclarar ciertos aspectos dcl funcionam iento de la superestructura
y
d esu m o d o
de intervención en la infraestructura, son evidentem enteabstractas y
dejan necesariam ente en sus penso im portantes problem as, sobre los cuales debem os decir unas palabras: 1) El problem a dcl proceso decon ju n to
de la realización de la reproducción de las relaciones de producción.Los AIE co ntrib uyen , com o elem ento de esc proceso, a esta reproducción. Pero el punto de vista de su sim ple contribución
s e
m antiene abstracto.Solam ente en c! seno m ism o de los procesos de producción y de circulación se tealiza esta reproducción. Es realizada por el mecanism o de esos procesos, donde es “perfeccionada” la formación
d e
los trabajadores, donde le son asignados los puestos, etc. Es en el m ecanism o interno de esos procesos donde va a ejercerse el efecto de diferentes ideologías (ante todo de la ideología jurídico-m oral).Pero este punto de vista co ntin úa siendo abstracto, dado que en una socie dad de clase ¡as relaciones de producción son relaciones de explotación, por lo tanto, relaciones entre clases antagónicas. La reproducción de las relaciones de producción, objetivo últim o de ia clase do m inante, no puede ser un a sim ple operación técnica de form ación y distrib ució n de los individuos en los diferen tes puestos de la “división técnica” del trabajo: toda división "técnica", toda organización “técnica” dcl trabajo es la form a y la m áscara de una división y una organización
sociales
(de d ase) del trabajo. La reproducción de las relaciones de producción sólo puede ser, por lo tanto, una em presa d e clase.Se
realiza a través de una lucha de clases que opone la clase d o m inante a la clase explotada.El
p roceso d e con ju n to
de la realización de la reproducción de las relaciones de producción se m antiene pues abstracto a menos que se ubique en el punto devista de la lucha de clases. Ubicarse en el punto de vista de la reproducción es, en últim a instancia, por lo tanto, ubicarse en el punto de vista de la lucha de clases. 2) El problem a de la naturaleza de clase de las ideologías que existen en una form ación social.
El “m ecanism o" de la ideología
en gen era l
es una cosa. Se ha visto que se reducía a ciertos principios contenidos en pocas palabras (tan “pobres" como las que definen según M arx la producciónen general,
o en Freud el inconscienteen gen era l).
Si h ay en él algo de verdad, ese m ecanism o esabstracto
con respectoa toda form ación ideológica real.
Se ha propuesto la ¡dea de que las ideologías eran
realizadas c
n las in stitu cio nes, en sus rituales y sus práccicas, los AIE. Se ha visto que éstos contribuían a una form ación de la lucha de clases, vital para la clase d om inante, que es la reproducción de las relaciones de producción. Pero este m ism o punro de vista, por m as real que sea, sigue siendo abstracto.En efecto, el Estado y sus aparatos sólo tienen sentido desde el punco de vista de la luch a de clases, como aparato de lucha de clases que asegura la opre sión de clases y garantiza las condiciones de la explotación y de su reproduc- jió n . Pero no existe lucha de clases sin clases antagónicas. Q uien dice lucha de ríase de la clase dom inante dice resistencia, rebelión y lucha de clase de la clase ^dominada.
Por esta razón, los AIE no son la realización de la ideología
en general,
ni am poco la realización sin conflictos de la ideología de la clase dom inante. La ' Jeolo gía de la clase dom inante no se convierce en dom inante por gracia d ivina, ni en virtud de la sim ple tom a del poder de Estado. Esta ideología es realizada, se realiza y se convierte en d om inante con la puesta en m archa de los a ie . Ahora ¡en, esta puesca en m archa no se hace sola, por el concrario, es objeco de una 'n in terru m p id a y m uy dura lucha de clases: prim ero contra las antiguas clases dom inantes y sus posiciones en los viejos y nuevos AIE, después contra la clase ocplocada.Pero este punto desvista de la lucha de clases en los AJE es todavía abstracto. n n efecto, la lucha de clases en los AIE es ciertam ente un aspecto de la lucha de ciases, a veces imporcance y sintom ático: por ejem plo la lucha ancirreligiosa del - g lo xvni, y actu alm ente, la “crisis” del AIE escolar en todos los países capitalis- s. Pero la lucha de clases en los AIE es sólo un aspecto d e una lucha de clases "ue desborda los AIE. La ideología que una clase en el poder convierte en d o m i nante en sus AIE se realiza en esos AIE, pero los desborda, pues viene de ocra t jrte ; tam bién la ideología que un a clase d o m inad a consigue defender en y
Las ideologías existentes en un a form ación social sólo pueden explicarse desde el punco de vista de las clases, es decir, de la lucha de clases. No sólo desde ese p unto de p artid a es posible explicar la realización de la id eo lo gía do m inante en los AIE y las form as de luch a de clases en las cuales tanto la sede
c o m o
lo que está en juego son los AIE. Pero tam bién y p rincipalm ente desde esc p unto de vista se p uede com prender de dónde provienen las ideologías q u e se realizan enlos AIE y a llí se enfrentan.
Puesto que si es verdad que los AIE representan la forma en la cual la ideolo gía de la clase d o m in an te debe
necesariam ente
realizarse y la form a con la cual la clase do m inante debenecesariam ente
m edirse y enfrentarse, las ideologías no “nacen" en los AIE sino q u e son el producto de las clases sociales tom adas en la lucha de clases: de sus condiciones de existencia, de sus prácticas, de su expe riencia de lucha, etcétera.A bril de 1970